El tamizaje o cribado del riesgo nutricional es un paso inicial fundamental para identificar rápidamente a aquellas personas, especialmente adultos mayores, que podrían estar malnutridas o en riesgo de malnutrición. Una herramienta de tamizaje de detección de malnutrición debe ser fácil de usar, rápida de administrar y válida para poder identificar correctamente a las personas en riesgo.
Malnutrición en Adultos Mayores
Definición y Prevalencia
La malnutrición se define como la falta de nutrición adecuada para mantener una buena salud (Moreira et al. 2016). En el contexto de los adultos mayores, es de particular preocupación la malnutrición resultante de una ingesta inadecuada de proteínas y energía (calorías), lo que conduce a la pérdida muscular (Crichton et al. 2019).
Existe una alta prevalencia de malnutrición entre los adultos mayores que viven en la comunidad, especialmente en las zonas rurales (Crichton et al. 2019). Los adultos mayores que reciben servicios de comidas congregadas y entregadas en el hogar también presentan un mayor riesgo de malnutrición que la población general adulta mayor.
Consecuencias de la Malnutrición
La malnutrición es un problema de salud significativo debido a sus asociaciones con:
- La fragilidad (Lorenzo-Lopez et al. 2017)
- La reducción de la calidad de vida (Rasheed y Woods 2013)
- La mortalidad (Shakersain et al. 2016)
Factores de Riesgo para la Malnutrición
La pérdida de peso involuntaria, causada por no consumir suficientes calorías, puede conducir a la malnutrición. Además, muchos adultos mayores pueden no consumir proteínas adecuadas, lo que los pone en riesgo de malnutrición (ter Borg et al. 2015).
Evidencia de alto nivel apoya que la falta de apetito, la hospitalización, la dependencia alimentaria, la mala salud autopercibida y el mal funcionamiento físico son determinantes de malnutrición (O'Keeffe et al. 2018). Un estudio reciente confirmó que el riesgo de malnutrición aumenta en adultos mayores con poco apetito y dificultades para comer, así como en aquellos con enfermedades respiratorias y gastrointestinales (Kiesswetter et al. 2020).
Herramientas de Tamizaje Nutricional
Herramienta Integral de Tamizaje de Adultos Mayores (COAST)
La Herramienta Integral de Tamizaje de Adultos Mayores (COAST, por sus siglas en inglés) es una herramienta válida y práctica para determinar si los adultos mayores que viven en la comunidad están en riesgo de malnutrición (Alabasi et al. 2020). Fue diseñada específicamente para adultos mayores de bajo nivel socioeconómico con alto riesgo de malnutrición.
La herramienta COAST fue diseñada para ser breve, con solo cinco preguntas, y puede administrarse mediante entrevista o auto-tamizaje. Se enfoca en los factores de riesgo clave con preguntas sobre:
- Pérdida de peso involuntaria
- Apetito
- Cambios en el tipo y/o cantidad de alimentos consumidos debido a enfermedades y condiciones de salud
- La ingesta de alimentos con proteínas
Aunque la calidad de la dieta no está directamente asociada con la malnutrición proteico-energética (Hengeveld et al. 2018), la pregunta "¿Qué tan saludable es su dieta general?" se añadió como representante de la calidad de la dieta, específicamente el consumo de frutas y verduras, ya que esto puede ser un fuerte indicador del consumo de vitaminas y minerales (Loftfield et al. 2015).
Otras Herramientas de Evaluación
Existen muchas herramientas de evaluación de malnutrición, y algunas están destinadas a adultos mayores que viven en la comunidad (Isautier et al. 2019).
La Herramienta de Tamizaje de Malnutrición (MST, por sus siglas en inglés) se ha recomendado recientemente para el tamizaje de malnutrición en todos los adultos, independientemente de su edad y en todos los entornos (Skipper et al. 2020). Sin embargo, su baja especificidad en adultos mayores en entornos comunitarios es preocupante (Dwyer et al. 2019). Además, se basa en una estimación de pérdida de peso que puede no conocerse y ofrece desafíos logísticos para la medición en un entorno comunitario.
Valoración nutricional del anciano
Evaluación y Tamizaje Físico General en el Adulto Mayor
El examen físico del adulto mayor debe incluir todos los sistemas principales, prestando especial atención a las áreas de preocupación identificadas durante la anamnesis (véase también Generalidades sobre la evaluación del adulto mayor y Antecedentes en el adulto mayor). La observación del paciente y sus movimientos puede proporcionar información útil sobre su funcionalidad. Su higiene personal puede aportar información sobre el estado mental y la capacidad de cuidar de sí mismo.
Los pacientes ancianos pueden requerir más tiempo para desvestirse y trasladarse a la camilla; no deben ser apurados. La camilla debe ajustarse a una altura que el paciente pueda acceder fácilmente; un banquito puede ayudarlo. Los pacientes debilitados no deben dejarse solos en la camilla. Ciertas partes del examen pueden resultar más cómodas con el paciente sentado en una silla.
El médico debe describir el aspecto general del paciente (p. ej., cómodo, inquieto, desnutrido, desatento, pálido, disneico, cianótico). Si el examen se realiza en la cama, debe tomarse nota del uso de cojines o colchones protectores, barandales, restricciones físicas, sonda urinaria o pañal para adultos.
Signos Vitales
En cada consulta debe registrarse el peso. La altura se registra anualmente para comprobar su reducción por osteoporosis. También debe registrarse la temperatura; la ausencia de fiebre no excluye infección.
Los pulsos y la presión arterial deben medirse en ambos brazos. El pulso se registra idealmente durante 30 segundos; toda irregularidad observada debe quedar anotada en la historia clínica. La presión arterial debe medirse varias veces tras descansos de más de 5 minutos, ya que numerosos factores pueden alterarla.
La presión arterial puede sobrestimarse en los pacientes ancianos debido a la rigidez de sus arterias, una rara condición denominada seudohipertensión arterial. En todos los pacientes ancianos, debe buscarse la existencia de hipotensión ortostática, ya que es frecuente. Se diagnostica si la presión arterial sistólica disminuye ≥ 20 mmHg una vez que el paciente se pone de pie o si se detectan síntomas de hipotensión.
La frecuencia respiratoria de los adultos mayores difiere según la salud y la situación de vida, siendo generalmente de 12 a 18 respiraciones por minuto en aquellos que viven de forma independiente, y más alta en quienes necesitan atención a largo plazo (p. ej., 16 a 25 respiraciones por minuto).
Piel y Uñas
El examen de la piel incluye la búsqueda de lesiones premalignas y malignas, isquemia tisular y lesiones por presión. En los ancianos, las equimosis pueden aparecer fácilmente en la piel lesionada debido al adelgazamiento de la dermis. El bronceado dispar puede ser normal por la pérdida progresiva de melanocitos.
En las uñas, los surcos longitudinales y la ausencia de lúnulas son hallazgos normales. Las fracturas de la placa ungueal son más frecuentes. Las hemorragias en astilla en el tercio medio o distal de la uña suelen deberse a traumatismos. Una uña del dedo del pie amarillenta y engrosada indica onicomicosis, mientras que los bordes de las uñas que se curvan hacia adentro sugieren una "uña encarnada" (onicocriptosis). Las uñas blanquecinas que se descaman con facilidad pueden indicar psoriasis.
Cabeza y Cuello
Cara
Los hallazgos normales relacionados con la edad pueden incluir cejas caídas, descenso del mentón, pérdida del ángulo entre la línea submandibular y el cuello, arrugas, piel seca y vellos terminales gruesos en orejas, nariz, labio superior y mentón. Las arterias temporales deben palparse en busca de dolor y engrosamiento, indicativo de arteritis de células gigantes.
Nariz
El descenso progresivo de la punta de la nariz es un hallazgo normal relacionado con la edad, que puede agrandar y alargar la nariz.
Ojos
Los hallazgos normales incluyen la pérdida de grasa orbitaria (enoftalmos), pseudoptosis, entropión, ectropión, arco senil y adelgazamiento de la retina. Con el envejecimiento aparece la presbicia, el cristalino pierde elasticidad, y se vuelve más denso y amarillo, afectando la visión en luz tenue y la percepción del color.
El examen ocular debe enfocarse en la evaluación de la agudeza visual. Los campos visuales deben evaluarse mediante confrontación. Se recomienda un examen ocular completo a cargo de un oftalmólogo u optometrista cada 1 o 2 años para detectar enfermedades comunes como glaucoma, cataratas y enfermedades retinianas.
Oídos
El conducto auditivo externo debe examinarse para detectar cerumen. Para evaluar la audición, se susurran palabras al azar en ambos oídos. Los pacientes con presbiacusia tienen más dificultades para escuchar diálogos. Se recomienda una evaluación con audioscopio portátil si es posible.
Si la pérdida auditiva interfiere con las funciones o la puntuación del Hearing Handicap Inventory for the Elderly-Screening Version (HHIE) es positiva, se deriva al paciente para pruebas audiológicas formales.
Boca
Se examina para identificar gingivorragia, inflamación de encías, pérdida o rotura de piezas dentarias, infecciones micóticas y signos de cáncer. Los hallazgos pueden incluir oscurecimiento de los dientes, fisuras en la boca y la lengua (xerostomía), encías eritematosas que sangran fácilmente (enfermedad gingival o periodontal) y mal aliento.
En pacientes desdentados, la lengua puede agrandarse. El dolor en una lengua lisa puede indicar deficiencia de vitamina B12. Las prótesis dentales deben retirarse para el examen.
Una glándula parótida inflamada, firme y dolorosa puede indicar parotiditis. En pacientes edéntulos sin prótesis, pueden aparecer fisuras dolorosas en las comisuras labiales (queilitis angular).

Articulación Temporomandibular
Debe examinarse en busca de degeneración (artrosis), que es un cambio frecuente relacionado con la edad, detectable por un sonido crepitante o dolor con los movimientos mandibulares.
Cuello
Se examina la glándula tiroides para detectar agrandamiento y nódulos. Los soplos carotídeos sugieren aterosclerosis sistémica. La flexibilidad del cuello debe comprobarse, ya que la resistencia a la flexión, extensión y rotación pasivas puede indicar un trastorno de la columna vertebral cervical o meningitis.
Tórax y Espalda
Todos los campos pulmonares deben examinarse mediante percusión y auscultación. Pueden auscultarse estertores basilares en pulmones sanos, que deben desaparecer después de varias respiraciones profundas. También debe registrarse la extensión de las excursiones respiratorias (movimiento del diafragma y capacidad de expandir el tórax).
La espalda debe examinarse para detectar anomalías.
Otros Tamizajes Relevantes en el Adulto Mayor
Detección temprana del cáncer
Cáncer de mama
La mamografía se realiza para la detección temprana del cáncer de mama.

Cáncer de cuello uterino
La prueba de Papanicolaou implica introducir un espéculo en la vagina para ampliar la zona y un cepillo para recoger células del cuello uterino, las cuales se examinan al microscopio para detectar signos de enfermedad.

Cáncer colorrectal
La colonoscopia es un procedimiento importante para la detección de cáncer colorrectal.

Cáncer de próstata
El tamizaje del cáncer de próstata tiene como objetivo detectar el crecimiento típicamente lento del cáncer de próstata. Se puede realizar mediante la prueba de antígeno prostático específico (PSA), una glicoproteína producida por las células epiteliales del tejido prostático normal y maligno, y el tacto rectal, un examen físico para palpar anomalías en el recto inferior y órganos o tejidos cercanos.
Enfermedades metabólicas
Diabetes Mellitus (DM)
La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad metabólica caracterizada por hiperglucemia y disfunción de la regulación del metabolismo de la glucosa por la insulina. El tipo 1 de DM se diagnostica mayormente en niños y adultos jóvenes.
Vacunación
La vacunación contra la influenza es crucial. Los virus de la influenza (A, B y C) son los causantes de una enfermedad respiratoria febril altamente contagiosa.