Soledad Sename y Desafíos en el Servicio Nacional de Menores (Sename) en Iquique

La siguiente información aborda el perfil profesional de la psicóloga Soledad Sename y, de manera más extensa, las graves controversias y vulneraciones de derechos en el Servicio Nacional de Menores (Sename), con un enfoque particular en los centros de internación de Iquique y otras localidades de Chile.

Perfil Profesional de Soledad Sename

Soledad Sename es una psicóloga infantil y del adolescente, con un Magíster en Neuropsicología, quien cuenta con una amplia experiencia en contextos educativos y clínicos.

Es especialista en evaluación e intervención en diversos trastornos, incluyendo el Trastorno del Espectro Autista, Déficit Atencional, Trastornos del Aprendizaje, Discapacidad Intelectual, así como en problemáticas como la ansiedad, depresión y desregulación emocional.

Su experiencia avanzada abarca evaluaciones neuropsicológicas y psicométricas, utilizando herramientas reconocidas como WISC-V, WAIS, ADI-R y ADOS-2.

  • Psicóloga Clínica, U.
  • Postítulo en Terapia Sistémica en familia, pareja e individuo.
Foto profesional de psicóloga infantil y del adolescente

Controversias en el Servicio Nacional de Menores (Sename)

Una investigación periodística y varios informes oficiales han puesto de manifiesto graves vulneraciones de derechos en el Servicio Nacional de Menores (Sename), especialmente en lo que respecta a la internación psiquiátrica de adolescentes sin patologías mentales justificadas, sino como medida de control disciplinario.

Internaciones Psiquiátricas Injustificadas

Un informe del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), publicado en diciembre de 2018, reveló que jóvenes privados de libertad en centros del Servicio Nacional de Menores (Sename) son ingresados a unidades psiquiátricas para controlar la disciplina. El documento detalla que “hay adolescentes que son hospitalizados por presiones de funcionarios, como medida de castigo o como estrategia de resolución de un conflicto”.

El Caso de Iquique

Testimonios recogidos para este reportaje confirman que funcionarios de la institución utilizan esta vía cuando enfrentan conflictos de “difícil manejo”, vulnerando los derechos de los adolescentes. El caso de dos adolescentes internadas en la Unidad de Atención Psiquiátrica (UHCIP) del centro donde residen los menores privados de libertad en Iquique es un ejemplo contundente. Desesperadas, sus gritos se escuchaban desde lejos, exclamando: «¡Nosotras no tenemos na’ que hacer aquí!».

Así lo recuerda el terapeuta ocupacional que estaba de turno esa noche y que oía todo desde el piso de arriba. En su testimonio para este reportaje, el profesional -que pidió la reserva de su identidad- señaló que las chicas no sufrían problemas de salud mental. De hecho, las adolescentes de Iquique tuvieron que ser egresadas dos días después por no presentar un trastorno de salud mental.

Hallazgos del INDH y Presiones Institucionales

El caso de Iquique no es un hecho aislado. Para esta investigación se entrevistó a funcionarios de las cinco Unidades de Atención Psiquiátrica (UHCIP) que existen en el país, ubicadas en los Centros de Internación Provisoria (CIP) y Centros de Régimen Cerrado (CRC) de Iquique, Limache, Til Til, Coronel y Valdivia. Las fuentes afirman que funcionarios del Sename no cumplen con los criterios para cursar una hospitalización, derivando a las unidades de internación psiquiátrica a jóvenes que solo presentan mala conducta.

Una de las profesionales que reconoció esta grave vulneración de derechos es la ex jefa de la Unidad de Atención Psiquiátrica del centro del Sename en Limache, Sofía Sepúlveda, quien señaló: “Cuando los chicos se ponen violentos y no regulan el nivel de agresividad, Sename los toma y los deriva a estas unidades de hospitalización psiquiátrica (…).”. A fines de 2018, Sepúlveda llevaba casi dos años advirtiendo al Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota, entidad encargada del funcionamiento de esa unidad, que el Sename la estaba presionando para ingresar a los adolescentes al módulo hospitalario. Su denuncia no solo se basaba en su experiencia de más de 10 años como psicóloga, sino también en el programa de funcionamiento del recinto de salud mental de Limache.

A pesar de que la denuncia de Sofía Sepúlveda fue realizada en 2018, un año después las cosas no habían cambiado mucho. Un actual funcionario del mismo centro de Limache, que tiene trato directo con los jóvenes y que pidió la reserva de su identidad, aseguró que hasta el cierre de esta investigación (julio de 2019) se seguía internando a jóvenes que no tenían patologías psiquiátricas.

Infografía sobre el número de internaciones psiquiátricas injustificadas en el Sename por región

Respuestas y Deslinde de Responsabilidades del Sename

Las respuestas del Sename para este reportaje fueron proporcionadas por Benjamín Ulloa, jefe (s) del Departamento de Justicia Juvenil, quien solo aceptó un cuestionario escrito. Ulloa informó que, salvo por el informe del INDH, el Sename no ha recibido denuncias sobre internaciones psiquiátricas no justificadas, y deslindó responsabilidades: “Las UHCIP dependen del Ministerio de Salud y quien evalúa el ingreso de un joven a estas unidades es un médico psiquiatra, ya que, como cualquier ‘acto médico’, es una decisión sanitaria que obedece a criterios clínicos, de acuerdo con la Ley 20.584 de deberes y derechos del paciente.”

Lo que no tiene en cuenta la respuesta de Ulloa es que hay casos -como lo constató esta investigación periodística- en que funcionarios del Sename presionan al personal de las UHCIP para que internen a los jóvenes que presentan problemas graves de conducta. Respecto de la denuncia contenida en el informe del INDH, Benjamín Ulloa señaló que recibieron ese documento el 26 de marzo de ese año y que recién en julio, casi tres meses después, se puso en marcha la única acción concreta frente a esta grave vulneración de derechos, coordinando una reunión con el Ministerio de Salud, el INDH y Senda.

El Contexto de Violencia en los Centros

El psicólogo y ex funcionario del Sename, Álvaro Ayala, explica que en las “casas” (centros de internación regulares) es frecuente el trato violento entre los jóvenes: “Pasan un montón de cosas complejas adentro: violaciones, intentos de suicidio, robo y tráfico”. José Miguel Leiva, educador de trato directo del centro de Limache, asegura que en este ambiente de violencia “no es novedad” que los jóvenes presenten lo que se denomina “desajustes conductuales”, refiriéndose a episodios de violencia inmanejables para los funcionarios del Sename. Esos episodios, según Leiva, “son del tipo ‘agarro un fierro y te trato de partir la cabeza en tres partes’, ‘te quiero apuñalar treinta veces’. Son terribles.”

Se plantea la pregunta de si, en este contexto de alta agresividad, se manda a los adolescentes a las unidades psiquiátricas para “descomprimir las ‘casas’” y tranquilizar el ambiente al sacar al más conflictivo. La respuesta es que “puede ser”, ya que “si un chiquillo está todo el día ‘dando jugo’, como dicen ellos, rompiendo todo, pegándole a todos y no han logrado compensarlo, es lógico que para los funcionarios sea un respiro que se lo lleven unos días a la unidad de corta estadía (que atiende problemas de salud mental)”.

A diferencia de las “casas”, las unidades psiquiátricas cuentan con un ambiente terapéutico más personalizado y protegido. Sin embargo, algunos adolescentes llegan a las UHCIP en condiciones deplorables, con relatos de haber sido “tratados como perros” y con su ropa orinada en los centros regulares, e incluso contando haber presenciado violaciones.

Reportajes 24: Sename, el infierno infantil | 24 Horas TVN Chile

Vías de Ingreso y Falta de Criterio

Para ingresar a las unidades de psiquiatría existen al menos dos vías: la programada, donde el psiquiatra del módulo evalúa el caso y determina la internación, y la hospitalaria, donde el adolescente es trasladado a un servicio de urgencias para ser ingresado por orden del médico de turno. Esta última es la vía utilizada por funcionarios del Sename para realizar los ingresos que no cumplen con el perfil establecido por el Ministerio de Salud.

En este caso, la UHCIP está obligada a recibir a quien es derivado y no hay forma de negar su internación. Así ingresaron las dos adolescentes del recinto de Iquique, a quienes “cuando las derivaron, les mintieron”. Johnson Parra, director de la Asociación de Funcionarios de la Salud del Hospital Base de Valdivia, y quien representa a los trabajadores de la UHCIP de dicha comuna, confirma esta práctica: “Se les dice que los van a trasladar allá (a la unidad psiquiátrica) si se portan mal (…).”

Desafíos en la Capacitación y Protocolos

Los educadores de trato directo, funcionarios del Sename que tienen una relación cercana y diaria con los menores, son quienes se encargan de dar la primera alerta al asistente social y al psicólogo sobre las posibles descompensaciones de salud mental. Las bases de postulación para el cargo de educador indican que los aspirantes deben tener la capacidad de desarrollar estrategias de contención para adolescentes. Sin embargo, para cumplir estos objetivos, según la dirigenta de la Afuse, Alicia del Basto, los educadores deberían tener una capacitación en salud mental, ya que “cuando un chico está descompensado es capaz de cualquier cosa.”

Insuficiencia en Capacitaciones

Si bien el Sename entrega capacitaciones en salud mental a sus funcionarios, no cuenta con un plan nacional de formación en el área. Los datos de la cuenta pública de Sename 2017 -los más actualizados en la web- señalan que de los 51 cursos técnicos realizados por la institución, 25 fueron dirigidos a la detección de conductas de riesgo en salud mental y al manejo de conflictos críticos. El educador de trato directo del CIP-CRC de Coronel, Alejandro Saavedra, asegura que estas capacitaciones son insuficientes: “Cuando postulamos, no se nos plantea que vamos a trabajar con niños con problemas de salud mental. Si bien el Sename ha tratado en algunas ocasiones de dar algunas capacitaciones, no son suficientes.”

Así, la falta de capacitación de los educadores es uno de los factores que incide en las internaciones injustificadas, pues “los educadores de trato directo tienen muy baja preparación, porque en el Sename trabaja el que se atreve, no el más capacitado (…).”

Ausencia de Protocolos de Crisis

El Sename tampoco cuenta con protocolos ante una crisis o desestabilización de un cuadro psiquiátrico. El director de la Asociación de Funcionarios del Sename de Valdivia, Patricio Araya, explica que desde el Servicio de Salud tampoco les han enviado las directrices a seguir en caso de enfrentarse a una descompensación, llevando a que pidan internamente un protocolo de intervención en crisis que les indique qué hacer con los jóvenes en estas situaciones.

Falla Institucional en Salud Mental

El problema, sin embargo, va más allá de los educadores: todas las fuentes entrevistadas aseguran que la salud mental aún es un tema que el sistema de justicia juvenil no ha logrado abordar de manera exitosa. En ese sentido, para el psicólogo del CIP-CRC de Coronel, Flavio Benavente, los problemas de los ingresos son producto de una falla institucional: “Falta formación, pero no solamente de los funcionarios, sino también del Sename. La institución todavía está en pañales en temas de salud mental y en otras temáticas.”

Esta investigación periodística fue hecha por Trinidad Rojas y Monserrat Vitar, estudiantes de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica.

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