La bronquitis es una condición inflamatoria que afecta a los bronquios, los conductos que transportan el aire a los pulmones. Esta hinchazón estrecha las vías respiratorias, lo cual dificulta la respiración. Se estima que hay unos 300 millones de alvéolos en cada pulmón y son los encargados de intercambiar el oxígeno y el dióxido de carbono. En ancianos, esta patología respiratoria es frecuente y, si no se trata a tiempo, puede derivar en complicaciones serias.
Es esencial comprender que existen dos tipos principales de bronquitis: aguda y crónica. Ambas cursan con inflamación, aumento de secreciones y tos persistente. La bronquitis es más común en adultos y, en particular, puede ser una preocupación significativa para las personas mayores, quienes ya pueden tener una capacidad pulmonar reducida o condiciones de salud preexistentes que complican la recuperación.
Bronquitis Aguda y Crónica: Diferencias en la Tercera Edad
La principal diferencia entre bronquitis aguda y bronquitis crónica se caracteriza por el tiempo de duración, siendo la primera de una duración más corta que la segunda. Es importante tratarla a tiempo porque una de las consecuencias de la bronquitis mal curada es que se cronifique.
Bronquitis Aguda en Ancianos
La bronquitis aguda es una forma de inflamación de los bronquios, generalmente causada por una infección viral, aunque a veces las bacterias son las responsables. Suele ser temporal y a menudo sigue a una infección respiratoria como el resfriado común o la gripe. Al principio, afecta la nariz, los senos paranasales y la garganta y luego se propaga hacia los pulmones.
La bronquitis aguda en ancianos a menudo comienza después de una infección respiratoria, como un resfriado o gripe. Las personas en mayor riesgo de contraer una bronquitis aguda son los bebés y los ancianos, así como los niños pequeños, las personas con cardiopatía o neumopatía y los fumadores. Estos virus aprovechan cuando la persona es más vulnerable para avanzar hacia las vías respiratorias bajas e infectar esa zona.
Mientras que en adultos jóvenes la bronquitis aguda puede presentar síntomas manejables, en los mayores estos síntomas pueden ser más severos. La tos puede ser más intensa y prolongada, y la producción de moco más abundante. La duración suele oscilar entre una y tres semanas, pero en personas mayores puede alargarse más debido a la recuperación lenta de las vías respiratorias.
Bronquitis Crónica en Ancianos
La bronquitis crónica es una afección prolongada que se incluye dentro de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), junto al enfisema pulmonar. Para hacer el diagnóstico de bronquitis crónica, usted tiene que tener tos con flema la mayoría de los días del mes durante por lo menos 3 meses. Su origen no es un virus sino una lesión física y continua ocasionada por el tabaquismo o por una exposición prolongada a humo o polvo. En mayores, suele estar vinculada a antecedentes de tabaquismo o a una exposición prolongada a contaminantes ambientales o laborales.
Este tipo de bronquitis provoca un deterioro paulatino de la función pulmonar, lo que limita actividades diarias sencillas como subir escaleras o caminar distancias cortas. Con el tiempo, los episodios de agudización se hacen más frecuentes y graves, aumentando las visitas a urgencias y la necesidad de tratamientos más intensivos.

Síntomas Característicos de la Bronquitis en Adultos Mayores
Los síntomas de la bronquitis en ancianos pueden variar en intensidad y frecuencia, pero ciertos signos son comunes y deben ser cuidadosamente monitoreados. Es importante destacar que, el diagnóstico temprano y la puesta en marcha de un tratamiento evitarán que la bronquitis aguda pueda transformarse en una enfermedad crónica (EPOC) o en afecciones de mayor gravedad como puede ser la neumonía.
Síntomas Comunes
Algunos síntomas de la bronquitis aguda son:
- Tos persistente: Este es el síntoma más característico de la bronquitis, ya sea seca o con expectoración abundante. La tos que produce moco es común. La tos suele durar de 2 a 3 semanas, e incluso después de que la bronquitis aguda se haya aliviado, se puede presentar una tos seca y molesta que se prolonga de 1 a 4 semanas.
- Producción de moco o flema: El moco puede ser claro, blanco, amarillento, o incluso verdoso, lo que indica infección. La presencia de mucosidad en el pecho es uno de los principales síntomas de la bronquitis.
- Molestia o dolor en el pecho: La tos constante puede causar dolor o malestar en el pecho, y también puede sentirse una sensación de presión.
- Fatiga: Sensación de cansancio generalizado.
- Fiebre: Usualmente baja, aunque las gripes y catarros también pueden ir acompañados de fiebre.
- Dificultad respiratoria: Que empeora con la actividad. Los resfriados en ancianos pueden presentarse con mayores complicaciones que en otros grupos de población y la aparición de mucosidad en los bronquios es una de las más frecuentes.
- Sibilancias: Un silbido al respirar, especialmente en personas con asma.
Estos síntomas suelen tener los mismos que la gripe o el resfriado: tos, mucosidad y fiebre. Sin embargo, hay que sospechar de bronquitis cuando además hay dificultad para respirar, sensación de presión en el pecho y sibilancias.
Particularidades en Ancianos
Es crucial tener en cuenta que en los ancianos, los síntomas de la bronquitis pueden ser menos evidentes o confundirse con los de otras enfermedades respiratorias o cardíacas propias de la edad. En la tercera edad es común que la bronquitis no se presente con los signos clásicos de fiebre alta o dolor torácico. La ausencia de síntomas evidentes hace que los cuidadores o familiares pasen por alto la enfermedad hasta que se agrava. Por ello, se recomienda vigilar cambios sutiles como una tos nocturna nueva, respiración más entrecortada o una mayor fatiga al realizar tareas habituales.
Complicaciones Asociadas en Adultos Mayores
La bronquitis en ancianos, ya sea en su forma aguda o crónica, puede conducir a complicaciones serias que afectan significativamente su salud y calidad de vida. En los ancianos, la bronquitis aguda no solo es más incómoda, sino que también conlleva un mayor riesgo de complicaciones graves.
- Neumonía: Una de las complicaciones más graves de la bronquitis en ancianos es la neumonía. La inflamación de los bronquios puede hacer que los pulmones sean más susceptibles a infecciones, lo que puede llevar a una neumonía bacteriana. A veces, puede ser difícil saber si usted tiene neumonía o bronquitis. Si tiene neumonía, es más propenso a presentar fiebre alta y escalofríos, sentirse más enfermo o sentir mayor dificultad para respirar.
- Exacerbación de Enfermedades Cardíacas: La bronquitis puede ejercer una presión adicional sobre el corazón, especialmente en ancianos con enfermedades cardíacas preexistentes.
- Insuficiencia Respiratoria Crónica: En casos de bronquitis crónica, el daño prolongado a los bronquios puede llevar a una disminución de la función pulmonar, resultando en insuficiencia respiratoria crónica.
- Infecciones Secundarias: Los ancianos con bronquitis son más propensos a desarrollar infecciones secundarias, ya que su sistema inmunológico ya está comprometido. Algunas veces, uno puede contraer otra infección bacteriana (secundaria) en las vías respiratorias.

Diagnóstico de la Bronquitis en Ancianos
El diagnóstico de la bronquitis aguda en los mayores puede requerir una evaluación más detallada. Si se presentan estos síntomas, especialmente la dificultad para respirar y la fiebre, es recomendable acudir al médico para que realice un diagnóstico completo y valore las opciones de tratamiento.
Normalmente, el médico necesitará preguntar por los síntomas y realizar una auscultación de los pulmones con un estetoscopio. Se pueden escuchar ruidos en los pulmones llamados estertores u otros ruidos respiratorios anormales, o su respiración puede sonar anormal o brusca.
Los exámenes pueden incluir:
- Radiografía de tórax: Si su proveedor sospecha neumonía u otras afecciones como la EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
- Oximetría de pulso: Un examen indoloro que ayuda a determinar la cantidad de oxígeno en la sangre mediante un dispositivo que se coloca en el extremo del dedo de la mano.
- Pruebas de función pulmonar: (como una espirometría) para descartar otras afecciones.
Tratamiento y Cuidados de la Bronquitis en la Tercera Edad
El tratamiento de la bronquitis en ancianos requiere un enfoque cuidadoso y adaptado a las necesidades específicas de esta población. El primer paso es asegurar un diagnóstico preciso. Una vez diagnosticada la bronquitis, el tratamiento de la bronquitis irá encaminado a aliviar los síntomas y facilitar la respiración.
Enfoque Terapéutico
- Medicamentos para aliviar los síntomas: Dependiendo de la severidad de la bronquitis, se pueden prescribir medicamentos para aliviar los síntomas. Tome analgésicos de uso común como paracetamol si tiene fiebre. No les dé nunca aspirina a los niños porque puede causar síndrome de Reye. NO LES dé ácido acetilsalicílico a las personas mayores de 18 años.
- Inhaladores: Si los síntomas no mejoran y presenta sibilancias, su proveedor le puede recetar un inhalador para abrir las vías respiratorias. Si tiene asma u otra afección pulmonar crónica, use un inhalador.
- Antibióticos con precaución: La mayoría de las personas NO necesitan antibióticos para la bronquitis aguda causada por un virus. Si el médico cree que usted tiene una infección bacteriana secundaria, le puede recetar antibióticos. Este medicamento solo eliminará las bacterias, no los virus.
- Corticoesteroides: Su proveedor también puede recetarle medicamentos corticoesteroides para reducir la inflamación en los pulmones.
- Antivirales: Si tiene influenza y se contagia en las primeras 48 horas después de enfermarse, su proveedor también puede recetarle medicamento antiviral.
Medidas de Apoyo y Recuperación
- Hidratación adecuada: Mantener una hidratación adecuada ayuda a fluidificar las secreciones bronquiales, facilitando su expulsión. No beber suficiente agua puede hacer que las secreciones bronquiales sean más espesas, dificultando su expulsión.
- Descanso: El descanso es fundamental para la recuperación. Se recomienda permanecer en casa durante el curso de la enfermedad.
- Humidificador o vapor: Utilice un humidificador o vapor en el baño para aliviar la congestión.
- Expectorantes: Ciertos medicamentos que usted puede comprar sin receta pueden ayudarle a disolver o aflojar la flema. Busque la palabra "guafenesina" en la etiqueta.
- Fisioterapia respiratoria: La fisioterapia respiratoria puede ser muy beneficiosa y es un componente crucial en el tratamiento de la bronquitis en ancianos.
- Atención domiciliaria: Contar con el apoyo de un cuidador cualificado puede marcar la diferencia en la recuperación, garantizando una atención adecuada y personalizada en el hogar. Los cuidadores internos son una forma idónea para controlar el estado de salud y fomentar una recuperación completa.
Prevención de la Bronquitis en Adultos Mayores
Para prevenir la bronquitis en personas mayores, es fundamental mantener un ambiente limpio y libre de irritantes, asegurar una buena nutrición, y fomentar la vacunación. En general, las recomendaciones para prevenir esta enfermedad son las mismas que las de la gripe o el resfriado.

- Vacunación: Muy recomendable la vacunación antigripal y contra el neumococo, que a su vez servirá como protección frente a eventuales complicaciones que pudieran derivar en una infección de los bronquios.
- Eliminar el tabaquismo: En el caso de cualquier bronquitis, la medida más importante que uno puede tomar es DEJAR de fumar. La bronquitis en ancianos aparece con mayor frecuencia por factores como la exposición al tabaco.
- Evitar irritantes ambientales: Evitar el tabaquismo pasivo y la contaminación del aire. Limpiar a fondo el polvo de las habitaciones, evitar el tránsito por lugares de mucho tráfico y, en general, garantizar una buena calidad del aire en el hogar.
- Higiene de manos: Lavarse las manos (y lavarles las manos a los niños) con frecuencia para evitar propagar virus y otros microbios.
- Reforzar el sistema inmune: Seguir una dieta equilibrada, realizar ejercicio adaptado y descansar bien ayuda a reforzar las defensas naturales. La debilidad del sistema inmune es un factor que aumenta el riesgo.
¿Cuándo Consultar al Médico?
En la bronquitis, distinguir entre una situación que requiere atención inmediata y otra que admite una consulta programada es vital en la tercera edad. Contacte a su proveedor si:
- Presenta tos la mayoría de los días o tiene una tos que reaparece frecuentemente.
- Está tosiendo con sangre.
- Tiene fiebre alta o escalofrío con temblores.
- Tiene fiebre baja durante 3 o más días.
- Presenta flema espesa y de color verdoso, especialmente si tiene mal olor.
- Presenta dificultad para respirar o dolor torácico.
- Sufre una enfermedad crónica, como enfermedad cardíaca o pulmonar.
- Los síntomas no mejoran y presenta sibilancias.
La infección generalmente desaparece por sí sola al cabo de una semana. Excepto por la tos, los síntomas generalmente desaparecen en un período de 7 a 10 días si uno no presenta un trastorno pulmonar subyacente. La tos suele durar de 2 a 3 semanas. La bronquitis en ancianos puede ser peligrosa si los síntomas empeoran o no mejoran. También es motivo de preocupación si la tos es constante, hay sibilancias al respirar o sensación de opresión en el pecho.
¿Es Contagiosa la Bronquitis?
Una pregunta frecuente que surge cuando alguien padece bronquitis es: ¿la bronquitis en ancianos es contagiosa? En el caso de la bronquitis aguda el agente desencadenante es siempre un virus o una bacteria, por lo que el contacto directo con la persona que padece la enfermedad puede derivar en contagio. Tanto virus como bacterias se transmiten con facilidad en forma de partículas suspendidas en el aire o de gérmenes que contaminan los objetos que han estado en contacto con la persona infectada, motivo por el que la higiene de las manos resulta fundamental.
Por otro lado, la bronquitis crónica rara vez es contagiosa. Ello se debe a que su origen no es de tipo infeccioso sino irritante.