Aspiraciones y Decisiones Vocacionales en Jóvenes Vulnerables

Este artículo presenta los resultados de una investigación cualitativa cuyo propósito fue analizar los procesos de decisión vocacional de dos grupos de jóvenes de último año de la enseñanza secundaria en Chile: uno de ellos perteneciente a la modalidad de estudios científico-humanística (EMHC) y el otro a la modalidad técnico-profesional (EMTP).

La investigación profundiza en las subjetividades implicadas en la definición de rutas educativas y laborales futuras, sus expectativas, aspiraciones y los soportes institucionales dispuestos. El estudio se inscribe en el campo de las investigaciones de las transiciones educativas y orientación vocacional, bajo la mirada de las subjetividades y narrativas juveniles.

Contexto de las Transformaciones Socioeducativas en Chile

Las transformaciones en distintas esferas del entramado social, como el debilitamiento de las instituciones, las nuevas orientaciones normativas, los ajustes en los mercados laborales y la naturaleza del trabajo, han cambiado el escenario de los recorridos y los destinos educativos y laborales de los jóvenes.

En este marco, es posible observar un creciente interés investigativo por las aspiraciones y los procesos de adecuación de expectativas a las características y oportunidades del entorno de los jóvenes. En el caso chileno, se observan importantes y aceleradas mutaciones socioculturales e institucionales experimentadas por su sociedad, que vuelven relevante el análisis de las subjetividades y nuevas orientaciones juveniles.

En las últimas dos décadas, el país ha tenido un importante progreso en las tasas de finalización de educación secundaria, acompañadas de un aumento exponencial de las aspiraciones de acceso a la educación superior por parte de los jóvenes y sus familias. Las cifras en torno al ingreso efectivo a las instituciones de educación superior se han triplicado desde la recuperación de la democracia en 1990, observándose tasas de ingreso al sistema de educación superior por cada cohorte superiores al 60 % del total de egresados de la enseñanza secundaria.

Infografía sobre la evolución de las tasas de acceso a la educación superior en Chile desde 1990

Desigualdades en el Acceso a la Educación Superior

No obstante las alentadoras cifras en términos de cobertura, el acceso no ha ido acompañado de condiciones de equidad. Se evidencian significativos niveles de desigualdad de acceso a la educación superior de la población escolar. El sistema de educación superior chileno muestra una alta segregación socioeconómica, representada en la existencia de instituciones y carreras de menor prestigio académico y selectividad, a las que asisten jóvenes provenientes de sectores medios y bajos.

Esta inequidad es un reflejo de la segmentación del sistema escolar y las desigualdades del país, que se profundizan por su modelo institucional. En la educación secundaria, el sistema se divide en dos vertientes formativas: una educación científica o humanista (EMHC), de la que egresa el 62 % de los estudiantes, y una técnica (EMTP), de la que egresa el 38 %.

Si bien el modelo enfocado a la formación técnica está orientado a la inserción laboral temprana, en los últimos años se observa un incremento de la participación de sus egresados de la EMTP en la educación superior. Sin embargo, esta inserción de los jóvenes de la educación técnica en la educación superior ha demostrado ser compleja por diversos factores, en especial por sus diferenciales de capitales económicos, culturales y los énfasis de la formación recibida.

La Subjetividad en las Decisiones Vocacionales

Las ideas expuestas exigen no solo analizar las trayectorias posteriores al egreso, sino profundizar en interrogantes relativas a las subjetividades implicadas en los procesos de decisión vocacional de los jóvenes. Conocer el valor y significado que le otorgan a la educación superior, el peso asignado a esta experiencia en sus trayectorias y proyectos futuros, así como la delimitación de rutas y recorridos posteriores al egreso, son cuestiones fundamentales por atender.

Superando la Mirada Tradicional

El debate emerge como una forma de contrarrestar la mirada tradicional de los procesos de definición vocacional, que los ha concebido como procesos simples, técnicamente racionales, donde los jóvenes evalúan sus propias habilidades, intereses y oportunidades disponibles. Desde la sociología de la educación, los estudios han argumentado que las decisiones no son determinadas únicamente por el individuo, sino que más bien se ven afectadas por estructuras que configuran las concepciones de lo que es (in)deseable, posible y factible.

Hodkinson (2006) ha demostrado que las decisiones son tanto pragmáticas como racionales y que existe un nexo intrínseco o equilibrio entre lo social y lo racional. Los aspectos no racionales se resocializan y los agentes toman decisiones con base en la eficacia de los logros deseables, evaluando estos últimos a la luz de su marco de valores personales más que de la utilidad personal.

En consecuencia, tanto la agencia individual como las estructuras ocupacionales y sociales asumen un rol activo. Se comprende que las decisiones son pragmáticas, están relacionadas con el contexto y vinculadas inexorablemente a los antecedentes familiares, la cultura y las historias de vida de los jóvenes; están basadas en contactos sociales y experiencias vitales, y se instauran al mismo tiempo como racionales e irracionales.

Los individuos toman decisiones dentro de horizontes para la acción, siendo el habitus y las estructuras de oportunidad los factores influyentes en la percepción de las opciones o alternativas que pudieran estar disponibles. Las oportunidades no solo están a disposición para ser elegidas, sino que pueden crearse por las presiones locales y el ethos derivados de la propia historia de los jóvenes, generando un impacto significativo en la determinación de lo que es posible para ellos.

Estos horizontes son percepciones sociales, espaciales y temporales asociadas a costos, confianza, preocupación, expectativas, tradición y comunidad. Así, al profundizar en los conocimientos, valores y normas de acción con que las personas crecen y evolucionan, se comprende cómo se internalizan los "mapas de significados" que expresan cómo se experimentan, comprenden e interpretan dichas relaciones.

El Rol de la Familia y la Escuela

En este marco, el análisis del rol de las familias y las escuelas es fundamental. La escuela, en particular en su rol de socialización, aporta información y las herramientas que influencian la toma de decisiones, lo que permite incidir, refinar o modificar el habitus y el horizonte de acción.

Las instituciones educativas, en su operación, podrían imponer ciertos desafíos en los propios procesos de construcción identitaria y subjetividad. Esto, como señala Dubet (2011), da lugar a un "acto de delegación de responsabilidad a los individuos". Desde esta perspectiva, las instituciones escolares -o, más bien, las pruebas a las que se someten los estudiantes- podrían llegar a alimentar la existencia de un sistema que invalida o invisibiliza el peso de las posiciones sociales y los diferenciales de oportunidad que se asocian con ellas, lo que desencadena experiencias dolorosas y solitarias cuando se asumen como faltas o errores.

En este sentido, se alude a que la nueva cultura escolar no solo contribuiría a reproducir aún más los mecanismos discriminatorios en la trayectoria escolar de los alumnos, sino también a reproducir desigualdad al despertar confianza en algunos estudiantes, y en otros, inseguridad. En los procesos de orientación vocacional se transmite a los jóvenes que son responsables de su fracaso escolar, lo que origina una renuncia y una interiorización de las oportunidades objetivas de éxito.

La selectividad académica y social instaurada en las instituciones de educación opera como una experiencia de inclusión-exclusión: mientras que los "buenos" estudiantes o la "élite" son acogidos por el sistema y ven alzarse frente a ellos una integración escolar, "la masa de los estudiantes es dejada a su suerte, sometida a las angustias del fracaso y al miedo a la exclusión".

Metodología de la Investigación

La investigación se planteó un enfoque metodológico que profundiza en la mirada a las subjetividades y narrativas de los jóvenes sobre la configuración de sus aspiraciones y expectativas educativas y los soportes existentes en ese proceso. Siguiendo una estrategia de indagación cualitativa, se enfatizó en un levantamiento inductivo a partir de la propia experiencia de los sujetos.

Con el fin de profundizar en el proceso de construcción de proyectos educativos posteriores al egreso de los jóvenes, se desarrollaron entrevistas individuales que trataron de comprender los sentidos implicados en las decisiones vocacionales y delimitación de estrategias y rutas de dos grupos de estudiantes: los de la educación media humanista-científica (EMHC) y los de la educación técnica (EMTP).

Metodológicamente, se trabajó con un enfoque narrativo de relatos de experiencias biográficas y se profundizó en los denominados puntos de quiebre y momentos críticos implicados en las experiencias escolares. De esa manera se exploró lo que los jóvenes hacen o quieren hacer en aquellos momentos de toma de decisiones. A partir del relato de los sujetos acerca de sus procesos de toma de decisiones y experiencia escolar, se intentó identificar las lógicas narrativas, o posiciones con base en las cuales los sujetos estructuran y cuentan sus decisiones y experiencias.

El valor de este enfoque radica en que a través del reflejo de experiencias pasadas de los sujetos se incluyen narraciones densas en valores, creencias y actitudes con alto trasfondo social. Las narrativas no solo facilitan la comprensión de los procesos biográficos de un individuo, sino que también permiten dar cuenta de biografías colectivas. Esta perspectiva analítica se caracteriza por una puesta de sentido de la vida del sujeto, en la cual el entrevistador o entrevistadora aparece como detonador del conocimiento de uno mismo.

Considerando este enfoque, las técnicas de abordaje y de trabajo buscaron cubrir diversidad de experiencias, en función de distintos atributos como modalidad de estudios, género y desempeño escolar. El análisis se llevó a cabo en distintas etapas: en un primer momento, se configuraron los relatos y luego se inició un proceso de análisis comparado de las narrativas y de las experiencias emergentes en estas. El modelo analítico estuvo compuesto por tres ejes definidos en una fase preliminar: identidad, posición socioestructural y voz.

¿Qué expectativas tienen los jóvenes de su educación? - Informe Jóvenes en la mira

Hallazgos Clave: Aspiraciones de Jóvenes Técnico-Profesionales

Como principal hallazgo de la investigación, se observa que los jóvenes de la educación técnico-profesional (EMTP), a diferencia de los de la modalidad científico-humanista, proyectan recorridos de mayor complejidad futura que les exige asumir una posición activa frente a los desafíos y barreras que deben sortear. La combinación de estudios y trabajo, así como la configuración de identidades profesionales anticipadas, constituyen elementos relevantes en sus experiencias.

Los resultados del estudio revelan que las personas que transitan la Educación Técnico Profesional buscan principalmente tener una buena vida, caracterizada por conseguir bienestar y transformar sus vidas considerando aspectos emocionales, sociales, económicos, territoriales y familiares. Desean sentirse seguros y contar con estabilidad en sus condiciones de vida, al mismo tiempo que buscan oportunidades laborales justas y ambientes de trabajo positivos que les permitan desarrollarse profesionalmente. Junto con ello, valoran la educación continua y el acceso a apoyos sociales y económicos que faciliten su progreso en distintos programas de educación superior.

Desafíos y Necesidades para Jóvenes Vulnerables

Klaudio Duarte Quapper, coordinador académico del Núcleo de Investigación y Acción en Juventudes y coordinador de la investigación, señala que, en respuesta a estas aspiraciones, “debemos considerar como desafío incluir la formación para la vida. Que no solo sea formación para el trabajo, lo que sin duda es importante, pero ellas y ellos manifestaron que les falta este elemento, que tiene que ver con el carácter ciudadano, los temas de género, las cuestiones de discriminación y la sexualidad juvenil, que está totalmente ausente y que como jóvenes necesitan”.

Otro hallazgo del estudio es la necesidad de más formación práctica, no necesariamente en el taller o en el laboratorio dentro del liceo, sino ir a terreno. Todo para tener mejores condiciones de vida que les permitan potenciar sus capacidades.

Por otra parte, el estudio arrojó que la independencia y autonomía financiera son fundamentales para las y los estudiantes, así como el reconocimiento y respeto personal. Esta línea da cuenta de que quienes se deciden por estas especialidades, quieren administrar su propio dinero y tener la libertad para emprender proyectos de negocios independientes. Además, aspiran a vivir en un entorno libre de discriminación, donde se les trate con dignidad y respeto, sin importar su clase social, edad, género, territorio o etnicidad.

Reflexiones para el Sistema Educativo

En virtud de lo anterior, Klaudio Duarte Quapper sostiene que dentro de las conclusiones de la investigación falta considerar a las y los estudiantes de la EMTP como sujetos en tiempo presente, junto con sus sueños y anhelos, para que no perciban al sistema educativo como una máquina de pasar contenido. “Es importante generar un diálogo intergeneracional, que valore y tome genuinamente en consideración lo que estas personas jóvenes quieren y pueden decir”, resalta.

Desde la Subsecretaría Ejecutiva de Educación Media Técnico Profesional, Cristian Lincovil enfatiza que justamente ahí radica la importancia de este estudio, ofreciendo una mirada profunda sobre cómo acompañar mejor a los jóvenes en sus transiciones y aspiraciones.

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