Llegar a la tercera edad puede ser interpretado como un momento culminante, pero a menudo se asocia con un período deprimente, solitario y nostálgico. Esta percepción puede ser producto de los cambios sociales, donde una población envejecida a veces encuentra un sistema que no protege adecuadamente su calidad de vida, ni fomenta el reconocimiento de las personas mayores. Es fundamental partir de la base de que todas las personas, independientemente de su edad, tienen el derecho inherente de vivir dignamente y ser reconocidas como sujetos de derechos. La invisibilización de las personas mayores en diferentes aspectos se hace aún más latente cuando hablamos de sexualidad y del ejercicio de los Derechos Sexuales.
Definición y Reconocimiento de los Derechos Sexuales en la Vejez
La sexualidad es un aspecto fundamental en la trayectoria de vida de las personas, que existe desde el momento que nacemos hasta que morimos. Es esencial reconocer que las personas mayores no dejan de ser seres sexuales y que necesitan acompañamiento y abordaje adecuado al periodo de la vida en el que se encuentran. Los derechos sexuales se entienden como la capacidad de tomar decisiones informadas sobre nuestro cuerpo. En esta línea, desde Naciones Unidas se indica que «estos abarcan ciertos derechos humanos reconocidos tanto por leyes nacionales como documentos internacionales, e incluyen poder ejercer la sexualidad de manera independiente a la reproducción, poder vivir una vida libre de discriminación respecto a la vida sexual de cada persona, contar con acceso a una Educación Integral de la Sexualidad efectiva, y contar con acceso a servicios médicos de calidad y dignos», entre otros.
La Sexualidad más allá del Coito
El libro objeto de discusión en este texto, financiado por la Dirección de Extensión y el Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar de la Facultad de Medicina, plantea que la sexualidad va más allá del tener sexo. En la medida que el ser humano avanza hacia la adultez mayor, puede experimentar una pérdida de capacidades intrínsecas (cognitivas, físicas, motoras, sensitivas, etc.). Si se logra mantener el bienestar en estas áreas, la persona estará mejor psicoemocional y orgánicamente, y su sexualidad se verá beneficiada. En esta etapa de madurez, la sexualidad se entiende como tener una relación de afecto o de cariño más profundo con la pareja, puede significar acariciarse con amor, abrir temas y conversarlos abiertamente, e incluso tener accesibilidad sexual sin tener que llegar al coito. La Dra. Erica Astorga, médico jefe de la Unidad de Geriatría del Hospital Puerto Montt, enfatiza que la sexualidad implica una relación afectiva y sensaciones de placer, y es deseable que las personas conozcan su propio cuerpo, especialmente el área genital.
El sexo en la tercera edad . Dra. Myriam. Cecilia Bogran
Impacto de los Estereotipos y el Edadismo en la Salud Sexual
Culturalmente existe la creencia de que la persona mayor es un ser asexuado, lo que carece de fundamento biológico. La edad avanzada es solo una etapa más del ciclo vital, y las personas mayores pueden naturalmente tener una sexualidad de muchas formas. Estos estereotipos generan la perpetuación del concepto de que una persona mayor no puede tener vida sexual, lo que es totalmente discriminatorio y
El edadismo, definido por la OMS como los estereotipos, prejuicios y discriminación dirigidos contra otras personas o autoinfligido por razones de edad, se observa en instituciones públicas y privadas. Estos elementos ocasionan que las personas mayores sientan vergüenza de su necesidad sexual y prefieran reprimir todo lo relacionado con ella. Los prejuicios y estereotipos sociales y familiares hacia la sexualidad del adulto mayor y hacia su proceso de envejecimiento son una dificultad que impide la expresión sexual libre y plena. La sexualidad es percibida por los adultos mayores como una necesidad fisiológica importante que se sigue viviendo durante la vejez y cuya satisfacción es buscada y valorada, tanto por hombres como por mujeres, quienes manifiestan que esta satisfacción resulta agradable, placentera y relajante para su vida actual.
Factores que Influyen en la Expresión Sexual de los Adultos Mayores
La sexualidad del adulto mayor está influida por el contexto donde se desenvuelve y por las experiencias vividas al respecto a lo largo de toda su vida. Las enfermedades y limitaciones físicas afectan la sexualidad del adulto mayor y dificultan su expresión. Es una de las dimensiones humanas menos exploradas y atendidas por las ciencias de la salud durante la vejez, a pesar de las evidencias de necesidad de cuidado expresadas por los mismos adultos mayores.
Factores Socioculturales y Educativos
- Ideales Socioculturales: La sociedad chilena, por ejemplo, está recién abriéndose a una mirada distinta sobre la diversidad de género, habiendo sido tradicionalmente conservadora. Hoy existe una mayor apertura al conocimiento de estos temas.
- Educación Sexual: Existe un déficit de conocimiento sobre temas sexuales entre las personas de 60 años y más, lo que pone en riesgo la salud y violenta los derechos de estos individuos. La falta de educación es aún más visible en discursos que refieren la necesidad urgente de recibir orientación sobre la sexualidad, especialmente en situaciones donde las necesidades relacionadas con la edad son difíciles de atender por falta de conocimiento.
- Influencias Tempranas: Las experiencias vividas desde la niñez y juventud impactan de manera importante el significado que se asigne en el presente. Relatos sobre senos familiares donde los temas sexuales eran reprimidos e incluso castigados no son extraños, obligando al adulto mayor a descubrir su sexualidad por cuenta propia o a través de terceros.
- Opinión Social: La moral familiar actual y pasada, y las opiniones de los miembros de la familia más cercanos, influyen en el significado que el adulto mayor asigna a su sexualidad. Muchos pensamientos de represión sexual también se ven respaldados por las opiniones que existen en la sociedad respecto a la sexualidad de las personas mayores.

Factores Fisiológicos y de Salud
Además de las influencias del mundo vivido, la sexualidad de los adultos mayores está condicionada por factores de índole física y psicológica. Las dificultades físicas y los cambios fisiológicos derivados de la edad pueden condicionar la actitud y el comportamiento de las personas mayores. Los adultos mayores perciben su cuerpo como un cuerpo con posibilidades físicas disminuidas, argumentando la presencia de enfermedades, limitaciones físicas y consumo de medicamentos permanentemente.
Cambios Fisiológicos Específicos:
- En mujeres: Se presenta sequedad vaginal debido a la caída de la producción de estrógeno con la menopausia, lo que puede causar dolor e incomodidad durante la penetración. Sin embargo, esto puede sobrellevarse con terapia de reemplazo hormonal y el uso de lubricantes.
- En hombres: Puede haber menos turgencia en el pene y dificultades para mantener la erección. Algunos hombres adultos mayores adoptan medidas como el uso de medicamentos para mejorar su actividad sexual, aunque esta práctica debe ser supervisada por un profesional.
- Deseo y Orgasmo: En ambos sexos, el deseo sexual tiende a disminuir con los años y lograr el orgasmo puede costar más. La recuperación o la latencia entre un orgasmo y otro es más larga, lo que lleva a un sexo más lento y pausado.
Problemas de Salud y Medicamentos:
El bienestar sexual está estrechamente relacionado con la salud en general. La funcionalidad sexual puede verse alterada por determinadas cirugías y muchos medicamentos (como para la presión arterial, antihistamínicos, antidepresivos y antiácidos). También pueden afectar la salud sexual los cambios en el cuerpo, como cambios en los niveles de testosterona y esperma, daños en los nervios, pérdida ósea y muscular, y bajos niveles de hierro. A esto se suman las enfermedades preexistentes, como enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y problemas en la próstata.
Problemas Sexuales y Emocionales
A cualquier edad, los problemas emocionales pueden afectar la sexualidad. Mientras que algunas parejas mayores encuentran que su vida sexual mejora con menos distracciones, más tiempo y privacidad, y sin preocupaciones por el embarazo, otros adultos pueden sentirse estresados por problemas de salud, inconvenientes económicos u otros cambios en el estilo de vida. La depresión, por ejemplo, puede disminuir el deseo sexual. Es crucial buscar ayuda profesional si se cree estar deprimido.
La Necesidad de Políticas Públicas y Formación Profesional
Las políticas públicas actuales están en deuda con el adulto mayor, y la sexualidad es un tema importante y una necesidad humana fundamental. Una cosa que quedó en evidencia con la gestación del libro mencionado es que los propios estudiantes de medicina se dan cuenta de que no están preparados para asumir esta temática. Además, hay un vacío en la preparación de los profesionales que ya están trabajando, ya que tampoco cuentan con formación en sexualidad, y en el adulto mayor en particular. No solo se deben abordar temas cognitivos, psicológicos y emocionales, sino también temas psico-orgánicos de la sexualidad del adulto mayor que requieren ser atendidos.
Hay consenso en diferentes investigaciones respecto de la falta de preparación y de entrega de contenidos educativos por parte del personal sanitario. La falta de educación, la incomodidad de solicitar atenciones de salud y las creencias erróneas de los profesionales de salud, aumentan la probabilidad de conductas sexuales de riesgo. En este sentido, el personal médico o sanitario evade temas de salud sexual, y a veces lo trata de forma general a partir de otras consultas en salud, con déficits en la orientación y entrega de contenidos educativos.
Recomendaciones para una Vida Sexual Saludable en la Vejez
El sexo y la intimidad pueden seguir siendo una parte gratificante de la vida. Aquí hay algunos consejos clave:
- Comunicación con la pareja: Aunque sea difícil, compartir necesidades, deseos y preocupaciones puede ayudar a disfrutar más del sexo y la intimidad. Es normal sentirse vulnerable; la pareja probablemente también se sienta así.
- Consulta profesional: Hable con el profesional de atención médica para controlar afecciones crónicas y medicamentos que afecten la vida sexual. Si hay problemas de erección, es importante mencionarlo, ya que pueden ser una señal de alerta de problemas cardíacos.
- Terapia sexual: Un terapeuta sexual puede ayudar a la pareja con problemas específicos, a comprender sus necesidades e inquietudes, y a ver las cosas de otra manera.
- Ampliar la definición de sexo: Tocar, besar y otros contactos íntimos pueden ser tan gratificantes como las relaciones coitales. Estar abiertos a encontrar nuevas formas de disfrutar el contacto sexual y la intimidad.
- Cambiar la rutina: Simples cambios pueden mejorar la vida sexual. Intentar tener relaciones sexuales en un momento diferente del día, como por la mañana, cuando se está más descansado. Dedicar más tiempo al romance y probar nuevas posiciones o formas de conectar.
- Buscar nuevas formas de conexión: Si la intimidad física es difícil, buscar nuevas maneras de divertirse juntos. Reír juntos es importante para aliviar el estrés.
- No rendirse con el romance: Si se ha perdido a una pareja, socializar puede ser gratificante para muchas personas mayores solteras. Si se inicia una nueva relación íntima, es fundamental usar preservativo, ya que muchos adultos mayores no saben que aún corren riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual.
- Cuidado personal: Mantener un estilo de vida saludable: alimentación adecuada, ejercicio regular, no beber demasiado alcohol, no fumar, pensar en positivo, practicar la gratitud, beber suficiente agua y dormir lo suficiente. Visitar regularmente al profesional de atención médica.
Investigación y Uso de Tecnologías Digitales
Un estudio fenomenológico realizado en México, guiado por los conceptos de la Fenomenología de la percepción de Merleau Ponty, con 16 adultos mayores, demostró que la sexualidad del adulto mayor está influida por el contexto donde se desenvuelve y por las experiencias vividas. La investigación cualitativa fenomenológica, con la participación de 9 mujeres y 7 hombres de entre 62 y 92 años, mostró que las influencias tempranas y la falta de educación sexual marcan la forma de proceder del ser. Los adultos mayores reconocen la falta de acceso a educación sexual y refieren que el uso del internet es de gran ayuda, pero prefieren recibir orientación de profesionales de la salud.
Según Navarro E, existe interés en utilizar nuevas tecnologías de información y comunicaciones orientadas a educar a las personas mayores, lo que incentiva a innovar en procesos de enseñanza-aprendizaje. Las redes sociales son un importante habilitador para el aprendizaje y uso de tecnologías como eSalud, donde pares y funcionarios de la salud cumplen un rol vital. Sin embargo, se han identificado barreras para el uso de tecnologías que se relacionan con el nivel educativo de las personas mayores y con el aprendizaje de nuevas tecnologías. Existe una brecha de investigación y producción científica con déficit en materias de tecnología orientada a la educación de las personas mayores, con falta de inversión en innovación y evaluación de soluciones tecnológicas.
