Acceder a una vivienda en arriendo puede ser un desafío, especialmente para personas mayores o jubilados. Sin embargo, existen programas y consideraciones especiales diseñadas para facilitar este proceso. Este artículo detalla los requisitos y opciones disponibles para que una persona jubilada o con discapacidad pueda arrendar una propiedad en Chile.
Subsidio de Arriendo para Personas Mayores y con Discapacidad

El subsidio de arriendo es un aporte económico dirigido a personas mayores de 60 años o a personas con una condición de discapacidad (independiente de su edad) que no cuenten con ingresos suficientes para el pago de un arriendo. Este beneficio busca aliviar la carga financiera de la vivienda.
Monto del Subsidio
El monto recibido del subsidio depende del tramo del Registro Social de Hogares (RSH) en el que se ubique la persona que solicita el beneficio. Específicamente, este llamado especial del subsidio de arriendo consiste en un aporte mensual que cubre entre el 90% y 95% del valor del arriendo.
Requisitos Específicos para Postular al Subsidio Especial
- No superar el tramo del 70% de la población más vulnerable, de acuerdo con el Registro Social de Hogares (RSH).
- Junto con los factores de puntaje regulares, se otorgará un puntaje adicional por edad, discapacidad y por tener la calidad de persona cuidadora dentro del núcleo familiar.
- Pueden postular personas que actualmente están arrendando o en búsqueda de arriendo.
Condiciones que Excluyen del Programa
Existen ciertas situaciones que impiden acceder a este beneficio:
- Tener una vivienda, infraestructura sanitaria o un sitio, ya sea como propietario o asignatario.
- Contar con un subsidio habitacional o tener un certificado de subsidio vigente.
- Tener un contrato de arriendo superior a las 11 UF.
Proceso de Postulación
Las postulaciones se realizan de manera presencial en las oficinas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) o a través de su página web, así como en las oficinas de Atención Presencial del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) o en las instituciones públicas habilitadas.
Condominios de Viviendas Tuteladas como Alternativa
Otra alternativa para personas mayores autovalentes que pertenezcan al tramo de hasta el 60% del Registro Social de Hogares (RSH) son los Condominios de Viviendas Tuteladas. Se trata de conjuntos habitacionales con viviendas individuales. Las viviendas se asignan en calidad de comodato, lo que implica que la persona beneficiaria no es dueña de la propiedad, pero tiene el derecho de uso.
El Rol del Aval de Arriendo: ¿Puede un Jubilado Ser Aval?
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Convertirse en aval de arriendo es una responsabilidad importante que implica respaldar económicamente al arrendatario ante el propietario, asegurando el cumplimiento de las obligaciones del contrato.
¿Qué es un Aval de Arriendo y Por Qué es Necesario?
Un aval de arriendo es una persona que se compromete legalmente a responder por las obligaciones del arrendatario en caso de que este no pueda cumplirlas. Los propietarios solicitan avales como garantía adicional de que recibirán el pago del arriendo mensual, incluso si el inquilino enfrenta dificultades económicas. Esta es una práctica estándar en Chile, especialmente cuando el arrendatario es joven, tiene historial crediticio limitado o ingresos variables.
Requisitos Fundamentales para Ser Aval de Arriendo
1. Capacidad Económica Comprobable
El requisito más importante es demostrar solvencia económica suficiente. Generalmente, se solicita que los ingresos mensuales del aval sean al menos tres veces el valor del arriendo. Por ejemplo, si la propiedad cuesta $400.000 mensuales, el aval debería acreditar ingresos de al menos $1.200.000.
La documentación necesaria incluye:
- Liquidaciones de sueldo de los últimos 3 meses (trabajadores dependientes).
- Declaración de impuestos y boletas de honorarios (trabajadores independientes).
- Estados de cuenta bancarios.
- Certificado de AFP que demuestre cotizaciones regulares.
2. Estabilidad Laboral Demostrada
Los propietarios prefieren avales con estabilidad laboral. Si se es trabajador dependiente, idealmente se debe tener al menos un año de antigüedad en el empleo actual. Los trabajadores independientes deben demostrar ingresos consistentes durante un período similar.
3. Buen Historial Crediticio
El comportamiento financiero pasado es crucial. Los propietarios e inmobiliarias revisan el historial en:
- DICOM: No se deben tener deudas morosas significativas.
- Boletín Comercial: Se verifican protestos de cheques o documentos impagos.
- Historial de arriendo: Si se ha sido aval anteriormente, el desempeño será evaluado.
Un historial limpio aumenta considerablemente las posibilidades de ser aceptado como aval.
4. Edad y Capacidad Legal
El aval debe ser mayor de 18 años y tener plena capacidad legal para contraer obligaciones. Generalmente, se prefieren avales menores de 65 años, aunque esto puede variar según cada propietario.
Documentación Requerida para Acreditar la Calidad de Aval
Preparar la documentación adecuada agiliza enormemente el proceso:
- Documentos de identidad:
- Cédula de identidad vigente (por ambos lados).
- Certificado de antecedentes (no mayor a 60 días).
- Documentos financieros:
- Últimas tres liquidaciones de sueldo o boletas de honorarios.
- Declaración de renta del último año.
- Certificado de AFP actualizado.
- Cartola bancaria de los últimos 3 meses.
- Documentos patrimoniales (opcional pero recomendable):
- Certificado de dominio vigente si se es propietario.
- Tasación fiscal de propiedades.
- Certificado de avalúo fiscal.
En plataformas digitales como uHomie.cl, estos documentos pueden subirse directamente al sistema para su verificación segura y eficiente.
Responsabilidades y Riesgos de Ser Aval
Obligaciones Legales del Aval
Como aval, se asume una responsabilidad solidaria con el arrendatario, lo que significa que:
- El propietario puede exigir el pago directamente al aval, sin necesidad de demandar primero al arrendatario.
- Se responde por el arriendo mensual, deudas acumuladas, daños a la propiedad y gastos comunes impagos.
- El compromiso se extiende durante toda la vigencia del contrato, incluyendo renovaciones automáticas si no se desvinculó formalmente.
Consecuencias de Incumplimiento
Si el arrendatario no paga y el aval tampoco cumple, se pueden enfrentar:
- Demandas judiciales de cobro.
- Embargo de bienes o retención de sueldo.
- Registro en DICOM y boletines comerciales.
- Deterioro significativo del historial crediticio.
Es fundamental evaluar cuidadosamente la capacidad real de respaldo antes de comprometerse.
¿Puede un Jubilado Ser Aval de Arriendo?
Sí, un jubilado puede ser aval siempre que demuestre ingresos suficientes a través de su pensión. Generalmente, se solicita que la pensión sea al menos tres veces el valor del arriendo. Además, si el jubilado es propietario de bienes inmuebles, esto fortalece significativamente su perfil como aval, ya que representa patrimonio adicional como respaldo.
Alternativas al Aval Tradicional
Si no se cumplen con todos los requisitos o se prefiere no involucrar a terceros, existen alternativas:
- Seguro de arriendo: Algunas compañías ofrecen pólizas que reemplazan al aval, cubriendo al propietario ante impagos. El costo mensual suele ser entre 0.5% y 1% del valor del arriendo.
- Depósito en garantía aumentado: Algunos propietarios aceptan un depósito equivalente a 3-6 meses de arriendo en lugar de aval.
- Codeudor solidario: Similar al aval pero con características contractuales ligeramente diferentes.
- Plataformas con verificación digital: En uHomie.cl, la verificación exhaustiva de usuarios y el uso de firma electrónica generan mayor confianza, lo que en algunos casos flexibiliza los requisitos tradicionales.
Consejos Prácticos Antes de Ser Aval

- Evalúa la solvencia real del arrendatario: Analiza objetivamente su capacidad de pago.
- Lee completamente el contrato: Asegúrate de entender todas las cláusulas, especialmente las relacionadas con renovaciones automáticas.
- Establece acuerdos claros: Conversa abiertamente con el arrendatario sobre qué ocurrirá si no puede pagar.
- Solicita una copia del contrato: Mantén todos los documentos organizados para futuras referencias.
- Considera un plazo límite: Negocia que la responsabilidad como aval tenga un término definido, evitando renovaciones indefinidas.
- Mantén comunicación con el propietario: Solicita que te notifiquen inmediatamente si hay atrasos en el pago.