La historia de Fernanda Maciel Correa, una joven que desapareció en febrero de 2018 y cuyo cuerpo fue encontrado más de un año después, está marcada por una serie de eventos complejos y una investigación plagada de dificultades. A lo largo de este tiempo, han surgido diversas hipótesis y cuestionamientos sobre el accionar de las instituciones encargadas de la búsqueda y esclarecimiento del caso.
Antecedentes personales y familiares de Fernanda Maciel
Fernanda Maciel Correa, descrita como una mujer de contextura pequeña y menudita, no superando el 1,50 metros de altura, tuvo una adolescencia marcada por diversos conflictos. Sus constantes problemas en los colegios donde estudió, el dolor que le causó la muerte de su padre y su personalidad rebelde, son algunos de los aspectos que ayudan a comprender su historia. Sus padres se separaron en 1999, lo que generó en ella la carencia de una figura paterna, a pesar de que su padre biológico, Angello, siempre mantuvo contacto con ella.
Durante su etapa escolar, Fernanda mostró un rendimiento irregular. En 2007, su promedio bajó considerablemente, y su comportamiento se volvió problemático. Ese mismo año, a solicitud de su madre, el colegio la derivó a un centro dependiente del Sename, donde participó en terapias y convivió con niños en situación de abandono. Su madre relató que, en séptimo básico, Fernanda comenzó a cambiar, escapando de casa por encima de la reja cuando sus padres dormían. Octavo básico lo cursó en el Instituto Comercial Pitágoras, pero su bajo rendimiento lo llevó a repetir el año.
Un año después de repetir curso, Fernanda experimentó uno de los golpes más duros de su vida con la muerte de su padre. Aunque se desconoce el detalle de su relación, su madre afirmó que el dolor para Fernanda fue inmenso. La etapa escolar la finalizó en el Colegio Particular Adultos Instituto ICEL, cursando tercero y cuarto medio bajo una modalidad acelerada. Su relación con la familia se tornó cada vez más confrontacional, llegando al punto en que su progenitora sentía que "ya no se le podía decir nada".
Relaciones sentimentales y embarazo
Un año antes de su desaparición, Fernanda inició una relación amorosa con Luis Pettersen, un taxista de 36 años. A pesar de que la relación parecía marchar bien e incluso planeaban vivir juntos, las discusiones comenzaron a deteriorarla. Una tía de Luis, Blanca Mena, relató cómo Fernanda, tras una fuerte discusión, llegó a rayar el taxi de su pareja.
El 1 de septiembre de 2017, Fernanda comenzó a trabajar en el local Johnny Rockets del Aeropuerto Internacional de Santiago, sin saber que estaba embarazada. Según el relato de su pareja y familiares, su contrato de trabajo era temporal, de solo dos meses. Sin embargo, sus empleadores intentaron terminarlo antes al enterarse de su estado. Una sentencia posterior obligó a la empresa a mantenerla en su puesto desde el inicio de su embarazo hasta seis meses después del nacimiento, cubriendo su fuero maternal.
Desaparición de Fernanda Maciel
Los últimos días antes de su desaparición, Fernanda se mostraba callada y muy pendiente de su celular, según testimonios de su madre. A diferencia de su comportamiento habitual en la mesa, estos días se mantenía en silencio. El 10 de febrero de 2018, alrededor de las 17:30 horas, Fernanda salió de su casa. No llevaba cartera ni otras pertenencias, solo su teléfono móvil. Una cámara de seguridad registró la hora de su salida, pero no hacia dónde se dirigió.

Una de las hipótesis iniciales se basaba en una cámara de seguridad ubicada en el sector que captaba a Fernanda cruzando la calle. Si bien esta cámara no logró registrar su entrada a una vivienda, sí se observó la salida de perros en el momento en que Felipe Rojas abrió una reja, lo que sugería una posible conexión.
Investigación y hallazgo del cuerpo
Durante el tiempo de la investigación, que se extendió por un año y cuatro meses, se realizaron múltiples peritajes por parte de la Policía de Investigaciones y Carabineros. El cuerpo de Fernanda Maciel fue finalmente encontrado en el patio de un recinto utilizado como bodega, a escasos metros de su casa en Conchalí. Este lugar había sido periciado en cinco ocasiones anteriores, pero fue una sexta diligencia la que arrojó resultados concretos.
El cuerpo se encontraba en posición fetal, lo que, sumado a su baja estatura, dificultó su hallazgo inicial. Se determinó que su cuerpo fue ocultado para impedir su descubrimiento. La noticia del hallazgo convirtió a Fernanda Maciel en tendencia en redes sociales, generando un gran revuelo y críticas sobre la tardanza en la investigación.

Cuestionamientos a la investigación
La forma en que se desarrolló la investigación generó fuertes cuestionamientos por parte de familiares y organizaciones feministas. Se criticó la lentitud, la aparente falta de método y la repetición de peritajes en el mismo lugar sin obtener resultados. La directora de Derecho Penal de la Asociación de Abogadas Feministas (ABOFEM), Camila Guerrero, calificó de inexplicable la lentitud y falta de suspicacia con que se resolvió el caso, comparándolo con otros casos similares de mujeres desaparecidas y encontradas en sus propios domicilios.
Se señaló una posible falta de recursos, capacitación y tiempo para la formación de los funcionarios policiales. Asimismo, se apuntó a una "desidia" por parte del Ministerio Público, quienes dirigen las investigaciones. La vocera de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, identificó este problema como una "banalización" y una "baja importancia" dada a los crímenes contra las mujeres, que a menudo se naturalizan y se consideran un "problema solo de las mujeres".
Se planteó la hipótesis de que el problema no era solo de recursos, sino también de "conciencia" y de dejar de considerar los asesinatos de mujeres como de "segundo orden". Se mencionó la posibilidad de sesgos de clase y género, aunque se enfatizó que el problema principal es ser mujer. Como ejemplo, se contrastó la rápida y exhaustiva investigación del crimen del profesor Nibaldo con la lentitud en casos de mujeres.
El rol del Ministerio Público y las policías
Se cuestionó la responsabilidad de los fiscales y de los oficiales investigadores en la planificación y ejecución de las pericias. Se indicó que un "trabajo pericial sin método es un trabajo que va directo al fracaso". La falta de capacitación y las limitantes de recursos fueron señaladas como factores que afectan la especialización y eficiencia de las instituciones.
El ministro del Interior, Andrés Chadwick, se refirió a la tardanza de los resultados, señalando que las policías dependen del Ministerio del Interior y no de la Fiscalía. Se exigió al Ministerio del Interior asegurar la seguridad y tranquilidad de las mujeres en Chile. La Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres convocó a una concentración para exigir al Estado detener la negligencia y desidia frente a los crímenes contra las mujeres.
CASO FERNANDA MACIEL: Peritos explicaron diligencias realizadas en la investigación
Condena a Felipe Rojas Lobos
El Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago dictó veredicto condenatorio contra Felipe Andrés Rojas Lobos, como autor de los delitos de violación con homicidio y aborto en contra de Fernanda Maciel Correa. Se determinó que Rojas obró a traición, siendo amigo y vecino de Fernanda por aproximadamente 10 años. Fernanda no tenía motivos para desconfiar de él, y Rojas era consciente de su superioridad física.
Al momento de los hechos, Fernanda presentaba un embarazo avanzado de aproximadamente siete meses, lo cual era evidente para el agresor. En el juicio, se presentaron documentos que daban cuenta de tres hipótesis relacionadas con el caso, incluyendo la presencia de perros saliendo al momento en que Rojas abrió la reja de la bodega.
Luis Pettersen, pareja de Fernanda, también estuvo involucrado en los peritajes, y en su propia casa se realizaron excavaciones. La familia expresó su insatisfacción con el accionar de la Fiscalía, calificándola de incompetente y acusando burlas, ya que, a pesar de su cooperación, no recibían respuestas claras sobre el avance de la investigación.