El Desafío de la Autonomía en Adultos Mayores: Cifras y Perspectivas

Uno de los cambios demográficos más significativos de las últimas décadas es el incremento en la proporción de adultos mayores respecto a la población general, relacionado con el aumento en la expectativa de vida y el descenso en la tasa de natalidad. Este fenómeno ha convertido al adulto mayor en uno de los principales focos de atención a nivel global. Mientras la población general crece un 1.7% anual, la población de adultos mayores lo hace en un 2.5%.

Infografía sobre el crecimiento de la población mundial de adultos mayores

El Envejecimiento Poblacional: Un Panorama Global y Regional

La población mundial envejece rápidamente. En 2023, 1100 millones de personas tenían 60 años o más. Según las previsiones, esta cifra casi se duplicará a 2100 millones en 2050, lo que representará en torno a una quinta parte de la población mundial. A finales de la década de 2060, el número de personas de 60 años o más alcanzará los 2500 millones y superará al de menores de 18 años a escala mundial. Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique con creces entre 2023 y 2060, hasta llegar a los 545 millones. En 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más.

En el contexto europeo, España presenta cifras alrededor del 16% de personas que superan los 65 años, y los mayores de 80 años suponen casi el 25% del total de personas mayores, con una previsión de crecimiento que los situaría cerca del 30% del conjunto de mayores de 65 años a mediados de siglo.

El Caso de Chile y México

Chile se encuentra en una etapa avanzada de envejecimiento, con una progresiva disminución de la población menor de 15 años y un aumento del grupo de 60 años o más, que del 10,6% en 2001 se incrementará al 19% en 2025. Además, las personas que hoy tienen 60 años vivirán en promedio hasta los 78 años. En este país, se espera que para el 2050, el número de personas de 80 años o más ascienda a un 28% del total de adultos mayores, equivalente al 9% del total de habitantes.

En Querétaro, México, el avance del envejecimiento se espera que sea paulatino. El estudio realizado en adultos mayores de 60 a 70 años en esta región mostró que el 54.3% de los participantes eran mujeres. El 67.2% estaban casados y el 24.1% eran viudos. El 64% vivían con su esposa y el 23.3% con sus hijos.

La Autonomía y la Funcionalidad en el Envejecimiento

La autonomía en los adultos mayores es un aspecto esencial para su bienestar y calidad de vida. La capacidad de ser independientes y tomar decisiones propias tiene un impacto profundo en su autoestima, salud mental y física, así como en la satisfacción personal. Un adulto mayor sano, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), sería aquel que fuera autónomo, considerándose la autonomía como el principal parámetro de salud en este grupo. En este concepto está comprendida la idea de funcionalidad.

La funcionalidad del adulto mayor alude a las facultades para realizar las actividades de la vida diaria para enfrentar las demandas del ambiente y vivir de manera independiente. La discapacidad se define como un estado en el que se encuentran las personas que, por razones ligadas a la pérdida de capacidad física o intelectual, requieren asistencia o ayuda para realizar las actividades de la vida diaria, como vestirse, bañarse o alimentarse. La pérdida de la autonomía funcional es una condición frecuente en geriatría, pero una persona adulta puede ser independiente para realizar las actividades de la vida diaria y carecer de autonomía para decidir.

A medida que se envejece, factores como el deterioro físico, las enfermedades crónicas o la falta de apoyo social pueden disminuir esta capacidad de independencia. El mayor temor de la cuarta edad es la dependencia, siendo el deterioro en la salud un factor determinante. Si a esta situación se suman los dolores crónicos, la percepción de la calidad de vida empeora.

Cifras de Dependencia y Autocuidado

En Chile, el 77.80% de los adultos mayores son autovalentes, el 5.50% presenta dependencia leve, el 8.70% moderada y el 8.00% severa, lo que conlleva la necesidad de cuidados por parte de terceros. Sin embargo, el 31.9% de las personas con algún nivel de dependencia no dispone de un cuidador.

Un estudio en México encontró que el 80.2% de los adultos mayores encuestados presentaron independencia para realizar las actividades de la vida diaria y el 19.8% dependencia leve. En la calificación global de las actividades de autocuidado, el 22.4% tuvo buena capacidad y el 76.6% muy buena capacidad. Respecto a los requisitos de autocuidado universales, el 82.8% evitaba consumir alcohol, tabaco y drogas, y el 62.1% estaba habituado a consumir agua. En cuanto a la comunicación, el 83.7% manifestó facilidad para comunicarse con las personas y el 93.1% siempre tuvo a quien recurrir en caso necesario.

Gráfico de barras: Niveles de dependencia en adultos mayores en Chile

Salud Mental en la Vejez y Factores de Riesgo

Los adultos mayores contribuyen significativamente a la sociedad, pero muchos corren el riesgo de presentar afecciones de salud mental como depresión y trastornos de ansiedad. Aproximadamente el 14.1% de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental, lo que representa el 6.8% del total de años vividos con discapacidad para ese grupo etario. Las afecciones de salud mental más frecuentes son la depresión y la ansiedad. A escala mundial, alrededor de una sexta parte de las muertes por suicidio (16.6%) se producen en personas de 70 años o más.

Las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen infravalorarse y tratarse insuficientemente, y la estigmatización puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda.

Factores Determinantes del Bienestar Psíquico

La salud mental en edades avanzadas viene determinada por el entorno físico y social, y por los efectos acumulativos de experiencias vividas y factores estresantes específicos relacionados con el envejecimiento. La exposición a la adversidad, la pérdida considerable de capacidad intrínseca y una disminución de la capacidad funcional pueden provocar malestar psíquico.

  • Eventos Adversos: Los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar eventos como el duelo, una reducción de los ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación.
  • Edadismo y Discriminación: Muchos adultos mayores sufren discriminación por motivos de edad, lo que puede afectar gravemente a su salud mental. Un 35.4% de las personas de 60 años o más en Chile ha sentido que los medios de comunicación muestran una mala imagen de este segmento, mientras un 34.3% ha percibido trato injusto en servicios de salud y un 25.4% en los servicios públicos.
  • Aislamiento Social y Soledad: Aquejan a cerca de una cuarta parte de las personas mayores y son factores de riesgo cruciales para las afecciones de salud mental. En Chile, a pesar de que el 70.9% de la población de 80 años o más vive acompañada, el 42.4% manifiesta tener sentimientos de soledad, e incluso falta de comprensión por parte de sus cercanos.
  • Malos Tratos: Uno de cada seis adultos mayores sufre malos tratos, a menudo por parte de sus propios cuidadores. Esto incluye maltrato físico, verbal, psicológico, sexual o económico, así como la desatención, y puede provocar depresión y ansiedad.
  • Carga del Cuidado: Muchas personas mayores cuidan a cónyuges con afecciones crónicas, como la demencia, y estas responsabilidades pueden ser abrumadoras, afectando la salud mental del cuidador.
  • Condiciones de Vida y Salud Física: Personas con pésimas condiciones de vida, mala salud física, enfermedades crónicas (cardiopatías, cáncer, accidentes cerebrovasculares), afecciones neurológicas (demencia) o problemas de uso indebido de sustancias, así como aquellos en entornos humanitarios, corren mayor riesgo de depresión y ansiedad. En Chile, 7 de cada 10 personas de 80 años o más presentan factores de riesgo o enfermedades crónicas como presión alta o hipertensión (69.8%), artritis, osteoartritis o reumatismo (36%), colesterol alto (35.3%) y diabetes (29.6%).
Foto: Adulto mayor en una situación de aislamiento social

Percepción de la Calidad de Vida y Autonomía

Cada adulto mayor vive cambios en sus capacidades físicas, sociales y mentales, lo que altera su calidad de vida y su percepción de ella. Esta percepción puede estar influida por su salud física, psíquica, su nivel de independencia y sus relaciones sociales.

En el estudio de Querétaro, el 29.3% de los entrevistados consideraban que su salud era buena y el 56% regular. En forma global, el 44% de los encuestados se clasificaron con alta calidad de vida y el 56% con baja calidad de vida. En Chile, un 41% de la población considera que sus años de vejez serán peores respecto de su edad actual y un 37% señala tener miedo a enfrentar esa etapa de la vida. Además, 3 de cada 10 personas mayores de 80 años perciben con frecuencia que otras personas organizan su vida y toman las decisiones importantes por ellos.

La sexualidad, por ejemplo, es un tema casi invisibilizado en la vejez; 1 de cada 10 personas mayores de 80 años dice tener una vida sexual activa. Los estereotipos ("esto es cosa de jóvenes") pueden jugar en contra del bienestar, especialmente para las mujeres.

Impacto de la Institucionalización en la Autonomía

El ingreso en residencias, o institucionalización, se ha identificado como un factor que puede disminuir la autonomía de la persona mayor. Los ancianos válidos al ingresar en un centro pueden dejar de realizar tareas por un mecanismo de ajuste de su conducta y adoptar una actitud pasiva, lo que genera dependencia. La institucionalización debería ser el último recurso, ya que la persona puede perder la capacidad de retener el control de su propia vida y de decidir en aspectos cotidianos.

Los adultos mayores institucionalizados pueden sentirse perdidos en un entorno desconocido, con horarios y hábitos extraños, lo que puede llevar a un deterioro de sus relaciones personales y a un mayor riesgo de enfermar. La pérdida de capacidad funcional en este grupo es multifactorial, incluyendo efectos de la enfermedad, el descondicionamiento por reposo e inmovilidad, y el clima o las carencias de la propia institución.

Un estudio constató una relación significativa entre la autonomía e independencia de un anciano y su deterioro debido a la institucionalización, incluso en el corto periodo de adaptación de 20 días. Se resalta la necesidad de un seguimiento a más largo plazo para observar la persistencia de este deterioro.

Estrategias para Promover un Envejecimiento Saludable y Autónomo

Fortalecer la autonomía en los adultos mayores es esencial para que disfruten de una vida plena, saludable y activa. Las estrategias de promoción y prevención en salud mental se centran en apoyar un envejecimiento saludable, creando entornos físicos y sociales que faciliten el bienestar y permitan a las personas llevar a cabo actividades importantes, a pesar de la pérdida de facultades.

Acciones Clave para el Fortalecimiento de la Autonomía

  • Actividad Física: El ejercicio es fundamental para mantener la movilidad y la fortaleza.
  • Estímulo Mental: Tan importante como el físico; el aprendizaje de nuevas habilidades (idiomas, pintura, música) en la tercera edad es excelente.
  • Entorno Seguro y Adaptado: Es clave para promover la autonomía, facilitando la realización de actividades diarias.
  • Interacción Social: Es esencial para el bienestar emocional y para reducir el aislamiento y la soledad. Las actividades sociales satisfactorias pueden mejorar la salud mental positiva, la satisfacción y calidad de vida.
  • Reducción de Inseguridad Financiera y Desigualdad.
  • Garantía de Viviendas, Edificios Públicos y Transportes Seguros y Accesibles.
  • Apoyo Social a Adultos Mayores y a sus Cuidadores.
  • Fomento de Comportamientos Saludables: Dieta equilibrada, actividad física, abstención de tabaco y reducción del consumo de alcohol.
  • Programas de Salud y Sociales Dirigidos a Grupos Vulnerables: Personas que viven solas, en zonas remotas o con afecciones crónicas.

Protección y Tratamiento

La protección contra el edadismo y el maltrato es fundamental. Las intervenciones incluyen políticas y leyes contra la discriminación, educación y actividades intergeneracionales. Es esencial reconocer y tratar con prontitud las afecciones de salud mental en los adultos mayores, siguiendo normas de atención integrada, de base comunitaria y centradas en los cuidados a largo plazo y el apoyo a los cuidadores.

La demencia es una preocupación importante, requiriendo acceso a atención de salud mental de calidad. Para responder al maltrato, se sugieren intervenciones como la notificación obligatoria, grupos de apoyo, teléfonos de asistencia, alojamientos de emergencia, programas psicológicos para maltratadores y formación para proveedores de atención.

Tips Más Conocimiento Online: La importancia de preservar la autonomía del adulto mayor

Respuestas y Programas Institucionales

La OMS, en colaboración con diversos asociados, trabaja en estrategias y programas para ayudar a los gobiernos a responder a las necesidades de salud mental de los adultos mayores.

  • La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una iniciativa global liderada por la OMS para mejorar la vida de las personas mayores.
  • El Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030 promueve la mejora de la salud mental para todos los grupos de población, incluidos los adultos mayores.
  • El Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) de la OMS proporciona protocolos clínicos para la evaluación y gestión de afecciones mentales y neurológicas, incluyendo depresión y demencia en adultos mayores.

Políticas y Programas en Chile

Chile cuenta con la Ley N°20.500, sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, que ha permitido elevar el nivel de participación social de las organizaciones de personas mayores.

El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), junto con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, lleva a cabo la Encuesta de Exclusión e Inclusión Social de las personas mayores, que ha revelado pesimismo e insatisfacción en torno a la vejez, así como una falta de políticas integrales. Sin embargo, una mayoría estaría dispuesta a contribuir con impuestos para la mejora del bienestar de las personas mayores (54.6%).

SENAMA impulsa programas como:

  • Eje de Cuidados Integrales (Chile Cuida): Asociado a un proyecto de Ley del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, busca promover la autonomía y prevenir la dependencia.
  • Programa Cuidados Domiciliarios: Ofrece servicios de apoyo a personas mayores con dependencia moderada y/o severa que no cuentan con cuidador principal y están en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Incluye "Herramientas de información y asistencia para el cuidado" para cuidadores formales e informales.
  • Centros Diurnos Comunitarios: Buscan mejorar o mantener la funcionalidad de personas mayores con dependencia leve, permitiéndoles permanecer en su entorno familiar y social.
  • Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM): Residencias para personas mayores en situación de vulnerabilidad y con algún grado de dependencia, ofreciendo alojamiento, atención gerontogeriátrica, estimulación, apoyo personal y otros servicios.

Es fundamental continuar investigando sobre el adulto mayor, especialmente en grupos de mayor edad (arriba de los 70 años) y en aquellos que presentan patologías incapacitantes o no tuvieron adecuados estilos de vida, con la finalidad de mejorar la calidad de la atención y fomentar herramientas para un envejecimiento exitoso.

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