La evaluación del estado nutricional en personas mayores es un desafío debido a los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento y las posibles limitaciones de movilidad. En este contexto, el perímetro braquial (circunferencia del brazo) emerge como una herramienta valiosa, económica y no invasiva para detectar el riesgo de desnutrición en esta población vulnerable.
Importancia de la Evaluación Nutricional en Ancianos
En los países desarrollados, los ancianos representan el grupo de población con mayor prevalencia de desnutrición. Una condición nutricional deficiente en esta población puede desencadenar una serie de problemas de salud que afectan el bienestar y la calidad de vida, aumentando el riesgo de complicaciones, la duración de las estancias hospitalarias, reingresos y fallecimientos. La desnutrición en ancianos se asocia con diversas comorbilidades y causas específicas, incluyendo enfermedades cardiovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfermedad de Alzheimer.
El aumento de personas de 80 años o más es significativo a nivel global, lo que resalta la necesidad de herramientas de evaluación nutricional efectivas. Estas personas son más vulnerables a enfermedades crónicas, discapacidad y malnutrición. La insuficiencia nutricional y la composición corporal pueden ser analizadas mediante la antropometría, un método simple, objetivo y relativamente económico que permite monitorear cambios a lo largo del tiempo, facilitando el diagnóstico precoz y la prevención de enfermedades. También permite identificar las reservas calóricas y proteicas, así como factores de riesgo asociados a enfermedades por déficit o exceso.
Cambios Fisiológicos y Antropométricos en el Envejecimiento
El proceso de envejecimiento conlleva cambios fisiológicos que influyen en la composición corporal, dificultando la determinación precisa del estado nutricional. Estos cambios incluyen la redistribución de la grasa subcutánea de las extremidades superiores con acumulación en la región abdominal, disminución de la estatura por encogimiento vertical y colapso vertebral, pérdida de masa ósea y muscular (sarcopenia), y alteraciones en los componentes corporales.
Métodos de Valoración Nutricional en Ancianos
Además de la historia clínica y las encuestas alimentarias, se proponen diversos instrumentos para la valoración nutricional, como el Mini-Nutritional Assessment (MNA), el cuestionario "Conozca su salud nutricional" (Nutrition Screening Initiative: NSI), la exploración física dirigida y la medición de parámetros antropométricos y analíticos.
El Índice de Masa Corporal (IMC) como Indicador
El índice de masa corporal (IMC) ha sido considerado una medida adecuada para evaluar el estado nutricional, siendo económica, no invasiva y de fácil recopilación. Sin embargo, en personas con impedimentos de movilidad, la medición del peso y la altura no siempre es posible. Además, en ancianos, el IMC puede dar lugar a estimaciones imprecisas debido a los cambios en la composición corporal, como la disminución de la estatura por cifosis o colapso vertebral, y la redistribución de la grasa.
No existe un único punto de corte para el IMC en ancianos. El "Nutrition Screening Initiative" recomienda intervención nutricional para aquellos con un IMC inferior a 24 o superior a 27. Otros autores sugieren rangos de 23-28 kg/m² para ancianos entre 55 y 64 años, y 24-29 kg/m² para mayores de 65 años. El tercer estudio para el examen de la salud y la nutrición (NHANES III) considera un IMC adecuado según el género. La longitud de los huesos largos de brazos y piernas, medida por la envergadura del brazo, se ha demostrado como una técnica segura y confiable cuando la talla de pie no es factible.
Limitaciones de Otros Indicadores Antropométricos
- Peso/Edad y Talla/Edad: Estos indicadores carecen de importancia en el anciano, ya que el proceso de envejecimiento no depende exclusivamente de la edad, sino de factores genéticos, sociales y biológicos. Dos ancianos de la misma edad pueden no tener el mismo peso ideal.
- Peso/Talla: Las relaciones Peso/Talla no son siempre pertinentes, ya que no aclaran de qué componente estructural (magro o graso) proviene la relación, lo cual es crucial para determinar la obesidad y el riesgo de morbimortalidad.
- Pliegue Tricipital: La evaluación de la reserva grasa a través del pliegue cutáneo del tríceps presenta limitaciones debido a los cambios fisiológicos y patrones de distribución de la grasa, la menor elasticidad de la piel y la atrofia de los adipocitos subcutáneos, haciéndolo un parámetro poco confiable para evaluar la reserva grasa en el anciano.
- Circunferencia de la Cintura: Aunque es un buen estimador de depósitos de grasa abdominal y se correlaciona con el IMC y la masa grasa intraabdominal, es necesario realizar más investigaciones sobre sus puntos de corte en personas mayores de 60 años y de diferentes etnias.
- Circunferencia de la Pantorrilla: Ha demostrado ser más sensible a la pérdida de tejido muscular que la del brazo en ancianos, especialmente con disminución de la actividad física. Es un indicador indirecto y confiable de los niveles de masa muscular.

El Perímetro Braquial como Alternativa Confiable
La circunferencia media del brazo (CB), también conocida como perímetro braquial, refleja el aumento o la disminución de las reservas tisulares de energía y proteínas con mayor precisión que el peso corporal. Ayuda a evaluar el estado nutricional, especialmente en aquellos con problemas de movilidad que impiden mediciones de peso y altura. Es un indicador de la pérdida de masa muscular (desnutrición) y es de gran valor en adultos.
Metodología de Medición y Estudio
La medición de la circunferencia de la parte superior del brazo se realiza en el punto medio entre el acromion (hueso posterior del hombro) y el olécranon (hueso protuberante del codo), con la persona sentada o de pie. Esta técnica es simple, económica y no requiere equipos sofisticados ni gran experiencia.
Un estudio realizado en Costa Rica como parte del proyecto "Costa Rica: Estudio de longevidad y envejecimiento saludable (CRELES)" consideró a 2514 personas de 60 años o más. El estudio encontró una alta relación entre la circunferencia del brazo y el IMC. El coeficiente de correlación de Spearman entre el IMC y la circunferencia del brazo fue de 0.794 (0.774 para hombres y 0.806 para mujeres), evidenciando una relación positiva. La ecuación de regresión estimada indicó que IMC = 0.056 + 0.893 * circunferencia del brazo (IMC = -0.188 + 0.880 * circunferencia del brazo en hombres e IMC = 0.821 + 0.887 * circunferencia del brazo en mujeres) con p < 0.001 en todos los casos.
Puntos de Corte Óptimos para el Perímetro Braquial en Ancianos
En el estudio de Costa Rica, el punto de corte óptimo para el perímetro braquial se estimó en 26.5 cm, con un Índice de Youden de 0.7256, una sensibilidad del 87.79 % y una especificidad del 84.77 %. Los puntos de corte específicos para hombres y mujeres fueron de 26.5 cm y 25.9 cm, respectivamente, cuando se considera una especificidad superior al 80%. Estos valores coinciden con hallazgos de otros estudios que han reportado diferentes puntos de corte según la población, sugiriendo la variabilidad según la definición y el tipo de estudio.
Comparativamente, investigaciones anteriores han reportado valores de la circunferencia del brazo de 22.5 cm en mujeres adultas no embarazadas, 22.7 cm en hombres y 21.9 cm en mujeres de 18 años o más, 24.3 cm en hombres mayores de 18 años, o 24.5 cm en personas hospitalizadas. Para personas adultas mayores, algunos valores sugeridos son 24 cm o 25.2 cm. Valores en el rango de 23.5 a 25.0 cm podrían ser útiles como indicador apropiado para detectar bajo peso en adultos.
Evaluación funcional y nutricional en el Adulto Mayor - Dra. Milagros Nuñez
Implicaciones y Desafíos
La especificación de puntos de corte apropiados para el perímetro braquial podría beneficiar enormemente a los programas de salud pública orientados a la atención de problemas nutricionales en la población adulta mayor, dada la factibilidad de obtener esta medida, incluso en personas con problemas de movilidad.
No obstante, el estudio sobre el perímetro braquial en ancianos en Costa Rica presenta algunas limitaciones. La naturaleza transversal de la muestra no permite establecer relaciones causales entre la circunferencia del brazo y el IMC. Aunque el perímetro braquial ha sido recomendado para indicar bajo peso en las personas adultas mayores, los resultados de estudios como el costarricense contribuyen a establecer un punto de corte adecuado para la evaluación del estado nutricional en esta población.