La pandemia de COVID-19 demostró que la vida de millones de personas no es nada fácil, en especial la de aquellas familias en situación de vulnerabilidad. En tiempos difíciles como las pandemias, crisis económicas o catástrofes naturales, muchos son los afectados. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se esperaba que, como consecuencia de la pandemia de COVID-19, cerca de 45 millones de personas pasaran de la clase media a la pobreza en Latinoamérica.
La lucha contra la pobreza es imprescindible desde un punto de vista ético y humanitario, y representa uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos. Las consecuencias de la pandemia y otros factores socioeconómicos que se han agravado en los últimos años hacen todavía más difícil esta lucha.
¿Qué es la Vulnerabilidad Social?
El concepto de vulnerabilidad hace referencia a “múltiples factores de riesgo que impiden que una persona o grupo de personas mantenga o mejore su bienestar”, tal como lo define Acción Contra el Hambre. Así, la vulnerabilidad social se refiere a la situación social de aquellas personas, grupos o familias que han visto deteriorada su condición de vida social y personal, y donde las redes sociales son débiles y hay un acceso irregular a los servicios públicos. Este concepto está relacionado no solo con la situación social, sino también con la cultural, política y económica.
En este contexto, el trabajador social desempeña su labor en diferentes ámbitos, siendo los colectivos vulnerables uno de los principales. La intervención social ejerce un papel fundamental en este tipo de realidades y debe llevarse a cabo por un profesional con la formación adecuada.
Identificación de Personas y Familias Vulnerables
Una persona o familia se considera vulnerable cuando se encuentra en un ambiente personal o familiar debilitado y tiene un riesgo alto de perder sus bienes, propiedades o su sistema de sustento o el de su familia. En este contexto, se considera persona vulnerable a quien, por razones estructurales, económicas o sociales, se encuentra en una situación de desventaja que compromete su bienestar y su integración plena en la sociedad.
El deterioro que recoge la vulnerabilidad social está relacionado con la disminución o pérdida de recursos económicos, la dificultad para acceder a una vivienda, a los servicios de salud, a un empleo o a la participación social. Los niños, las mujeres y los ancianos están considerados como los colectivos más vulnerables. Otro colectivo considerado vulnerable son los migrantes, dado que no se encuentran en su país de origen y esto puede provocarles dificultades con el idioma, la incorporación al ámbito laboral o la carencia de una red de apoyo.
Esta condición de vulnerabilidad ha de trabajarse desde la discreción y el respeto por parte del trabajador social, el cual debe mantener la confidencialidad de la información sensible a la que accede. Esta obligación se integra en el conjunto de principios éticos del trabajador social, que siempre han de estar presentes.
Medición de la Vulnerabilidad Social
Este fenómeno se mide analizando y basándose en los denominados indicadores de vulnerabilidad. Cada variable establece los criterios por los que se mide el índice de vulnerabilidad de las personas o familias que están siendo evaluadas. Existen, por ejemplo:
- El índice de vulnerabilidad de paro, por el cual se mide la situación laboral.
- El índice de vulnerabilidad de estudios, que evalúa el nivel educativo.
- El índice de vulnerabilidad de vivienda, que analiza el tipo de hogar en el que viven.
- El indicador de pobreza, a través del cual se miden los ingresos per cápita y la situación económica.
- El indicador de salud, el cual pone el foco en los accesos a los servicios de salud.
- Los indicadores de identificación, que reflejan los rasgos personales tales como la edad, el género o la nacionalidad.
Según los datos recogidos en 2022, el informe de vulnerabilidad social de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN, por sus siglas en inglés) refleja que España ocupaba el cuarto puesto en países de la UE con mayor tasa de población en riesgo de pobreza, con un 26 %. Rumanía encabezaba la lista con un 34,4 %, seguido de Bulgaria (32,2 %) y Grecia (26,3 %).

Marco Legal y Políticas Públicas
En España, el Estado ofrece un plan de ayudas destinadas a solucionar la situación de las personas vulnerables. Para acceder a ellas es necesario solicitar un certificado de vulnerabilidad, un documento mediante el cual los ciudadanos ratifican su situación económica precaria.
Por otra parte, el Real Decreto-ley 16/2021 recoge una serie de medidas en materia de vivienda, pobreza y salud, entre otras, para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad social y económica. Este Real Decreto ha ido incorporando medidas y cambios adoptados por circunstancias excepcionales, como la crisis sanitaria del COVID-19 o la crisis económica derivada de la pandemia. El bono social y la garantización de suministros de agua, luz y gas natural de consumidores vulnerables son algunos ejemplos recientes.
Causas de la Falta de Oportunidades y la Pobreza
La principal causa de la vulnerabilidad social es el desempleo o la desigualdad de oportunidades. Una persona o colectivo también puede verse en esta situación por otros motivos, tales como desastres naturales, enfermedades, el cambio climático, accidentes graves o hambrunas. Estas casuísticas pueden llevar a la cronificación de esta vulnerabilidad y conducir a la pobreza o la exclusión social.
La pobreza misma es una condición económica: las personas pobres simplemente no tienen suficiente dinero para subsistir. Las razones para esto, sin embargo, pueden tener relación con su visión del mundo, su psicología, sus antecedentes o circunstancias fuera de su control. No todas las siguientes razones se aplican a todos los casos, pero con frecuencia al menos una de ellas sí, y normalmente están interrelacionadas:
Tipos de Pobreza y sus Orígenes
Es importante diferenciar que la pobreza puede manifestarse de diversas maneras. Algunas personas, por razones filosóficas o de estilo de vida, eligen existir con muy poco dinero; a estos se les podría llamar "pobres intencionales". También existe la "pobreza temporal", que afecta a personas que, si bien tienen habilidades, han perdido un trabajo o apoyo fundamental (como mujeres recientemente divorciadas o viudas) y necesitan un apoyo temporal para adaptarse a una nueva vida.
Sin embargo, la mayoría de las personas en situación de vulnerabilidad enfrentan obstáculos significativos para salir de su condición debido a múltiples factores interconectados:
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Carencia de habilidades básicas y de empleo
Muchas de las personas que viven bajo el límite del nivel de pobreza tienen problemas con la lectura, la escritura y/o las matemáticas. En el caso de algunos inmigrantes, no tienen los conocimientos suficientes del idioma para poder desenvolverse normalmente, mientras que otros no son letrados en sus idiomas nativos. Este problema también lleva a carencias de destrezas computacionales y dificultad para aprender nuevas habilidades técnicas, debido a la necesidad de leer y entender instrucciones y manuales.
Uno o una combinación de estos factores puede categorizar a una familia como “trabajadores pobres”. Uno o ambos padres pueden contar con un empleo, o, típicamente, más de uno, pero aún así no pueden ganar lo suficiente para salir de la pobreza. Además, al trabajar en empleos de bajo salario, es improbable que tengan prestaciones de seguridad social o acceso a seguros médicos.
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Discapacidades físicas o intelectuales severas
Muchas personas con discapacidades físicas están más que capacitadas para prosperar en la sociedad, volviendo sus discapacidades irrelevantes debido a la agudeza de su intelecto y a la fuerza de su personalidad. Otras, sin embargo, están tan severamente discapacitadas que son incapaces de trabajar y son dependientes de la asistencia pública. Las personas con dificultades intelectuales, como adultos que funcionan al nivel de niños pequeños, son también generalmente dependientes de parientes o de la asistencia pública.
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Dependencia de alcohol o drogas
La adicción puede llevar a la pobreza. Para complicar más las cosas, los consumidores de alcohol y drogas tienden a perder su brújula moral, y para sostener su adicción, la mayoría hace cualquier cosa que pueda para conseguir la sustancia que necesita, y su comportamiento cuando están bajo sus efectos puede ser ofensivo o violento. El resultado es que cualquier red de apoyo que pudieran tener se viene abajo rápidamente, y la familia y los amigos se alejan antes que brindar apoyo.
Un subconjunto de este grupo son los adolescentes fugados o "emancipados" que viven en la calle, muchos de los cuales no tienen un lugar a donde ir tras ser expulsados de casa.
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Problemas de salud mental
Aunque a menudo se visualiza a personas vagabundas hablando solas, muchos afectados por problemas de salud mental son invisibles; actúan normalmente pero son incapaces de funcionar debido a la depresión, las perturbaciones de humor cambiante o el resultado de experiencias traumáticas. Un ejemplo clásico es un veterano de guerra con perturbaciones de estrés postraumático. Menos familiar, pero igual de poderoso, es el daño causado por la violencia doméstica o la experiencia de abuso físico o sexual en la infancia, que puede dejar a personas afectadas emocional y psicológicamente hasta el punto de ser incapaces de trabajar o formar relaciones. Algunas de estas personas usan sustancias adictivas para desvanecer sus pensamientos conscientes.
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Verdadera mala suerte
Este es un asunto creciente, especialmente para la gente de clase media que puede estar al borde de la pobreza. Una catástrofe médica inesperada (cáncer, un serio accidente de coche), la pérdida de empleo o un divorcio, cualquiera de estos eventos puede ocasionar gastos o pérdidas que destruyen una frágil estructura financiera individual o familiar.
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Cultura de la pobreza
La frase "cultura de la pobreza" ha sido usada para describir la visión del mundo de las personas cuyas familias han sido pobres por generaciones. Se trata de personas que están encerradas en la pobreza y a quienes nunca se les enseñaron los valores, actitudes y estados de ánimo necesarios para volverse autosuficientes en la sociedad moderna, principalmente porque a sus padres tampoco se los enseñaron. Todo ello puede acabar en un ciclo de paternidad temprana, en la carencia de habilidades o de interés o respeto por la educación y en la falta de confianza en que la vida podría ser diferente para ellos o sus hijos.
Esta lista se aplica específicamente a los adultos, pero un gran número de personas pobres son, de hecho, niños. La mayoría de los niños pobres viven en familias de un solo padre y casi todos se ven afectados por la misma lista de razones de la pobreza que los adultos, debido a que viven con ellos. Además, debido a que son pobres, tienden a vivir en lugares menos saludables y más peligrosos en términos de crimen y de la disponibilidad de sustancias y oportunidades peligrosas.
Causas Globales de la Pobreza y la Vulnerabilidad
A nivel mundial, la pobreza extrema, entendida como el hecho de sobrevivir con menos de 2,15 dólares por persona al día, ha experimentado descensos notables en las últimas décadas. Sin embargo, el impulso de la reducción de la pobreza se estaba desacelerando incluso antes de la pandemia. Para finales de 2022, se pronosticó que el 8,4 % de la población mundial, o hasta 670 millones de personas, podrían seguir viviendo en la pobreza extrema.
Algunas de las causas más relevantes de la pobreza a nivel global incluyen:
- Los conflictos bélicos y la violencia: Son la principal causa del aumento del hambre en el mundo y provocan pobreza en general.
- Los efectos del cambio climático: Tormentas más fuertes, sequías más largas, inundaciones más frecuentes y olas de calor con temperaturas cada vez mayores hacen que, allá donde existe mayor vulnerabilidad, los efectos sean aún más graves.
- La carencia de asistencia médica adecuada: Más de la mitad de la población mundial en 2021 no tenía cobertura total de servicios esenciales de salud. Los elevados gastos sanitarios, cuando no existen servicios de salud pública gratuitos, generan que muchas personas gasten más de lo que pueden en temas médicos.
- La falta de acceso a educación: La educación es una herramienta fundamental para salir del círculo de la pobreza. Según la UNESCO, si todas las personas adultas completaran la educación secundaria, unos 420 millones de personas podrían salir de la pobreza.
- La falta de acceso a agua potable y saneamiento: No tener acceso a agua limpia y segura multiplica los riesgos de enfermedades, interrumpiendo el acceso a educación o empleo y perpetuando la pobreza.
- Las deficiencias nutricionales en la alimentación: La alimentación es fundamental para el desarrollo de las personas y su participación en la vida económica y social. El hambre es a la vez causa y consecuencia de la pobreza, y una población enferma es menos productiva.

Vulnerabilidad y Exclusión Social: ¿Cuál es la Diferencia?
La diferencia entre vulnerabilidad y exclusión social radica en la definición de cada término, principalmente porque son dos fenómenos distintos. La exclusión social es cuando una persona, grupo o colectivo presenta múltiples vulnerabilidades. Más concretamente, es la situación que “afecta a individuos o grupos, impidiéndoles acceder a un nivel de calidad de vida decente, y/o de participar plenamente, según sus propias capacidades, en los procesos de desarrollo”, según la definición de la OMS.
Así pues, la exclusión social es una consecuencia del agravamiento de la vulnerabilidad social. Por ejemplo, cuando una persona desempleada de larga duración, es decir, una persona vulnerable, agota todos los recursos económicos, las prestaciones y no puede hacer frente a gastos básicos como la alimentación, puede estar en una situación de exclusión social, representando un aislamiento completo del sistema social. En resumen, la vulnerabilidad social incluye múltiples factores de riesgo que pueden llevar a las personas a situaciones de exclusión social.
Soluciones y Oportunidades para Combatir la Pobreza y la Vulnerabilidad
Las personas en todas estas circunstancias pueden beneficiarse de oportunidades para salir por sí mismas de la pobreza. Sin embargo, la respuesta a qué tipos de oportunidades son necesarias o más beneficiosas es complicada por el hecho de que las causas de la pobreza pueden ser muy diferentes de sus efectos. Existen diferentes formas de ayudar a estas familias, y la solución obvia para la pobreza es asegurar que todos tienen un empleo que les paga lo suficiente para sostener a su familia.
Enfoques Generales y Marco Internacional
La pobreza es un concepto relativo. En países desarrollados, la pobreza normalmente significa la diferencia entre poder cubrir las necesidades básicas y poder darse unos cuantos lujos. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo, los pobres pueden ser la mayoría de la sociedad y sus vidas pueden ser amenazadas diariamente por el hambre, el medioambiente, la enfermedad, la violencia o la contaminación. La mayoría de las personas pobres en países como EE.UU., Canadá y Dinamarca podrían ser consideradas en una situación mucho mejor que en el África subsahariana o el sur de Asia.
Acabar con la pobreza en el mundo sigue siendo uno de los mayores desafíos, y se abordan a través de marcos como la Agenda para el Desarrollo Sostenible, que incluye el Objetivo 1: Poner fin a la pobreza, así como otros objetivos relacionados como el ODS 2 (Hambre Cero), ODS 3 (Salud y Bienestar), ODS 4 (Educación de Calidad), ODS 5 (Igualdad de Género) y ODS 10 (Reducción de las Desigualdades).
Razones hay muchas para preocuparse por la pobreza, pero, en definitiva, nuestro bienestar está ligado al de los demás. La reducción de la pobreza disminuye los costos para la sociedad en general.
El Papel de la Educación y el Desarrollo de Habilidades
En muchos casos, la tarea es solo proporcionar oportunidades de empleo. Sin embargo, en otros, las personas simplemente no están preparadas para el tipo de empleo que necesitan, careciendo de destrezas para realizarlo o para mantener un empleo satisfactoriamente. Si es este el caso, necesitan la oportunidad de desarrollar dichas habilidades.
Existen realmente tres formas en las que la educación puede actuar como una oportunidad para las personas en situación de pobreza:
- Para enfrentar la carencia de habilidades básicas.
- Para preparar a las personas para empleos de oficina o profesionales mediante la educación post-secundaria.
- Para enseñar habilidades para la vida, como manejar el dinero, preservar la salud y participar en la comunidad, áreas en las que muchas personas en situación de pobreza tienen dificultad.
La educación es la herramienta más importante para romper el círculo de la pobreza y supone un importante impulso para generar más y mejores oportunidades en la infancia y adolescencia. Garantizar el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad a todo el alumnado es el primer paso para poner en sus manos un futuro lejos de la pobreza y lleno de oportunidades.
Un ejemplo de éxito son programas integrales diseñados para ayudar a los participantes a superar las barreras que los mantienen en la pobreza. Personas como Raymundo, Juanita, Maura y Félix, quienes a pesar de haber enfrentado historias de encarcelamiento, dificultades económicas, adicciones y falta de oportunidades, lograron graduarse de un programa que les enseñó a rellenar formularios de empleo, prepararse para entrevistas, comportarse en el trabajo, completar su educación e incluso dominar un nuevo idioma. Además, aprendieron a ahorrar y crearon fuertes vínculos comunitarios, lo que les permitió encontrar empleo y oportunidades educativas para sus hijos.
El mejor arma contra la pobreza: la educación
Sistemas de Protección Social y el Empleo Digno
Unos sistemas sólidos de protección social son esenciales para mitigar los efectos y evitar que muchas personas caigan en la pobreza. En respuesta a la crisis del coste de vida, 105 países y territorios anunciaron casi 350 medidas de protección social entre febrero de 2022 y febrero de 2023. A pesar de la expansión de la protección social durante la crisis del COVID-19, más de 4000 millones de personas continúan totalmente desprotegidas.
El pleno empleo es el primer paso y el más importante para disminuir las desventajas con las que parten ciertas personas. El proyecto para mejorar la empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad en la Comunidad de Madrid, por ejemplo, atiende a 120 personas con cobertura de alimentos y cursos e itinerarios para que puedan acceder al mercado laboral.
Conexión Social y Apoyo Comunitario
Robert Putnam, autor de obras sobre capital social, ha descubierto que la conectividad social es un mejor indicador que el ingreso, la salud, la longevidad, el empleo y varios otros factores de vida positivos. La conexión social puede provenir de programas e iniciativas manejadas o subvencionadas por las agencias gubernamentales o por organizaciones comunitarias, y puede también ser generada por grupos comunitarios de base.
Una gran opción para ayudar a las familias en situación de vulnerabilidad es realizar una despensa comunitaria. Puedes ponerla en la puerta de tu casa o en cualquier otro lugar que sea de acceso público. La idea es que sea accesible tanto para aquellos que buscan donar como para los que necesiten retirar alimentos y productos higiénicos. Para organizarla, es indispensable definir qué alimentos son necesarios para una familia en un periodo determinado y considerar la situación habitacional de los beneficiarios. Contactar a organizaciones vecinales, municipios, juntas de vecinos y/o iglesias puede orientar hacia familias que necesiten ayuda e incluso si tienen necesidades especiales.

Abogacía, Políticas Públicas y Sector Privado
Las oportunidades para las personas en situación de pobreza no surgen de la nada, sino que existen debido a la política, el financiamiento y el clamor de las organizaciones comunitarias, los activistas y los mediadores. Mucho del trabajo real de proporcionar oportunidades proviene de la abogacía de los mediadores, utilizando relaciones con legisladores y funcionarios locales, con los negocios, con el personal de las agencias gubernamentales, con financiadores y con los medios de comunicación.
Tu participación activa en la formulación de políticas puede contribuir a mejorar la situación a la hora de abordar la pobreza. Además, el sector privado tiene un papel crucial que desempeñar a la hora de determinar si el crecimiento que genera es inclusivo y contribuye a la reducción de la pobreza. La contribución de la ciencia para acabar con la pobreza también ha sido significativa.
Acciones Individuales y Cooperación Internacional
Ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad es algo que todas y todos podemos hacer, dependiendo del tiempo y recursos que podamos contribuir. La cooperación internacional o los proyectos de desarrollo son los mejores caminos para acabar con la pobreza, atajando sus causas desde diversos frentes. Para acabar con la pobreza, también es necesario que apoyemos a las poblaciones más empobrecidas a que reduzcan su vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático, por ejemplo, mediante planes de gestión de riesgos y prevención de desastres, fomento de la agricultura sostenible y garantía de acceso a fuentes de agua segura.
La pobreza tiene rostro de mujer y la desigualdad de género es una barrera más que impide a las mujeres salir de la pobreza. Por ello, trabajar en género debe ser transversal a cada una de las actuaciones desarrolladas.
Cómo erradicar la pobreza no solamente depende de la administración pública, instituciones y ONG. Realizar actividades como voluntariado es imprescindible para que en conjunto se puedan alcanzar metas concretas. Puedes contribuir haciendo voluntariado (también puedes hacerlo de forma virtual) en alguna organización que lucha contra la pobreza y las desigualdades, o dando un paso más aportando un donativo o haciéndote socio o socia.
