El presente informe detalla hallazgos significativos sobre la situación de los niños, niñas y adolescentes (NNA) en centros de atención, muchos de ellos administrados por el Servicio Nacional de Menores (SENAME) o por organismos colaboradores acreditados. Se aborda la problemática desde diversas perspectivas, incluyendo condiciones de vida, educación, salud mental y, lamentablemente, la violencia institucionalizada y el abuso sexual.

Metodología de la Misión de Observación SENAME 2017
Entre enero y abril de 2017, un equipo de más de 60 profesionales del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) llevó a cabo una visita de observación a 171 centros en todas las regiones de Chile. Los objetivos principales de esta misión fueron evaluar las condiciones de cumplimiento de los derechos humanos al interior de los centros, analizar las condiciones laborales del personal y verificar posibles vulneraciones de derechos a los NNA residentes.
Para ello, se realizaron entrevistas a los directores de los establecimientos y se encuestó a los trabajadores. Además, 401 NNA residentes fueron entrevistados mediante un cuestionario estructurado aplicado por psicólogas clínicas. Esta muestra representa un porcentaje de error del 4,5% sobre la población total de 2.688 NNA institucionalizados en Chile de 8 a 17 años. Adicionalmente, se elaboró una descripción detallada del estado de la infraestructura y equipamiento de los centros a través de una ficha de observación.
Contexto de los centros en Chile
En Chile, existen 250 centros dedicados al cuidado de NNA. Es importante señalar que solo 11 de estos corresponden a Centros de Reparación Especializada de Administración Directa (CREAD) gestionados por el SENAME. El 95,6% restante es administrado por organizaciones colaboradoras acreditadas.
Principales hallazgos del estudio
El estudio identificó diez temáticas relevantes que reflejan la compleja situación de los NNA en estos centros.
Perfil de niños, niñas y adolescentes (NNA)
A partir de la muestra de 401 NNA entrevistados, se observa que la población de estos centros es predominantemente femenina, con un 63,5% de niñas y adolescentes. El 60% de ellas tiene entre 8 y 13 años de edad, constituyendo este grupo (niñas de 8 a 13 años) el 37,8% del total.
Perfil de los trabajadores
La mayor parte de los trabajadores entrevistados son mujeres, representando el 87,9% del total, lo que evidencia una feminización del personal en los centros del SENAME.
Condiciones de vida y cuidado
El informe señala que las necesidades básicas como disponibilidad de camas, acceso a baños, comedor y cocina están generalmente satisfechas. Sin embargo, la calidad de estas instalaciones no siempre es óptima, destacándose deficiencias en calefacción, espacios de recreación, áreas comunes y condiciones que garanticen la identidad y privacidad de los NNA.
Un aspecto preocupante es que en el 20% de los casos, adolescentes conviven en el mismo dormitorio con niños y niñas de menor edad, o no se les separa por sexo. Además, el 21% de los centros presenta sobrecupo, que puede llegar al 50% en el 12,5% de los casos y superar el 75% en el 3%.
En cuanto a la alimentación, el 1,6% de los establecimientos entrega solo entre 1 y 2 comidas diarias, cifra que se eleva al 3% en centros que acogen a lactantes y preescolares. El 16% de los NNA entrevistados declara pasar hambre en el establecimiento. Además, el 22% de los NNA considera que el personal a cargo de su cuidado no siempre les da un trato respetuoso y cariñoso, y el 34% reporta trato discriminatorio (por género, apariencia física u otras características de personalidad) por parte de los funcionarios.

Vinculación con el medio
En un 4% de los centros, los NNA no están autorizados a hablar directamente con el juez cuando lo requieren. Aunque el 72% de los centros informa que los NNA pudieron hablar con los jueces de familia durante las últimas visitas, solo el 32% de los NNA entrevistados tuvo esta oportunidad.
Educación
El 93% de las niñas y niños entrevistados asiste a un establecimiento educacional, pero solo el 88% de los NNA entre 14 y 17 años lo hace, lo que está 8% por debajo del promedio nacional. El 20% presenta retraso escolar y solo el 78% recibe apoyo en sus tareas.
Es alarmante que solo el 77% de los centros declara “autorizar” a los padres a participar en las reuniones de apoderados. El informe indica que a la vulneración de derechos generada por las medidas de protección, se suma la falta de garantías sobre el derecho de los NNA a acceder y progresar en el sistema educativo.
Familia e identidad
El 40% de los centros impone restricciones a los horarios de visita familiar y el 30% no admite más de dos visitas a la semana. Adicionalmente, en el 57% de los casos, el centro se encuentra fuera de la comuna de origen familiar, lo que puede potenciar el desarraigo, la soledad y la pérdida de identidad o el “abandono progresivo” de la familia.
Preocupa que el 16% de los centros utiliza el retraso en el ingreso de visitas familiares como sanción, y el 13% suspende las visitas por el mal comportamiento del NNA. El INDH señala que las orientaciones técnicas del SENAME son muy amplias, discrecionales e imprecisas para la revinculación familiar y el reforzamiento de la identidad, posibilitando prácticas diversas en el ejercicio de los derechos de los NNA.
El impacto de crecer en instituciones (3/4)
Salud mental
El 69% de los NNA de 14 años o más presenta sintomatología de cuadro depresivo. Es preocupante que el 45% de quienes muestran al menos uno de estos síntomas no haya podido acceder a un psicólogo o psiquiatra. El 70% de los NNA con síntomas de depresión no se encuentra en tratamiento.
Violencia institucionalizada
8 de cada 10 NNA encuestados declararon haber recibido algún tipo de castigo por parte del personal en los últimos 12 meses. Un 15% fue privado de contacto familiar como castigo; un 7% fue dejado sin comida; un 7% fue encerrado; y el 12% reportó haber sido “contenido físicamente” (inmovilizado con el cuerpo o manos).
El 46% de los NNA informó haber sido victimizado por maltrato psicológico por parte del personal en el último año. El 12% sufrió agresión física leve y el 6% agresión física grave (patadas, quemaduras de cigarro).
Violencia entre pares
El 48% de los NNA entrevistados indicó haber sido objeto reiterado de maltrato físico y/o psicológico. Esta violencia afecta por igual a niños y niñas, sin importar su edad. El 46% sufrió violencia psicológica y el 13% violencia física reiterada. Es crítico que al menos el 19% de los centros no cuente con protocolos para atender estas situaciones.
Abuso sexual
El estudio reveló 23 casos de abuso sexual reportados en los últimos 12 meses, lo que representa una prevalencia del 6,4%. Además, se identificaron otros 4 casos ocurridos en el centro actual o anterior, y un caso adicional descubierto tras el estudio. Se tuvo conocimiento de 5 casos anteriores al periodo considerado.
Es destacable que 8 de cada 10 abusos sexuales son experimentados por niñas, indicando una feminización de las víctimas. En el 78% de los casos, el abuso fue cometido por otro menor de edad, y en un 7% por un adulto del centro. El 69% de las víctimas sigue en contacto con la persona que cometió el abuso. El 52% declaró haber sufrido abusos en reiteradas ocasiones, y el 66% de los NNA que reportaron abusos los experimentaron antes de los 14 años.
Conclusiones y recomendaciones
Las conclusiones del estudio son numerosas y de variado orden, destacándose las siguientes:
- Toda prohibición de relación entre un familiar y el NNA bajo protección del Estado debe fundamentarse en una resolución judicial, basada en el interés superior del menor.
- El Estado debe establecer criterios uniformes para regular días, horarios y frecuencia de visitas de familiares u otros adultos significativos, así como las actividades y su supervisión.
- No se debe establecer como sanción la prohibición de visitas o comunicación con familiares por mala conducta del residente o por atrasos familiares.
- Desarrollar medidas para preservar la identidad de los NNA, como la creación de un libro de vida para la reconstrucción de su pasado y registro de su experiencia en el centro.
- Atender la estabilidad emocional de cuidadores y profesionales para que puedan cumplir su función de sostén y contención.
- Promover el conocimiento y observancia de los protocolos SENAME sobre maltrato y la ley N° 21.013 que sanciona el maltrato a NNA, adultos mayores y personas con discapacidad por parte de quienes tienen un deber de cuidado.
- Generar condiciones que garanticen el derecho de los NNA a ser oídos y denunciar abusos sexuales, sin limitarse a una sola pregunta.
- Capacitar al personal de las residencias para una escucha efectiva a los NNA, con el fin de identificar situaciones de riesgo o abusos sexuales consumados.
Otros informes y opiniones relevantes
Un informe del comité de la ONU de enero de 2018, surgido tras la muerte de Lissette Villa en 2016, confirmó la violación sistemática y grave de los derechos humanos de NNA bajo el cuidado del SENAME. Constató graves deficiencias en infraestructura, supervisión y recursos humanos, responsabilizando al Estado por las violaciones de derechos y la exposición a violencia, así como problemas de acceso a educación y salud oportuna. El informe de la ONU criticó a los jueces por privilegiar la separación familiar, que debería ser la última opción, y por la ausencia de motivación en las sentencias y la falta de seguimiento.
El Poder Judicial, según el documento, es responsable de la supervisión de la situación del NNA y su avance en el programa de integración, pero esto no se cumple debido a la falta de formación específica de los jueces y a que las decisiones judiciales no siempre determinan qué derechos han sido vulnerados, lo que impide identificar planes de intervención y seguimiento. Se reportó que más de 400 menores fueron enviados a “organismos coadyuvantes” por falta de plazas. Los jueces de Familia, por regla general, deciden internar al menor con escasa o sin participación del NNA y de la familia, lo que no permite evaluar sus condiciones particulares.
Políticos y colaboradores del SENAME han instado al próximo gobierno a priorizar la resolución de esta crisis, ya que los diagnósticos son abundantes y similares a los del Informe Jeldres de 2013 y las comisiones investigadoras de la Cámara. Diputados como Claudia Nogueira (UDI), Ramón Farías (PPD) y Marcela Sabat (RN) expresaron su preocupación y la urgencia de dividir el SENAME y tener una ley de adopciones. El sacerdote Francisco Pereira, director de María Ayuda, enfatizó la necesidad de hacerse cargo del tema de la infancia vulnerada de una vez por todas. El entonces ministro de Justicia, Jaime Campos, cuestionó la metodología del informe del INDH.
Otros documentos relevantes incluyen informes sobre diagnóstico institucional de género para el SENAME (2023), estudios sobre intervención intercultural con adolescentes migrantes, y estudios sobre reincidencia de jóvenes infractores de la ley penal. La "Primera Consulta Nacional a niños, niñas y adolescentes de Centros residenciales: 'Mi derecho a ser escuchado'" también aporta información valiosa. Asimismo, se han impulsado acciones desde el Ministerio Secretaría General de Gobierno para fomentar una sociedad más respetuosa que ponga fin a todo tipo de discriminación, en el marco de la Ley N° 20.609.