Leche de Cannabis: Guía Completa de Preparación y Dosificación

¿Qué es la Leche de Cannabis y por qué considerarla?

La leche de marihuana, también conocida como cannamilk, es una de las preparaciones más buscadas dentro de la gastronomía cannábica. Este producto resulta sencillo de cocinar y ofrece efectos intensos y duraderos, ideales tanto para usos recreativos como medicinales. La leche de cannabis es una infusión versátil con la capacidad de elaborar múltiples recetas simplemente incorporando este ingrediente.

Si bien fumar o vapear marihuana son métodos de consumo sencillos, los comestibles son especialmente atractivos porque producen una sensación que se puede sentir por todo el cuerpo durante horas. Suponiendo que no haya intolerancia a la lactosa, los comestibles elaborados con leche de cannabis proporcionan una experiencia cannábica agradable, segura y prolongada en el tiempo.

Diferenciando la Leche de Cáñamo de la Leche de Cannabis

Es importante aclarar que muchas personas confunden la leche de cáñamo con la leche de marihuana, pero en realidad son dos preparados muy distintos:

  • La leche de cáñamo es una bebida vegetal 100% sin lactosa, que se obtiene al triturar semillas de cáñamo peladas con agua. Se elabora a partir de las semillas de cáñamo industrial, las cuales son totalmente legales y no contienen THC ni otros cannabinoides psicoactivos. Es una alternativa ideal a la leche de vaca, nutritiva y fácil de digerir, destacando por su riqueza en proteínas, ácidos grasos esenciales (omega-3 y omega-6) y minerales como el magnesio, hierro o potasio. Las semillas de cáñamo están libres de THC o sustancias psicoactivas, por lo que son aptas para todos los públicos, incluido el infantil.
  • En cambio, la leche de marihuana (o cannabis) se prepara con flores o resina de cannabis. Al calentarse junto con la grasa de la leche, se extraen los cannabinoides como el THC y el CBD, los cuales son responsables de los efectos psicoactivos y medicinales.
Diagrama comparativo: leche de cáñamo (no psicoactiva) vs leche de cannabis (psicoactiva)

Elaboración de Leche de Cannabis Casera

Hacer leche de cannabis es bastante fácil y no requiere de instrumental especializado que no se pueda encontrar en una cocina doméstica. Es crucial definir la finalidad de la leche cannábica, ya que la cantidad y el tipo de marihuana utilizada pueden variar en función de la experiencia y necesidades de cada consumidor.

Ingredientes Básicos

  • Alrededor de 3-4 gramos de cannabis (o 20-30 gramos de hojas secas con resina). Las flores de marihuana ofrecen un efecto mayor que las hojas secas con un cierto porcentaje de resina.
  • 1 litro de leche entera (de vaca, cabra u oveja), o menos si se desea una leche más concentrada. Es fundamental que la leche sea entera o con alto contenido graso, ya que la grasa es necesaria para que los cannabinoides se unan a la leche. Cuanto mayor sea el contenido de grasa en la leche, mejor absorberá el THC.
  • Un colador o filtro de malla fina (como una gasa).

La Descarboxilación: Un Paso Esencial

Para que el cannabis ejerza sus efectos, debe calentarse y pasar por un proceso llamado descarboxilación, que convierte el THCA (ácido tetrahidrocannabinólico, la forma ácida no psicoactiva del THC que se encuentra en la planta fresca) en THC, el cannabinoide activo que aporta las propiedades psicoactivas. Lo mismo ocurre con el CBDA y el CBD si se buscan efectos medicinales. Cuando se fuma o vapea cannabis, la descarboxilación ocurre por la aplicación directa de calor. Pero cuándo se come cannabis, el proceso debe realizarse previamente, de lo contrario no habrá efectos psicoactivos.

La mejor forma de descarboxilar el cannabis es en el horno. Simplemente, desmenuza un poco de cannabis y colócalo en una bandeja para hornear. Caliéntalo durante 45 o 50 minutos a una temperatura de 105ºC; aunque se puede hacer más rápido, en apenas 30 minutos, subiendo la temperatura hasta 120ºC como máximo. Es importante revisar de vez en cuando para asegurarse de que el cannabis no se esté quemado, ya que por encima de esta temperatura algunos terpenos pueden volatilizarse.

Como DESCARBOXILARsin horno?|| Cocina CANNABICA

Alternativamente, se puede hacer leche de cannabis sin descarboxilar previamente la marihuana en el horno, vertiendo directamente la hierba bien desmenuzada en la leche caliente. En este caso, el proceso de infusión en la leche durará alrededor de una hora, sin dejar de remover.

Proceso de Preparación

  1. Preparación de la materia vegetal: Para obtener un mejor sabor y eliminar clorofila e impurezas, se pueden lavar las hojas resinosas o cogollos. Pon la marihuana en una olla con agua hirviendo, luego baja el fuego para mantenerla sin hervir durante 10 minutos. Después, enjuaga con agua fría y cuela la materia vegetal.
  2. Calentamiento de la leche: Pon la leche entera en una cacerola a fuego medio. Es crucial que la leche no llegue a hervir a fuego alto, pues esto podría degradar tanto las vitaminas de la leche como los compuestos del cannabis. Es necesario hervir la leche durante 1 hora para garantizar la descarboxilación del cannabis y que quede completamente ligado a la leche.
  3. Infusión del cannabis: Agrega el cannabis descarboxilado a la leche y cocina a fuego lento durante unos 30-45 minutos, moviendo la mezcla con frecuencia mediante una espátula. Asegúrate de que la leche no hierva ni se queme. La leche debe espesarse un poco a medida que cuece a fuego lento. Si no se realiza la descarboxilación previa en el horno, este proceso de calentamiento en la leche se extenderá a aproximadamente una hora, burbujeando suavemente y removiendo constantemente.
  4. Colado y enfriamiento: Retira la leche del fuego, cuela la mezcla con el colador o una gasa fina en un recipiente hermético para eliminar los residuos de cannabis y deja enfriar.
  5. Conservación: Guarda la leche de cannabis en el frigorífico y úsala antes de la fecha de caducidad de la leche original.
Persona colando leche de cannabis casera con gasa

Efectos y Consideraciones de los Comestibles de Cannabis

Al ingerir un producto comestible elaborado con marihuana, el efecto es más potente y duradero que la marihuana fumada o vaporizada. Esto se explica fisiológicamente porque el THC se metaboliza a través del hígado y se transforma en 11-hidroxi-THC (11-OH-THC), un metabolito activo muy eficaz para atravesar la barrera hematoencefálica, lo que produce un efecto más intenso.

En contraste, el THC inhalado va directamente al cerebro transportado por la sangre, por lo que los efectos son más inmediatos y duran menos tiempo. Si bien algunas bebidas de cannabis nanoemulsionadas pueden tener un efecto rápido (tan solo 15-20 minutos), la leche de cannabis casera no hará efecto tan rápido. Se debe considerar un margen de al menos una hora y media para que demuestre sus poderes, aunque algunos usuarios dicen sentir su magia en solamente media hora. En general, los efectos se hacen notar entre 30 minutos y 2 horas después de la toma, y pueden durar varias horas después.

Gráfico mostrando la diferencia de absorción y duración de efectos entre cannabis fumado/vapeado y comestible

Pautas de Dosificación de Leche de Cannabis

La cantidad de cannabis utilizada y la dosis a consumir dependerá en gran medida de la tolerancia individual y la finalidad. Es importante saber que si se utilizan hojas secas con un cierto porcentaje de resina, el efecto será menor que si se utilizan flores de marihuana. Como regla general, 0,5-1 gramo de cannabis por cada 1/4 litro de leche suele ser suficiente, aunque para el caso de las flores, la cantidad dependerá aún más de la tolerancia personal.

Los comestibles pueden ofrecer tanto las mejores como las peores experiencias con el cannabis, dependiendo de la cantidad que se consuma.

La Regla de Oro: Empieza con Poco y Sé Paciente

Es esencial ser prudente e ingerir el producto en dosis bajas, especialmente si es la primera vez que se prueban comestibles con marihuana. Se recomienda partir con menos cantidad de material vegetal, considerando que el efecto es bastante potente. Para consumir leche de marihuana, es aconsejable tomar pequeñas cantidades, como un vaso pequeño tipo shot, y esperar los efectos que pueda producir en un periodo de una hora, recordando que estos se percibirán unos 60 minutos después de haberla tomado.

El error más común al usar comestibles de cannabis es la impaciencia: tomar una dosis, no sentir nada después de una hora, y luego tomar otra. Esto puede llevar a una experiencia abrumadora. Por ello, asegúrate de ser paciente cuando estés probando un nuevo comestible y no estés seguro de su potencia. En el peor de los casos, siempre podrás tomar una dosis mayor la próxima vez. Si dudas sobre la potencia de una nueva receta, utiliza menos o incluso la mitad del cannabis sugerido y prueba una pequeña cantidad inicialmente.

Representación visual de

Factores que Influyen en la Dosis Personal

La dosis recomendada es una decisión altamente individualizada, ya que depende de diversos factores:

  • Tolerancia individual: Un consumidor de cannabis experimentado con alta tolerancia puede sentirse feliz tomando un comestible con 100 mg o más de THC. En contraste, un consumidor principiante con poca tolerancia puede encontrar que una dosis de 1-2 mg es un punto de partida más sensato. Los niveles de dosificación siempre se pueden aumentar en intentos posteriores. Para la mayoría de las personas, una dosis de 1 a 100 mg de THC se considera adecuada.
  • Fisiología personal: Incluye la genética, la complexión física y, incluso, el estado del estómago en ese momento. Una persona de mayor tamaño puede sentir efectos más reducidos que una persona más pequeña.
  • Contenido de grasa y potencia del cannabis: La dosis también depende del contenido de grasa de la leche, la cantidad de cannabis utilizada para prepararla y la potencia específica de la variedad de cannabis.
  • La duración de los efectos del cannabis tiende a aumentar con la dosis.

¿Qué Sucede si la Dosis es Demasiado Alta?

Si se consume una dosis de comestible que resulta demasiado fuerte, desafortunadamente, no hay mucho que se pueda hacer aparte de intentar mantenerse tranquilo y cómodo mientras se espera a que los efectos desaparezcan. Este proceso puede llevar varias horas si la dosis de THC comestible se calculó mal. Recuerda que, incluso si se consume demasiado, el efecto es temporal y desaparecerá en unas pocas horas, así que es importante no agobiarse.

El Papel del CBD en los Comestibles

Algunos expertos en cannabis comestible creen que la presencia de CBD puede suavizar la experiencia. El efecto puede sentirse más completo y, para algunas personas, puede resultar menos "agitado" y más agradable. La dosis comestible de CBD, al igual que la de THC, depende en gran medida de cada persona, su fisiología y su experiencia previa con el cannabis. Si se desea añadir CBD a los comestibles, el aceite de CBD se puede adquirir y agregar de manera controlada a la receta.

Uso Versátil de la Leche de Cannabis en la Cocina

La leche de cannabis es una receta tan versátil y sabrosa como increíblemente fácil de preparar. Se puede utilizar para una gran variedad de comestibles, desde helados hasta una bechamel, o incluso una nata de cannabis que combina muy bien con el café mañanero. La leche de cannabis calentita antes de dormir puede incluso tener grandes efectos contra el insomnio.

Este ingrediente se puede usar en prácticamente cualquier receta que requiera leche, ya sea como uno de los ingredientes principales o como aditivo. Se puede añadir al café para hacer un café con leche, para batidos, para un increíble helado de cannabis, o simplemente con los cereales del desayuno. Incluso se puede tomar un trago de leche de cannabis directamente de la jarra. Es importante destacar que no se debe cocinar a fuego alto, superior a 140 ºC, puesto que esto podría degradar todas sus propiedades psicoactivas.

Alternativas a la Leche de Vaca para Infusiones de Cannabis

No es estrictamente necesario utilizar leche de vaca para las infusiones de cannabis. Se puede infundir fácilmente cannabis en una variedad de leches vegetales, como leche de almendras, leche de cabra, leche de oveja, leche de soja, leche de arroz o leche de avena. Todas estas recetas implican básicamente los mismos pasos. De todas las opciones mencionadas, la leche de coco es la que absorbe más cannabinoides debido a su alto contenido de grasa.

Otros ejemplos de contenido graso son: la leche de almendras solo tiene 3g de grasa por taza; el contenido de grasa de la leche de anacardos varía ligeramente (algunos tipos ofrecen 4g por taza, mientras que otros solo aportan alrededor de 2g); y la leche de soja contiene alrededor de 4g de grasa por taza, y unos 7g de proteínas.

Variedad de leches vegetales adecuadas para infusión de cannabis

Cuidado con la Dosificación en Comestibles de Cannabis

El mensaje principal para cualquier persona que se inicie en los comestibles de cannabis es comenzar con dosis bajas y evaluar la experiencia antes de considerar un comestible de dosis alta. El efecto de un comestible de cannabis aumenta gradualmente y puede ofrecer horas de alegría, felicidad y relajación física. Es fundamental encontrar el nivel de THC que funcione para cada uno y evitar la tentación de excederse.

La forma más económica de hacer aceite de cannabis o mantequilla de cannabis, utilizados en muchas recetas de comestibles, es cultivar la propia marihuana en casa a partir de semillas autoflorecientes o feminizadas.

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