El Tratamiento de los Adultos Mayores en Estados Unidos: Políticas, Servicios y Desafíos

En Estados Unidos, el tratamiento y apoyo a los adultos mayores se gestiona a través de una compleja red de leyes, políticas, programas y organizaciones. Esta infraestructura busca garantizar que la población envejecida reciba los servicios y la atención adecuados para mantener su calidad de vida y autonomía. Desde la definición de "persona mayor" hasta los desafíos específicos como la falta de vivienda y las opciones de cuidado a largo plazo, el sistema estadounidense aborda diversas facetas del envejecimiento.

¿Quién se Considera una "Persona Mayor" en EE. UU.?

La definición de "persona mayor" o "anciano" en Estados Unidos puede variar considerablemente dependiendo del contexto. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) definen el término "persona mayor" como alguien de al menos 60 años. Por otro lado, el Instituto Nacional de Envejecimiento (National Institute on Aging) utiliza la edad de 65 años. Sin embargo, muchos estados definen a una "persona mayor" o "persona anciana" de manera diferente al determinar los recursos disponibles en casos de maltrato. Por ejemplo, un estado puede ofrecer servicios de apoyo para personas mayores de 60 años, pero solo enjuiciar por "maltrato de personas mayores" si la persona tiene más de 65 años. Es crucial investigar la definición específica según cada caso para determinar las protecciones que puede ofrecer un estado.

Marco Legal y Político para el Envejecimiento

La Ley de Americanos Mayores (Older Americans Act - OAA)

La Older Americans Act (OAA) es una entidad importante dentro de la política de Estados Unidos en relación con el envejecimiento. Se aprobó por primera vez en el Congreso en 1965, hace casi 60 años, debido a la creciente preocupación por la falta de servicios sociales comunitarios para los adultos mayores.

En su forma original, la legislación se concibió como una vía para que las subvenciones llegaran a los estados para financiar servicios sociales, proyectos de investigación y desarrollo relevantes, y formación de personal en el área del envejecimiento. Con la OAA también llegó la creación de la Administración sobre el Envejecimiento (AOA), una agencia dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., que llevaría a cabo las disposiciones de la Older Americans Act. Actualmente, esta agencia es parte de la Administración para la Vida en Comunidad (ACL).

Más de medio siglo después de su creación, la Older Americans Act está a punto de ser reautorizada, un acontecimiento relativamente común en el que las leyes existentes son revisadas por el Congreso para su actualización. La última vez que se reautorizó fue en 2020 para el año fiscal 2024. La reautorización de la OAA para 2024 ya se ha presentado en el Senado, pero aún no ha llegado a su aprobación final. Antes de su presentación al Congreso, la ACL publicó su Regla Final, una descripción completa de las actualizaciones de la aplicación de los programas en el marco de la OAA.

Muchos de los programas que sirven a los adultos mayores en todo el país son posibles gracias a la OAA. Específicamente, el Título II de la OAA habla sobre las entidades conocidas como «Area Agencies on Aging» (AAAs), organizaciones que supervisan la implementación y coordinación de servicios sociales, de nutrición y servicios a largo plazo para adultos mayores. Un ejemplo de estas entidades es el Consejo Nacional Hispano para el Adulto Mayor (NHCOA), y una encuesta de 2023 reveló que el 42% de las AAA son agencias independientes sin fines de lucro.

La ACL y la Older Americans Act son dos elementos integrales de un sistema que proporciona servicios y atención adecuados a la población que envejece en Estados Unidos.

Esquema de la estructura de la Older Americans Act (OAA) y la Administración para la Vida en Comunidad (ACL) mostrando su relación con las Area Agencies on Aging (AAAs) y los servicios que proporcionan a los adultos mayores.

Servicios Sociales y Apoyo a Largo Plazo

Administración para la Vida en Comunidad (ACL)

La Administración para la Vida en Comunidad (ACL) es una parte del gobierno federal que brinda información y asistencia con servicios y apoyo a largo plazo para adultos mayores en la comunidad. Algunos de estos servicios incluyen el Localizador de cuidado de adultos mayores, un servicio público diseñado para ayudar a los adultos mayores y sus cuidadores a conectarse con servicios de atención y apoyo a largo plazo.

Centros de Recursos para Adultos Mayores y Personas Discapacitadas (ADRC)

Los adultos mayores, las personas con discapacidad, los cuidadores y las familias pueden usar los Centros de Recursos para Adultos Mayores y Personas Discapacitadas (ADRC) para acceder al sistema de servicios y asistencia a largo plazo. Los ADRC, disponibles en muchos condados (por ejemplo, en todos los condados de Texas, con un número de contacto como 855-YES-ADRC), ayudan a las personas y sus familias a:

  • Identificar sus necesidades de servicios y asistencia a largo plazo.
  • Conocer sus opciones, incluidos los programas financiados con fondos públicos disponibles.
  • Desarrollar y activar un plan de cuidado médico a largo plazo.

Opciones de Cuidado a Largo Plazo Fuera de Residencias de Ancianos

Muchas personas de la tercera edad necesitan ayuda con los cuidados a medida que envejecen, y existen múltiples opciones que no siempre requieren el ingreso a una residencia de ancianos.

Cuidado en el Hogar

Dependiendo de las necesidades individuales, es posible obtener ayuda con actividades personales como lavar la ropa, comprar, cocinar y limpiar de familiares, amigos o grupos de voluntarios en el hogar. Muchas partes del estado ofrecen servicios de compras que son especialmente útiles para las personas de la tercera edad. Si se requiere cuidado en el hogar, es importante hablar con la familia para coordinar la asistencia o buscar proveedores de atención. Existen también muchas agencias de asistencia médica que pueden ayudar con el cuidado de enfermería o asistencia en el hogar. Medicare puede pagar por el cuidado en el hogar si se cumplen ciertas condiciones.

Unidades de Vivienda Accesorias (ADUs)

Si usted o un ser querido son dueños de una vivienda unifamiliar, agregar una unidad de vivienda accesoria (ADU) a una casa existente puede ayudar a mantener la independencia. Espacios como un piso superior, sótano, ático o el espacio sobre un garaje se pueden convertir en una ADU. Es fundamental consultar con la oficina de zonificación local para asegurarse de que las ADU estén permitidas en el área y si existen reglas especiales.

Hogares de Pensión y Cuidado (Hogares Colectivos)

Los hogares de pensión y cuidado, a veces llamados “hogares colectivos”, ofrecen ayuda con las actividades de la vida diaria como bañarse, vestirse y usar el baño. También pueden asistir con el cuidado personal, como tomar medicamentos o usar gotas para los ojos, y servicios adicionales como asistir a citas o preparar comidas. Generalmente, los residentes viven en sus propios cuartos o apartamentos dentro de un edificio o grupo de edificios y comparten algunas o todas las comidas. Suelen ofrecerse actividades sociales y recreativas, y algunos de estos centros cuentan con servicios de salud en el lugar.

Muchos de estos hogares no son pagados por Medicare o Medicaid. El cargo mensual suele ser un porcentaje de los ingresos (una escala móvil) que cubre el costo del alquiler, las comidas y otros servicios básicos compartidos.

Vida Asistida

El término “vida asistida” puede tener distintos significados en diferentes centros, ya que no todos brindan los mismos servicios. Sin embargo, generalmente, los residentes viven en sus propios cuartos o apartamentos y reciben asistencia con las actividades diarias. En la mayoría de los casos, los residentes de vida asistida deben pagar una renta mensual regular más tarifas adicionales por los servicios que reciben.

Infografía comparando las diferentes opciones de cuidado a largo plazo para adultos mayores en EE. UU., incluyendo cuidado en el hogar, ADUs, hogares de pensión y vida asistida, destacando sus características y formas de pago.

El Cuidado en Residencias de Ancianos (Centros de Enfermería Especializada)

Las residencias de ancianos, a menudo denominadas «centros de enfermería especializada», brindan atención o tratamiento que solo las enfermeras tituladas pueden realizar. Aunque los términos se usan indistintamente, sus métodos de pago y la duración de la estancia pueden variar. Alrededor del noventa por ciento (aproximadamente 15,600) de los hogares para adultos mayores en los Estados Unidos participan en Medicaid y Medicare. Aproximadamente dos tercios son con fines de lucro y una cuarta parte son sin fines de lucro. Los residentes a menudo padecen múltiples afecciones médicas y pueden requerir ayuda para realizar actividades cotidianas. En 2016, el personal de estos hogares dedicó un promedio nacional de 4.1 horas al día a atender a cada residente.

Derechos de los Residentes

Quienes viven en residencias de ancianos tienen ciertos derechos fundamentales. Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) exigen que todas las residencias de ancianos otorguen los siguientes derechos:

  • Estar informados por escrito sobre los servicios y tarifas antes de ingresar a la residencia.
  • Administrar su propio dinero (o elegir a su propio administrador financiero).
  • Conservar y utilizar sus artículos personales y bienes.
  • Estar informados sobre sus condiciones médicas y medicamentos.
  • Ver a sus propios médicos.
  • Rechazar medicamentos y tratamientos.
  • Tomar decisiones sobre sus horarios (por ejemplo, cuándo levantarse e irse a dormir, actividades y otras preferencias).
  • Disfrutar de un ambiente hogareño que maximice la comodidad y brinde asistencia al residente para que sea lo más independiente posible.

Las residencias de ancianos deben entregar a todos los nuevos residentes una copia de la lista de sus derechos. Las protecciones legales también buscan poner fin a la práctica de que los hogares de ancianos envíen a los residentes a hospitales y luego se nieguen a admitirlos de nuevo, y los residentes con demencia tienen mayor protección legal.

¿Cómo Elegir una Residencia de Ancianos?

Para encontrar la mejor residencia de ancianos posible, es crucial investigar y comparar varias opciones. Medicare.gov ofrece una lista de residencias de ancianos y sus calificaciones generales. Aunque muchas personas eligen el centro más cercano, es importante hacer una búsqueda cuidadosa, ya que algunos centros ofrecen cuidados más apropiados que otros, y algunos pueden transgredir los estándares estatales.

Se recomienda empezar pidiendo recomendaciones a amigos y familiares. También se puede preguntar a los proveedores de atención médica sobre centros destacados. Elija tres o cuatro instituciones cercanas y prepare una visita, solicitando hablar con el administrador o director.

Preguntas clave al visitar:

  • ¿Ha habido alguna propuesta de terminación de licencias en los últimos dos años?
  • ¿Cuántas quejas han sido presentadas y cuántas han resultado válidas en el último año?
  • ¿Cuántas deficiencias o infracciones de “calidad de atención” se han mencionado en los últimos dos años?
  • ¿El dueño de esta institución tuvo otras instituciones en las que se haya recomendado una terminación de licencia?
  • ¿Cuántas enfermeras, incluidas las auxiliares de enfermería tituladas, estarán disponibles para ayudarme durante el día, la noche y los fines de semana?
  • ¿Los residentes tienen la posibilidad de elegir alimentos en cada comida?
  • ¿El informe de inspección del hogar para adultos mayores indica problemas de calidad en la atención? (El hogar debe tener el informe de la encuesta estatal o federal más reciente disponible para revisión).
  • ¿Los residentes pueden seguir consultando a sus médicos personales?

Preste atención si los miembros del personal no dan respuestas concretas o si estas son inconsistentes con lo que observa. También se puede hablar con un defensor del pueblo local.

Numerosas investigaciones demuestran que la propiedad y el patrocinio de un hogar de adultos mayores influyen en la calidad de la atención. Hay una mayor posibilidad de que los centros de atención con fines de lucro, especialmente los que pertenecen a cadenas multiestatales, disminuyan el gasto en atención para los residentes y lo desvíen hacia los beneficios de la empresa. Aunque no aplica a todos los casos, la regla general documentada es que los centros de enfermería sin fines de lucro suelen prestar un mejor nivel de atención.

Muchos hogares para adultos mayores tienen relación con centros de cuidados de hospicio locales; es importante indicar si se prefiere trabajar con uno específico durante la visita. Para comparar centros, se puede utilizar la herramienta Five-Star Quality Rating System creada por los CMS, que mide los resultados de encuestas de atención médica, inspecciones de salud, medidas de calidad y dotación de personal.

Problemas y Quejas en Residencias de Ancianos

Si surgen problemas o preguntas sobre una residencia de ancianos, se debe contactar a un defensor del pueblo. Los defensores del pueblo de atención de larga duración (LTC Ombudsman) trabajan para resolver problemas y asegurar que las leyes y regulaciones estatales protejan a los residentes. Son defensores de los derechos de los residentes, ayudando a proteger la calidad de vida y cuidado de cualquier persona que viva en una residencia de ancianos o una institución de vivienda asistida. Pueden ser voluntarios o empleados pagados de agencias independientes de cualquier centro de atención a largo plazo. Sus servicios son gratuitos, confidenciales y están disponibles en todo el estado, por ejemplo, en Texas a través de la Oficina del Defensor del Pueblo del HHS.

Las formas en que los Defensores del Pueblo de atención a largo plazo ayudan incluyen:

  • Escuchar a los residentes y miembros de la familia cuando tengan preocupaciones o problemas.
  • Informar a los residentes sobre sus derechos.
  • Proteger la salud, la seguridad, el bienestar y los derechos de los residentes.
  • Ayudar a las familias a aprender sobre las residencias de ancianos y cómo pagarlas.

Precauciones Mejoradas de Barrera en Residencias de Ancianos

Desafíos Específicos para los Adultos Mayores en EE. UU.

Personas Mayores Sin Hogar

Los adultos de 50 años o más constituyen el grupo etario de más rápido crecimiento entre quienes experimentan la falta de vivienda, representando casi la mitad de la población adulta sin hogar, y se estima que se triplicará en la próxima década. Son especialmente vulnerables a quedarse sin hogar, ya que muchos viven con ingresos fijos que resultan insuficientes para cubrir el costo de la vivienda y otros gastos.

Para abordar este rápido aumento, la Alianza Nacional para Erradicar la Falta de Vivienda, en colaboración con la RRF Foundation for Aging, ha constituido un Grupo Asesor sobre Envejecimiento (AAG). Este grupo, compuesto por profesionales de diversos sectores, identificó los mayores desafíos que enfrentan los adultos mayores y posibles soluciones políticas, centrándose en:

  • Vivienda: Incluye asequibilidad, accesibilidad, disponibilidad, y viviendas seguras, adaptadas a la edad y afirmativas.
  • Falta de infraestructura: Se refiere a la capacidad de los adultos mayores para envejecer en el lugar, abarcando estabilidad económica (vivienda, seguridad alimentaria, costos de atención médica), el vecindario y el entorno construido (transporte, calidad del aire), y el contexto social y comunitario (compromiso social, ocio).
  • Aislamiento social y soledad: Factores cruciales para la salud mental y física, donde la infraestructura juega un papel clave para facilitar conexiones sociales de alta calidad.
  • Desafíos con ingresos limitados o fijos: Casi el 10 por ciento de los adultos de 65 años o más viven por debajo del umbral de pobreza, a menudo pagan más del 30 por ciento de sus ingresos en vivienda y se ven obligados a tomar decisiones difíciles entre alimentos, medicamentos y otras necesidades básicas.

La información del AAG ayuda a informar las prioridades políticas y los esfuerzos de defensa de la Alianza. El sistema de respuesta a las personas sin hogar y la Red de Envejecimiento están posicionados para asociarse y abordar esta tendencia creciente. La Alianza ha lanzado un nuevo curso en línea sobre la falta de vivienda en adultos mayores y, a través de una subvención de Next50, USAging y la Alianza están desarrollando estrategias para asociaciones efectivas entre las Agencias del Área sobre Envejecimiento (AAA) y los Continuos de Atención (CoC) para abordar este problema.

Gasto en Atención Médica y Tendencias del Mercado

La influencia del mercado en el cuidado de la salud para adultos mayores en EE. UU. es significativa. Los adultos mayores gastan una considerable cantidad de dinero en el cuidado de la salud; de hecho, es la única categoría amplia de gastos que continúa aumentando junto con la edad de las personas, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). En 2021, los hogares de los baby boomers gastaron, en promedio, $6,600 anuales en el cuidado de la salud, y los hogares de personas de más edad gastaron $7,050.

Rachel Bonsignore, vicepresidenta de GfK Consumer Life, señala que "más que las generaciones anteriores, las personas mayores actualmente quieren ser tan activas y sanas como puedan, y la industria minorista está al tanto". Por ejemplo, la tienda minorista de descuento Dollar General está realizando una prueba piloto de unidades móviles de atención médica que ofrecen consultas médicas por pedido. La cadena de farmacias CVS también está expandiendo sus servicios más allá del mostrador de la farmacia, con sus MinuteClinics, donde profesionales capacitados en la atención de personas mayores se suman a miles de hospitales y consultorios médicos.

Una tendencia creciente es la atención médica en el hogar con un nivel de excelencia hospitalario, como el programa de NYU Langone. Jonathan Kelly, médico osteópata de NYU Langone Hospital-Long Island, afirma: "Llevamos todo -con excepción de la cama- desde el hospital hasta el hogar". La escala de este movimiento es gigantesca; la firma consultora McKinsey & Company estima que para el 2025 los beneficiarios de Medicare recibirán servicios en el hogar por valor de $265,000 millones.

Aspectos Legales y Financieros del Cuidado a Largo Plazo

Financiamiento de la Atención en Residencias de Ancianos

La atención en los hogares para adultos mayores puede pagarse de forma privada, con recursos de Medicare durante un tiempo limitado, o a través de Medicaid a largo plazo. Aunque es ilegal que un hogar para adultos mayores certificado exija a un residente que pague de forma privada durante un periodo de tiempo determinado, muchos hogares dan preferencia a los solicitantes que pueden pagar de forma privada, ya que estos desembolsan aproximadamente un 30% más por la atención que lo que paga Medicaid.

En todos los estados, Medicaid a largo plazo (también llamado Medicaid de atención a largo plazo [LTC] o Medicaid Institucional) paga la atención de las personas que residen en hogares para adultos mayores. Sin embargo, cada estado establece sus propias normas, y existen grandes diferencias. Se calcula que entre el 80% y el 90% de los hogares para adultos mayores aceptan Medicaid, pero a menudo tienen un número limitado de «camas Medicaid».

Para calificar para Medicaid a largo plazo, el límite máximo de bienes del paciente, salvo raras excepciones, es de $2,000. Existen normas estrictas y periodos de «revisión retrospectiva» que deben respetarse al gastar activos para solicitar Medicaid, por lo que la planificación es muy importante. No existe una definición formal federal de nivel de atención de un hogar para adultos mayores, por lo que esta definición varía de un estado a otro. Para recibir atención a largo plazo de Medicaid se deben cumplir los criterios estatales, incluyendo una Evaluación Funcional detallada que determina la salud física del residente y su necesidad de atención diaria (incluyendo problemas de comportamiento como deambular).

El American Council on Aging ofrece información exhaustiva sobre el programa de atención a largo plazo de Medicaid y cómo cumplir con los requisitos, un proceso que puede ser complejo y llevar tiempo (aproximadamente 45 a 90 días). Es mejor elegir un centro de atención certificado por Medicaid, incluso si el paciente no necesita o no cumple los requisitos para recibir ayuda de Medicaid al principio, ya que los centros no certificados pueden desalojar a los residentes cuando se agote su dinero y seguro. Los centros certificados por Medicaid no pueden desalojar a los residentes que cumplen los requisitos de Medicaid durante su estancia y siguen requiriendo la atención del hogar para adultos mayores.

Derechos Generales de los Ancianos

La Oficina del Procurador General de Texas explica los derechos de las personas de la tercera edad, tal como se establece en el capítulo 102 del Código de Recursos Humanos de Texas, que reflejan principios generales aplicables a nivel nacional:

  • Derecho a la libertad de ejercer los derechos civiles conforme a la ley: Los ancianos tienen los mismos derechos civiles que otros adultos, según las leyes de EE. UU. y Texas, excepto cuando estén legalmente restringidos, y tienen derecho a ejercerlos sin interferencia, coerción, discriminación ni represalias.
  • Derecho a la dignidad y al respeto: Una persona anciana tiene derecho a ser tratada con dignidad y respeto, sin distinción de raza, religión, nacionalidad, sexo, edad, discapacidad, situación conyugal o fuente de pago.
  • Derecho a designar un tutor o representante: Si se requiere protección, la persona anciana tiene derecho a designar un tutor o representante para asegurar una atención de calidad sobre sus asuntos.
  • Derecho a estar libre de maltrato físico y mental: Los ancianos tienen derecho a estar libres de maltrato tanto físico como psíquico. El abuso físico incluye castigo corporal y restricciones físicas o químicas para "disciplinar" o por comodidad de quien presta servicios (solo permitidas en circunstancias muy específicas, como autorización médica, emergencias o consentimiento informado de un tutor para personas con discapacidad intelectual). El abuso físico y mental existe en muchas formas diferentes. Si se sospecha abuso y hay peligro inmediato, se debe llamar al 9-1-1. El abuso de una persona de la tercera edad que no está en un centro de atención médica se puede denunciar a los Servicios de protección de adultos al (800) 252-5400.
  • Derecho a comunicar y presentar una queja sobre el tratamiento, atención o servicios: No se puede prohibir que una persona anciana se comunique en su idioma nativo con otras personas o empleados para adquirir o proporcionar cualquier tipo de tratamiento, cuidado o servicio.
  • Derecho a la privacidad: Una persona mayor tiene derecho a la privacidad mientras atiende sus necesidades personales y a un lugar privado para recibir visitas o asociarse con otras personas, a menos que otorgar privacidad infrinja los derechos de otras personas.

tags: #como #se #les #trata #a #los