Todos los años, un número significativo de niños y adolescentes se exponen a acontecimientos catastróficos y otras experiencias traumáticas. Las reacciones a estos eventos suelen ser normales y disminuyen con el tiempo. La manera en que los adultos responden a un suceso traumático puede influir considerablemente en la reacción de los niños y adolescentes. Los cuidadores y familiares tienen un papel crucial al crear un entorno seguro y comprensivo, manteniendo la calma y reduciendo los factores estresantes.

Identificación de situaciones de vulneración de derechos
La vulneración de derechos se refiere a cualquier situación en la que niños, niñas y adolescentes están expuestos a peligros que puedan dañarlos física o psicológicamente. Es fundamental reconocer que, muchas veces, se pueden vulnerar los derechos de los niños sin intención.
Ejemplos comunes de vulneración de derechos
- Desigualdad de géneros: Prohibirles usar ciertos colores para vestir o caer en estereotipos de género en sus juegos puede incurrir en humillación.
- No respetar sus gustos: Intentar imponerles cosas que no son de su agrado es una señal de alerta.
- Obstaculizar visitas parentales: En casos de padres separados, impedir el contacto con abuelos, tíos, primos, o incluso con el otro progenitor, vulnera el derecho del niño a tener una familia y mantener un vínculo con ella. Es crucial que los menores no sean testigos de peleas o diferencias familiares que afecten su relación con su círculo familiar.
- Violencia intrafamiliar: Cuando un adulto es víctima de maltrato por parte de su cónyuge, los derechos de los niños que viven en ese hogar también se vulneran. Los niños comienzan a preocuparse por temas que no les corresponden a temprana edad y tienden a normalizar la violencia, pudiendo repetir patrones en la adultez.
- Gritos y golpes: El maltrato a un niño, niña o adolescente, ya sea con castigos físicos, palabras groseras e hirientes, humillaciones o golpes, vulnera claramente su derecho a la integridad física y psicológica.
- Ciberacoso o bullying: En los colegios, el abuso entre compañeros es común, y el rol de los adultos es vital para detenerlo. Los niños tienen derecho a recibir protección; para evitar vulnerarlos, es importante conocerlos, estar atento a sus señales y a su estado de ánimo.
- Trabajo infantil: Se estima que un 6,9% de la población entre los 5 y 17 años trabaja en Chile, lo que vulnera el derecho a la educación de estos niños, niñas y adolescentes.
- Embarazo adolescente: Los embarazos en menores de edad ocultan tres vulneraciones de derechos: el abuso sexual, la posible deserción escolar y la vulneración del derecho a la salud.
Si se pensara en los niños como sujetos de derecho, se entendería que durante la infancia es absolutamente normal y sano que corran, griten y expresen sus emociones al límite, ya que están aprendiendo a regular y conocerlas.
Actuación ante vulneraciones de derechos
Si te enteras de alguna vulneración de Derechos, es imprescindible realizar una denuncia al órgano competente.
Superintendencias especializadas
- Superintendencia de Educación: Si los derechos transgredidos se relacionan con el área de Educación, se debe recurrir a este órgano, encargado de contribuir al aseguramiento y calidad del ejercicio del derecho de educación parvularia y escolar.
- Superintendencia de Salud: Si los derechos transgredidos se relacionan con el área de la Salud, se debe recurrir a este órgano, encargado de proteger y promover los derechos en salud de las personas, en relación con el sistema de salud al que están adscritas (FONASA, ISAPRE) y sus prestadores.
Medidas cautelares que un juez puede adoptar
En cualquier momento del procedimiento, e incluso antes de su inicio, de oficio, a solicitud de la autoridad pública o de cualquier persona, cuando sea necesario para proteger los derechos del niño, niña o adolescente, el juez podrá adoptar las siguientes medidas cautelares:
- Su entrega inmediata a los o las progenitoras o a quienes tengan legalmente su cuidado.
- Confiarlo al cuidado de una persona o familia en casos de urgencia.
- El ingreso a un programa de familias de acogida o centro de diagnóstico o residencia.
- Disponer la concurrencia de niños, niñas o adolescentes, sus progenitores o progenitoras, o las personas que los tengan bajo su cuidado, a programas o acciones de apoyo, reparación u orientación, para enfrentar y superar las situaciones de crisis en que pudieren encontrarse.
- Suspender el derecho de una o más personas determinadas a mantener relaciones directas o regulares con el niño, niña o adolescente.
- Prohibir o limitar la presencia del o de la ofensora en el hogar común.
- Prohibir o limitar la concurrencia del o de la ofensora al lugar de estudio del niño, niña o adolescente, así como a cualquier otro lugar donde este o esta permanezca, visite o concurra habitualmente.
- La internación en un establecimiento hospitalario, psiquiátrico o de tratamiento especializado, según corresponda, en la medida que se requieran estos servicios.
Cómo acompañar a niños y adolescentes en situaciones de vulnerabilidad
El objetivo es reflexionar sobre la mirada hacia los jóvenes y cómo acompañarlos. La adolescencia es una de las etapas evolutivas más difíciles, donde se deben afrontar cambios en todos los niveles: físicos, emocionales, morales, de relaciones y de compromisos, en una sociedad excluyente y llena de prejuicios. Los jóvenes en situación vulnerable se enfrentan a la adolescencia desde una perspectiva aún más complicada, sumando a la condición de adolescentes sus situaciones personales difíciles y conflictivas. En estas situaciones, la necesidad de huida, de confrontación, pero también la búsqueda constante de un adulto referente, se acentúa aún más debido a la carencia de un referente claro.
¿Cómo funciona el cerebro de un adolescente? David Bueno, biólogo y genetista
Rol de los adultos referentes
Los adolescentes se oponen a los adultos para reafirmarse, para demostrar que ya no son niños, que no dependen ni necesitan a los adultos referentes. Sin embargo, los adultos que acompañan a los adolescentes deben ser cercanos, estar disponibles, ser alguien a quien puedan pedir ayuda en cualquier momento, con una actitud positiva, abierta y accesible, convirtiéndose en un referente para ellos y ellas.
Consejos generales para el apoyo
Esta guía, elaborada por psiquiatras, psicólogos y especialistas en salud mental en situaciones de crisis, ofrece consejos simples sobre qué esperar, qué hacer y qué buscar:
- Haz que tus hijos se sientan a salvo: El contacto físico (caricias, abrazos, una palmada reconfortante) brinda una sensación de seguridad, fundamental después de un evento aterrador o perturbador.
- Actúa con calma: Los niños buscan un refugio reconfortante en los adultos después de eventos traumáticos.
- Mantén las rutinas tanto como sea posible: Las rutinas aseguran a los niños que la vida volverá a estar bien, incluso si se establecen nuevas rutinas en caso de cambio de hogar.
- Ayuda a los niños a divertirse: Anima a tus hijos a realizar actividades y jugar con otros niños.
- Comparte información acerca de lo sucedido: Es mejor que conozcan los detalles de un evento traumático de una persona de confianza en un ambiente seguro. Sé breve, habla con honestidad y permite que hagan preguntas.
- Elige buenos momentos para hablar: Evita o limita la exposición a las noticias sobre el evento, especialmente en niños pequeños y en edad escolar, ya que puede hacer que parezca que los eventos continúan sucediendo.
- Sé consciente de las diferencias individuales: Todos los niños enfrentan las situaciones de maneras diferentes. Hazles saber que es normal sentir enojo, culpa y tristeza, y expresar sus sentimientos de distintas maneras.
- Escucha atentamente: Es importante entender cómo ven tus hijos la situación, y qué es confuso o inquietante para ellos.
- Ayúdalos a relajarse con ejercicios de respiración: Las respiraciones profundas pueden ayudar a los niños a calmarse.
- Reconoce qué están sintiendo tus hijos: Acepta sus preocupaciones sin desestimarlas.
- Acepta que está bien responder "no sé": Lo que más necesitan es alguien de confianza que escuche sus preguntas, acepte sus sentimientos y esté ahí para ellos.
- Ten en cuenta que las preguntas pueden seguir: Los niños pueden tener preguntas en más de una ocasión, así que hazles saber que estás disponible para hablar en cualquier momento.
- Promueve las conversaciones familiares acerca de la muerte de un ser querido: Aborda el tema con sensibilidad.
- No les asignes demasiada responsabilidad: Evita sobrecargar a los niños con tareas de adultos, ya que esto podría ser muy estresante.
- Proporciona ayuda especial a niños con necesidades especiales: Podrían requerir más tiempo, apoyo y guía. Simplifica el vocabulario y repite las cosas con frecuencia.
- Presta atención a señales de trauma: Es común que los niños parezcan estar bien el primer mes, pero las señales pueden aparecer después.
- Reconoce cuando se necesita pedir ayuda: Si observas signos preocupantes, busca apoyo profesional.
- Cuídate: Habla con amistades y familiares, forma un grupo de apoyo, mantén rutinas saludables de alimentación, ejercicio y sueño. La salud física protege contra la vulnerabilidad emocional. Si tienes ansiedad severa, busca ayuda de un médico o profesional de la salud mental.

Apoyo según la edad
Bebés (0-12 meses)
- Actúa de manera calmada: Los bebés perciben lo que sientes y reaccionan en consecuencia.
- Responde de manera consistente a sus necesidades: Esto refuerza su seguridad.
- Continúa amamantando: Es un mito que la leche materna se "estropea" por el estrés de la madre. El amamantamiento es importante para la salud y el vínculo.
- Mira a tu bebé a los ojos, sonríele, tócalo: El contacto y la conexión son vitales.
Niños pequeños (1-5 años)
- Haz que tus hijos se sientan a salvo: Cárgalos, abrázalos, acurrúcalos. Diles que los cuidarás si se sienten tristes o tienen miedo.
- Fíjate en lo que dices: Sé consciente de tus palabras.
- Mantén las rutinas: Horarios regulares para comidas y sueño, o nuevas rutinas si la situación ha cambiado.
- Bríndales apoyo extra a la hora de dormir: Dedica más tiempo a conversar o contar historias.
- No expongas a los niños a las noticias: Pueden confundir hechos con temores y no distinguir que las imágenes no suceden una y otra vez.
- Anima a los niños a compartir sus sentimientos: Pregunta cómo se sienten.
- Permite que tus hijos te cuenten la historia de lo sucedido: Esto los ayuda a asimilar el evento.
- Haz dibujos: Los niños pequeños suelen expresar sus emociones con dibujos.
- Si se portan mal, puede ser una señal de necesidad de atención: Presta atención a estos comportamientos.
- Ayuda a tus hijos a nombrar cómo se sienten: ¿Miedo? ¿Enojo? ¿Tristeza? Hazles saber que está bien sentirse así y muéstrales la manera correcta de comportarse.
- Involucra a los niños en actividades: La distracción es buena a esta edad.
- Habla acerca de cosas que están yendo bien: Identifica lo positivo y expresa esperanza en el futuro.
- Habla con ellos a su nivel: Dales explicaciones simples.
- Reconforta a tus hijos: Dales seguridad.
Niños en edad escolar (6-11 años)
- Espera repetición de preguntas: Los niños a esta edad pueden hablar más, pero aún buscan consuelo y orientación.
- Asegúrales a tus hijos que están a salvo: Usa palabras de la realidad (huracán, terremoto, inundación).
- Mantén las cosas tan "normales" como puedas: Las rutinas de comer y acostarse ayudan. Dale a tus hijos la posibilidad de participar en la creación de nuevas rutinas.
- Limita la exposición a la televisión, periódicos y radio: Las malas noticias pueden generar mayor preocupación. Si ven o escuchan noticias, siéntate con ellos para hablar al respecto.
- Dedica tiempo a hablar con tus hijos: Anima las preguntas y la expresión de preocupaciones.
- Responde a sus preguntas de manera breve pero con honestidad: Pregúntales qué piensan primero para entender su preocupación.
- Promueve que los niños que no hablan saquen su voz: Comparte tus propios sentimientos para abrir la conversación.
- Mantén ocupados a los niños: Las actividades diarias interrumpidas pueden generar estrés.
- Calma las preocupaciones acerca de la seguridad de sus amistades: Reafirma que sus amigos están bien.
- Habla sobre la recuperación de la comunidad: Muestra ejemplos de cómo se está mejorando la situación.
- Anima a los niños a ayudar: Esto les da una sensación de realización y propósito.
- Encuentra esperanza: Los niños necesitan ver el futuro para recuperarse. Ofrece ejemplos concretos de ayuda y reconstrucción.
- Descubre qué están pensando tus hijos: Haz preguntas antes de hacer suposiciones.
- Usa palabras reales: Evita eufemismos sobre la muerte; sé concreto.
- Informa a tus hijos: Prepáralos para cambios en la rutina.
- Tranquiliza a tus hijos: Dales seguridad y consuelo.
- Promueve conmemoraciones significativas: Oraciones, encender velas, ceremonias.
- Sé paciente: Los niños hasta los 11 años pueden pensar que la muerte es reversible.
¿Cómo funciona el cerebro de un adolescente? David Bueno, biólogo y genetista
Adolescentes (12-18 años)
La adolescencia es una época difícil por los cambios corporales y la búsqueda de independencia. Los eventos traumáticos pueden hacerlos sentir fuera de control, incluso si parecen ser fuertes.
- Haz que tu adolescente se sienta a salvo otra vez: Aunque se resistan, el contacto físico puede ayudarles a sentir seguridad.
- Ayuda a los adolescentes a sentirse útiles: Asigna tareas pequeñas y responsabilidades, y felicítalos.
- Abre la puerta para la conversación: Si bien es típico que no quieran hablar, mantén abierta la posibilidad.
- Considera los grupos de jóvenes de su edad: Algunos pueden sentirse más cómodos hablando en grupo.
- Limita la exposición a la televisión, los periódicos y la radio: Aunque pueden manejar mejor las noticias, el consumo excesivo puede ser una forma poco saludable de lidiar con la ansiedad.
- Ayuda a que tu adolescente actúe: Querrán ayudar en la comunidad, fomenta esto.
- Presta atención a un posible consumo de sustancias: Los adolescentes están en riesgo de recurrir al alcohol o drogas. Si hay señales, contacta a un médico y habla amablemente sobre los riesgos.
- Sé paciente: Pueden tener miedo de expresar sus emociones acerca de la muerte. Anímalos a hablar.
- Muestra apertura y sé flexible: Adapta tu enfoque a sus necesidades.
- Conmemora de manera significativa: Inclúyelos en oraciones, visitas a la iglesia o ceremonias conmemorativas.
- Retoma la rutina tanto como sea posible: La rutina escolar ayuda a sentir que no han perdido el control.
- Mantén las expectativas de los estudiantes: Fomenta la continuidad académica.
- Presta atención a señales de que un niño necesita ayuda adicional: Si no pueden funcionar por tristeza intensa, miedo o enojo, refiérelos a un profesional de la salud mental.
- Ayuda a los niños a entender más acerca de lo sucedido: Proporciona información clara y veraz.
- Considera hacer un homenaje: Homenajes breves y apropiados pueden ser útiles.
- Reitera a los niños que los funcionarios de la escuela se aseguran de que todos estén a salvo: Refuerza la seguridad institucional.

Redes de apoyo y recursos
Existen redes de apoyo en municipalidades y CESFAM de cada comuna, donde se orienta acerca de la crianza respetuosa libre de violencia. La Crianza con Ternura es un enfoque de desarrollo integral de la niñez propuesto por World Vision, que a través del reconocimiento de los derechos del niño, refuerzos positivos y el entrenamiento de la autonomía desde temprana edad, busca la transformación de las desigualdades y la violencia que impide la vida plena de la infancia.
La Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA, por sus siglas en inglés) ofrece una línea de ayuda para los afectados por catástrofes, que brinda consejería inmediata en casos de crisis para personas que están pasando por una angustia emocional relacionada con cualquier desastre, ya sea natural o causado por humanos. La línea de ayuda es gratuita, multilingüe, confidencial y está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
La información en esta publicación es de dominio público y se puede reutilizar y copiar sin necesidad de pedir permiso. Sin embargo, no se pueden reutilizar o copiar las imágenes. Por favor cite al Instituto Nacional de la Salud Mental como la fuente.
tags: #como #enfrentar #situaciones #de #vulnerabilidad #en