Actividades para Adultos Mayores Hospitalizados: Fomentando el Bienestar y la Recuperación

Más de un tercio de los pacientes ingresados en los hospitales son ancianos, llegando a representar casi la mitad de los pacientes en cualquier momento. De hecho, casi la mitad de los ancianos atendidos en el servicio de urgencias terminan hospitalizados. Sin embargo, cuando muchas personas mayores salen del hospital, pueden estar en peor estado que antes de enfermarse. Esto se debe, en parte, a que suelen tener enfermedades graves y debilitantes al ingresar, pero también a que el mero hecho de permanecer hospitalizado puede causar problemas, independientemente de la edad.

Es más probable que los mayores desarrollen o exacerben estos problemas, y que las consecuencias sean más graves, debido a una serie de factores relacionados con el envejecimiento y el entorno hospitalario. Las actividades son esenciales en este entorno para promover la comodidad, el bienestar y la calidad de vida, además de desempeñar un papel importante en el proceso de recuperación y la mejora de la calidad de vida en la asistencia domiciliaria y hospitalaria.

infografía sobre los desafíos de la hospitalización en adultos mayores

Desafíos Comunes Durante la Hospitalización en Adultos Mayores

La hospitalización en adultos mayores puede provocar un deterioro de la capacidad funcional y cognitiva, conocida como discapacidad nosocomial. Aproximadamente un tercio de los adultos mayores experimentan esta discapacidad, definida como la pérdida de la capacidad de realizar una o más actividades básicas de la vida diaria (ABVD), lo que se asocia con un mayor riesgo de discapacidad, institucionalización y mortalidad. Hasta un 50% de los casos de discapacidad establecida comienza con un proceso de hospitalización, y se estima que dos de cada tres pacientes que la padecen, acaban ingresados en una residencia o fallecen al año.

El delirium es un síndrome geriátrico caracterizado por un inicio brusco y fluctuante de la atención y la cognición. Su aparición está asociada a efectos adversos como el aumento de la estancia media hospitalaria, el deterioro funcional, los reingresos y la institucionalización. La alta relevancia en los sistemas sanitarios de la discapacidad nosocomial y el delirium hace que su prevención y abordaje se incluyan específicamente en el Plan de Atención Integral de la Fragilidad y Promoción de la Longevidad Saludable en personas Mayores de la Comunidad de Madrid. En un 80% de los casos, el declive funcional asociado a la hospitalización es reversible y también es posible prevenir la aparición del delirium.

Problemas Derivados de la Hospitalización

  • Confusión: Los cambios asociados al envejecimiento hacen que sean más propensos a presentar confusión repentina y grave (delirio).
  • Deshidratación: Los ancianos experimentan sed con menor rapidez o intensidad, bebiendo menos, especialmente cuando es difícil obtener agua en el hospital.
  • Caídas: Son más propensos a sufrir caídas y a tener lesiones graves, como fracturas.
  • Incontinencia: Pueden tener dificultad para levantarse de una cama alta tras una cirugía, una enfermedad grave o con dispositivos médicos, lo que les impide llegar al baño a tiempo.
  • Pérdida de la independencia: Durante el ingreso, pueden volverse incapaces de cuidarse a sí mismos porque el personal sanitario les proporciona estos cuidados (como bañarse).
  • Pérdida de tejido muscular: Permanecer mucho tiempo en cama o inmovilizados, conduce a una pérdida de tejido muscular más rápida y significativa que en personas jóvenes.
  • Úlceras por presión (escaras): Son propensos a desarrollarlas debido a la menor grasa bajo la piel y un menor flujo sanguíneo. Si aparecen, pueden necesitar ser trasladados a una residencia de ancianos tras el alta.
  • Efectos secundarios de los fármacos: Muchos ancianos ya toman varios medicamentos antes del ingreso, y en el hospital se les pueden prescribir más, aumentando el riesgo de efectos adversos e interacciones. Además, son más sensibles a ciertos fármacos.
  • Desnutrición: Cambios físicos relacionados con la edad, trastornos (incluyendo problemas dentales) y fármacos pueden reducir el apetito o la absorción de nutrientes.

Adicionalmente, muchos ancianos tienen dificultad para recuperarse psicológicamente y físicamente de la experiencia de estar ingresados en un hospital, así como de haber estado enfermos.

esquema de los factores de riesgo en la hospitalización de ancianos

Estrategias Preventivas en el Hospital

Algunos hospitales han desarrollado protocolos para intentar prevenir los problemas que puedan aparecer cuando las personas de edad avanzada están hospitalizadas. Estas estrategias están diseñadas para ayudar a los mayores a que sigan con su actividad tan bien como lo hacían antes de enfermar.

Modelos de Atención y Equipos Multidisciplinares

  • Equipo multidisciplinar: Formado por profesionales de la salud que trabajan de forma conjunta para cuidar a los ancianos. Evalúan las necesidades del paciente, coordinan su atención en el hospital y buscan posibles problemas para corregirlos o prevenirlos.
  • Equipo con un solo foco de atención: Se centra en la prevención y manejo de un problema concreto, como la desnutrición o las úlceras por presión. Estos equipos suelen estar dirigidos por una enfermera que verifica si el anciano hospitalizado tiene el problema específico y desarrolla un plan de cuidados.
  • El geriatra: Médico con formación específica para atender a las personas mayores, ayuda a prevenir problemas comunes entre ellos, evitando la prescripción de medicamentos o combinaciones que son propensos a causar problemas.
  • Protocolos: Los hospitales también pueden seguir pautas de atención (protocolos) desarrolladas específicamente para personas mayores.
  • Enfermera responsable: A veces, la responsable principal de supervisar el cuidado del paciente es la enfermera, quien debe asegurarse de que el resto del personal entiende el plan de tratamiento.
  • Unidad de enfermería Geriátrica: Unidades diseñadas para la atención a personas mayores hospitalizadas, con personal formado específicamente. Se anima al anciano a levantarse de la cama lo antes posible y durante el mayor tiempo posible, a vestirse cada mañana para seguir su rutina diaria, y a comer en un comedor común. Se les insta a personalizar su habitación con fotografías y objetos personales. El personal alienta a familiares y amigos a participar en los cuidados.

Proyecto "Paciente ayuda a paciente: Estimulación cognitiva durante el ingreso hospitalario"

Este proyecto tiene como objetivo principal mejorar la estimulación cognitiva de adultos mayores hospitalizados y pacientes de salud mental en la Unidad de Hospitalización Breve (UHB) de Psiquiatría, con el fin de prevenir el deterioro funcional y cognitivo asociado a la hospitalización, fomentar la autonomía y mejorar la experiencia de los pacientes.

Metodología del Proyecto

  1. Elaboración de calendarios: Pacientes de la UHB de Psiquiatría crean calendarios en sesiones de terapia ocupacional utilizando materiales reciclados.
  2. Implementación: Los calendarios se colocan en habitaciones de adultos mayores, comenzando con una unidad piloto en Medicina Interna. Se utilizan para facilitar la orientación temporal.
  3. Evaluación: Se recogen datos sobre la participación, resultados terapéuticos y satisfacción de pacientes y profesionales, buscando metas de participación y satisfacción superiores al 80%.

Este proyecto busca no solo prevenir el deterioro físico y cognitivo, sino también fomentar la empatía, la solidaridad y la autoestima en los pacientes de Psiquiatría al contribuir al bienestar de otros. Las actividades manuales estructuradas, con un propósito altruista, son una forma eficaz de canalizar la energía de los pacientes de manera positiva, evitando conductas disruptivas o impulsivas, y promoviendo la planificación, creatividad y concentración.

Tratamiento y Recuperación: La Importancia de la Actividad

La agresividad a la hora de tratar una enfermedad en el hospital no debe depender de la edad. Las personas mayores hospitalizadas y sus familiares deben hablar con el médico para asegurarse de que las opciones de tratamiento tienen que ver con la gravedad de la enfermedad, no con la edad. Sin embargo, a veces los tratamientos menos agresivos son más apropiados para las personas mayores en función de sus deseos y perspectivas.

Mantenerse activo y comprometido puede marcar una gran diferencia en cómo nos sentimos física, mental y socialmente. Permanecer ingresado en un hospital puede causar aburrimiento e inquietud, por lo que mantenerse entretenido es una batalla constante. Las actividades no solo ofrecen entretenimiento, sino que también desempeñan un papel importante en el proceso de recuperación y la mejora de la calidad de vida.

Beneficios de la Actividad en la Hospitalización

  • Estimulación Cognitiva: Mantener la mente activa es esencial para la salud cerebral. La lectura, los juegos de mesa y actividades creativas ayudan a preservar la reserva cognitiva.
  • Fomento de la Movilidad: En la asistencia hospitalaria, la movilidad puede verse limitada. El personal sanitario anima a los pacientes a levantarse de la cama y caminar, lo que previene la atrofia muscular y mejora la circulación.
  • Reducción del Estrés: En el entorno hospitalario, el estrés es común. Las actividades placenteras y relajantes contribuyen a un mejor estado de ánimo y a la disminución de la ansiedad.
  • Mejora del Bienestar General: La participación en actividades gratificantes aumenta la autoestima, la sensación de utilidad y la conexión social.

Actividad de Estimulación Cognitiva para Adultos Mayores (Ejercicio de Cálculo)

Actividades Recomendadas para Adultos Mayores Hospitalizados

Es fundamental adaptar las actividades a las necesidades, intereses y posibilidades de cada persona. La coherencia biográfica es clave: si a un paciente le gustaba la albañilería, le motivará hacer algo relacionado; si le gustaban las matemáticas, disfrutará de las cartas o el sudoku.

Actividades Físicas y de Movimiento

La práctica regular de ejercicio físico, independientemente de la edad, es una inversión en nuestra salud. Mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y beneficia directamente al cerebro.

  • Caminar: Si es posible, dar paseos por el pasillo del hospital ayuda a evitar la atrofia muscular y a conocer el entorno. Adaptar la intensidad y duración a las condiciones individuales.
  • Ejercicios suaves en la cama o silla: Movimientos sencillos y suaves para apoyar el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad y el bienestar general.
  • Pilates, yoga o taichí: Actividades que requieren aprendizaje y proporcionan beneficios en el bienestar general, el estado de ánimo y la prevención de lesiones.
  • Baile libre: Poner música favorita y bailar libremente en la habitación puede mejorar el ánimo y la energía.
  • Nadar: Si las instalaciones lo permiten y el estado del paciente es favorable, la natación es un deporte completo y saludable con pocos riesgos de lesiones.

Actividades de Estimulación Cognitiva y Creatividad

Mantenernos mentalmente activos durante toda la vida es importante para fortalecer la salud cerebral. La reserva cognitiva contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo.

  • Lectura: Traer un buen libro, leer historias o artículos. Ayuda a mantener las capacidades cognitivas alertas, mejorando la concentración y la imaginación.
  • Escritura: Escribir una historia, un diario o un blog. Permite la expresión personal, el recuerdo de experiencias y la liberación emocional.
  • Juegos de mesa y rompecabezas: Juegos como Scrabble, ajedrez, cartas (Bridge, Rummy), Sudoku o rompecabezas. Estimulan el pensamiento estratégico, la memoria, la concentración y la resolución de problemas.
  • Artesanía y manualidades: Tejer, coser, pintar, colorear, diseñar joyas, moldear arcilla. Fomentan la creatividad, la motricidad fina y la autoexpresión.
  • Música: Escuchar música, tocar un instrumento (si es posible), o ver espectáculos de música en vivo, teatro u ópera (si hay acceso).
  • Aprendizaje de nuevas habilidades: Aprender un nuevo idioma, tomar un curso en línea, explorar la biblioteca. Invita a la curiosidad y al descubrimiento.

Actividades Sociales y Recreativas

Las personas mayores tienden al aislamiento social a medida que pasan los años. Cultivar las relaciones con otras personas es beneficioso.

  • Conversar: Hablar con el personal del hospital, familiares o amigos. Hacer nuevas amistades o fortalecer las existentes.
  • Voluntariado: Si es posible y se permite, participar en programas de voluntariado. Ofrece la oportunidad de colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas.
  • Cocinar y compartir recetas: Si el entorno lo permite, cocinar algo nuevo o compartir recetas. Conecta a las personas a través de la comida.
  • Actividades en grupo: Unirse a grupos de lectura, clubes de jardinería, coros comunitarios o clases de baile de bajo impacto si el hospital ofrece estas opciones o si el paciente puede salir puntualmente.
  • Ver películas o series: Ponerse al día con películas o programas de televisión.

Actividades de Bienestar y Autocuidado

  • Masajes suaves: Ayudan a aliviar la rigidez, la tensión, mejorar la circulación y reducir el dolor.
  • Aplicación de calor: Baños tibios, baños de pies, lámparas de calor infrarrojo para aliviar dolores y tensiones.
  • Cuidado de la piel: Pasar tiempo en agua tibia y exfoliar suavemente la piel para sentirse fresco.
  • Rutinas de autocuidado: Mantener la autovalencia, maquillarse, afeitarse, vestirse y ayudar en tareas domésticas (minimizando riesgos).

Consideraciones Adicionales

  • Rutinas establecidas: Tener horarios definidos, pero con flexibilidad para las preferencias del adulto mayor.
  • Ambiente propicio para el sueño: El lugar para dormir debe estar sin ruido y con cortinas oscuras. Evitar despertar al paciente para medicación o actividades innecesarias durante la noche.
  • Entorno estimulante durante el día: Abrir cortinas, hacerlos mirar hacia lugares interesantes, llevarlos a lugares agradables, poner música (no solo la televisión).
fotografía de un grupo de adultos mayores realizando actividades lúdicas

Evidencia Científica sobre el Ejercicio en Hospitalizados

Aproximadamente, el 30% de los adultos mayores hospitalizados experimenta un deterioro funcional asociado a la hospitalización. Las intervenciones de ejercicio que promueven la actividad intrahospitalaria podrían prevenir la pérdida de condición física y mantener la forma física durante la hospitalización.

Resultados de una Revisión Cochrane (Actualizada a Mayo de 2021)

Se incluyeron 24 estudios con 7511 participantes (media de edad entre 73 y 88 años, 58% mujeres) que compararon intervenciones de ejercicios con la atención habitual (con o sin una intervención simulada). Los tipos de tratamientos con ejercicios y la cantidad de ejercicio variaron considerablemente, incluyendo actividades relacionadas con la rehabilitación, ejercicios estructurados y ejercicios progresivos de resistencia.

Principales Hallazgos

  • Autonomía en las actividades cotidianas: El ejercicio podría no tener un efecto clínicamente importante sobre la autonomía al alta hospitalaria en comparación con los controles (evidencia de certeza baja). La autonomía fue 1,8 puntos mejor con el ejercicio, siendo la diferencia mínima clínicamente importante (DMCI) de 11 puntos.
  • Movilidad funcional: No se sabe con certeza el efecto del ejercicio sobre la movilidad funcional al alta hospitalaria (evidencia de certeza muy baja). El efecto estimado de las intervenciones de ejercicio fue 0,78 puntos mejor en la Short Physical Performance Battery (SPPB), donde un cambio de un punto representa una DMCI.
  • Incidencia de síndrome confusional (delirium): Se desconoce el efecto del ejercicio sobre la incidencia del síndrome confusional durante la hospitalización (evidencia de certeza muy baja).
  • Calidad de vida: Las intervenciones de ejercicios podrían dar lugar a una pequeña mejora clínicamente insignificante en la calidad de vida al alta (6,04 puntos mejor con el ejercicio, siendo un cambio de 10 puntos en la escala EuroQol 5 Dimensions una DMCI; evidencia de certeza baja).
  • Caídas: Las intervenciones de ejercicio no afectaron al riesgo de caídas durante la hospitalización (evidencia de certeza moderada).
  • Empeoramiento físico: No hay certeza del efecto del ejercicio sobre la incidencia del empeoramiento físico durante la hospitalización (evidencia de certeza muy baja).

En conclusión, el ejercicio podría suponer una pequeña diferencia en cuanto a la autonomía en las actividades cotidianas o la calidad de vida, pero probablemente no provoque más caídas en los pacientes de edad avanzada con ingreso médico. La certeza de la evidencia estuvo limitada por el riesgo de sesgo, la imprecisión y la inconsistencia entre los estudios.

Es importante destacar que, aunque algunos estudios individuales mostraron beneficios apreciables de las intervenciones de ejercicio para adultos mayores durante una hospitalización aguda, la evidencia agregada no es suficiente para informar un cambio en la práctica clínica rutinaria. No obstante, existe una evidencia de certeza moderada de que las intervenciones de ejercicio en hospitales no aumentan las caídas durante la hospitalización, por lo que esto no debería ser una barrera para su implementación. Se sugiere que los clínicos sigan confiando en sus evaluaciones y razonamiento clínico para adaptar las intervenciones de ejercicio a las necesidades y preferencias de los pacientes.

Actividad de Estimulación Cognitiva para Adultos Mayores (Ejercicio de Cálculo)

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