El acceso a la información es un derecho fundamental. En el ámbito de las bibliotecas, las personas con discapacidad continúan encontrando obstáculos que dificultan su acceso en igualdad de condiciones.
Marco Normativo y Principios de Accesibilidad
En el ámbito europeo, la Directiva (UE) 2019/882 de 2019, conocida como Ley Europea de Accesibilidad, recogida en España en el Real Decreto 193/2023, establece los requisitos mínimos de acceso y utilización de los bienes y servicios a disposición del público. Esta normativa hace referencia explícita a los servicios digitales, la información al público, los entornos construidos y la no discriminación.
Las bibliotecas han demostrado durante décadas ser uno de los espacios sociales más poderosos para promover la inclusión. Sin embargo, garantizar que todas las personas puedan disfrutar de sus servicios sigue siendo un reto.

Directrices IFLA para Bibliotecas Accesibles
Las IFLA Guidelines for Making Libraries Accessible for People with Disabilities recuerdan que la accesibilidad no es un añadido, sino una responsabilidad que forma parte del compromiso bibliotecario con los derechos humanos. Estas directrices plantean un enfoque amplio que abarca desde la accesibilidad física hasta la comunicación, la tecnología y la interacción diaria con las personas usuarias.
El trabajo impulsado por la IFLA pone el foco en actualizar y ampliar la mirada que ya recogía la checklist de 2005, incorporando avances en tecnología, lenguaje, prácticas de servicio y comprensión social hacia las personas con discapacidad. Las nuevas directrices adoptan un enfoque basado en derechos, alineado con la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La IFLA destaca además la importancia de la colaboración con la comunidad, de escuchar sus voces y de poner en práctica principios como el diseño universal o la adopción de tecnologías de apoyo.
Estas directrices ofrecen una visión estructurada del trabajo necesario para lograr una biblioteca plenamente accesible. Sus capítulos abordan tanto la filosofía que sustenta este enfoque como recomendaciones prácticas para mejorar espacios, colecciones, servicios y habilidades del equipo bibliotecario. Incluyen orientaciones sobre diseño universal, eventos accesibles, acceso físico, tecnologías asistivas y estrategias para atender a distintos colectivos, entre ellos: personas con discapacidad visual, auditiva, física, cognitiva, intelectual, con dislexia, con dificultades de aprendizaje, con trastornos del espectro autista y con problemas de salud mental.
Pilares de las Directrices IFLA
Según la IFLA, garantizar el acceso a la información, la educación y la participación cultural exige eliminar barreras físicas, tecnológicas y actitudinales. El documento subraya la relevancia de la Convención de la ONU y del principio «nada sobre nosotros sin nosotros», animando a las bibliotecas a trabajar junto a las comunidades de personas con discapacidad para diseñar y evaluar servicios. Además, incorpora el diseño universal como base para crear espacios, recursos y experiencias utilizables por todas las personas, complementándolo con soluciones específicas cuando sea necesario.
Otro de los pilares del documento es el Tratado de Marrakech, que permite producir y compartir copias accesibles sin infringir derechos de autor. Este marco abre nuevas posibilidades para que las bibliotecas ofrezcan obras en formatos como audio o EPUB accesible, ampliando considerablemente el acceso a la lectura. Las directrices no solo explican el alcance del tratado, sino que orientan sobre cómo implementarlo en la práctica y cómo consultar los recursos existentes para facilitar su adopción.
Gestión y Formación del Personal
En el ámbito de la gestión, las directrices insisten en que la accesibilidad debe formar parte de la cultura organizativa, no depender de esfuerzos individuales. Proponen crear políticas claras, evaluar necesidades, establecer alianzas con organizaciones especializadas, revisar procesos de contratación y formación, y garantizar que el personal disponga de recursos y conocimientos para atender a cada persona con respeto y empatía. Este es un trabajo excelente para aquellos que les gusta el estudio académico y están dedicados, comprometidos con el desarrollo continuo de su biblioteca y apasionados por los libros y el aprendizaje.
Bibliotecas y discapacidad
Adaptaciones de Espacios y Contenidos
El documento dedica una parte importante a describir cómo deben adaptarse los espacios físicos. Incluye orientaciones detalladas sobre entradas accesibles, señalización clara, rampas, ascensores, recorridos sin obstáculos, mobiliario ajustable y sistemas de apoyo. También recoge recomendaciones sobre confort, seguridad y autonomía dentro de la biblioteca. Este enfoque se complementa con pautas para organizar eventos presenciales u online teniendo en cuenta necesidades diversas, desde subtitulado hasta distribución del espacio o información previa a la actividad.
El acceso a la información es otro eje fundamental. La IFLA plantea estrategias para adaptar contenidos, crear materiales en lectura fácil, utilizar lenguaje claro, producir versiones digitales accesibles y garantizar la compatibilidad con tecnologías de asistencia. También anima a formar al personal en el uso de herramientas, apoyar a las personas usuarias y establecer alianzas con bibliotecas especializadas. Finalmente, las directrices profundizan en la atención a grupos específicos, con recomendaciones en materia de comunicación, diseño de actividades, materiales, tecnología y colaboración con entidades especializadas.
Servicios de Apoyo Esenciales
Para la plena inclusión de personas con discapacidad, incluidos aquellos con discapacidad mental, son fundamentales diversos servicios de apoyo:
- Servicios de apoyo de cuidado y asistencia: Son los apoyos que requiere una persona con discapacidad para realizar las actividades de la vida diaria, como por ejemplo alimentarse, vestirse o asearse, de forma más autónoma.
- Servicios de apoyo de Intermediación: Son los apoyos que requiere una persona con discapacidad para participar en el entorno social, laboral, educacional, entre otros.
- Adaptaciones del entorno habitual en el que la persona desarrolla sus actividades.
Un programa dirigido a personas entre 18 y 59 años, con discapacidad y dependencia en cualquier grado, se beneficia enormemente de estas iniciativas.
Ejemplo Práctico: Bibliotecas en Institutos Teletón (Chile)
Las bibliotecas en institutos Teletón nacen como un servicio bibliotecario inclusivo en 2019 a partir de la implementación del primer espacio en el Instituto Teletón de Santiago, financiado a través de un Fondo Nacional del Libro y la Lectura del Ministerio de las Culturas. Su objetivo es ofrecer servicios especializados para personas en situación de discapacidad y para sus familiares, cuidadores y acompañantes.

Los 14 institutos Teletón ubicados en igual número de regiones de Chile, atienden anualmente a cerca de 30 mil niñas, niños y adolescentes en situación de discapacidad, que siguen extensos procesos de rehabilitación. Estas bibliotecas cuentan con:
- Mobiliario especialmente diseñado para personas en situación de discapacidad y con movilidad reducida.
- Corredores amplios para el desplazamiento de sillas de ruedas.
- Estanterías de altura apropiada para el fácil acceso.
- Ubicación preferente en las proximidades de las salas de espera, para ser un lugar cercano para los pacientes y acompañantes.
- Una colección bibliográfica de alrededor de 500 títulos, con especial énfasis en literatura infantil y juvenil, lo cual es relevante para el desarrollo cognitivo y el fomento de la lectura en niños y jóvenes con diversas necesidades.
En el año 2024, las bibliotecas en institutos Teletón efectuaron 4.790 préstamos de material bibliográfico, y 1.263 nuevas personas se hicieron socias, de las cuales el 44 % correspondía a personas cuidadoras y el 30 % a pacientes. Además, se entregaron 29.896 conexiones gratuitas de acceso a internet. Se realizó un programa cultural que incluyó tres clubes de lectura dirigido a niñas y niños en Coquimbo, Santiago y Arica, un club de lectura juvenil en Concepción y un club de lectura dirigido a cuidadoras/es en Coyhaique, promoviendo la participación social y el aprendizaje continuo.
Las directrices de la IFLA nos recuerdan que la accesibilidad es un proceso continuo. No se trata de llegar a un punto final, sino de avanzar cada día, escuchando a la comunidad, adaptándose y construyendo espacios que realmente representen a todas las personas. Apostar por la accesibilidad significa apostar por una biblioteca más abierta, justa y cercana, capaz de transformar vidas.