Las alucinaciones, el delirio y los soliloquios (hablar solo) son fenómenos complejos que, al manifestarse en adultos mayores, adquieren una relevancia particular. Estas experiencias pueden indicar desde procesos cognitivos normales hasta condiciones de salud subyacentes que requieren atención médica. Comprender la naturaleza de estas percepciones y comportamientos es fundamental para brindar el apoyo adecuado y mejorar la calidad de vida en la tercera edad.
Introducción a las Alucinaciones Auditivas
Las alucinaciones auditivas se manifiestan como la percepción de sonidos o voces que no provienen de ninguna fuente externa real. Estas experiencias pueden ser muy diversas: algunas personas oyen voces que parecen hablar sobre sus acciones, mientras que otras escuchan ruidos inexistentes, similares a ilusiones del oído. Este fenómeno, también descrito como escuchar voces dentro de la cabeza, puede estar relacionado con distintas causas, como trastornos mentales, alteraciones neurológicas, altos niveles de estrés, ciertas infecciones o el consumo de drogas. Identificar el origen es clave para establecer un tratamiento adecuado y brindar apoyo a quienes las padecen.
Las alucinaciones auditivas se presentan como la percepción de sonidos o voces que no tienen una fuente externa real. Pueden variar mucho en intensidad y forma: desde murmullos apenas audibles hasta voces claras que hablan directamente a la persona. A veces, son comentarios neutros o incluso positivos, pero en otros casos pueden ser críticas, amenazas o comandos que generan angustia. Estas experiencias pueden ser intermitentes o persistentes y suelen sentirse como si provinieran de dentro de la cabeza o del entorno cercano.
Además, estos diferentes tipos de alucinaciones auditivas se pueden clasificar también según su intensidad (volumen) y claridad (identificación más o menos clara del tipo de sonido o de lo que están diciendo esas voces que oímos). Las alucinaciones auditivas casi nunca son unilaterales, sino que se perciben por los dos oídos, e incluso pueden manifestarse como voces que parecen salir de objetos, paredes o el ambiente, sin poder identificar claramente su origen.

Alucinaciones Auditivas Nocturnas y la Ansiedad
Durante la noche, al estar en un estado de descanso, algunas personas pueden experimentar alucinaciones auditivas. Estos sonidos o voces sin una fuente real suelen ser breves, pero pueden ser muy intensos y causar miedo o ansiedad, dificultando el sueño. Este fenómeno puede estar relacionado con trastornos del sueño o problemas neurológicos, por lo que si ocurre con frecuencia, es recomendable consultar a un especialista.
Las alucinaciones auditivas pueden estar estrechamente relacionadas con la ansiedad, ya que este trastorno puede aumentar la sensibilidad a los estímulos internos y externos. Cuando una persona experimenta altos niveles de ansiedad, su mente puede interpretar ruidos o voces inexistentes como reales, lo que a su vez puede alimentar un círculo de preocupación y miedo. Este vínculo hace que las alucinaciones auditivas sean más intensas y frecuentes en personas con ansiedad, dificultando el manejo emocional y afectando su calidad de vida. Por eso, es fundamental abordar ambos aspectos en el tratamiento para lograr mejores resultados.
Alucinaciones Auditivas y Delirio en Adultos Mayores
Las alucinaciones auditivas en personas mayores representan un motivo importante de atención, ya que pueden estar asociadas a distintos problemas de salud. Durante la vejez, es común que se produzcan alteraciones en la percepción del sonido, las cuales pueden deberse a condiciones médicas, psicológicas o neurológicas. Detectar la causa principal de estas alucinaciones resulta fundamental para aplicar el tratamiento más adecuado y favorecer el bienestar del adulto mayor.
En el contexto del cuidado de nuestros adultos mayores, el delirar es un problema serio que debemos prevenir, porque es una condición de alteración rápida del estado mental que lleva a tener alucinaciones, confusión, desorientación y cambios de comportamiento. Según la Sociedad Americana de Geriatría (AGS en inglés), el delirio es un predictor de cambios cognitivos y disminución de la esperanza de vida. Los adultos mayores son especialmente propensos a tener delirio, afectando a una tercera parte de las personas mayores de 70 años que son hospitalizadas o que ingresan a los servicios de urgencias.
Causas y Factores de Riesgo del Delirio
La información que los familiares tienen de la persona que presenta confusión y cambios mentales es vital para un diagnóstico correcto. La demencia y la depresión pueden tener síntomas similares y, por eso, es esencial establecer una historia cronológica de la persona y saber cómo se comporta normalmente.
Los factores que pueden desencadenar o acentuar el delirio y las alucinaciones sensoriales incluyen:
- Medicamentos: Ciertos fármacos, incluidos los adquiridos sin receta médica (p. ej., ciertas antihistaminas como la difenhidramina), pueden ser un factor.
- Desbalance de electrolitos: Minerales como sodio, calcio, potasio y magnesio deben estar equilibrados para el correcto funcionamiento nervioso y muscular. Episodios de vómito y diarrea pueden deshidratar a un adulto mayor, aumentando el riesgo de delirio.
- Experimentar un dolor fuera de control.
- Infecciones: Especialmente de la piel, vías respiratorias e infecciones urinarias.
- Disminución de movimiento y estímulos sensoriales: Estar en cama permanentemente o problemas de visión y audición.
- Retención de orina o impactación fecal.
- Problemas cardíacos y pulmonares: Infartos del corazón, arritmias, enfermedad pulmonar obstructiva crónica e insuficiencia cardíaca congestiva.
- La falta de sueño.
- Cirugía.

Prevención y Manejo del Delirio y las Alucinaciones
Como el delirio tiene variadas causas, su prevención y manejo deben abordarse desde múltiples frentes. El equipo de profesionales de la salud que atiende a un ser querido necesita una descripción detallada de los cambios, síntomas y su duración. Es crucial conocer los medicamentos que toma el adulto mayor; en general, un medicamento nuevo se debe iniciar con una dosis baja y aumentarse lentamente, dependiendo de cómo lo esté tolerando.
No se debe administrar ningún medicamento (ni siquiera los que no tienen receta) sin consultar con los profesionales de la salud. Si el adulto mayor tiene dolor, este debe mantenerse a un nivel tolerable, controlándolo con medicamentos y terapias alternativas. Se debe promover la buena calidad de sueño, los períodos de descanso y la actividad física, y es vital prevenir la deshidratación.
Tanto en la prevención como en el manejo de situaciones de delirio, la presencia de familiares y personas conocidas es fundamental. Una cara y una voz familiar pueden ser muy efectivas para mantener el control del adulto mayor si está muy agitado. Además, crear un entorno tranquilo y lo más adecuado posible ayuda a favorecer la orientación espacio-temporal y personal en la tercera edad, lo que hace más sencillo que reconozcan a las personas y el lugar donde se encuentran. Para ello, es importante dejar las cosas que suelen usar a la vista y siempre en el mismo sitio, no mover los muebles y hablarles con calma.
Establecer una rutina, realizando actividades cotidianas y conservando los horarios para comer, dormir y tomar los medicamentos, puede mejorar la estabilidad, aceptación y comprensión del día a día en la tercera edad. Finalmente, tener una buena iluminación puede evitar en gran medida las ilusiones o interpretaciones erróneas de lo que el mayor contempla a su alrededor.
El Fenómeno de Hablar Solo (Soliloquios) en la Vejez
Es frecuente asociar los soliloquios, discursos que se mantienen con uno mismo en voz alta, con un trastorno psicológico. Sin embargo, hay muchos casos en los que las conversaciones con uno mismo no se deben a ninguna enfermedad subyacente. En la mayoría de los casos en los que una persona mayor habla sola se trata de algo completamente normal. Por ejemplo, antes de tomar una decisión importante, cuando se quiere mostrar malestar por una situación o como respuesta a algo que se está viendo, son situaciones en las que es frecuente hablar solo.
Aunque es mucho menos frecuente, también es posible que el porqué una persona mayor habla sola se deba a un trastorno. Por ejemplo, una reacción que puede denotar este tipo de problemas de salud mental son las risas inmotivadas. Desde la niñez, existe el hábito conocido como “habla privada”, basado en la expresión en voz alta de los pensamientos. Además de beneficiar a la salud emocional, el habla privada también ayuda a potenciar las habilidades cognitivas.

Soledad y Alzheimer como Catalizadores
Actualmente, la soledad no deseada es un grave problema de salud pública que perjudica en gran medida la calidad de vida durante la vejez. Es decir, hay casos en los que la soledad no deseada puede deteriorar la salud psicológica de los mayores, al punto de que sufren alucinaciones visuales y auditivas por las que comienzan a hablar solos en voz alta. Aunque que un anciano viva solo no significa que se sienta solo, son muchas las personas mayores que debido a esta situación sufren de soledad.
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que se caracteriza, sobre todo, por la pérdida de memoria progresiva. Como consecuencia, los pacientes pueden sufrir una serie de problemas psicológicos, entre los que se encuentran los trastornos de ánimo, los cambios conductuales y los síntomas psicóticos. A pesar de que las personas mayores que hablan solas puede deberse a una causa patológica, hay ciertas condiciones que pueden favorecer o acentuar los delirios y alucinaciones sensoriales. En el caso de que un anciano que sufre de alzhéimer hable solo, para mayor tranquilidad, es recomendable acudir a un profesional médico para obtener un diagnóstico de los síntomas y el tratamiento más adecuado.
Soledad en adultos mayores en confinamiento
Diferencias entre Alucinaciones Auditivas y Acúfenos (Tinnitus)
Las personas que sufren acúfenos (o tinnitus) siempre reportan el mismo síntoma: oyen un pitido o zumbido en el oído constante. En este caso, este pitido o zumbido tampoco lo origina ninguna fuente externa, por lo que sí que se puede considerar como una alucinación auditiva, en este caso permanente o constante. No obstante, en el tinnitus la percepción siempre es la misma: no se oyen voces ni otros sonidos, solo los citados pitidos.
La otra gran diferencia respecto a las otras alucinaciones auditivas radica en la causa: en el caso de los acúfenos, su aparición suele deberse a la sobreexposición a ruidos fuertes, a episodios de estrés o a consumo excesivo de alcohol o café, mientras que las alucinaciones auditivas se producen como consecuencia de un trastorno mental severo.

Neuropatía Auditiva: Un Factor Subyacente
La neuropatía auditiva es un trastorno de la audición en el que el oído interno puede detectar el sonido, pero tiene problemas con el envío del sonido del oído al cerebro. Puede afectar a las personas de todas las edades, desde la infancia hasta la edad adulta. No se sabe cuántas personas son afectadas por la neuropatía auditiva, pero la información actual sugiere que las neuropatías auditivas tienen un papel importante en los problemas de audición y sordera.
En las pruebas para medir la sensibilidad auditiva, las personas con neuropatía auditiva pueden tener una audición normal o una pérdida de audición que varía de leve a grave. Sin embargo, su capacidad para comprender el habla nunca será buena, por lo que siempre tendrán problemas para entender claramente el habla. Las personas con neuropatía auditiva tienen un mayor deterioro en la percepción del habla del que los expertos en salud auditiva supondrían basándose en el grado de pérdida de audición que indica su prueba de audición. Por ejemplo, una persona con neuropatía auditiva puede oír sonidos, pero aun así tener dificultad para reconocer las palabras habladas. Para estas personas, los sonidos pueden ir y venir o parecer desincronizados.

Causas y Factores de Riesgo de la Neuropatía Auditiva
Los investigadores informan que hay varias causas de la neuropatía auditiva. En algunos casos, la causa puede involucrar las células ciliadas internas. Estas son las células sensoriales especializadas en el oído interno que transmiten información sobre los sonidos a través del sistema nervioso al cerebro. En otros casos, la causa puede ser por algún daño a las neuronas auditivas que transmiten información sobre el sonido de las células ciliadas internas al cerebro.
Otras posibles causas incluyen daño al nervio auditivo en sí, haber heredado genes con mutaciones o daño al sistema auditivo. Las últimas dos causas pueden resultar en conexiones defectuosas entre las células ciliadas internas y el nervio auditivo (el nervio que va desde el oído interno al cerebro). En algunos casos, puede haber una combinación de estos problemas.
Las células ciliadas externas ayudan a amplificar las vibraciones sonoras que entran en el oído interno desde el oído medio. Cuando la audición funciona normalmente, las células ciliadas internas convierten estas vibraciones en señales eléctricas que viajan como impulsos nerviosos al cerebro, donde el cerebro interpreta los impulsos como sonido. Las células ciliadas externas, que se encuentran al lado de las células ciliadas internas y son más numerosas que ellas, generalmente son más propensas a dañarse que las células ciliadas internas. Sin embargo, en las personas con neuropatía auditiva, las células ciliadas externas parecen funcionar normalmente.
Los adultos también pueden desarrollar neuropatía auditiva junto con pérdida de audición relacionada con la edad. La neuropatía auditiva puede ser hereditaria y, en algunos casos, los científicos han identificado genes con mutaciones que afectan la capacidad del oído para transmitir información sobre los sonidos al cerebro. Por lo tanto, heredar genes con mutaciones también es un factor de riesgo para la neuropatía auditiva. Algunas personas con neuropatía auditiva tienen trastornos neurológicos que también causan problemas fuera del sistema auditivo, como el síndrome de Charcot-Marie-Tooth y la ataxia de Friedreich.
Diagnóstico y Pronóstico
Los profesionales de la salud, que incluyen otorrinolaringólogos, pediatras y audiólogos, usan una combinación de métodos para diagnosticar la neuropatía auditiva. Estos métodos incluyen pruebas de respuesta auditiva provocada del tronco cerebral (ABR, por sus siglas en inglés, auditory brainstem response) y emisiones otoacústicas (OAE, por sus siglas en inglés, otoacoustic emissions).
La característica distintiva de la neuropatía auditiva es una lectura ausente o muy anormal de la ABR junto con una lectura normal de OAE. Una lectura normal de OAE es una señal de que las células ciliadas externas funcionan normalmente. Una prueba ABR usa electrodos que se colocan en la cabeza y detrás de ambas orejas para monitorear la actividad de las ondas cerebrales en respuesta al sonido. Una prueba OAE utiliza un micrófono pequeño y muy sensible que se inserta en el conducto auditivo para monitorear los sonidos débiles producidos por las células ciliadas externas en respuesta a la estimulación auditiva. Las pruebas ABR y OAE no causan dolor y se pueden usar en recién nacidos, así como en niños más grandes y adultos. También se pueden usar otras pruebas como parte de una evaluación integral de las habilidades auditivas y de percepción del habla.
En las personas con neuropatía auditiva, la sensibilidad auditiva puede permanecer estable, mejorar o empeorar, o puede empeorar gradualmente, dependiendo de la causa subyacente.
Soledad en adultos mayores en confinamiento
Tratamientos y Estrategias de Comunicación
Los investigadores siguen buscando tratamientos eficaces para las personas con neuropatía auditiva. Mientras tanto, los profesionales del campo auditivo tienen diferentes opiniones sobre los beneficios potenciales de los audífonos, los implantes cocleares y otras tecnologías para las personas con neuropatía auditiva. Algunos profesionales informan que los audífonos y aparatos de ayuda para la audición, como los sistemas de frecuencia modulada (FM), son útiles para algunos niños y adultos con neuropatía auditiva.
Los implantes cocleares (aparatos electrónicos que compensan por las partes del oído interno que están dañadas o que no funcionan) también pueden ayudar a algunas personas con neuropatía auditiva. Sin embargo, actualmente no existen pruebas para determinar si una persona con neuropatía auditiva podría beneficiarse de un audífono o un implante coclear.
El debate también continúa acerca de las mejores maneras de educar y mejorar las habilidades de comunicación en los bebés y los niños que tienen problemas de audición como la neuropatía auditiva. Un enfoque favorece el lenguaje de señas como el primer idioma del niño. Un segundo enfoque fomenta el uso de la habilidad de escuchar (junto con tecnologías como los audífonos y los implantes cocleares) y el lenguaje hablado. También puede utilizarse una combinación de estos dos enfoques. Algunos profesionales de la salud creen que puede ser especialmente difícil para los niños con neuropatía auditiva aprender a comunicarse solo a través del lenguaje hablado, porque su capacidad de entender el habla a menudo está gravemente dañada. Los adultos y los niños mayores con neuropatía auditiva, que ya han desarrollado el lenguaje hablado, pueden beneficiarse de aprender a leer los labios.
Investigación en Neuropatía Auditiva
Los científicos han identificado genes que pueden ser la causa de algunos casos de neuropatía auditiva y están trabajando para identificar qué es lo que pasa en el sistema auditivo cuando una persona hereda un gen con una mutación. Los investigadores también continúan investigando los beneficios potenciales de los implantes cocleares para niños con neuropatía auditiva y están examinando por qué los implantes cocleares pueden beneficiar a algunas personas con neuropatía auditiva, pero no a otras.