En Chile, las bajas pensiones han sido un catalizador de un descontento social masivo, llevando a miles de adultos mayores y ciudadanos a las calles en diversas movilizaciones. Estas protestas exigen una reforma profunda al sistema previsional, percibido como insuficiente para garantizar una vejez digna.
Orígenes y Contexto de las Movilizaciones
Las movilizaciones por pensiones dignas han marcado la agenda social chilena en múltiples ocasiones. Un ejemplo reciente tuvo lugar el 3 de abril de 2024 en Santiago, cuando el subsecretario del Trabajo, Giorgio Boccardo, recibió a adultos mayores que participaron en la “Marcha por Pensiones Dignas”. Esta marcha fue convocada por la Secretaría de Personas Mayores de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y contó con la participación de dirigentes como la exdiputada Fanny Pollarolo.
Al compartir con los manifestantes, el subsecretario Boccardo sostuvo que el Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha mandado avanzar en una reforma que busca hacerse cargo de la deuda histórica de un sistema que "no da para más", el cual entrega "pensiones de miseria" y no permite a los actuales jubilados tener una vejez digna.
La marcha del 3 de abril congregó a cerca de 1.000 personas en Santiago. El principal motivo fue el rechazo al sistema de pensiones en Chile, descontento que se intensificó tras el anuncio del gobierno de disminuir en un 2% las actuales jubilaciones, justificado por un "aumento en la expectativa de vida". Este anuncio generó un masivo descontento y repudio, expresado en movilizaciones, manifestaciones y redes sociales.
En este contexto, organizaciones como No + AFP también han convocado a otras importantes manifestaciones, como la denominada "marcha de los abuelos encapuchados". Esta manifestación, acompañada por unas 400 personas, protestó contra el sistema de pensiones chileno que se creó en 1980 durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet. Bajo el lema de "Catástrofe social impuesta en dictadura y mantenida en democracia", los manifestantes marcharon por el paseo Ahumada y Huérfanos hasta llegar a la Plaza de la Ciudadanía, frente al Palacio de La Moneda.
Marcela Leal, integrante del Centro de Estudiantes de Castellano, comentó sobre una manifestación de estudiantes y trabajadores: "Fue una manifestación que convocó bastante gente, considerando que no fue convocada ni por la Confech, ni por organismos como la CUT. Marchamos por el Paseo Ahumada hasta La Moneda, y la movilización culminó con un acto bastante emotivo; los trabajadores nos hablaban a nosotros, a la juventud, sobre la necesidad de unirnos para conquistar nuestras demandas, de la necesidad de la unidad de los trabajadores y estudiantes para golpear como un solo puño a este gobierno de políticos corruptos."

El Cuestionado Sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)
El sistema pensional chileno se basa principalmente en fondos privados, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que representan un 83% del Producto Interno Bruto, una de las tasas más altas del mundo. Ideadas por José Piñera, hermano mayor del expresidente, las AFP son una herencia del régimen militar de Augusto Pinochet, que en los años 80 impulsó la liberalización de la economía. El sistema, que nació bajo el alero de las grandes reformas económicas y sociales del régimen militar, buscaba mejorar las pensiones del Instituto de Normalización Previsional (INP), actual Instituto de Previsión Social (IPS).
Representantes de la Comisión de Funcionarios IPS por la Previsión Pública señalaron que este sistema se realizó "mediante mentiras, amenazas, presiones, engaños y mentiras, transformando el derecho humano de la seguridad social en un negocio al entregar la salud, la educación y los ahorros forzoso de los trabajadores". La organización reclamó que en Chile se "debería cambiar" un sistema que nació durante una dictadura que terminó hace 27 años.
La Injusticia de las Pensiones Bajas
Expertos y jubilados coinciden en que el sistema de AFP es "estructuralmente injusto". Su objetivo, según la periodista Alejandra Matus, autora de "Mitos y verdades de las AFP", no es la protección social, sino la acumulación de capital y la rentabilidad. Matus encontró que el "algoritmo" que usan las AFP para cotizar las pensiones hace que todos los jubilados reciban, al final, más o menos lo mismo, sin importar el tiempo que contribuyeron, siendo "los más castigados son los que cotizan de forma constante y por mucho tiempo". El hecho de que un jubilado no sepa por qué recibe apenas un tercio de lo que ganó en promedio durante su carrera se debe a que "la fórmula no se sabe, es un secreto de las AFP".
Las bajas pensiones están provocando que los trabajadores se jubilen más tarde, lo que afecta los puestos de trabajo para las generaciones más jóvenes. Las organizaciones chilenas reclaman que las AFP lucran y administran arbitrariamente las pensiones, exigiendo al Gobierno la creación de una administradora de pensiones estatal.
La realidad de las pensiones es cruda:
- En promedio, un trabajador que gana 600.000 pesos (unos 888 dólares) y trabajó desde los 22 hasta los 65 años, recibe una jubilación mensual de 204.000 pesos (unos 302 dólares).
- El salario mínimo de 250.000 pesos (unos 370 dólares) se transforma en una pensión de 85.000 pesos (unos 125 dólares), que "alcanzaría apenas para comprar remedios, algunos litros de parafina (kerosene) y pagar la cuenta de la luz, el agua", según los manifestantes.
- Según la Fundación Sol, 94 de cada 100 mujeres jubiladas bajo retiro programado de las AFP, recibe una pensión que no supera los 156.000 pesos (unos 231 dólares). El mismo porcentaje para hombres es de 87 de cada 100.

Perspectivas y Críticas al Modelo
A pesar de las críticas, muchos chilenos ven las AFP como sistemas eficientes que permiten rentabilidad sin generar déficit fiscal para el Estado, un problema usual en países con sistemas de reparto. Aldo Lema, economista y consultor, argumenta que "el problema de las pensiones en Chile no es el sistema de administración", sino las "deficiencias del mercado laboral que generan lagunas en la cotización de muchas personas" y el aumento de la "expectativa de vida". Su solución no es "volver más público o menos privado el sistema", sino "fortalecer los 'pilares solidarios'" para proteger a los más vulnerables.

El Impacto Humano: Testimonios de Jubilados
La realidad de las bajas pensiones se manifiesta en las vidas de millones de chilenos. Luis Alberto Tobar, un jubilado de 73 años, empleado por seis décadas en una empresa financiera y graduado de contador, pasó de ganar US$1.500 a recibir menos de US$500 por su pensión hace 15 años. Su mayor frustración es tener que acudir a sus hijos para poder pagar sus cuentas, como el teléfono, la comida y parte de un tratamiento de cáncer de próstata. "Si no fuera por la alegría que me dan esos bichitos que suenan por ahí, la mía sería una vida sin sentido", comenta.
Su esposa, Carmen Flores, de 71 años, quien nunca cotizó en las AFP por dedicarse al cuidado de sus hijos, recibe una pensión del pilar solidario de US$140 que, tras un aumento, ahora son US$165. "Me gustaría yo poderles dar algo a mis hijos, a mis nietos, y no que ellos se tengan que preguntar si nosotros tenemos plata para pagar la luz o la comida", expresa.
La Endeudamiento y la Pérdida de la Clase Media
La historia de la familia Tobar-Flores es comparable a la de millones de chilenos de clase media cuyos padres se jubilaron. El orgullo de Luis Alberto de haber podido dar educación a sus hijos se contrasta con la cruda realidad de la vejez: "Pero cuando llegas al final de la vida, y haces sumas y restas, te das cuenta que no tienes nada", pues su pensión se va en pagar "el gas, el agua, la luz y un jardinero".
La sociedad chilena es la más endeudada de América Latina. Los expertos señalan que el amplio acceso a créditos ha sido, a la vez, un propulsor de movilidad social y uno de estancamiento, ya que "la gente puede acceder a una vida mejor, pero se pasa el resto de la vida pagándola". Carmen Flores relata: "Yo he conocido gente que se suicida literalmente porque no tiene cómo pagar las deudas", insistiendo en la "irresponsabilidad" de "la cultura del plástico". La familia Tobar-Flores, que se considera "de clase media media", concluye: "Ahora volvimos a ser pobres" debido a que "mantener la casa se ha vuelto impagable".
Para no endeudarse, Luis Alberto y Carmen decidieron trabajar después de jubilados; ella fue cajera del metro y ambos tuvieron una tienda. Actualmente, Carmen cuida a sus nietos y recibe un aporte de sus hijos en compensación. "Yo siento que los niños hoy en día en Chile están muy solos, porque los padres trabajan, trabajan y trabajan solo para poder comprar, comprar y comprar", señala la abuela. El hijo Felipe interviene en la conversación: "Pasamos de ser un país pobre (en los años 50) a ser un país emergente (en los 80), pero ese crecimiento fue producto del plástico, del crédito, y por eso ahora todo está reventando, porque la gente no puede más, porque el desarrollo era mentira."

Alejandra Matus resume la situación: "Millones de chilenos trabajan toda la vida y cuando les llega el momento de descansar (la vejez), están en la miseria. Cuando menos produces y más dinero necesitas, más pobre eres."

Respuestas del Gobierno y Demandas de Cambio
Frente a la presión social, distintos gobiernos chilenos han intentado abordar la crisis de pensiones. Durante su mandato, el presidente Sebastián Piñera anunció como medida para atender las quejas de los manifestantes un aumento de las pensiones para poblaciones vulnerables, específicamente un incremento del 20% en el "pilar solidario".
Por su parte, la expresidenta Michelle Bachelet aseguró durante una cuenta pública que agilizó el proyecto para la creación de un fondo de pensiones chileno estatal. Según ella, esto "traerá más competencia, menores costos de administración y mejor cobertura".
Las organizaciones de trabajadores y estudiantes demandan una respuesta unificada. Marcela Leal destacó "la necesidad de la unidad de los trabajadores y estudiantes para golpear como un solo puño a este gobierno de políticos corruptos". Se considera una necesidad que organismos sindicales como la CUT, y estudiantiles como la Confech, Cones, ACES y Federaciones, llamen a movilizaciones en conjunto para enfrentar el "miserable y cuestionado sistema de pensiones" y otros proyectos de reforma.
