La atención domiciliaria (AD) es una actividad fundamental del equipo de atención primaria (AP) que se prevé que aumente en los próximos años. Esta modalidad de asistencia se define como el conjunto de cuidados que se prestan en el domicilio de pacientes que, debido a su estado de salud o a dificultades de movilidad, no pueden desplazarse al centro de salud correspondiente. Gracias al desarrollo técnico y la disponibilidad de tecnología móvil, como la oxigenoterapia o dispositivos intravenosos, es posible ofrecer asistencia sanitaria integral en el hogar, atendiendo al enfermo en diferentes etapas de su enfermedad.
La atención médica domiciliaria está diseñada para personas que se recuperan de una cirugía o enfermedad, o que padecen afecciones crónicas como cardiopatías, diabetes o problemas respiratorios. Es importante entender que "hogar" puede referirse a una residencia privada, una residencia para personas mayores o incluso una vivienda temporal, adaptándose a las necesidades del paciente.

Desafíos y Consideraciones de Seguridad para el Profesional de Salud
La asistencia sanitaria en el domicilio implica que el profesional de salud ejerza su actividad fuera del centro de salud, lo que a menudo requiere la revisión y actualización de los protocolos de actuación ante diversas situaciones. A pesar de la mejora de los sistemas de emergencias, es frecuente que el médico de familia (MF), especialmente en el ámbito rural, sea el primero en responder a una urgencia espontánea fuera del centro de salud, la cual debe resolverse en un corto espacio de tiempo. El aprendizaje en el manejo de estas situaciones y la prevención de riesgos laborales suelen ser escasos, basándose a menudo en la experiencia personal y la transmisión del tutor al residente.
Medidas Preventivas y Evaluación de Riesgos
Entre las medidas de actuación, la confirmación telefónica de las llamadas que solicitan AD es crucial. Esto no solo verifica la veracidad de la llamada, sino que también permite prever el tipo de atención requerida y los recursos materiales, personales y farmacológicos necesarios. El MF debe evaluar la escena de la AD y elaborar un plan de actuación en función de los riesgos previsibles, anticipándose a situaciones y observando los riesgos presentes y los que pueden desencadenarse durante la visita.
Es fundamental determinar si se precisa ayuda precoz y avisar a las Fuerzas de Seguridad, al Servicio de Extinción de Incendios o a Atención Médica Avanzada, si la situación lo requiere. También se valorarán posibles riesgos medioambientales; por ejemplo, se desaconseja el uso de zuecos y batas largas en las salidas fuera del Centro de Salud para prevenir accidentes por tracción.
Riesgos Asociados al Entorno y Paciente
El riesgo de agresión por parte de un paciente violento, problemático o difícil es otro factor a tener en cuenta. Se recomiendan medidas para la detección precoz de escenarios de riesgo, así como protocolos de manejo y contención del paciente violento y sesiones de manejo de la escena violenta. El MF debería evaluar si el paciente, los acompañantes o el lugar de la AD suponen un riesgo para él y su equipo. Ante un paciente psiquiátrico agresivo o pacientes bajo el efecto de drogas o familiares en una situación de crisis incontenible, se debe decidir si actuar o esperar a las fuerzas de seguridad y al Servicio Médico Avanzado. Asimismo, el MF debería valorar la posible ausencia en la escena de un presunto agresor que pudiera aparecer súbitamente.
Otras situaciones incluyen la falta de iluminación en el domicilio o la presencia de animales domésticos que pudieran interpretar la atención médica como una agresión a su propietario. En ocasiones, el MF es requerido para atender un accidente laboral o de tráfico. En estas solicitudes aisladas, con un escaso hábito de actuación y asociadas a la falta de recursos, se pueden generar riesgos innecesarios. Para minimizarlos, es crucial confirmar que los servicios de urgencia tienen conocimiento del accidente, utilizar medidas de protección biológica, estacionar el vehículo sin dificultar la circulación y garantizar la seguridad del equipo al salir del vehículo.
Así es una visita domiciliaria
La Atención Domiciliaria en el Manejo de la Hipertensión Arterial
La hipertensión mal controlada persiste como uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, con un impacto desproporcionado en entornos con recursos limitados. A pesar de la disponibilidad de terapias eficaces y de bajo costo, la hipertensión arterial sigue mal controlada en poblaciones con barreras estructurales de acceso a la salud. Factores como la limitada participación de las personas en su propio cuidado, la congestión de las clínicas, la disponibilidad inconsistente de equipos para medir la presión y los costos asociados al desplazamiento y al tiempo de trabajo perdido contribuyen a este problema, especialmente en el sector público de Sudáfrica.
Evidencia del Manejo Domiciliario en Sudáfrica
El manejo domiciliario con monitoreo remoto se ha propuesto como solución para superar estas barreras. Un ensayo clínico aleatorizado de tres brazos, realizado en una región rural de KwaZulu-Natal, Sudáfrica, evaluó un modelo de atención domiciliaria para adultos con hipertensión, comparándolo con la atención estándar basada en la clínica. El programa combinó el automonitoreo de la presión arterial en el domicilio, visitas de trabajadores comunitarios de salud para registro de datos y entrega de medicación, y la toma de decisiones clínicas por parte de enfermeras apoyadas por una aplicación móvil.
El estudio incluyó a personas de 18 años o más con hipertensión no controlada según guías nacionales, excluyendo situaciones de riesgo que requerían derivación inmediata, cifras de presión arterial muy elevadas con síntomas, una tasa de filtrado glomerular estimada menor de 60 ml por minuto por 1,73 m² y el uso de tres o más fármacos antihipertensivos en dosis máximas.
- A los 6 meses, la presión arterial sistólica media en el grupo de atención estándar se mantuvo similar a la del ingreso (diferencia −1,9 mm Hg).
- En contraste, se redujo de forma marcada con las dos estrategias domiciliarias: −9,1 mm Hg con atención domiciliaria y −10,5 mm Hg con transmisión automática.
- Los beneficios se sostuvieron al año, con presiones arteriales sistólicas medias de 134,1 mm Hg y 134,0 mm Hg en las modalidades domiciliarias, frente a 144,8 mm Hg con atención estándar.
Los eventos adversos severos y las muertes fueron poco frecuentes y con proporciones similares en los tres grupos, sin relación atribuida a los procedimientos del ensayo, registrándose 8 muertes durante el periodo de observación. La reducción de la presión arterial sistólica fue consistente en la mayoría de los subgrupos definidos por edad, sexo, presencia de infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, diabetes mellitus, índice de masa corporal, función renal y condiciones sociodemográficas.
Una reducción media de entre 8 y 10 mm Hg en la presión arterial sistólica, como la observada con estas estrategias, se asocia a disminuciones relevantes del riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. Esto tiene implicaciones directas para cardiólogos y equipos de atención primaria que buscan mejorar el control tensional en pacientes con barreras de acceso. Los hallazgos respaldan la adopción de modelos de atención domiciliaria en regiones con recursos limitados, especialmente donde existen programas de trabajadores comunitarios de salud. El diseño del ensayo, cercano a la práctica real y empleando personal del sistema público, favorece la generalización a contextos similares.

Metaanálisis sobre la Eficacia de las Visitas Domiciliarias en Hipertensión
La hipertensión no tratada resulta en un aumento progresivo de las cifras de presión arterial, y debido a su alta prevalencia y baja tasa de control, su manejo se ha convertido en un problema de salud pública mundial. Se ha observado que, aunque al 53,7% de los pacientes con hipertensión se les recomendó tomar medicamentos antihipertensivos, la tasa de tratamiento actual es solo del 16,8%. La Sociedad Europea de Cardiología / Sociedad Europea de Hipertensión (ESC / ESH) ha declarado la necesidad de revisitar al paciente después del inicio de la terapia con medicamentos antihipertensivos, considerándolo una opción económica.
Una revisión sistemática y metaanálisis definió la visita domiciliaria como "la utilización de individuos o equipos de profesionales de la salud, que pueden incluir enfermeras, proveedores de atención primaria, farmacéuticos y especialistas en salud conductual con el objetivo de mejorar los resultados sociales y de salud, realizando la visita en la casa de los pacientes". Este metaanálisis, que identificó 13 ensayos clínicos aleatorizados con 2674 participantes, fue pionero en sintetizar la eficacia de las visitas domiciliarias en pacientes hipertensos.
Así es una visita domiciliaria
La Visita Domiciliaria en la Insuficiencia Cardíaca
La insuficiencia cardíaca es una de las patologías más frecuentes y representa un alto costo hospitalario con bajos niveles de supervivencia. Diversos estudios y metaanálisis ya han demostrado que el manejo multidisciplinar de esta enfermedad reduce la estancia hospitalaria recurrente.
El Ensayo WHICH? y sus Implicaciones
El ensayo WHICH? (Which Heart Failure Intervention Is Most Cost-Effective & Consumer Friendly in Reducing Hospital Care, Multicenter, Randomized Trial) planteó la hipótesis de que los pacientes mayores, con múltiples factores que contribuyen a un peor pronóstico, se beneficiarían de un manejo domiciliario. Se incluyó a un total de 280 pacientes que habían estado ingresados por insuficiencia cardíaca (diagnosticada por un cardiólogo) y que estaban en clase funcional II-IV/IV NYHA, con un seguimiento medio de 12-18 meses. De estos, 143 pacientes fueron aleatorizados a recibir tratamiento basado en atención domiciliaria y 137 a manejo hospitalario.
La visita al domicilio del paciente consistía en:
- Evaluación del nivel cognitivo, el medio en el que se desenvuelve y el soporte familiar y social.
- Revisión de la medicación actual y antigua, así como la alimentación.
- Contacto con el médico de atención primaria.
Los pacientes eran en su mayoría varones (tres cuartas partes), con una media de edad de 71 años y una prevalencia de antecedentes patológicos similar a la población general (60% hipertensos, 40% diabéticos). Más de la mitad de ellos vivían solos y la función ventricular izquierda media era del 30%. Aunque ambos grupos estaban muy igualados, los pacientes de manejo domiciliario eran, en promedio, 3 años más jóvenes.
En el objetivo primario (muerte u hospitalización no planeada), no hubo diferencias significativas entre ambos grupos (71% vs. 76% de los pacientes). Sin embargo, la única diferencia significativa fue la estancia hospitalaria, siendo menor en pacientes de manejo domiciliario (media de 4 días vs. 6 días), lo que resultó en una reducción del 30% en los costos. Un análisis post-hoc reveló que esta diferencia se debía a 64 pacientes del grupo de manejo hospitalario que acumularon más de 25 días de estancia.
La insuficiencia cardíaca conlleva un alto gasto sanitario, tanto por ingresos y atenciones en urgencias y consultas como farmacológicamente. Aunque el estudio WHICH? no encontró diferencias en el propósito principal de muerte y reingreso, sí demostró que los pacientes con manejo domiciliario requieren menos tiempo de ingreso, lo que reduce los costos sanitarios. Este hallazgo es un paso adelante importante, destacando la relevancia de un manejo individualizado y activo del paciente en su propio cuidado. Sin embargo, implementar estas medidas en los términos del ensayo es costoso, tanto en tiempo como económicamente, por la necesidad de personal sanitario en el domicilio y el seguimiento telefónico.

El Rol Crucial del Personal de Enfermería en la Atención Domiciliaria a Crónicos
La creciente incidencia de las enfermedades crónicas no transmisibles representa el principal reto para los sistemas de salud a nivel mundial. El personal de enfermería es una parte indispensable del Equipo Básico de Atención Primaria en la gestión de estas patologías. Las enfermedades crónicas tienen un alto impacto en el estado funcional de los pacientes y, en muchos casos, son el resultado de conductas inadecuadas a lo largo de la vida. Dada su larga duración, el paciente necesita aprender a vivir con ellas, por lo cual la intervención de enfermería se encamina a la modificación del manejo de la enfermedad de cada persona con respecto a su salud.
Estudio sobre la Labor de Enfermería en Ecuador
Un estudio descriptivo y transversal realizado con pacientes del Centro de Salud Sigsipamba, en Ecuador, entre abril y noviembre de 2023, analizó las labores del personal de enfermería en la atención domiciliaria a pacientes con enfermedades crónicas. Se estudiaron 77 pacientes, con una media de edad de 54,4 años y un ligero predominio del sexo femenino (50,6%). Las enfermedades crónicas más frecuentes fueron la hipertensión arterial (59,7%) y el tabaquismo (57,1%), con la presencia de varias enfermedades en muchos casos.
Los resultados revelaron que el objetivo más frecuente de la visita de enfermería fue el seguimiento y monitoreo de la enfermedad (42,8% de los pacientes). La frecuencia de visita más representativa fue de una vez al mes (89,6% de los pacientes). La labor de enfermería más reportada durante la visita fue el control de los signos vitales (77,9%), seguido por la educación sobre cuidados de salud, con casi el 50% de los pacientes que recibieron educación informando haber recibido una charla sobre todos los temas por el personal de enfermería.
En esta investigación, el control de signos vitales tuvo un valor predominante en las visitas domiciliarias, consolidándose como la actividad de mayor predominio de los enfermeros, seguida de la educación para la salud. Estos hallazgos concuerdan con otros estudios que reportan el rol principal de enfermería en el ámbito comunitario como organizadoras y gestoras del área médica comunitaria, así como organizadoras de los controles sanitarios para ancianos y enfermos crónicos.

Preparación del Paciente para la Visita Domiciliaria
Prepararse para una consulta médica a domicilio no tiene por qué ser estresante. Comenzar cualquier nuevo tratamiento o servicio médico puede generar una mezcla de emociones para la persona que recibe la atención y sus seres queridos, desde agradecimiento hasta ansiedad. Para facilitar la visita, es recomendable, si es posible, contar con la presencia de un cuidador o un ser querido durante la primera visita. Esta primera visita de atención médica a domicilio generalmente se realiza dentro de las 24 a 48 horas posteriores a la derivación del médico. Durante esta visita inicial, el equipo de salud realizará una evaluación en el domicilio y trabajará con el paciente y sus seres queridos para determinar un plan de atención personalizado que se ajuste a sus necesidades específicas.