Durante las últimas décadas se han invertido recursos importantes en programas dirigidos a madres adolescentes y sus hijos/as, siendo la visita domiciliaria (VD) una de las intervenciones más destacadas. El presente artículo aborda el problema del embarazo adolescente desde una perspectiva biopsicosocial, poniendo especial énfasis en la magnitud y naturaleza multidimensional del problema. Se ahonda en las consecuencias sociales, en la salud de la madre e hijo y en la situación de riesgo de la adolescente enfrentada a las demandas propias de la adolescencia y de la maternidad.

La Visita Domiciliaria como Intervención
Las VD han mostrado impacto sobre la salud física y mental de la madre y el desarrollo de los niños/as. Algunos autores reportan que los efectos a corto plazo de las VD en adolescentes embarazadas incluyen el mejoramiento de habilidades parentales y la calidad del ambiente familiar, así como el mejoramiento del bienestar materno, evidenciado por una mayor percepción de apoyo social o un mejor manejo de la depresión posparto. Además, se ha observado un impacto positivo en la salud física y mental del niño/a y una disminución de problemas conductuales.
Los programas que utilizan VD tienen distintos focos de interés dependiendo de quién sea el prestador de los servicios. En general, cuando las VD son realizadas por profesionales, el foco ha sido el desarrollo infantil, mientras que cuando se ejecutan por paraprofesionales el foco ha estado puesto en la mujer como persona. Se ha comunicado que los programas con profesionales suelen presentar mejores resultados.
A pesar de los beneficios iniciales, no todos los programas de VD mantienen sus efectos a mediano y/o largo plazo. Algunos efectos se mantienen solo para grupos específicos de mujeres y/o sus hijos/as y en áreas específicas del desarrollo infantil, como, por ejemplo, el lenguaje expresivo.
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Estudio en Chile: Evaluación a Mediano Plazo
En Chile, se evaluó previamente el efecto de las VD en adolescentes embarazadas de sectores vulnerables de la ciudad de Santiago. Este estudio encontró que, entre los 12 y 15 meses de edad de los hijos/as, el grupo intervenido tuvo una mejor salud mental y nutricional materna y un mayor desarrollo del lenguaje en los hijos/as.
Objetivo del Estudio
Con estos antecedentes, el objetivo de este estudio fue analizar los resultados a mediano plazo de una intervención de visitas domiciliarias realizadas por paraprofesionales en madres adolescentes durante el embarazo y el primer año de vida del hijo/a, exitoso en el corto plazo. Específicamente, buscó evaluar si estos efectos en madres e hijos/as se mantienen, y determinar si se presentan nuevos efectos en el curso vital de las madres y en la relación madre-hijos/as. El propósito fue conseguir información sobre la mantención de efectos a mediano plazo en una población vulnerable de un país en desarrollo como es Chile.
Diseño y Participantes
El estudio utilizó un diseño de tipo cuantitativo, con seguimiento de cohortes, a partir de la muestra de un estudio cuasi experimental. El emplazamiento fueron dos centros de salud pertenecientes al nivel socioeconómico bajo, en Santiago de Chile. La muestra inicial estuvo compuesta por 104 adolescentes embarazadas primíparas, que residían en barrios de extrema pobreza. Los criterios de exclusión fueron tener más de 20 años, estar casada en el momento del primer control de salud prenatal, o presentar uno o más problemas crónicos de salud. Las adolescentes que cumplían estos criterios y aceptaron voluntariamente incorporarse al estudio fueron asignadas al azar a los grupos experimental o control.
El tamaño mínimo de la muestra se estimó en 100 sujetos (50 intervenidos y 50 controles). De la muestra inicial de 104 adolescentes, 69 mujeres fueron contactadas a los 48 meses de edad de los hijos/as, registrándose una pérdida del 33,6%.
Procedimiento de Intervención
La intervención evaluada corresponde a un protocolo de VD realizadas a embarazadas adolescentes. El programa tuvo como metas fundamentales: a) fomentar en la joven el desarrollo de su identidad como mujer, adolescente y madre; b) incentivar la elaboración de su proyecto de vida; c) fortalecer sus competencias maternales; d) promover las prácticas y cuidados básicos de salud para la madre y el hijo/a, y e) fortalecer las relaciones de la madre adolescente con su entorno.
Los tres ejes centrales del programa de intervención fueron: la capacitación y supervisión permanente de las monitoras de salud; el uso de material educativo especialmente elaborado para la intervención; y las VD a las madres adolescentes. La VD se realizó en promedio una vez al mes, con una duración aproximada de una hora cronológica. Durante las visitas, a partir de la conversación de problemas cotidianos de la adolescente e inquietudes propias de su etapa del desarrollo, se revisaban los contenidos del programa. Los temas abordados por el manual incluyen: a) adolescencia; b) identidad, autoestima y proyecto de vida; c) cuidado del cuerpo; d) el cuidado del niño y la niña; e) crecimiento del niño y la niña; y f) alternativas para solucionar problemas. La intervención completa tuvo una duración promedio de 12 meses, desde el tercer trimestre de embarazo hasta que el hijo/a cumplió, como media, 9 meses de vida. Durante el estudio, las participantes recibieron 12 visitas en promedio.
Instrumentos de Medición
Las variables de resultado evaluadas, o variables de efecto de la intervención, se categorizaron en:
- En la madre: salud mental (resultado primario), eventos vitales, actitudes asociadas al maltrato.
- En los niños/as: desarrollo de lenguaje y socioemocional.
- En la interacción madre-hijo/a: responsividad y hostilidad materna.
Para la evaluación de las madres, se utilizó el Goldberg's General Health Questionnaire de 12 ítems para la salud mental. Respecto de los eventos vitales, se consultó sobre la cantidad de hijos/as nacidos y la estabilidad de la relación de pareja. Para las actitudes asociadas al maltrato infantil, se usaron dos factores del Child Abuse Potential Inventory (CAP). En la evaluación de los niños/as, se empleó el instrumento Preschool Language Scale, tercera edición, para el desarrollo de lenguaje, y la subescala personal/social del Inventario de Desarrollo Battelle para el desarrollo socioemocional. Finalmente, la calidad de la interacción madre-hijo/a se evaluó mediante una pauta de observación diseñada por el equipo, basada en el Home Observation for the Measurement of the Environment (inventario HOME), que permitió obtener factores de «responsividad» y «hostilidad materna».
Los datos fueron analizados utilizando estadística inferencial, incluyendo la prueba t de Student, la prueba Z y ji al cuadrado, con el paquete estadístico SPSS 17.0.
Resultados del Estudio
El estudio analizó los resultados a 48 meses de edad de los hijos/as de las madres participantes.
Salud Mental Materna
No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la evaluación de la salud mental de las madres a los 48 meses entre los grupos experimental y control.
Eventos Vitales Maternos: Pareja e Hijos
En el grupo experimental, un 75% de las mujeres (N=31) continuó una relación de pareja con el padre de su primer hijo/a (nacido cuando ella era adolescente), mientras que en el grupo control (N=26) solo un 58%. Este resultado sugiere un efecto estable en la continuación de la relación de pareja. En ambos grupos, la mayoría de las mujeres no han sido madres por segunda vez, y no hubo diferencias significativas entre los grupos en las proporciones de madres con uno versus dos o más hijos/as, ni en el intervalo intergestacional.
Desarrollo del Niño/a
La frecuencia de niños/as con desarrollo de lenguaje normal fue similar en ambos grupos a los 48 meses. Lo mismo sucedió en el desarrollo social. Esto indica que los efectos positivos sobre el desarrollo del lenguaje del niño/a, encontrados a los 12-15 meses, no se mantuvieron a los 48 meses.
Actitudes de Riesgo de Maltrato Infantil
Las actitudes maternas de riesgo de maltrato infantil (expectativas rígidas hacia los niños/as y percepción del propio hijo/a como problemático) fueron similares entre el grupo control y experimental a los 48 meses, sin diferencias significativas.
Interacción Madre-Hijo/a
Finalmente, el estudio mostró que las interacciones madre-hijo/a a los 48 meses de edad fueron similares entre el grupo control y experimental, sin diferencias significativas en la responsividad o la hostilidad materna.
Conclusiones e Implicaciones
Los resultados a mediano plazo de este estudio demuestran que, aunque las visitas domiciliarias por paraprofesionales mostraron efectos positivos en el corto plazo sobre la salud mental materna y el desarrollo del lenguaje del niño/a, estos efectos no se mantuvieron a los 48 meses. La única excepción fue la estabilidad en la relación de pareja de las madres. Sobre la base de estos resultados, se discute la importancia de mantener las intervenciones en el tiempo para contrarrestar el desvanecimiento de los efectos iniciales y asegurar beneficios duraderos en las madres adolescentes y sus hijos/as.
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