La radioterapia es uno de los tratamientos oncológicos más utilizados y, en ocasiones, menos agresivo que la quimioterapia, con menos efectos secundarios desfavorables. Consiste en emplear las distintas formas de la radiación ionizante (rayos X, rayos gamma, partículas), aisladamente o en combinación con intervenciones quirúrgicas o quimioterapia, para atacar y destruir los tumores. La radioterapia emplea dosis precisas de radiación ionizante para dañar el ADN de las células cancerosas y evitar que sigan reproduciéndose. Tras la irradiación, el tumor reduce su tamaño y, en algunos casos, desaparece por completo.

Cobaltoterapia: Uso Médico del Cobalto-60
La terapia de cobalto o cobaltoterapia es el uso médico de los rayos gamma de los radioisótopos de cobalto-60 y se utilizan para el tratamiento de enfermedades como el cáncer. La cobaltoterapia es una terapia médica en la que la radiación emitida por el isótopo Cobalto-60 es usada como parte de un tratamiento para controlar células cancerígenas.
La bomba de cobalto es una máquina de radioterapia para el tratamiento de algunas enfermedades. El aparato consta de una fuente radiactiva introducida en un tubo de plomo dotado de una abertura lateral a la cual se ha adaptado un colimador complejo. Cuando se utiliza el aparato, la fuente radiactiva se desplaza lateralmente hasta coincidir con la abertura, lo cual permite la salida de la radiación. El blindaje del cabezal absorbe la radiación beta, pues esta no es útil.
Características del Cobalto-60
- Las unidades de cobalto producen rayos estables, dicromáticos de 1,17 y 1,33 MeV, lo que resulta en un promedio de energía del haz de 1.25 MeV.
- El periodo de semidesintegración de este radionúclido es de 5,27 años.

Ventajas y Limitaciones de la Cobaltoterapia
El tratamiento de cobalto resulta aún de utilidad en ciertas aplicaciones y todavía se usa en todo el mundo, ya que la máquina es relativamente fiable y fácil de mantener en comparación con el acelerador lineal moderno. Sin embargo, el mayor problema de la bomba de cobalto es su vida media relativamente pequeña, ya que en un período relativamente corto la radiación va perdiendo gradualmente actividad y se hace inútil. Esto no impide que el cobalto radiactivo pierda su capacidad de generar radiación dañina, pero sí aumenta la duración de los tratamientos, lo que causa incomodidad en los pacientes.
Los aceleradores lineales, desde la década de 1950, están sustituyendo a las bombas de cobalto por múltiples razones, como: dificultad en la producción de Cobalto-60, gestión de los residuos radiactivos, exposición a radiaciones del personal sanitario y los haces de fotones de menor energía que dificulta tratamientos de radioterapia más precisos.
Radioterapia en el Tratamiento del Cáncer
La radioterapia es un tratamiento del cáncer que consiste en la exposición del tejido tumoral a los rayos Gamma. El cáncer es una enfermedad en la que las células se multiplican de manera descontrolada, formando masas tumorales que afectan la función de los tejidos y órganos circundantes. La radioterapia es similar a la quimioterapia en el sentido de que el objetivo es eliminar las células cancerosas que se dividen rápidamente, mientras que afecta poco, o menos, las células que se dividen más lentamente.
Algunas modalidades de la radioterapia permiten focalizar la radiación de modo que daña poco o nada los tejidos circundantes y las células sanas, por lo que es menos agresiva que la quimioterapia, pues esta última provoca una alteración de la bioquímica celular.
Tipos de Radioterapia
La irradiación puede efectuarse mediante fuentes radioactivas colocadas en contacto con el blanco a tratar (braquiterapia) o a distancia (teleterapia). En algunos casos es necesario combinar estas técnicas.
Teleterapia
La teleterapia es la radioterapia administrada con una fuente externa de radiación situada a cierta distancia del cuerpo. Es el tipo de radioterapia más utilizada en el tratamiento contra el cáncer, y suele administrarse mediante una fuente de cobalto-60, que emite rayos gamma de alta energía, o un acelerador lineal, que puede emitir rayos X o electrones de alta energía. A fin de administrar una dosis uniforme a la zona afectada, que puede ser de varios centímetros de grosor, la fuente de radiación se coloca a cierta distancia del paciente (entre 80 y 150 cm, por lo general). En su trayectoria, el haz de radiación atraviesa al paciente para llegar al tumor irradiando así también al tejido sano, por ejemplo, la piel. Estas técnicas de radioterapia permiten administrar una dosis de radiación menor al tejido sano y una dosis mayor al tumor.
Braquiterapia
La braquiterapia es un procedimiento que se usa para tratar tipos de cáncer específicos y otras afecciones. Cuando se usa para tratar el cáncer, la braquiterapia se puede usar sola o junto con otros tratamientos contra el cáncer. Por ejemplo, a veces se utiliza braquiterapia después de una cirugía. De acuerdo con este enfoque, se utiliza la radiación para destruir todas las células cancerosas que puedan haber quedado. También se puede usar la braquiterapia junto con la radiación externa.
¿Qué es la radioterapia para el tratamiento del cáncer y cómo funciona?
Preparación y Proceso del Tratamiento
Se realiza una simulación del tratamiento en la que se define la posición adecuada del paciente para recibir la terapia y se confeccionan los elementos de contención necesarios para asegurar una adecuada y cómoda posición. Posteriormente, se efectúa un scanner en la posición de tratamiento, incluyendo los elementos de contención requeridos. Con la información obtenida se realiza una reconstrucción tridimensional computacional de la persona. Esto permite definir la técnica de tratamiento, el número de campos, la energía del haz de radiación a utilizar, y las protecciones para cada uno de ellos, lo que permite entregar la dosis prescrita al blanco y proteger los órganos sensibles. Finalmente, cuando se realizan todos los procedimientos y exámenes previos se da inicio a la radioterapia.
Los pacientes sometidos a radioterapia no experimentan sensación física alguna durante la exposición a la radiación, es algo muy parecido a hacerse una radiografía. La irradiación es completamente indolora, como tomarse una radiografía. Los pacientes son controlados por su oncólogo radioterapeuta al menos una vez por semana, para seguir su evolución clínica. Una vez finalizado el tratamiento, es necesario un control médico por al menos un mes antes del alta, para lo cual se cita al paciente. Hay que tener en cuenta que las sesiones de radioterapia externa no hacen "radiactivo" ni contagioso al paciente.
Efectos Secundarios y Seguridad
A pesar de que la irradiación está destinada a exterminar sólo las células cancerígenas, las sanas son vulnerables, y esto produce que el paciente manifieste algunos efectos colaterales entre los que destaca la fatiga. En los tejidos que se dividen rápidamente, como la mucosa y la piel, la primera reacción es parecida a una quemadura solar. En las células que se dividen lentamente, como las del riñón o de los vasos sanguíneos del cerebro y la médula espinal, la tolerancia a la radiación es menor.
Gracias a la tecnología moderna es posible preservar considerablemente los órganos vitales. Es un tratamiento seguro, pues la evolución de los equipos de radioterapia y la exactitud con la que hoy se localizan los puntos sobre los que se quiere actuar, gracias a los sistemas guiados por imagen (IGRT), ha conseguido minimizar los efectos no deseados que se habían producido anteriormente. La investigación radiobiológica es otro recurso importante que permite elegir el mejor programa de tratamiento.
Radioterapia para Enfermedades No Oncológicas
Hace unos años se ha empezado a generalizar el uso de la radioterapia para el tratamiento de otras enfermedades que no son cáncer. La radioterapia en dosis muy bajas tiene un efecto antiinflamatorio y antiproliferativo, muy beneficioso en enfermedades inflamatorias y degenerativas. Usado a dosis muy bajas, los estudios han demostrado que no tiene efectos dañinos. Su principal ventaja frente a tratamientos conservadores (fisioterapia) o farmacológicos, es que el periodo de tratamiento es más corto y sus efectos son más prolongados.
Para el tratamiento de condiciones inflamatorias como la fascitis, que por lo general se ataca con fisioterapia se suele aplicar radioterapia dos días a la semana durante tres semanas, para solucionar el problema siendo una opción de tratamiento rápida y eficiente. Se administra la misma dosis, en el caso de la artrosis, pero sólo actúa sobre los síntomas (mitiga el dolor, pero no soluciona la degeneración del hueso).
Inversiones y Capacitación en Medicina Radiológica
Un programa de inversiones en equipamiento biomédico y en la modernización de los ambientes asistenciales se está ejecutando a fin de mejorar la calidad de atención a sus pacientes. La utilidad y efectividad de una moderna máquina adquirida por EsSalud, que demandó una inversión de un millón y medio de dólares, viene siendo comprobada en el tratamiento de pacientes con cáncer. Se estima que se realizarán 100 sesiones diarias debido a que por su versatilidad esta máquina puede tratar cualquier tipo de cáncer ubicado en diferentes zonas del cuerpo.
La iniciativa tiene por objeto crear capacidad en el ámbito de la medicina radiológica y contribuir a que se ofrezcan servicios de capacitación, orientación, tecnología y control de calidad a los países que tienen un acceso limitado a la radioterapia. La asistencia prestada por el OIEA ha ayudado a muchos países a crear o reforzar capacidades en el ámbito de la medicina radiológica, incluida la radioterapia, la radiología y la medicina nuclear.
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