El Servicio Nacional de Menores (SENAME) ha sido objeto de duras críticas y ataques en el último período. Estas críticas, sin embargo, a menudo desconocen que la institución jamás contó con el apoyo de otras entidades que también tienen responsabilidad con los niños, niñas y adolescentes y que nunca se han hecho cargo de ella. La muerte de una niña en una situación muy dolorosa al interior de un CREAD bastó para que se señalara, criticara y condenara a SENAME, lo que evidenció las reales condiciones en que la institución ha funcionado desde sus inicios.
Desde ese momento, se han realizado mesas de trabajo tanto con el Ministerio de Salud como con el MINEDUC para analizar cómo apoyar estos casos. No obstante, el discurso principal debería centrarse en "de qué manera se atiende y se da una atención cómo merecen estos niños". Todos los niños de nuestro país deben recibir una buena atención en salud, educación, vivienda y beneficios sociales, así como apoyo a los padres o adultos que lo requieran. Es impensable que SENAME, como institución, se haga cargo de satisfacer todas estas necesidades si no cuenta con las competencias necesarias.
Propuestas de Mejora para la Protección de la Infancia
Es fundamental hacer responsables a los padres, cuidadores o adultos a cargo de los niños, niñas y adolescentes en cuanto a su cuidado y protección. Esto debe lograrse a través de programas de habilidades parentales, los cuales deben estar a cargo de profesionales que manejen estas materias y realicen un seguimiento de los casos. Además, es crucial que todos los sistemas e instituciones de gobierno visibilicen a los niños y niñas en todas las áreas, para así brindarles la atención que requieren, satisfacer sus necesidades y asegurar su protección. Esto no debe ser porque pertenezcan a SENAME, sino por el hecho de ser niños, niñas o adolescentes y sujetos de derecho.
Reestructuración de los Centros CREAD
Los CREAD (Centros de Reparación Especializada de Administración Directa) a cargo de SENAME deben ser, efectivamente, la última instancia donde ingresen los niños. Para ello, es necesario realizar un perfil de los niños CREAD bien definido y concreto, socializarlo con todos los Tribunales de Familia y no permitir el ingreso de NNA que no lo requieran. La internación puede generar más daño que bien a aquellos que tienen alguna posibilidad de contar con el apoyo de un adulto. Estos CREAD no pueden tener una población mayor a 30 NNA debido a su complejidad, una realidad que debe cambiar, ya que hoy día atienden una población que a menudo supera los 100 NNA.

Profesionales y Fiscalización
SENAME debe contar con la cantidad suficiente de profesionales expertos en materias de maltrato en todas sus formas, que atiendan efectivamente a los niños, niñas y adolescentes que lo requieran. Para ello, se les debe exigir, al menos, un postítulo en estas materias. En todas las Unidades de Salud de los CREAD debe haber un médico a cargo de la Unidad que, además, atienda a los residentes en estos Centros. También se debe realizar un diagnóstico acabado para definir qué otros profesionales se requieren, además de psicólogos, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales.
Aunque en SENAME han fallecido una cantidad importante de niños y niñas, muchos de ellos han sido por enfermedades terminales o con un diagnóstico de mal pronóstico que los padres o adultos responsables no han querido asumir. Es imperativo que SENAME cuente con una entidad fiscalizadora que supervise su accionar y, si detecta algún error, mejore inmediatamente.
Bienestar del Personal y Autocuidado
Se debe incluir el autocuidado para todos los funcionarios, al menos dos veces al año, ya que el trabajo con estos niños es desgastador, sobre todo por las etapas del desarrollo en que se encuentran (considerando que hay CREAD para lactantes hasta adolescentes). Además, debe considerarse que los funcionarios no pueden trabajar más allá de 4 años en el mismo cargo. El trabajo con personas genera inevitablemente el Síndrome de Burnout, lo que reduce la eficiencia y eficacia de las intervenciones hacia los NNA, la capacidad de respuesta de los funcionarios, y provoca desmotivación en su trabajo, resultando en una mala atención hacia los sujetos de atención que son los NNA que lo requieren.
La Importancia de las Habilidades Parentales y la Crianza Respetuosa
El Desafío de la Crianza
No existen madres, padres ni cuidadores perfectos. Todos necesitamos ayuda, información y redes de apoyo para fortalecer aspectos clave en el desarrollo, la salud y el bienestar infantil. El ejercicio de la parentalidad se basa en principios de atención, orientación, reconocimiento y educación sin violencia. En la crianza, con amor y las mejores intenciones, todas las familias enfrentarán desafíos, algunos más complejos que otros.
Cada niño, niña y adolescente es diferente y único, al igual que cada familia y cada persona adulta responsable de cuidar. La crianza durante los primeros años de vida es de la mayor importancia y determinante del desarrollo tanto en el presente como hacia el futuro. Por ejemplo, en los 2 a 3 primeros años de vida, el crecimiento del cerebro alcanza hasta un 80-90% del tamaño adulto y desarrolla miles de conexiones neuronales necesarias para aprender. El potencial cognitivo y socioemocional de cada ser humano es impactado por las experiencias de estos primeros años.

Nadie nos enseña a ser padres, por lo que inevitablemente recurrimos a lo que conocemos para enfrentar este desafío. Por ello, es tan importante buscar el apoyo y las respuestas a nuestras preguntas, así como acceder a información y a diversas herramientas que nos permitan fortalecer las habilidades necesarias para responder y brindar el mejor apoyo a niños, niñas y adolescentes.
Parentalidad Activa desde el Comienzo
El vínculo de la madre, padre o persona significativa con sus hijos comienza a formarse desde antes del nacimiento, y una parentalidad activa beneficia el desarrollo integral de niños y niñas. Lo que más necesita un hijo o hija en esta etapa es que la mamá se alimente sanamente con una dieta balanceada, esté en ambientes libres del humo del tabaco, sin consumo de alcohol, sin estrés, y que cuente con cariño y buen trato.
No solo de leche se alimenta un recién nacido: Crianza Respetuosa
Un recién nacido no solo se nutre con leche, sino con todo lo que acompaña a la alimentación y a otras situaciones cotidianas: la voz de su madre, padre o cuidador, la proximidad física, el contacto piel a piel que le calma y le sostiene. Siendo muy pequeños, y dependiendo de otros y contando solo con el llanto como forma de comunicarse, los bebés necesitan de todo aquello que les pueda transmitir que hay alguien dispuesto a responder a sus necesidades, acogerlo y protegerlo. Las palabras y los tonos de voz en que son dichas también son fundamentales para ir nutriendo el apego y dando seguridad emocional al bebé.
Cada niño o niña procesará estas experiencias e interacciones de un modo singular y único, y será crucial contar con alguien capaz de acogerlo sin condiciones y de ejercer el cuidado de la mejor manera posible. El respeto como algo central en la crianza y el cuidado se refiere a la atención y la respuesta sensible a las necesidades de los bebés, niñas, niños y adolescentes mientras crecen, teniendo en cuenta sus características, sus tiempos de desarrollo y los desafíos de cada etapa que van viviendo.
Criar trae muchas alegrías y otro tipo de emociones; sin embargo, no es una tarea fácil ni con soluciones de “talla única”, ya que todos los niños son diferentes y únicos, al igual que sus madres, padres, cuidadores, y las realidades y contextos donde vive cada familia. Entendiendo las diferencias y dificultades, un punto en común innegable es que hay acciones que pueden impactar por el resto de la vida, con su efecto positivo o negativo. La manera de criar influye, en gran medida, sobre las capacidades, habilidades, personalidad y autoestima del niño, en el presente y hacia el futuro, es decir, durante todas las etapas de su vida.

Autocuidado para los Cuidadores
Para cuidar a otro, es fundamental empezar por el cuidado de uno mismo. El autocuidado se define como el conjunto de acciones que favorecen nuestra salud física, mental y emocional. Hoy en día existe mayor conciencia acerca de la importancia del autocuidado y de los beneficios que este entrega a cada persona y también a su entorno. Sabemos que, entre las exigencias y el estrés en la vida adulta, muchas veces es un desafío poder ejercer ese autocuidado como lo necesitamos. Al pensar en autocuidado, solemos imaginar actividades que requieren demasiado tiempo y/o tienen un costo económico alto.
El Juego y el Desarrollo Saludable
Elegir libremente diferentes tipos de actividades y juguetes apropiados para cada edad propicia un desarrollo saludable. A través del juego, niños y niñas descubren, ensayan roles, imaginan, crean, aprenden sobre sus gustos y talentos, sus emociones y los vínculos, y cómo resolver conflictos. Estas habilidades son esenciales para poder adaptarse bien al contexto escolar y luego en la vida adulta. Es importante que madres, padres y cuidadores faciliten el juego de niños y niñas con sus pares o con ellos mismos, y también participar en sus juegos, aprovechando los desafíos que pueden surgir durante la actividad para ayudarles a encontrar maneras positivas de resolverlos.
Según un estudio de la Sociedad Chilena de Desarrollo Emocional en Chile, un 54% de padres y cuidadores declararon que sus hijos dedican una vez a la semana al juego estructurado (por ejemplo, leer un libro, salir a pasear, participar de actividades programadas). Es importante destacar que este tipo de actividades son fundamentales para el desarrollo cognitivo.
Comprendiendo las Emociones Infantiles: Llanto y Pataletas
El llanto es una forma de comunicación del bebé para avisar que algo necesita; poco a poco, aprenderás sus distintos tipos de llanto y lo que quiere decirte. No se "malcría" a un bebé por acoger y calmar oportunamente su llanto. Por el contrario, esto le ayuda a confiar en quienes la rodean y aprender a manejar sus emociones cuando sea más grande.
Las Pataletas como Comunicación
Los niños y niñas no tienen las mismas herramientas que los adultos para comunicar lo que sienten, necesitan, piensan o les afecta. Las rabietas o pataletas son una forma de comunicación de los niños, un pedido de ayuda o atención, o una expresión de frustración porque no pueden realizar algo, no logran entender lo que pasa a su alrededor o lo que sienten, y se ven sobrepasados. Es importante tratar de ponernos en el lugar de nuestro hijo o hija y comprender su reacción para, a su vez, ayudarle a entender lo que le pasa y que pueda volver a un lugar de calma.
CÓMO CORREGIR EFICAZMENTE LOS BERRINCHES: 5 ESTRATEGIAS EFICACES PARA CORREGIR LOS BERRINCHES
Niños y niñas aprenderán gradualmente otras maneras de expresarse; poco a poco, las pataletas irán disminuyendo su intensidad y frecuencia entre los 4 y 5 años. Tener paciencia o acoger no equivale a dejar que niños y niñas hagan o consigan lo que quieran. Lo más importante es mantener la calma. Los adultos son modelos para sus niños y niñas; por lo tanto, si la forma que tienen de tratarlos o de comunicarse con ellos es inadecuada (por ejemplo, enojados y gritando), eso será lo que aprenderán.
Intenta entender cuál fue el gatillante de la rabieta y ayúdale a reconocer la emoción y a ponerle nombre. Podemos darle un tiempo para que calme su emoción, pero es importante evitar dejarle solo o sola. La idea es acompañar y que el niño(a) pueda conversar sobre lo sucedido. No se sugieren acciones como mandarlo a una esquina o a su pieza “a pensar” o “hasta que se te pase”. El sentido común, el juego y el humor son fundamentales para facilitar que un niño(a) vaya entendiendo límites y pueda seguir y colaborar con determinadas reglas y acuerdos de convivencia. Los niños suelen responder positivamente a las proposiciones de colaboración. Evita explicaciones largas y complicadas en medio de una rabieta, pues no es un buen momento. Una vez que la situación vuelva a la calma, podemos buscar un momento tranquilo para hablar de lo que ocurrió y explorar juntos otras maneras de estar o responder a ciertas situaciones.
Plan de Fortalecimiento de Competencias en SENAME: La Iniciativa Triple P
El Servicio Nacional de Menores (Sename) ha iniciado el Plan de Fortalecimiento de Competencias para funcionarios de Residencias Familiares. Este plan tiene como objetivo complementar las habilidades de quienes trabajan en los centros de Administración Directa, ubicados en 6 regiones del país. La iniciativa busca entregarles herramientas y estrategias de crianza positiva, promovidas por Triple P (Programa de Parentalidad Positiva), para fortalecer sus capacidades en las labores de cuidado de las y los adolescentes.

Durante el hito de lanzamiento, la directora de la institución, Rosario Martínez, sostuvo que "esta iniciativa es única, ya que por primera vez se introducirá en la oferta del Sename un programa basado en evidencia, lo que permite mejorar la atención que reciben los niños, niñas y adolescentes. El programa se aplicará a aquellos funcionarios que están a cargo del bienestar y crianza en las residencias de protección".
Este Plan de Fortalecimiento de Competencias cuenta con dos componentes. El segundo componente está dirigido a capacitar a 78 psicólogos y trabajadores sociales en las metodologías de Triple P, lo que permitirá dejar la capacidad instalada para que estos puedan trabajarlas con las y los funcionarios de dichas residencias.
Testimonios de Funcionarios
- Fernando Duarte, Director de la Residencia Familiar San Miguel y participante en los Seminarios Triple P, comparte su experiencia: "Estos nos aportan herramientas teórico-aplicadas respecto de los procesos de intervención cotidiana con los niños, niñas, adolescentes y jóvenes".
- Para Carolina Garcés, Coordinadora de Turno de la Residencia de Alta Especialidad Abate Molina, "el enfoque de las sugerencias entregadas por Triple P fortalece el trabajo que ya realizamos. Nos ayuda a trabajar desde una mirada positiva, valorando y significando la individualidad del proceso de cada niño, niña o adolescente que se encuentra bajo nuestro cuidado".
- Asimismo, Vanessa Poblete, trabajadora social de la Residencia Familiar Padre Mariano, quien también se está capacitando en metodologías Triple P, considera "fundamental que, como agentes interventores, conozcamos y apliquemos nuevas metodologías, sobre todo cuando se trabaja con los recursos de los cuidadores y cómo estos pueden fortalecer sus competencias marentales y/o parentales. Creo relevante que como colaboradores del Servicio y en específico como profesionales de residencias familiares, logremos una intervención homologada en todo el país, con claros objetivos y formas de trabajo".
- Desde la Residencia Familiar Femenina Luis Beretta Porcel, de Arica, el asistente social Héctor Pérez ha opinado que la metodología de Triple P "es interactiva, fácil de dar continuidad a las intervenciones y con material adecuado para desarrollarla". Agrega que se trata de "una herramienta atingente a las problemáticas principales que presentan los padres, como la comunicación, el establecimiento de reglas y normas, y el seguimiento de los contratos conductuales que se deben realizar con los adolescentes".
Se agradece la participación y el compromiso de todos los funcionarios y funcionarias con los que se ha estado trabajando en conjunto para fortalecer la atención a la infancia.
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