Las colecciones de literatura popular impresa chilena, conocidas como Lira Popular, se definen como el conjunto de pliegos impresos de poesía en décima realizados en Chile desde mediados del siglo XIX hasta las primeras décadas del XX. Con el nombre de Lira Popular también se conoce a una serie de impresos sueltos que circularon masivamente en los principales centros urbanos de Chile durante este periodo.
Los pliegos corresponden a hojas sueltas de papel corriente y de tamaño variable, comúnmente de 26 x 38 cm. La Lira Popular fue el fruto de una síntesis entre los modos de expresión propios de la cultura campesina y las dinámicas modernas de circulación y reproducción de la palabra escrita. Esta expresión local de la "literatura de cordel" -como se conoció esta práctica en Europa por la forma en que se exhibían las hojas en la vía pública, colgando de un cordel atado de un árbol a otro- data de mediados de la década de 1860, época en la que una incipiente opinión pública centraba su atención en hechos asociados a la Guerra contra España.

Los Poetas Populares: Creadores y Difusores
Los creadores de la Lira Popular, los poetas populares, son herederos de una práctica que se remonta a la llegada de los conquistadores españoles, quienes trajeron consigo una rica tradición temática y la estructura de la décima espinela. Si bien se manifestó en un contexto urbano, la mayoría de estos poetas provenía del mundo campesino, donde la poesía popular se conservó y enriqueció. En la ciudad, trabajaban como obreros o artesanos, dedicándose a la composición de versos en sus tiempos libres.
En este contexto, la lira popular nació como vehículo de expresión entre las clases humildes chilenas y los poetas populares, coloquialmente llamados puetas, quienes, valiéndose del enorme desarrollo que vivió la imprenta en el Chile decimonónico, publicaron sus escritos y los difundieron entre la población.
Un aspecto significativo de la lira popular chilena es que los propios poetas eran los encargados de todo el proceso de producción: desde la creación inicial de los versos hasta la comercialización última de los pliegos. Tenían la costumbre de declamar sus poesías ante un público callejero que era convocado de forma espontánea en plazas, mercados o estaciones de todo el país. Los poetas populares comentaban en verso los sucesos de actualidad y asumían un rol relevante como líderes de opinión en el circuito que creaban estas publicaciones.
Figuras Destacadas
Entre los poetas populares más destacados se encuentran Bernardino Guajardo, Juan Rafael Allende, Nicasio García, Rolak, Daniel Meneses y Juan Bautista Peralta. Entre 1880 y 1881, Bernardino Guajardo, considerado por sus contemporáneos como el más grande de los vates populares de la época, publicó sus versos en cinco pequeños cuadernillos. El éxito de estos fue emulado por Juan Rafael Allende, poeta, dramaturgo y editor de periódicos satíricos, quien también publicó en esos años sus "Poesías Populares" con el seudónimo de "El Pequén".

Temáticas y Contenidos
A través de la Lira Popular se difundían y comentaban los aconteceres sociales y políticos de la época, así como crímenes, catástrofes naturales, contiendas electorales o crisis políticas. Los temas y motivos líricos que abundan en la Lira, tal como era en la tradición previa de la poesía popular chilena y el canto a lo poeta, se pueden dividir en dos grandes áreas:
- Canto a lo divino: Tiene raíces en la religiosidad popular, festividades cristianas, historia sagrada, velorios, la pasión y muerte de Cristo, entre otros.
- Canto a lo humano: Incluye versos a la contingencia, cotidianeidad, acontecimientos públicos y políticos, así como amores románticos y picarescos.
La poesía popular tradicionalmente ha separado estas dos grandes áreas temáticas, que corresponden también a contextos diferentes en la recitación y canto de los versos.
Circulación y Público
La comercialización de la Lira Popular se realizaba en plazas o mercados de la ciudad, donde sus principales compradores eran obreros, cocineras, empleadas, campesinos, entre otros. Para ellos, la Lira Popular era su medio de comunicación más importante, si no el único, desde el cual podían conocer las noticias que acontecían tanto en la capital como en otras ciudades y también en el extranjero. La venta buscaba al lector y no al revés, facilitando así su difusión.
Los pliegos eran pregonados por los mismos poetas o niños suplementeros en las plazas o mercados de Santiago y otras ciudades como Valparaíso y Concepción, e incluso llegaban a pueblos a través del ferrocarril. Como se trataba de un segmento mayoritariamente analfabeto, no pocas personas compraban los pliegos atraídas por las imágenes o se reunían para escuchar la lectura en voz alta de las décimas.
La Importancia Fundamental de la Imagen y la Xilografía
En un mundo poblado por una mayoría analfabeta, la imagen desempeñó un papel protagonista dentro del sistema comunicativo de la sociedad como transmisora de cultura y saber. La xilografía, una técnica de grabado que permitió la reproducción en serie de estos pliegos de forma eficaz y asequible, se alzó como vehículo de transmisión cultural por excelencia en una sociedad mayoritariamente analfabeta, llegando a adquirir una serie de rasgos estilísticos propios que configurarían todo un género editorial como fue la lira popular chilena.
Los pliegos solían incluir un título con letras de gran tamaño, cuya tipografía variaba en función de la temática a tratar en los versos, seguido de una expresiva imagen, generalmente tallada en madera: una xilografía. Existía una convención entre el grabado y el título. Estas representaciones gráficas, siempre privadas de color y estampadas en un sobrio negro sobre fondo blanco, solían ilustrar el contenido de las composiciones poéticas que rellenaban toda la zona inferior de la publicación.
La importancia de la imagen en la lira popular fue un elemento imprescindible que explica la cálida acogida que tuvo entre las clases más desfavorecidas. Éstas, analfabetas casi por entero, solo conocían el contenido de la lira a través de su formato oral, cuando sus versos eran entonados por cantores populares, o en su vertiente visual, mediante la lectura de la imagen. Este factor indica la enorme importancia que los autores de las liras otorgaron tanto a la musicalidad del poema como a la iconografía contenida en las xilografías. Este es el motivo que explica la extrema esquematización de sus figuras y el empleo de recursos tan básicos como el de agrandar aquello que se quería destacar.

Técnicas de Ilustración y Artistas
En muchas ocasiones, los propios poetas ilustraban los pliegos mediante la talla de planchas de madera que les permitían reproducir y reutilizar imágenes cuantas veces quisieran. Las primeras manifestaciones artísticas nacidas dentro los nuevos Estados latinoamericanos se caracterizaron por el uso de temáticas y formas con un marcado acento nacionalista. Dentro de este contexto, el grabado, dada su capacidad de ser reproducido en papel un número ilimitado de veces, se presentó como el método que mejor respondía a esas necesidades sociales y culturales.
No son solo estampas xilográficas las que ilustran la lira. También aparecen otras manifestaciones plásticas procedentes de otras áreas de las artes gráficas, como litografías, fotografías o los llamados clichés de imprenta. Este uso de técnicas y procesos propios de la edición se debe a que muchos de los autores de lira popular atesoraban sus propios talleres. Estos elementos solían ser empleados indistintamente en múltiples pliegos, tratando siempre de adecuarlos al contenido de los versos.
En cuanto a los artistas que tallaron todas estas imágenes sobre las planchas xilográficas, apenas se sabe nada. A pesar de la enorme valía artística que actualmente se atribuye a estos grabados, parece ser que, por aquel entonces, la importancia recaía en el autor de los versos, quien, no obstante, en ocasiones también se encargaba de realizar los dibujos. Sin embargo, todo parece indicar que la imagen de la lira no gozó de prestigio alguno pese a que su valor artístico es incontestable.
La importancia de la imagen dentro del proceso de asimilación de ciertas formas literarias en el seno de la sociedad es absolutamente innegable. Su papel mediador como intérprete de la palabra escrita ha contribuido, de manera definitiva, al nacimiento de nuevas modalidades de literatura vinculadas al universo de lo popular. Las elocuentes imágenes de la lira popular constituyeron una parte fundamental, encargadas de establecer un puente entre quienes deseaban entablar una conversación con la gran masa popular y aquellos que no habían tenido la oportunidad de adquirir la capacidad lectora.
Contexto Latinoamericano
Este fenómeno cultural se generó en otras partes de América Latina y del mundo de manera similar, pero no idéntica. Ejemplo de ello fue México, donde existían pliegos sueltos que también relataban noticias en verso. Uno de los más destacados representantes de esta modalidad de grabado popular fue el mexicano José Guadalupe Posada (nacido en 1852), quien supo trasladar al interior de sus matrices de madera el imaginario cultural del México más castizo, otorgando al motivo de la calavera un papel protagonista dentro de sus obras.
Legado y Preservación Actual
En los últimos años, ha ido creciendo el interés por el estudio de la literatura de cordel o, como se le llama en Chile, la Lira Popular. Investigar y observar el complejo contexto que rodea la producción de esos pliegos impresos en papel ordinario, en el que se leen décimas, brindis, contrapuntos y hasta cuecas, puede ayudarnos a entender e interpretar no solo parte de nuestra literatura oral, sino también un buen tramo de nuestra historia.
Actualmente se conocen tres colecciones principales de la Lira Popular en Chile: dos de ellas se encuentran en el Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional. La primera, donada por el estudioso alemán Rodolfo Lenz, comprende cerca de 500 pliegos; la segunda, recopilada por el historiador Alamiro de Ávila, contiene 350 pliegos. Por último, la tercera colección se encuentra en el Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile y fue reunida por Raúl Amunátegui. La Universidad asumió la custodia de este conjunto de pliegos a través de la adquisición de la Colección Raúl Amunátegui, aunque se carece de noticias certeras respecto de la fecha exacta en que la custodia se hizo efectiva.
El interés académico se ha revitalizado, como lo demuestra la solicitud de la Enciclopedia de Literatura de Oxford, para la cual la académica Simoné Malacchini del Departamento de Diseño incorporó un extenso artículo sobre la Lira Popular, una investigación que inició en 2007.
Parte del archivo histórico de esta tradición popular es objeto de exhibiciones y publicaciones recientes. Por ejemplo, 30 pliegos originales de esta "literatura de cordel" serán expuestos en la galería de la Cineteca Nacional del Centro Cultural Palacio La Moneda (Plaza de la Ciudadanía 26, Santiago) entre el 19 de diciembre y el 19 de enero. En la inauguración, además, se lanzará el libro "Por historia y travesura", que reúne toda la producción en décima del poeta popular Juan Bautista Peralta (1875-1933), editado por los historiadores Micaela Navarrete y Tomás Cornejo.