Salud Bucal en Adultos Mayores: Prevención y Tratamiento del Sarro Dental y Otras Afecciones

Es cierto que las personas mayores tienen más probabilidades de experimentar problemas con la pérdida de dientes, el cuidado de las prótesis, la decoloración y enfermedades periodontales, lo cual puede tener un impacto significativo en su calidad de vida. La salud bucodental es esencial en todas las etapas de la vida, pero cobra especial importancia en la vejez. El cuidado dental en adultos mayores no solo permite conservar piezas dentales, sino que mejora la calidad de vida, favorece una buena nutrición y previene infecciones. Contar con una salud bucodental adecuada puede mejorar la calidad de vida y prevenir problemas graves y enfermedades bucales que pueden afectar la capacidad de comer y la autoestima.

¿Qué es el Sarro Dental?

El sarro dental, o cálculo dental, es una acumulación endurecida de placa bacteriana que se adhiere a los dientes y encías. Se forma cuando la placa bacteriana no se elimina adecuadamente mediante el cepillado y el uso de hilo dental, y se mineraliza debido a los minerales presentes en la saliva. Este proceso puede ocurrir en tan solo 24 a 72 horas. El sarro es más que un problema estético; puede causar inflamación de las encías (gingivitis), mal aliento, caries y, si no se trata, enfermedades periodontales graves. No puede eliminarse con un cepillo convencional, por lo que es necesaria una limpieza profesional realizada por un dentista.

Esquema de la formación de sarro dental a partir de placa bacteriana

Enfermedades Bucales Frecuentes en el Adulto Mayor

A medida que envejecemos, el envejecimiento afecta a todo el cuerpo, y la cavidad bucal no es una excepción. Con los años, es habitual que el esmalte se desgaste y las encías cambien, tendiendo a retraerse y dejando al descubierto la raíz dental, una zona más vulnerable a las caries radiculares. La probabilidad de padecer ciertas afecciones bucales aumenta con la edad. A continuación, se describen las enfermedades bucales más frecuentes en el adulto mayor, sus causas y posibles tratamientos.

1. Pérdida Dental (Edentulismo)

Son muchos los factores que pueden provocar la pérdida de dientes en la edad adulta, desde enfermedades periodontales y desgaste dental, hasta enfermedades crónicas como la diabetes que pueden aumentar el riesgo de perder piezas dentales de forma parcial o total. Los mayores son los que más sufren la pérdida dental, siendo los adultos entre 65 y 74 años quienes más la padecen. Sin embargo, la falta de dientes tiene solución con la ayuda de diversas técnicas que permiten recuperar la función completa de la boca, así como su estética, como los implantes dentales, que siguen siendo una opción válida siempre que el estado general y óseo lo permitan.

2. Boca Seca o Xerostomía

La xerostomía se caracteriza por una disminución en la secreción salival, lo que puede provocar la sensación de no tener suficiente saliva o una boca seca. La producción diaria de saliva es esencial para la descomposición de los alimentos, la eliminación de bacterias, la prevención de caries y la protección contra el mal aliento. La sequedad de boca puede ser causada por diversos factores, como el consumo de ciertos medicamentos, lo cual es común entre adultos mayores, ya que aproximadamente el 90 por ciento de las personas mayores de 65 años toman algún tipo de medicamento. La sequedad bucal no es una parte natural del proceso de envejecimiento, como se ha creído normalmente, y puede dificultar actividades tan comunes y necesarias como masticar, tragar o hablar. Si se utiliza una dentadura postiza, esta puede volverse incómoda y no ajustarse bien con la boca seca. Si se nota la boca seca, es importante ir al dentista o a un médico para determinar la causa y qué tratamientos pueden ser útiles, como el uso de saliva artificial.

3. Enfermedades de las Encías: Gingivitis y Periodontitis

Las enfermedades de las encías, como la gingivitis (inflamación y enrojecimiento de las encías) y la periodontitis (una infección más grave que afecta los tejidos y huesos que sostienen los dientes), son afecciones comunes que pueden desarrollarse con el envejecimiento. Se estima que la enfermedad periodontal está presente en una gran parte de la población geriátrica, siendo la periodontitis la más común. Contrario a la creencia popular, la enfermedad de las encías no forma parte del envejecimiento, sino que es una inflamación de los tejidos que soportan el diente, producida por las bacterias de la placa bacteriana y el sarro que se forma a su alrededor. Si la placa se acumula en los dientes, puede causar caries o una enfermedad de las encías. Si la placa no se remueve, esta se convierte en sarro, el cual irrita e inflama las encías, llevando a infecciones y mayor sensibilidad.

Biología de la enfermedad periodontal: Etiología microbiana de la Gingivitis y Periodontitis

4. Caries

Las caries son un problema de salud bucodental muy familiar. La caries suele estar provocada por varios factores, como la acción de las bacterias, la dieta y una cierta predisposición de los dientes. Las caries radiculares, que afectan a la raíz del diente, son muy frecuentes en mayores con encías retraídas, a menudo pasando desapercibidas hasta que provocan dolor o infección. El consumo de alimentos con alto contenido de azúcar aumentará las posibilidades de contraer caries, lo que pone a las personas mayores en un mayor riesgo.

5. Mal Aliento (Halitosis)

Las personas mayores a menudo experimentan mal aliento. Los depósitos de sarro son un refugio para las bacterias que causan halitosis. Puede ser incómodo en ciertas situaciones y generar vergüenza. Una buena higiene bucal es clave para prevenirlo.

6. Dientes Oscurecidos

A medida que envejecemos, es natural que nuestros dientes se oscurezcan ligeramente, aunque el cuidado dental adecuado puede ayudar a prevenirlo, en ciertos casos puede ser inevitable. Si un adulto mayor no está satisfecho con la apariencia de sus dientes, puede hablar con su dentista acerca de los tratamientos estéticos disponibles, como el blanqueamiento dental o las carillas dentales permanentes.

7. Candidiasis Oral

La candidiasis oral es una infección por el hongo Candida albicans en la cavidad bucal, que es causado por un sistema inmunitario debilitado y provoca la aparición de placas blancas en la lengua e interior de las mejillas.

8. Recesión Gingival

Las encías tienden a retraerse con la edad, dejando al descubierto la raíz dental. Esta zona no tiene esmalte, por lo que es más vulnerable a las caries radiculares y a la sensibilidad.

9. Cáncer Oral

El riesgo de padecer cáncer oral aumenta con la edad, siendo la mayoría de las personas con estos cánceres de 55 años o más. Es importante detectar el cáncer oral a tiempo, porque el tratamiento funciona mejor antes de que la enfermedad se haya extendido. Se debe ir al médico o dentista si se presenta alguno de estos síntomas durante más de 2 semanas: un área en la boca, los labios o la garganta que molesta o duele; un bulto o una zona gruesa; una mancha blanca o roja; dificultad para masticar, tragar o mover la mandíbula o la lengua; entumecimiento en la lengua o la boca; o hinchazón en la mandíbula.

Imagen de los posibles síntomas de cáncer oral

Prevención y Cuidado de la Salud Bucal en Adultos Mayores

Al cuidarse los dientes y las encías a medida que se envejece se pueden prevenir problemas como el dolor de muela, las caries y la pérdida de los dientes. Una boca saludable facilita comer bien y disfrutar la comida. Cuidarse los dientes y las encías es de particular importancia si se tiene alguna enfermedad, por ejemplo, diabetes o una enfermedad del corazón, o si se toman medicamentos que puedan causar problemas en la salud de la boca.

1. Higiene Bucal Diaria Rigurosa

  • Cepillado adecuado: Se recomienda cepillarse los dientes con una pasta dental que contenga fluoruro (flúor) al menos dos veces al día, después de cada comida o, en su defecto, por la mañana y antes de acostarse. Utilice un cepillo de dientes con cerdas suaves y cepíllese por al menos 2 minutos en cada ocasión. Si le cuesta trabajo cepillarse, pregúntele al dentista si un cepillo de dientes eléctrico es apropiado para usted, ya que se ha demostrado que limpian los dientes mejor que los manuales y a menudo tienen un cronómetro. Cambie su cepillo de dientes cada 3 a 4 meses, o antes si es necesario.
  • Uso del hilo dental: Use hilo dental entre los dientes todos los días, al menos una vez al día. Es mejor hacerlo antes de cepillarse los dientes para remover la placa que se encuentra entre los dientes y sobre las encías. Si le cuesta trabajo usar el hilo dental, pregunte al dentista si puede usar un cepillo de dientes especial o un palillo diseñado para esta tarea.
  • Cuidado de prótesis y aparatos: Si tiene dentadura postiza, un puente o implantes dentales, asegúrese de limpiarlos también. Las prótesis dentales deben cuidarse igual que los dientes, lavándolas después de cada comida. Si la prótesis es removible, retírela para cepillar la boca correctamente y, si es necesario, introdúzcala en un vaso de agua por la noche para descansar mejor.
  • Enjuagues bucales: Si es necesario, el dentista podrá recomendar enjuagues o geles especiales, o un colutorio antibacterial. Sin embargo, en algunos casos, los enjuagues de venta libre pueden causar más daño que beneficio, según la afección.
Infografía sobre los pasos de un cepillado dental correcto

2. Visitas Dentales Regulares

El control periódico con el odontólogo es igual o más relevante en esta etapa de la vida. Se recomienda visitar al dentista al menos una vez al año, o cada seis meses si ya se usan prótesis o se tienen antecedentes de enfermedad periodontal. Las limpiezas profesionales (profilaxis) ayudan a eliminar la placa y el sarro que no puede retirarse en casa, incluso con un cepillado y uso del hilo dental cuidadosos. Este procedimiento involucra el uso de instrumentos para aflojar y remover los depósitos de los dientes. En estas citas, el dentista puede detectar problemas temprano, de manera que no se vuelvan más graves y costosos de solucionar. Es importante acudir ante cualquier problema como heridas que no se curan, dificultad para masticar con la prótesis o dolor en algún diente. Cabe destacar que, según estudios, un gran número de ancianos tiene un nivel de información deficiente sobre salud bucodental y enfermedad periodontal, lo que subraya la necesidad de incrementar acciones de salud.

3. Hábitos Saludables

  • Dieta equilibrada: Coma saludable y reduzca la cantidad de alimentos y bebidas que contengan mucha azúcar. Esto puede ayudar a prevenir las caries y es bueno para su salud en general. Si decide comer o beber cosas dulces, cepíllese los dientes después.
  • Buena hidratación: Mantenerse bien hidratado es fundamental, especialmente para contrarrestar la sequedad bucal.
  • Evitar el tabaco y el alcohol: No fume ni consuma otros productos que contengan tabaco, ya que eleva el riesgo de desarrollar cáncer de boca y aumenta el riesgo de tener una enfermedad de las encías. Se aconseja limitar el consumo de alcohol (no más de 1 trago al día para mujeres, no más de 2 para hombres).
  • Cuidado con alimentos duros o pegajosos: Hay que tener especial cuidado con los alimentos duros o pegajosos, ya que no solo pueden dañar las encías, sino también las prótesis.

Mantener una buena higiene bucal es clave para prevenir la acumulación de sarro y evitar problemas más graves como la gingivitis o la periodontitis. Aunque el cepillado y el uso de hilo dental son esenciales, solo una limpieza profesional puede eliminar por completo el sarro y proteger la salud de sus encías. Visitar al dentista regularmente no solo mejora la apariencia de su sonrisa, sino que también previene enfermedades que pueden afectar su bienestar general.

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