Cofosis: Ausencia Total de Audición y Soluciones Innovadoras

La audición es un componente vital de la experiencia humana, y su pérdida puede tener un impacto profundo. La cofosis, conocida médicamente como sordera total profunda o anacusia, implica la ausencia completa de la percepción sonora, donde ni siquiera los sonidos más fuertes (superiores a 90 dB HL) pueden ser detectados. No se trata solo de una pérdida auditiva severa, sino de la pérdida total de la función auditiva, ya sea en uno o ambos oídos.

Esquema del oído humano y las áreas afectadas por la cofosis

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en España, de 1.230.000 personas con discapacidad auditiva de diferente grado y tipo, un porcentaje muy reducido padece cofosis. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 5% de la población (466 millones de personas) padece pérdida de audición discapacitante, con proyecciones de más de 900 millones para 2050.

¿Qué es la Cofosis o Anacusia?

La cofosis es la pérdida total de audición, lo que significa que el individuo no percibe ningún sonido. La audición se produce cuando las ondas sonoras que viajan por el aire se transforman en señales eléctricas en el cerebro a través del nervio auditivo.

El proceso auditivo implica varias etapas:

  • En el oído externo, el canal auditivo conduce las ondas sonoras hasta el tímpano.
  • Los huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo) amplifican las vibraciones de las ondas de sonido.
  • Estas vibraciones llegan a la cóclea, en el oído interno, donde un líquido vibra y transmite la información a la membrana basilar.
  • En la membrana basilar, las células ciliadas se mueven a partir del movimiento de la membrana, generando impulsos nerviosos.

La cofosis es el resultado de un daño irreparable en estas estructuras auditivas, generalmente en el oído interno (cóclea) o en el nervio auditivo (cofosis neurosensorial).

Causas y Tipos de Cofosis

Las causas de la cofosis o anacusia pueden ser congénitas (presentes al nacer) o adquiridas (desarrolladas más tarde en la vida).

Causas Congénitas

  • Base genética: En muchos casos de cofosis de inicio temprano, el oído interno no se desarrolla correctamente (malformaciones cocleares).
  • Complicaciones perinatales: Prematuridad, falta de oxígeno al nacer (anoxia) o infecciones durante el embarazo (como rubéola).

Causas Adquiridas

  • Enfermedades: Un trastorno común es el síndrome de Ménière, que afecta al oído interno y provoca mareos, tinnitus, pérdida de audición fluctuante y sensación de presión. También puede ser consecuencia de un incorrecto o incompleto tratamiento de otros trastornos.
  • Traumatismos graves: Lesiones en el oído o la cabeza pueden causar daño irreparable.
  • Infecciones severas: Ciertas infecciones pueden afectar las estructuras auditivas.
  • Exposición prolongada a ruidos: La pérdida auditiva inducida por el ruido es una causa evitable de cofosis adquirida.
  • Medicamentos ototóxicos: Ciertos antibióticos, algunos quimioterápicos y determinados diuréticos pueden lesionar irreversiblemente el oído interno.

Clasificación de la Cofosis

La cofosis se clasifica según el número de oídos afectados:

  • Cofosis unilateral: La afección solo afecta a uno de los oídos. Aunque permite la escucha por un oído, provoca un desequilibrio que puede ser frustrante.
  • Cofosis bilateral: La deficiencia auditiva se produce en los dos oídos. Este es un desafío mucho mayor, afectando la comunicación, la seguridad y la conexión con el entorno.

Video explicativo sobre la Perdida Auditiva Neurosensorial | MED-EL

Impacto de la Cofosis en la Vida Diaria

El impacto de la cofosis, especialmente la bilateral, va mucho más allá de la incapacidad física de oír. El impacto emocional y social puede ser devastador:

  • Aislamiento social: La comunicación se vuelve una tarea extenuante. El miedo al fracaso comunicativo o la necesidad constante de pedir repetición lleva a muchas personas a evitar situaciones sociales, resultando en aislamiento.
  • Estrés y fatiga auditiva: Incluso con ayudas tecnológicas, el esfuerzo constante por interpretar señales visuales o por enfocar la atención en el entorno genera una fatiga mental significativa.
  • Depresión y ansiedad: La frustración crónica, la sensación de exclusión y la dificultad para mantener relaciones pueden desencadenar problemas de salud mental como depresión y ansiedad.
  • Problemas de seguridad: La incapacidad de escuchar alarmas, bocinas o vehículos representa un riesgo real de seguridad.

Es fundamental que, además del tratamiento audiológico, se brinde apoyo psicológico y se promueva la participación en grupos de apoyo para manejar estos efectos.

Diagnóstico y Evaluación para Implantes

El diagnóstico de sordera profunda y la evaluación para implantes es un proceso minucioso y altamente especializado. No basta con confirmar que la persona no escucha; es necesario determinar la causa y la viabilidad de la intervención.

Pruebas Diagnósticas

  • Audiometría profunda: Se utilizan equipos especializados para medir la respuesta a sonidos de alta intensidad. Es el primer paso para detectar si hay una pérdida de audición.
  • Pruebas de reflejos acústicos: Miden la respuesta del oído medio ante un sonido fuerte (aunque suelen estar ausentes en la cofosis).
  • Potenciales Evocados Auditivos del Tronco Encefálico (ABR): Esta prueba mide la respuesta eléctrica del nervio auditivo al sonido, lo que ayuda a determinar si el problema reside en el oído interno o en las vías nerviosas centrales.
  • Logoaudiometría (audiometría verbal): Una prueba complementaria para evaluar la comprensión del lenguaje.
  • Estudios de imagen (TAC y RMN): Se realizan tomografías computarizadas (TAC) y resonancias magnéticas (RMN) para visualizar la estructura del oído interno y el nervio auditivo. Estas imágenes son esenciales para planificar una cirugía de implante coclear, asegurando que la cóclea esté estructuralmente apta para recibir el electrodo.

Se considera que una persona tiene discapacidad auditiva cuando la pérdida de audición es superior a 25 dB, según la OMS. A partir de este grado de sordera, la persona enfrenta barreras comunicativas importantes y problemas para llevar una vida normal.

Grados de Hipoacusia

Aunque la cofosis es la pérdida total, es útil entender los grados de hipoacusia:

  • Audición normal: Se puede oír cualquier sonido suave.
  • Hipoacusia leve: Problemas de entendimiento cuando el sonido es bajo o está lejos.
  • Hipoacusia moderada: La pérdida está entre 41 y 70 dB. Solo se oye si elevan bastante la voz. En el rango de 41-55 dB, se necesita el uso de audífonos, pero sin ellos se escucha cuando se eleva la voz.
  • Hipoacusia severa: La pérdida auditiva está entre 71 y 90 dB. Solo se es capaz de escuchar ruidos muy fuertes.
  • Hipoacusia profunda: La pérdida está entre 91 y 119 dB. El problema ya es bastante considerable. Con audífonos tendrán una audición deficiente y precisarán información visual.

Soluciones y Tratamientos: El Implante Coclear

Históricamente, el pronóstico para la cofosis era limitado, pero los avances tecnológicos en audiología han abierto un nuevo panorama de posibilidades, especialmente a través de la implantología. En la cofosis neurosensorial, el implante coclear (IC) representa la principal y más efectiva solución. A diferencia de los audífonos, que solo amplifican el sonido, el IC actúa como un sustituto funcional del oído interno dañado.

¿Cómo funciona el implante coclear?

El implante tiene un componente externo (procesador de sonido) que capta el sonido y lo convierte en señales digitales. Estas señales se envían a un componente interno (imán y electrodo) que se inserta quirúrgicamente en la cóclea. Este electrodo estimula directamente el nervio auditivo, permitiendo al cerebro percibir el sonido.

Infografía del funcionamiento de un implante coclear

Candidatos al Implante Coclear

Los implantes cocleares son especialmente beneficiosos para pacientes con cofosis bilateral que han tenido una comunicación oral previa (postlocutiva) o niños pequeños (prelocutivos). El diagnóstico de sordera profunda y la evaluación para implantes es estricto y multidisciplinario, involucrando a audiólogos, cirujanos y terapeutas del habla.

En el caso de la cofosis unilateral, si no se puede revertir, a menudo es necesario el ajuste de una prótesis auditiva, como un audífono, en el oído afectado. En algunos casos, también se puede recurrir a osteointegrados.

Reversibilidad de la Cofosis

La cofosis o anacusia, en ocasiones, puede ser reversible. Esto dependerá del origen de la lesión. En cofosis irreversible, se intenta revertir el problema con audífonos y, en algunos casos, con osteointegrados o un implante coclear. El abordaje más habitual pone en juego ayudas auditivas para paliar la pérdida de audición. La elección de una u otra fórmula depende del alcance del trastorno, si es unilateral o bilateral, el origen de la lesión y la edad del paciente.

La Importancia de la Rehabilitación y el Apoyo

La rehabilitación post-quirúrgica es fundamental para que el cerebro aprenda a interpretar las nuevas señales eléctricas del implante coclear. Los centros especializados en salud auditiva se posicionan como referentes al guiar a los pacientes a través del complejo proceso de evaluación, elección del implante adecuado y la rehabilitación.

La cofosis es una condición que exige un enfoque especializado, pero no representa el final de la comunicación. Con un diagnóstico de sordera profunda y evaluación para implantes, el silencio total puede ser reemplazado por un mundo de sonidos y oportunidades. El viaje hacia la audición puede ser largo, pero los resultados pueden ser transformadores. El primer paso es siempre una evaluación profesional e informada.

Comunicación con personas con pérdida auditiva

Comunicarse efectivamente con un ser querido que tiene pérdida auditiva es una habilidad que pueden aprender todos los que interactúan. Las modificaciones en el hogar no solo mejoran la comunicación, sino que también aumentan la seguridad y la autonomía.

  • Llama su atención antes de hablar: Si tu familiar está mirando hacia otro lado o distraído, no comiences la conversación esperando que escuche.
  • Habla con claridad y a ritmo natural: Vocaliza bien pero sin exagerar. No es necesario gritar, ya que gritar a menudo distorsiona más el sonido que ayuda, pero sí deben escuchar tu voz claramente.
  • Apóyate en el lenguaje corporal: Si hablas de algo alegre, sonríe. Si es importante, usa gestos para enfatizar.
  • No pierdas la paciencia y no seas condescendiente: Una de las mayores frustraciones para personas con pérdida auditiva es sentir que son una carga o que otros se impacientan con ellas.
  • Involucra a tu ser querido en las conversaciones: En reuniones familiares o sociales es muy fácil que las personas con pérdida auditiva se sientan excluidas.

Video explicativo sobre la Perdida Auditiva Neurosensorial | MED-EL

Programas de Salud Pública para la Hipoacusia

El Ministerio de Salud de Chile ha incorporado al listado de Garantías Explícitas en Salud (GES) o AUGE varias patologías relacionadas con la hipoacusia, garantizando acceso, calidad, protección financiera y oportunidad en el tratamiento. Estas incluyen:

  • Hipoacusia bilateral en personas de 65 años y más que requieren uso de audífono (Patología GES N°56): Afecta al 52,4% de este grupo etario en Chile, siendo mayor en hombres. Las personas con pérdida auditiva moderada (mayor a 40 dB en ambos oídos) pueden acceder a tratamiento con un audífono y seguimiento, y a un segundo audífono después de un año, con cobertura financiera según su afiliación de salud.
  • Hipoacusia neurosensorial bilateral del prematuro (N°59): Afecta a 2 a 5 de cada 1.000 recién nacidos vivos. Incluye a prematuros menores de 32 semanas de gestación y/o con peso menor a 1500 gramos. Garantiza tamizaje auditivo, confirmación diagnóstica antes de los 3 meses de vida corregida, y tratamiento con audífono bilateral o implante coclear si está indicado. Se cubre el cambio de procesador y accesorios del implante coclear según indicación médica y vida útil.
  • Tratamiento de hipoacusia moderada, severa o profunda en menores de 4 años (N°77): Cubre a niños menores de 4 años con diagnóstico confirmado de hipoacusia neurosensorial uni o bilateral mayor a 40 dB. Otorga cobertura de uno o dos audífonos, configurados y calibrados según las necesidades del niño, hasta el implante coclear, que es una alternativa recomendable cuando los audífonos no brindan estimulación auditiva completa para los sonidos del habla.

Adicionalmente, la Ley Ricarte Soto (Ley 20.850) en Chile incluye el "Dispositivo de Implante Coclear unilateral para Hipoacusia Sensorioneural Bilateral Severa o Profunda Postlocutiva". Esta ley garantiza el acceso a un implante coclear unilateral para personas mayores de 4 años, con lenguaje oral desarrollado (postlocutivo), que presenten hipoacusia sensorioneural bilateral mayor a 70 dB y que no tengan beneficio comprobado con audífonos, o con hipoacusia sensorioneural bilateral mayor a 90 dB. La ley garantiza el implante, el recambio de accesorios según vida útil y el reemplazo del procesador cada 5 años.

Estos programas son fundamentales para ayudar a las personas con hipoacusia y es crucial que médicos y ciudadanos estén al tanto de estas garantías, ya que la hipoacusia es una enfermedad frecuente con importantes implicancias en la vida de quienes la padecen y sus familiares.

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