Es común asociar el juego a la infancia y al desarrollo de los niños y niñas. Sin embargo, con el paso del tiempo, los juegos evolucionan para convertirse en dinámicas grupales para adolescentes y actividades recreativas para los adultos. A menudo, el espacio de juego es estructurado por medio de tableros específicos, dispositivos móviles y electrónicos, o simplemente el tiempo dedicado a la recreación es cada vez menor en la rutina de productividad.
En el juego del adulto se identifican emociones y sensaciones de la niñez, volviéndose una instancia de identificación personal y desarrollo emocional. Como señala Henri Wallon, "la característica fundamental del juego del adulto la encontramos en el “permiso” que el individuo se concede para jugar. Permiso que es una “tregua” en la que se suspenden todas aquellas obligaciones y necesidades habituales” (Cámara, A. 2012).
Los Beneficios del Juego en la Tercera Edad
El juego es una de las actividades más completas y posee un enfoque claramente terapéutico, resultando siempre recomendable para mejorar el bienestar integral, independientemente de la edad. Promueve la creatividad y la flexibilidad mental, aprovechando la plasticidad cerebral y la constante posibilidad de aprendizaje a lo largo de la vida.
Los juegos y las actividades lúdicas contribuyen a la salud de las personas mayores por medio del “desarrollo de cualidades físicas, afectivas, sociales, intelectuales de la persona, e inciden sobre el ambiente y la vida del propio grupo: es un estímulo global” (Cámara, A. 2012). El juego se convierte en un medio para combatir la inmovilidad y favorecer la autonomía personal, otorgando un espacio idóneo para resolver problemas de la realidad en contextos de simulación y recreación personal. Esto permite que la persona ponga a prueba su experiencia, sus aprendizajes y resuelva desde su manifestación personal.
Estimulación Cognitiva
La estimulación a nivel cognitivo es fundamental en adultos mayores para evitar o retrasar el deterioro natural en funciones como la memorización, el habla, la atención y la percepción. El objetivo es que las personas no pierdan su independencia en la vida diaria, se mantengan motivadas a adquirir nuevos conocimientos, nutran su autoestima al crear nuevas rutinas y estimulen sus sentidos: tacto, vista, oído.
La memoria suele verse afectada con la edad, siendo crucial realizar actividades cognitivas específicas. La buena noticia es que este proceso no siempre es inevitable; el deterioro cognitivo puede prevenirse o, en el peor de los casos, ralentizarse.
Bienestar Físico
La promoción de espacios para actividades físicas contribuye a que las personas mayores deseen mantenerse más activas. Entre los beneficios se encuentran: reducir los niveles de glucosa en sangre, controlar la hipertensión arterial y prevenir daños renales, retardar o mejorar padecimientos cardiovasculares, reducir los estragos de enfermedades en las articulaciones e incrementar la masa muscular, que en edades avanzadas tiende a disminuir notablemente.
La actividad física moderada es fundamental para el bienestar integral, ya que desde el punto de vista psicológico, el ejercicio libera serotonina, una sustancia esencial para prevenir depresión y ansiedad.
Salud Emocional y Social
En todo momento de nuestras vidas valoramos sentirnos parte de un grupo o círculo de personas que comparten intereses, ideas y proyectos. Participar en actividades de ocio y tiempo libre se ha identificado como un factor predictor de satisfacción vital en las personas mayores. Esto es primordial para quienes viven solos y cuya convivencia social se ha visto reducida, ya que el aislamiento social y el abandono de la rutina diaria son los principales factores de riesgo para padecer trastornos neurocognitivos.
Los juegos didácticos y dinámicas divertidas no solo permiten mantener la autonomía y mejorar las capacidades psicomotrices y cognitivas, sino que también fortalecen la socialización placentera y el sentido de pertenencia dentro de la comunidad.
Desafíos y Necesidades de las Personas Mayores
En nuestra sociedad, las personas mayores están expuestas a una serie de necesidades diversas, asociadas a las áreas física, mental y social. Estas incluyen el proceso de jubilación, el aumento del tiempo libre, el acceso a recursos sociales, el soporte familiar, la disminución de ingresos económicos, la pérdida de vínculos sociales y la prevalencia de enfermedades asociadas al envejecimiento, entre otras. Dependiendo de cómo cada persona resuelva estas necesidades, podría exponerse a estados de pérdida de funcionalidad e independencia.
El Programa "Seguir Creciendo" de Fundación VOA
Fundación VOA articula el programa "Seguir Creciendo Estimulación Cognitiva" para la persona mayor, implementado en más de 10 Centros Día de la Región Metropolitana e impactando a cerca de 350 usuarios. Este programa ha comprobado in situ la importancia de generar espacios donde las personas mayores pueden ser agentes activos de sus procesos de cuidados de salud cognitiva.
El Programa Seguir Creciendo es un claro ejemplo de innovación social y educativa con impacto real en la comunidad, siendo una de las motivaciones para que las personas mayores continúen asistiendo a los centros. Además, se ha detectado que, con la progresiva vuelta a la presencialidad, los beneficiados agradecen que los elementos del programa (Kit Braintoys) sean para ellos, permitiéndoles llevar a casa actividades que disfrutan en los Centros Diurnos.
Constanza Contreras, Coordinadora Ejecutiva de SeniorLab, destaca la importancia de las capacidades instaladas que el programa deja en las comunidades. La fundación demuestra una disposición a la mejora constante de su programa, incorporando los avances científicos en temas de vejez y envejecimiento. Esto se transmite a quienes implementan el programa en los centros diurnos, a través de la instalación de conocimientos y herramientas sobre habilidades cognitivas, mostrando no solo cómo utilizar los elementos del kit, sino también aportando a los equipos profesionales distintos conocimientos.

Características de una Sala de Juegos Ideal para Adultos Mayores
Para que la recreación en la tercera edad se lleve a cabo de forma exitosa, se deben implicar actividades con las que las personas mayores se puedan identificar, que les ofrezcan un propósito y beneficios para su vida diaria, considerando sus pasatiempos, capacidades físicas y mentales, y su propia forma de invertir su tiempo.
La problemática actual surge porque la mayor parte de los espacios públicos están pensados primordialmente para niños, jóvenes y adultos jóvenes. Muy pocos se ajustan genuinamente a las necesidades de una persona mayor, que requiere de:
- Áreas cómodas, tranquilas e higiénicas.
- Sanitarios seguros y bien equipados.
- Accesos y caminos con buena estructura y señalización adecuada.
- Bancas y cubiertas al aire libre, para guarecerse del sol y la lluvia.
- Superficies adecuadas y seguras en rampas o accesos.
- Áreas exclusivas para actividades de las personas mayores.
Ideas de Juegos y Actividades para Salas y Centros
En los centros para adultos mayores, se destinan recursos significativos a actividades psicosociales. A continuación, se presentan diversas actividades recreativas y didácticas que pueden implementarse en una sala de juegos o un centro para adultos mayores, adaptadas a sus características, necesidades y preferencias:
Juegos de Mesa y Estrategia
- Dominó, parchís y cartas: Son actividades recreativas muy beneficiosas para activar la mente de los adultos mayores, así como juegos de estrategia como el póker, ajedrez y damas chinas. También se pueden organizar partidas de bridge.
- Scrabble: Excelente para la cognición y la coordinación ojo-mano.
- Juegos de conversación: Existen juegos de mesa que permiten a los participantes explorar sus historias personales desde la infancia hasta el presente.
- La Ludoteca puede contar con un fondo lúdico que incluye juegos de mesa tradicionales y alternativos adecuados, como juegos de fichas, de tableros, de construcción, etc.

Actividades de Estimulación Cognitiva y Memoria
- Adivina la canción: Se seleccionan fragmentos de canciones populares y conocidas. Tras escuchar la melodía, los residentes deben adivinar el título. La dificultad puede ajustarse pidiendo también el nombre del cantante o reduciéndola al pedir solo que canten el estribillo.
- Cartas escondidas: Se seleccionan varias cartas que se muestran brevemente. Después, se recogen y se vuelven a colocar sobre la mesa ocultando una carta. Los participantes deben adivinar qué carta está escondida. Este juego didáctico y sencillo se adapta perfectamente a personas con distintos niveles de deterioro cognitivo.
- Palabras encadenadas: Una dinámica divertida ideal que combina entretenimiento con estimulación cognitiva. Consiste en decir una palabra que comience por la última letra de la anterior (por ejemplo: gato - oveja - avión).
- Rompecabezas: Hacer rompecabezas en grupo es una forma divertida de interactuar, ayudándose mutuamente a armar las piezas. Existen rompecabezas diseñados específicamente para todas las habilidades, con imágenes que ayudan a evocar recuerdos y conversaciones.
- Club de lectura: En una sala tranquila, se lee un libro en voz alta al grupo, permitiendo que las personas discutan la historia y compartan sus opiniones. Algunos pueden simplemente disfrutar escuchando y sintiéndose parte de un grupo social.
- Actividades de reminiscencia: Pedir a los participantes que narren, en voz alta, un recuerdo breve de su infancia. Después, se les pregunta sobre las anécdotas contadas por sus compañeros. Otra opción es pedir que traigan una foto de un ser querido o un evento memorable para compartir con el grupo.
Actividades Físicas y de Psicomotricidad
En los centros, se aboga por un envejecimiento activo, animando a los residentes a practicar juegos de psicomotricidad adaptados a sus capacidades motoras.
- Juegos tradicionales y deportes moderados: La petanca, el minigolf, o los bolos de jardín permiten disfrutar del aire libre y el entorno, proporcionando ejercicio físico y oportunidades de socialización.
- Dardos o lanzar aros: Jugar a los dardos es excelente para desarrollar la coordinación, mejorar el pulso y regular la fuerza. Cuando existe algún deterioro visual, lanzar aros es una alternativa perfecta. Se trazan tres marcas en el suelo con distintas puntuaciones según la distancia.
- Paloma blanca, paloma negra: Este juego puede jugarse en interiores si hay espacio despejado. Los participantes se colocan en línea en un extremo, y el director del juego se ubica en el otro extremo, de espaldas a ellos. El director avisa diciendo "paloma blanca, paloma negra" antes de girarse. Los participantes deben quedarse quietos hasta que el director se gire de nuevo. Si el director ve a alguien moverse, lo envía de vuelta a la línea de salida.
- Grupos de caminata: Organizar grupos de caminata suave por un jardín o parque local fomenta el ejercicio ligero y la interacción social.
- Baile: Organizar bailes de té o sesiones de baile con canciones favoritas puede ser muy disfrutable.
- Búsqueda de huevos de pascua: Una actividad agradable que consiste en esconder huevos de pascua por el jardín o patio para que los adultos mayores los encuentren.
- Carrera de canicas o la patata caliente: Juegos clásicos de grupo que estimulan visualmente, provocan risas y fomentan el pensamiento rápido.
Talleres de psicomotricidad para personas mayores
Actividades Creativas y Artesanales
- Talleres creativos: Taller de lectura y escritura, pintura o dibujo, manualidades como tejido, bordado y collage, alfarería, jardinería y carpintería. Estas actividades son una excelente manera de que los residentes interactúen con familiares más jóvenes durante las visitas.
- Confección de colchas, ganchillo y tejido: Estas actividades son excelentes para grupos, trabajando con las manos lo cual es una terapia tanto mental como física.
Actividades Sensoriales y de Bienestar
- Clases de cocina y repostería: Fáciles de organizar en pequeños grupos, donde cada persona puede asumir una tarea, involucrando los sentidos y fomentando el trabajo en equipo.
- Meditación en grupo: Una fantástica actividad para ayudar a los residentes a relajarse. En una sala tranquila y con luz tenue, se puede poner música suave y una meditación guiada.
- Exploración de aromas: Introducir una serie de olores a los residentes y pedirles que discutan qué les evocan.
- Día de spa: Invitar a un salón local a organizar un día de spa para los residentes, que incluya lavado de cabello, pintura de uñas o masajes. El uso de aceites esenciales y música relajante puede crear un ambiente relajante.
Actividades de Socialización y Tareas Cotidianas
- Noche de cine: Reunir a los residentes y proyectar una película muy querida. También se pueden exhibir conciertos en vivo, musicales, ballets y óperas.
- Ayudar con tareas domésticas: Permitir que los residentes ayuden con el lavado de platos, por ejemplo, turnándose para lavar, secar y guardar los artículos. Las personas disfrutarán sintiéndose útiles y sentirán orgullo una vez completada la tarea.
El Rol Fundamental de Residencias y Centros de Día
Las residencias de adultos mayores y los centros de día desempeñan un papel fundamental como espacios recreativos que promueven el envejecimiento activo y saludable. Estos entornos no solo permiten mantener la autonomía y mejorar las capacidades psicomotrices y cognitivas a través de juegos didácticos y dinámicas divertidas, sino que también fortalecen la socialización placentera y el sentido de pertenencia dentro de la comunidad. Hoy en día, las políticas públicas y las recomendaciones internacionales posicionan como relevantes las estrategias de prevención en el abordaje de las necesidades de las personas mayores.
Ahora que ya conoces los múltiples beneficios de estas dinámicas recreativas y juegos didácticos para adultos mayores, ¡no hay excusa para no comenzar a disfrutarlos desde hoy mismo!