Desde 1994, el sistema de pensiones sueco experimentó una transformación significativa, pasando de un modelo de reparto con beneficio definido a uno que incorpora dos tipos de cuentas individuales: una de Capitalización Individual y otra de Cuentas Nocionales. Esta reforma, aprobada por el parlamento sueco en 1994 e implementada en 1998, fue el resultado de un amplio consenso entre los partidos políticos, buscando la sostenibilidad financiera del sistema frente al envejecimiento de la población y la disminución de la natalidad.

Estructura del Modelo Sueco de Pensiones
El sistema sueco actual se compone de tres elementos fundamentales:
- Una pensión mínima, de carácter no contributivo, financiada con ingresos tributarios generales y destinada a quienes no alcanzan una pensión suficiente.
- Un plan basado en las Cuentas Nocionales, financiado por reparto (CIR).
- Un plan de cuentas individuales capitalizadas de contribución definida (CIC), respaldado por activos financieros.
Cuentas Nocionales: El Pilar Principal
La parte principal del sistema se basa en las cuentas nocionales, que constituyen el Pilar I sueco de reparto. Este componente se alimenta de una cotización obligatoria del 16% del salario bruto (pagada por la empresa), que se inscribe en una cuenta a nombre de cada trabajador. Es crucial entender que este capital es “nocional” o ficticio; las cotizaciones de cada año se destinan al pago de las pensiones del año en curso, sin la adquisición de activos financieros como en los sistemas de capitalización. Este capital ficticio se actualiza anualmente con un porcentaje basado en la evolución del salario medio del país, simulando una rentabilidad.
José Manuel Jiménez | Conoce en 1 minuto… las características de un sistema de cuentas nocionales
En el momento de la jubilación, el saldo de la cuenta nocional representa el valor actualizado de las pensiones futuras. La pensión inicial se calcula dividiendo este saldo final por un factor que considera la esperanza de vida estimada para la generación del jubilado y una tasa nocional de actualización. Además, el sistema sueco introduce un porcentaje del 1,6% que anticipa la revalorización anual futura de las pensiones, resultando en una pensión inicial superior y una tasa bruta de reemplazo (TBR) mayor. Como contrapartida, las revalorizaciones anuales se calculan deduciendo este 1,6% del crecimiento del salario medio.
Mecanismo de Equilibrio Automático (Balanstal)
Una característica distintiva de las cuentas nocionales es su orientación al mantenimiento del equilibrio financiero. Para ello, se introduce un mecanismo automático de ajuste denominado “Balanstal”. Este calcula la ratio entre los activos y pasivos del sistema. Si la ratio es inferior a 1 (los pasivos superan a los activos), se ajusta tanto el rendimiento de las cuentas nocionales como el porcentaje de revalorización de las pensiones, lo que puede llevar a una disminución real de las pensiones en curso. Este ajuste busca garantizar el equilibrio del sistema en todo momento, pero se produce a costa de reducir tanto el acumulado nocional como las pensiones reales de los jubilados.
Cuentas de Capitalización Individual: El Pilar Complementario
Paralelamente a las cuentas nocionales, el sistema sueco incluye una cuenta individual de capitalización real. Una cotización obligatoria del 2,5% (el 13,5% de la cotización total del 18%) se destina a esta cuenta, invirtiéndose en activos financieros. Los cotizantes tienen libertad para elegir los fondos de inversión, existiendo un fondo por defecto para quienes no eligen. La pensión final, conocida como “pensión premium”, depende de los rendimientos financieros efectivos de estas inversiones. Aunque su impacto es limitado (representa el 13,5% de lo cotizado), introduce un elemento de incertidumbre inherente a los sistemas de capitalización, con la posibilidad de rendimientos negativos en caso de crisis.

Pilar Voluntario o Complementario
Finalmente, existe un tercer pilar en Suecia, aunque no es obligatorio, cubre al 90% de los trabajadores, que suelen aportar en torno a un 4,5% de media de su salario base. A diferencia del Pilar II español, que es voluntario, el sistema sueco es prácticamente universal en este aspecto.
Transparencia y Desafíos del Sistema Sueco
Un elemento clave del sistema sueco es la transparencia de la información. El gobierno envía anualmente a cada ciudadano el “sobre naranja”, una comunicación detallada sobre el estado de su cuenta virtual, fomentando la conciencia sobre sus aportaciones y futuras pensiones.
A pesar de su reconocimiento internacional como un modelo financieramente sostenible, el sistema sueco no está exento de críticas y desafíos. En 2021, la Agencia Estatal de Pensiones sueca propuso una evaluación pública del sistema, señalando que, en la práctica, las bajas tasas de reemplazo han llevado a una importancia creciente de la parte no contributiva garantizada, asemejándose a un sistema de pensión igual para todos en lugar de uno basado en los ingresos. Este cuestionamiento, apenas veinte años después de su implementación, sugiere la necesidad de un análisis pormenorizado antes de considerarlo un modelo a imitar ciegamente.
Análisis y Comparación con Otros Sistemas
Desde 1994, el sistema sueco está formado por dos cuentas individuales: una de Capitalización Individual y otra de Cuentas Nocionales. La primera es similar al caso chileno: las cotizaciones del trabajador se depositan en su propia cuenta y se invierten en el mercado financiero y la pensión se determina sobre la base del ahorro de esa cuenta. La novedad radica en la Cuenta Nocional: las cotizaciones del trabajador financian las actuales pensiones (reparto) y se registran en su cuenta individual ficticia, a la que se le aplica una simulación de rentabilidad (igual al crecimiento del salario promedio del país).
Ejemplo Práctico de Impacto en las Pensiones
Para ilustrar el impacto de las Cuentas Nocionales, consideremos un hombre que trabajó en Chile entre 1988 y 2019, con un sueldo imponible de 17,85 UF ($500.000 en moneda de 2019). Si el 16,5% de su sueldo se hubiera depositado en una cuenta de Capitalización Individual, su pensión ascendería a $540.453. Sin embargo, si hubiera depositado el 10,5% en Capitalización Individual y el 6% en Cuentas Nocionales, su pensión sería de $458.577 (en moneda de 2019), lo que representa una diferencia anual de aproximadamente $1 millón de pesos.
Esta simulación sugiere que las Cuentas Nocionales son menos eficientes en transformar el ahorro en pensión que la Capitalización Individual. Su existencia en Suecia se explica como una medida para aliviar la carga del Estado durante la transición desde el antiguo sistema de reparto con beneficio definido, que se volvió financieramente insostenible debido al envejecimiento de la población.
¿Es el Modelo Sueco Adecuado para Otros Países?
Expertos y gobiernos, como el de Gabriel Boric en Chile, han considerado el sistema sueco como referencia para sus propias reformas. Sin embargo, la implementación de un sistema de cuentas nocionales, que prioriza el equilibrio financiero por encima de la suficiencia de las pensiones, presenta desafíos significativos.
Cuestiones a Considerar
- Tasa de Cotización: Es fundamental establecer una tasa de cotización suficiente para asegurar pensiones dignas sin recortes.
- Mecanismo de Equilibrio: El ajuste automático del equilibrio financiero, que recae únicamente en cotizantes y pensionistas, es cuestionable. Deberían explorarse otras opciones, como el aumento de los ingresos.
- Variaciones de la Población Ocupada: La elección de la tasa de crecimiento del salario medio como rendimiento nocional, en lugar de la masa salarial, puede generar desequilibrios ante variaciones en la población ocupada.
- Riesgo de Longevidad: En el sistema sueco, el aumento de la esperanza de vida recae íntegramente sobre los pensionistas, lo que resulta problemático, ya que la esperanza de vida es una variable social.
- Transición: La transición de un sistema a otro es larga y costosa, y debe garantizarse que no perjudique a ninguna categoría de cotizantes.
El modelo sueco ofrece bajas tasas de reemplazo (62,3% en 2023 para un jubilado a los 70 años, incluyendo la pensión premium), inferiores a las de otros países como España (80,4% para un jubilado a los 67 años). Esto se debe a la elección de parámetros y a unas tasas de cotización reducidas, además del mecanismo automático de ajuste que prioriza el equilibrio financiero.
Si bien los altos rendimientos de los fondos de la pensión "premium" han beneficiado a las pensiones suecas en los últimos años, esta tendencia podría no ser sostenible o incluso revertirse. Por lo tanto, no sería conveniente replicar acríticamente el modelo sueco e instalar Cuentas Nocionales si el objetivo es aumentar las pensiones, especialmente en un contexto de envejecimiento de la población y la necesidad de abandonar esquemas de reparto que se han vuelto insostenibles.