El atrapamiento del nervio cubital, también conocido como síndrome del túnel cubital o neuropatía cubital, es una condición que ocurre cuando el nervio cubital (o ulnar), uno de los tres nervios principales del brazo, se comprime o irrita. Este nervio se extiende desde el cuello, pasando por la cara interna del brazo, hasta llegar a la mano. Es fundamental para la sensibilidad del dedo meñique y la mitad del dedo anular, además de controlar muchos músculos de la mano y algunos del antebrazo, lo que permite realizar movimientos finos y tener un agarre fuerte.
Esta afección es similar al síndrome del túnel carpiano, pero en el caso del atrapamiento cubital, la compresión del nervio ocurre con mayor frecuencia a nivel del codo, específicamente cuando pasa a través de un túnel óseo en la zona del epicóndilo medial.

Causas del Atrapamiento del Nervio Cubital
La compresión del nervio cubital puede deberse a diversos factores, muchos de los cuales están relacionados con el uso diario del brazo y el codo. Las causas pueden incluir:
- Movimiento repetitivo del codo: Realizar movimientos repetidos del codo puede irritar y comprimir el nervio.
- Flexión prolongada del codo: Mantener el codo doblado durante largos periodos es una de las causas más frecuentes. Esto ocurre al dormir con el codo flexionado, al trabajar en el computador apoyando el codo sobre la mesa, o al manejar con el codo apoyado en la ventana.
- Apoyo constante sobre el codo: Debido a que el nervio cubital pasa cerca de la superficie de la piel a la altura del codo (conocido como «hueso de la risa»), se daña con facilidad al apoyar el codo repetidamente.
- Actividades deportivas: Es común en deportistas lanzadores, como los jugadores de béisbol, debido a que el mecanismo de lanzamiento produce una tensión en valgo sobre el codo. Esto puede causar que el codo se hiperextienda o que la flexión del codo disminuya el espacio por donde transcurre el nervio, elongándolo y dañándolo.
- Subluxación del nervio cubital: En algunos pacientes, la inestabilidad del nervio a nivel del codo aumenta el roce con el surco óseo, provocando mayor sensibilidad y síntomas.
- Anomalías óseas o crecimientos anómalos: La presencia de estructuras óseas anormales alrededor del codo o la muñeca puede comprimir el nervio.
- Factores médicos asociados: Algunas afecciones de salud y medicamentos pueden influir. Factores de riesgo incluyen:
- Edad: Los adultos son más propensos a la neuropatía cubital.
- Sexo: Los hombres desarrollan esta condición con más frecuencia.
- Sobrepeso: Mantener un peso saludable alivia la tensión nerviosa excesiva.
Síntomas del Atrapamiento del Nervio Cubital
Los signos de neuropatía cubital varían en gravedad y pueden ir desde molestias leves hasta dificultades significativas para usar la mano. Entre los síntomas más comunes se incluyen:
- Hormigueo y entumecimiento: Principalmente en el dedo meñique y en la mitad del dedo anular del lado afectado. Esta sensación puede también recorrer el antebrazo por la cara interna.
- Debilidad en las manos: Afecta la fuerza de agarre y el control motor fino, haciendo que la mano se debilite, especialmente el meñique y el anular. La debilidad también dificulta la maniobra de pinzado con los dedos pulgar e índice y reduce la capacidad de agarre.
- Problemas de coordinación: Dificultan los movimientos precisos de los dedos y pueden generar un aumento de la torpeza.
- Dolor o molestias: El paciente puede experimentar dolor de carácter eléctrico o una sensación de hormigueo que recorre el codo, el antebrazo y compromete el dedo meñique y el anular. El dolor puede presentarse en la zona de compresión nerviosa, como la parte interna del codo o la muñeca.
- Reducción del tamaño y la fuerza muscular: En casos severos, puede generarse atrofia muscular (desgaste muscular) en la mano afectada.
- Posiciones desencadenantes: Las posiciones que mantienen el codo flexionado (como usar el computador o hablar por teléfono) suelen desencadenar o agravar los síntomas al comprimir el nervio.
Diagnóstico del Atrapamiento del Nervio Cubital
El éxito del tratamiento depende de un diagnóstico preciso, que combina la historia clínica del paciente, una exploración física y pruebas especializadas para determinar la gravedad y las causas de la compresión. El proceso de diagnóstico incluye:
- Evaluación física: El médico evaluará la fuerza, la sensibilidad y los reflejos en la zona afectada, realizando un examen físico detallado de los sitios de compresión del nervio cubital.
- Examen de Tinel: Consiste en golpecitos suaves sobre el nervio cubital para inducir hormigueo, lo que ayuda a diagnosticar la irritación o compresión del nervio.
- Prueba de Phalen: Una prueba de flexión de la muñeca para producir o agravar los síntomas, útil en el diagnóstico de la compresión relacionada con la muñeca.
- Estudios de conducción nerviosa: Miden los impulsos eléctricos del nervio cubital para determinar su velocidad y fuerza, ayudando a descubrir compresiones o lesiones y a evaluar el sitio exacto de la compresión.
- Electromiografía: Mide la actividad eléctrica muscular para detectar la afectación muscular y las lesiones nerviosas.
- Estudios de imagen:
- Resonancia Magnética (RM) o Ecografía: Permiten examinar las estructuras que rodean al nervio cubital y detectar posibles focos de compresión, así como descartar causas de compresión externa.
- Radiografías: Se utilizan para evaluar las estructuras óseas alrededor del codo y la muñeca en busca de signos de anomalías.
Opciones de Tratamiento
El tratamiento del atrapamiento del nervio cubital se centra en aliviar los síntomas, reducir la compresión del nervio y recuperar la funcionalidad de la mano. Se determina en función de la causa y la intensidad de los síntomas.
Tratamiento Conservador (No Quirúrgico)
Se realiza en los casos leves o cuando los síntomas están recién iniciados. Incluye:
- Medicamentos: El uso de antiinflamatorios no esteroideos (como ibuprofeno y naproxeno) y analgésicos ayuda a reducir la inflamación y aliviar el dolor. En algunos casos, se puede recetar pregabalina.
- Medidas de protección del nervio: Evitar las posiciones mantenidas de flexión de codo y las malas posturas que compriman el nervio es crucial. Esto implica evaluar el puesto de trabajo del paciente (usar soporte para el mouse, para las manos ante el teclado, y colocar la pantalla a una altura adecuada) y las posiciones al conducir.
- Férula o corsé: El uso de una férula o corsé, especialmente durante la noche, ayuda a mantener el codo en extensión, disminuyendo la compresión del nervio y evitando una excesiva flexión.
- Fisioterapia (Kinesioterapia): Los ejercicios específicos se dirigen a los músculos controlados por el nervio cubital para mejorar la fuerza, la flexibilidad y la postura, así como para reducir las molestias. Para deportistas, se puede realizar un plan de elongación y fortalecimiento de la musculatura del codo.
- Inyecciones de esteroides: Las inyecciones de corticosteroides en la zona afectada pueden reducir la inflamación y proporcionar un alivio temporal.
- Control del peso: Mantener un peso saludable puede aliviar la tensión nerviosa excesiva.
Si es una patología leve, estas medidas conservadoras deberían mejorar la condición.

Tratamiento Quirúrgico
La cirugía se considera cuando los tratamientos conservadores no han surtido efecto, cuando el dolor es persistente, hay pérdida significativa de fuerza o adormecimiento constante, o si los síntomas se agravan, para liberar el nervio y evitar un mayor daño.
- Objetivo: Va orientado a liberar el nervio de la compresión, que con mayor frecuencia ocurre a nivel del codo.
- Procedimiento: Para este procedimiento, se usa anestesia general o regional endovenosa. Se realiza una incisión a nivel del codo por la cara interna. Una vez identificado el nervio, se abre el túnel, dejando al nervio libre de compresión. En algunos casos, se transpone el nervio (se cambia de la posición en que está) y se cubre con una capa de grasa para evitar su subluxación.
- Recuperación: La recuperación de esta cirugía es rápida. Se puede retornar a actividades livianas sin mojar la herida durante las primeras dos semanas. Luego de retirados los puntos, a los 10-14 días, es posible volver a las actividades habituales. Sin embargo, en algunos pacientes puede ser necesario restringir adicionalmente algunos movimientos de fuerza durante las primeras semanas, y en ciertos casos, puede quedar con un grado de rigidez, requiriendo trabajo de kinesioterapia complementaria, especialmente si el paciente ha estado mucho tiempo inmovilizado. El reintegro progresivo a la actividad deportiva puede efectuarse entre las ocho a doce semanas, pudiendo realizar una actividad sin mayores restricciones cerca de la semana 12.
Prevención del Atrapamiento del Nervio Cubital
La prevención está orientada principalmente a evitar las malas posturas que puedan comprimir el nervio. Las recomendaciones incluyen:
- Ergonomía en el trabajo y en casa: Al usar el computador, se debe utilizar un soporte para el mouse, soporte para las manos ante el teclado y colocar la pantalla a una altura adecuada para evitar apoyar el codo o mantenerlo flexionado.
- Evitar la flexión prolongada del codo: Ser consciente de la posición del codo al dormir, leer o conducir.
- Programas de ejercicio: Para deportistas, se recomienda un plan de elongación y fortalecimiento de la musculatura del codo para reducir el riesgo de compresión.
Secuelas y Complicaciones
Si la neuropatía cubital no se trata a tiempo o si la compresión es grave y prolongada, puede evolucionar a síntomas más serios y potencialmente irreversibles. Las secuelas complicadas asociadas incluyen:
- Debilidad persistente: A pesar del tratamiento.
- Atrofia muscular: Desgaste significativo de los músculos de la mano.
- Pérdida de la motricidad fina: Dificultad severa para realizar movimientos precisos con los dedos.
- Dolor crónico: Persistencia del dolor a largo plazo.
- Daños permanentes en los nervios: Pueden resultar en una pérdida de sensibilidad y función irreversible.
- Limitaciones funcionales: Impacto significativo en la capacidad para realizar actividades diarias.
- Mano de garra: Una deformidad característica donde los dedos anular y meñique se curvan. La pérdida de sensibilidad y el síndrome de garra tras la cirugía pueden ser secuelas de una compresión nerviosa grave o de una recuperación incompleta. No es normal que tras varios meses no haya mejoría; en tales casos, una nueva evaluación médica es recomendable.
- Amputación: En ocasiones excepcionales, cuando las lesiones de los dedos provocan una alteración funcional tan marcada de la movilidad y/o sensibilidad que no hay otra solución, la amputación del dedo afectado puede ser la última opción, aunque esto suele estar relacionado con lesiones complejas de los dedos en general, no exclusivamente con el atrapamiento cubital.
Especialistas Involucrados en el Tratamiento
Dependiendo de las circunstancias y las causas subyacentes, el tratamiento del atrapamiento del nervio cubital puede implicar a varios especialistas:
- Neurólogos: Especialistas del sistema nervioso que realizan exámenes exhaustivos y ordenan pruebas nerviosas para determinar daños en los nervios.
- Cirujanos ortopédicos: Realizan tratamientos como la liberación del túnel cubital para la compresión nerviosa, especialmente aquellos especializados en cirugía de mano.
- Fisioterapeutas: Enseñan ejercicios para mejorar la fuerza, la flexibilidad y el funcionamiento general de la mano y el brazo.
- Terapeutas ocupacionales: Ayudan a los pacientes a volver a realizar sus habilidades de la actividad diaria y proporcionan estrategias para la gestión de tareas a pesar de las limitaciones.
- Reumatólogos: Se consultan en casos de neuropatía cubital autoinmune o inflamatoria.
- Terapeutas de la mano: Se centran en la recuperación de la mano y la parte superior del cuerpo, ofreciendo estrategias para mejorar la función y aliviar los síntomas.