Introducción al SENAME y el Marco del Cuidado Profesional
El Servicio Nacional de Menores (SENAME) es una institución estatal en Chile encargada de proteger y garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Su misión es contribuir a la promoción, protección y restitución de derechos de niños, niñas y adolescentes vulnerados/as en sus derechos, especialmente cuando la causa principal es la falta de una familia u otra persona legalmente responsable que se haga cargo de su cuidado personal. También busca la responsabilización y reinserción social de los adolescentes infractores de ley, a través de programas ejecutados de forma directa o por organismos colaboradores del servicio.
La labor de una enfermera/o es el cuidado, lo cual implica en su quehacer el trato directo con otros seres humanos en un marco de tiempo variable según las necesidades y el ambiente en que se encuentren estos. La palabra "cuidado" proviene del latín cogitatus, que significa reflexión, pensamiento, interés reflexivo que uno pone en algo. Por tanto, se puede decir que el cuidado, el cuidar, parte del interés de alguien por otro, pero no solo de manera afectiva, sino reflexiva y racional. La actividad de cuidar es toda acción humana que contribuye a la ayuda y solicitud ante la necesidad del otro.
La enfermería se ha caracterizado por su origen histórico de tipo religioso, humanista, altruista, simbólicamente abnegado y apegado a las políticas emanadas del Estado y de las instituciones. Esta profesión abarca los cuidados autónomos y en colaboración que se prestan a las personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades, enfermos o sanos, en todos los contextos. E incluye la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, el cuidado de los enfermos, discapacitados y personas moribundas. Funciones esenciales de la enfermería son la defensa, el fomento de un entorno seguro, la investigación, la participación en la política de salud, la gestión de los pacientes, los sistemas de salud y la formación.
Swanson define los cuidados como "una forma educativa de relacionarse con un ser apreciado, hacia el que se siente un compromiso y una responsabilidad personal". Como los cuidados son humanos, es inherente a la Enfermería el respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos culturales, el derecho a la vida y la libre elección, a la dignidad, sin restricciones en cuanto a consideraciones de edad, color, credo, cultura, discapacidad o enfermedad, género, orientación sexual, nacionalidad, opiniones políticas, etnicidad o condición social.
Se entregan cuidados integrales a lo largo del ciclo vital, abarcando desde la primera infancia hasta la adultez tardía, donde es de gran importancia las primeras etapas de la vida (desde la lactancia hasta la adolescencia) debido a que intervenciones oportunas favorecen el desarrollo de futuros adultos sanos y funcionales como individuos para la sociedad.
El Marco Legal del Cuidado de Enfermería en Chile
En Chile, el 16 de diciembre de 1997 se incorporó en el Código Sanitario, Libro V del ejercicio de la medicina y profesiones afines, el artículo 113. Éste declara que los servicios profesionales de la enfermera comprenden la gestión del cuidado en lo relativo a promoción, mantención y restauración de la salud, la prevención de enfermedades o lesiones, la ejecución de acciones derivadas del diagnóstico y tratamiento médico y el deber de velar por la mejor administración de los recursos de asistencia para el paciente.
La Gestión del Cuidado de enfermería se entiende como el ejercicio profesional de la enfermera sustentada en su disciplina, la ciencia del cuidar. Se define como la aplicación de un juicio profesional en la planificación, organización, motivación y control de la provisión de cuidados, oportunos, seguros, integrales, que aseguren la continuidad de la atención y se sustenten en las políticas y lineamientos estratégicos de la institución.
La Norma General Administrativa N°19 tiene como objetivo implementar el Modelo de Gestión del Cuidado de Enfermería en los servicios de Alta y Mediana complejidad de la atención cerrada en el Sistema Nacional de Servicios de Salud. Esto es para asegurar la continuidad y favorecer la articulación de los cuidados de enfermería, de acuerdo con las políticas y normas del Ministerio de Salud de Chile. El modelo de gestión de cuidados debe ser transversal a todos aquellos Centros de Responsabilidad en que se realice gestión del cuidado de enfermería, al permitir a ese nivel la movilización de recursos en función de los requerimientos de atención de los usuarios. La Gestión del Cuidado debe estar a cargo de un profesional Enfermera(o), con formación y competencias técnicas y de gestión.
En el marco de las políticas, normas, planes y programas establecidos por el Ministerio de Salud y las instrucciones emanadas de la Subsecretaría de Redes Asistenciales y de la Dirección del Servicio o Establecimiento, entre sus tareas se pueden destacar las siguientes: promover los principios éticos y legales que guían el ejercicio profesional; contribuir a gestionar el modelo de atención por cuidados progresivos; programar, organizar, dirigir y evaluar los procesos asistenciales en el ámbito de la gestión del cuidado de enfermería del establecimiento; diseñar y mantener actualizada la cartera de servicios de la Gestión del Cuidado; proponer programas de evaluación y mejoramiento continuo del cuidado de enfermería a través de la instalación de sistemas de vigilancia de calidad y riesgos hospitalarios y el monitoreo de indicadores de calidad y seguridad.

El Rol de la Enfermera en el SENAME: Contexto y Funciones
El SENAME es un organismo del Estado que depende del Ministerio de Justicia. Su tarea es contribuir a proteger y promover los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y a reinsertar en la sociedad a los adolescentes que han infringido la ley. Su quehacer se lleva a cabo a través de los departamentos de Justicia Juvenil, Protección y Restitución de Derechos, Adopción y Unidad de Prevención, Participación y Gestión local. El diseño y desarrollo de la oferta dirigida a niños, niñas y adolescentes vulnerados, se realiza mediante tres líneas de acción: diagnóstico, residencia (tanto de organismos colaboradores como de administración directa) y programas de intervención y reparación ambulatoria.
Para cumplir la misión institucional, el SENAME trabaja de manera directa con diferentes instituciones y organizaciones, tanto públicas como privadas, manteniendo una relación de trabajo complementario. Además, trabaja con organizaciones e instituciones internacionales, entregando apoyo, asistencia técnica y dando respuesta en base a sus tres grandes ejes: justicia juvenil, protección de derechos y adopción. El SENAME se compone de una Dirección Nacional, en la ciudad de Santiago, y 15 Direcciones Regionales. Además, cuenta con centros de atención directa, 15 unidades regionales de adopción y con una red de colaboradores acreditados. El Servicio cuenta con 62 centros de administración directa, distribuidos desde la región de Arica y Parinacota hasta la región de Magallanes y Antártica Chilena. De ellos, 11 son centros correspondientes al área de Protección y Restitución de Derechos y 51 centros del área de Responsabilidad Penal Adolescente, de los cuales cuatro se encuentran en la región de La Araucanía.
El SENAME debe diseñar y mantener programas especializados para la atención de niños/as y adolescentes, así como estimular, orientar y supervisar las técnicas y el financiamiento de sus servicios. Para hacer factibles estas tareas, la institución cuenta con profesionales como abogados, relacionadores públicos, periodistas, orientadores familiares, antropólogos, pedagogos, parvularios, psicólogos, sociólogos, trabajadores sociales, asistentes sociales, médico-cirujanos, médicos generales, médicos psiquiatras, cirujano-dentistas, kinesiólogos, nutricionistas, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos, enfermeras/os y técnicos en áreas de ciencias sociales y educación.
Perfil y Requisitos de Postulación
Para postular a las vacantes dentro del SENAME, los interesados deben registrarse en el portal de empleos públicos, completar el Curriculum Vitae del Portal y adjuntar los documentos solicitados en la sección "Documentos Requeridos para postular". Los documentos deben ingresarse en la opción “Adjuntar Archivos” del mismo Portal de Empleos Públicos. La fecha y hora de cierre de recepción de antecedentes es siempre en día hábil y con cierre a las 14:00 horas. El Servicio Nacional de Menores será el encargado de contactarse con las personas preseleccionadas para las entrevistas, indicando fecha, lugar y hora.
En cuanto a enfermería, según lo descrito en un aviso de búsqueda de personal publicado por esta institución el año 2016, el perfil del profesional de enfermería requerido es: profesional responsable de la correcta planificación, operación, coordinación, supervisión de la atención y funciones propias de la Unidad de salud del Centro y del personal paramédico de la misma para efectos de la promoción, prevención, cuidado, recuperación y educación de la salud de los niños, niñas y adolescentes, mediante la aplicación de conocimientos técnicos especializados en la materia y la dirección del/la profesional médico de la Unidad o director de centro. En ausencia de la figura profesional médico, asume la jefatura de la Unidad.
Funciones Específicas de la Enfermería en SENAME
Las funciones específicas de la enfermería en SENAME son esenciales para la gestión integral de la salud de los menores. Entre ellas, se destacan:
- Coordinación interunidades del centro, e implementación del Proceso de Atención de Enfermería.
- Monitorización de la calidad de registros, e integración al equipo de intervención.
- Gestión de Recursos Humanos de la unidad de Salud, y actualización de protocolos.
- Educación en promoción y prevención de salud, documentación de intervenciones, y educación continua a funcionarios.
- Coordinación con prestadores de salud, derivación a red de salud, y facilitación de convenios con prestadores.
- Incorporación de indicaciones especializadas, y difusión de resultados.
- Gestión y coordinación de atención de enfermería individual, cumplimiento de indicaciones médicas, y ejecución de procedimientos clínicos.
- Gestión y supervisión de tratamientos, ingreso de jóvenes, aplicación de ficha CLAP, y registro integral.
- Encuestas de satisfacción usuaria, e información a autoridades.
- Entrenamiento y supervisión de personal paramédico, confección y evaluación de turnos, y registros estadísticos.
- Coordinación con red de salud para traslados, y con dispositivos de salud (física, psicológica, psiquiátricas).
- Participación en elaboración de protocolos, propuestas para el funcionamiento de la unidad, y programas de educación en salud.
- Implementación de medidas de prevención de enfermedades, orientación y consejería a jóvenes y familias, y dirección en reuniones de unidad y red.
- Promoción del cuidado de infraestructura y equipamiento, y actividades de autocuidado.
Además, otros profesionales de la salud complementan estas funciones. Por ejemplo, médicos realizan el diagnóstico, indicaciones y tratamiento pediátrico; nutricionistas efectúan la evaluación y control nutricional; y terapeutas ocupacionales evalúan capacidades y habilidades funcionales para la rehabilitación.
adolescencia - Enfermería Comunitaria
Desafíos y Realidades en la Atención de Niños y Adolescentes Vulnerados
A pesar de la importancia fundamental del rol de enfermería, la realidad de la atención a niños, niñas y adolescentes en los centros del SENAME presenta desafíos significativos, evidenciados por testimonios de profesionales y la propia estructura del servicio.
La Crisis del SENAME: Un Testimonio Desde el Interior
La crisis que ha afectado al SENAME, visibilizada por eventos trágicos como el fallecimiento de la pequeña Lissette en el CREAD Galvarino en 2016, ha puesto de manifiesto la precariedad y las falencias sistémicas. El testimonio de Mónica Monje, directora del CREAD Galvarino y psicóloga de Lissette, revela profundas deficiencias estructurales y la complejidad del trabajo solitario que se realiza en estos centros.
En el CREAD Galvarino, se recibían -y se siguen recibiendo- niños con trastornos del tipo Autista Asperger, niños/as con dificultades motoras de desplazamiento y con enfermedades crónicas (asma, corazón, etc.). Muchos de ellos han sido abandonados y vulnerados, lo que construye una doble o triple realidad afectiva-emocional-intelectual. Esto implica la necesidad de hacerse cargo de la salud física y mental de niños que requieren tratamientos altamente especializados para su recuperación y rehabilitación.
Una de las deficiencias críticas es la falta de condiciones mínimas de atención de salud. En febrero de 2016, se solicitó a la Dirección Regional del Sename la contratación de un pediatra o, al menos, de horas pediátricas. Al momento del fallecimiento de Lissette, ni siquiera se había recibido una respuesta. Las diez horas semanales de atención psiquiátrica se consiguieron tras una solicitud de las duplas psicosociales del CREAD Galvarino en 2014.
Es particularmente preocupante que las dos enfermeras en el CREAD Galvarino estaban contratadas a honorarios (una media jornada y la otra jornada completa), y después de las 18:00 horas y los fines de semana, no se contaba con profesionales de la Salud. Al estar contratadas a “honorarios”, estas profesionales no tenían responsabilidad administrativa ante una eventual mala praxis. La experiencia indica que, para el Departamento de Protección y Restitución de Derechos (Deprode), a menudo "basta con la atención psicosocial", subestimando la necesidad de otros profesionales de la salud.
La estructura jerarquizada del SENAME, donde las orientaciones técnicas provienen de la dirección nacional y el Deprode es un "ente cerrado e impermeable" a las sugerencias de los equipos técnicos y profesionales de los centros, agrava la situación. La modificación de los centros a CREADs en 2010, con un aumento de plazas de niños/as sin un incremento proporcional de funcionarios o un plan de capacitación coherente con el nuevo modelo, generó mayor hacinamiento y dificultó el trabajo de intervención reparatorio en todas sus dimensiones.

Detección de Maltrato y Salud Mental: Puntos Críticos
Profesionales de la salud han señalado que lo más difícil para ellos es saber qué hacer frente a un caso de maltrato, pues "actualmente hace falta gestión legal del cuidado de los niños, de quién protege a ese menor". Aunque existen instrumentos útiles como la Guía Clínica: Detección y primera respuesta a niños, niñas y adolescentes víctimas de maltrato por parte de familiares o cuidadores (Ministerio de Salud, 2013) y la Guía Clínica: Atención de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años víctimas de abuso sexual, persiste un problema relacionado con la capacidad y la conciencia de los profesionales para involucrarse en un problema que no es personal, sino que requiere un compromiso ético y moral.
Otro punto crítico es el área de la salud mental en el país, calificada como "mala". La especialista de Protección Infantil de UNICEF Chile enfatiza que lo más importante es que haya un "trabajo verdadero integral e intersectorial", donde un sector apoye al otro. Los profesionales de salud, al estar muy cercanos a la familia, pueden servir como alerta temprana y ayudar a prevenir la victimización secundaria.
Investigación sobre la Experiencia de Cuidados de Enfermería en Centros del SENAME
Considerando los escasos estudios e investigaciones que relacionan a enfermeros con el SENAME, se realizó una investigación cualitativa de diseño fenomenológico. El objetivo de este estudio fue conocer la experiencia de cuidados de enfermería, develando las motivaciones y valores para cuidar niños, niñas y adolescentes en estos centros de la región de la Araucanía.
Metodología del Estudio
La investigación se enmarcó en el paradigma cualitativo y utilizó un diseño fenomenológico. La población estuvo conformada por tres enfermeras/os que trabajaban en los centros de niños y adolescentes en riesgo del SENAME y del área de Justicia Juvenil en la región de La Araucanía. El tipo de muestra fue no probabilística, intencionada de casos por criterios y por conveniencia.
Los criterios de inclusión fueron: enfermera/o que ejerza su labor en centros del SENAME, con desempeño en el ámbito de Gestión del Cuidado, con funciones asistenciales y administrativas, con antigüedad no menor a un año en el cargo, y la aceptación del centro para participar en la investigación. La técnica utilizada para la obtención de los datos fue una entrevista en profundidad. El análisis de los datos se logró a través de la reducción de éstos, mediante el proceso de codificación, hasta configurar patrones y categorías para su interpretación. La validez fue comprobada con criterios de rigor y triangulada por investigadores, contemplando los principios éticos de Ezequiel Emanuel, incluyendo la transferibilidad de los resultados y la selección equitativa del sujeto.
Resultados y Conclusiones del Estudio
Del foco central de la experiencia en cuidados de enfermería en centros de menores surgieron tres categorías principales:
- Motivaciones para ejercer la Enfermería: Se identificó como subcategoría el "incentivo para trabajar en el centro". Todas las respuestas coincidieron en que la motivación inicial fue la búsqueda de estabilidad laboral y seguridad económica. A ello se agregó el desafío de postular a un área de desempeño profesional desconocida por ellos. No hubo relatos que apuntaran a que la motivación principal fuera trabajar con niños y adolescentes en riesgo.
- Cuidados de Enfermería: Se identificó como subcategoría el "inicio y evolución de Cuidados de Enfermería". Las respuestas de los enfermeros/as concordaron en que las actividades asistenciales y administrativas son fundamentales en su labor diaria. Estas incluyen la incorporación y creación de protocolos, el manejo de fichas y documentos legales, el trabajo en red, la valoración inicial de los menores al ingresar a los centros, la contención emocional y la administración de medicamentos. Lo anterior guarda relación con lo que diversos autores señalan respecto a los cuidados autónomos y en colaboración para lograr el bienestar de las personas a su cargo. Se destaca que en la formación de enfermería sí se abordan contenidos del cuidado en niños y adolescentes en las diversas mallas curriculares de la carrera, bajo una premisa convencional e instructiva.
- Valores para otorgar Cuidados de Enfermería: Surgieron subcategorías como "identificación de valores", "desempeño de valores institucionales o profesionales" y "experiencia de valores profesionales en el cuidado". Los entrevistados lograron sin dificultad reconocer que los valores son fundamentales a la hora de entregar cuidados. Si bien la forma en la que se refieren a la mayoría de los valores no es por el concepto, lograron ejemplificarlos y expresarse de forma implícita sobre ellos. Los valores que más se repitieron dentro de la entrevista fueron: igualdad, responsabilidad profesional, el cuidado y la salud, y respeto a la dignidad humana. En cuanto al uso de los valores dentro de sus cuidados, los enfermeros hacen referencia a que utilizan los valores entregados por la profesión, pero bajo el alero de la institución. Durante la entrevista, los profesionales mencionaron experiencias significativas de los cuidados que realizan, donde hicieron hincapié en la importancia del bien de los niños.
En síntesis, las conclusiones del estudio indicaron que las motivaciones para ingresar a trabajar en los centros fueron principalmente la estabilidad laboral y la seguridad económica. En el cuidado de enfermería, se identificaron actividades asistenciales y administrativas. Los enfermeros/as evidencian valores como la ética, tolerancia, empatía y dedicación con propiedad profesional e institucional.
El Rol Ampliado de la Enfermería en la Salud de Adolescentes Vulnerables: Perspectivas Regionales
Más allá del contexto específico del SENAME, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en colaboración y con el apoyo financiero de Global Affairs Canada (GAC), implementa el proyecto “Mejorando la salud de mujeres y las adolescentes en situaciones de vulnerabilidad”. El proyecto se desarrolla en el periodo de 2021 a 2024, en países clave como Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Honduras y Perú, con un enfoque poblacional en mujeres y adolescentes en situaciones de vulnerabilidad.
En este ámbito, la Unidad de Recursos Humanos para la Salud, Departamento de Sistemas y Servicios de Salud, desarrolla actividades en el marco del proyecto “El Rol de las enfermeras y los enfermeros en la mejora de la salud de las/los adolescentes en situación de vulnerabilidad”. La atención a los adolescentes requiere competencias técnicas, científicas y actitudinales para que los profesionales no se conviertan en un obstáculo para el acceso a los servicios de salud.
Enfermeros y enfermeras, por su número y distribución, son en general los primeros profesionales que los adolescentes encuentran en los servicios. Invertir en la educación y en el mercado laboral de estos profesionales puede garantizar una atención de calidad a las y los adolescentes. El proyecto tiene como objetivo general desarrollar competencias y potenciar las capacidades de las enfermeras y los enfermeros en el trabajo con adolescentes, especialmente los que se encuentran en situación de vulnerabilidad, y está dividido en tres fases:
- Identificar la formación de los estudiantes de enfermería y las políticas gubernamentales.
- Evaluar el liderazgo de enfermería y desarrollar las competencias en salud de los adolescentes.
- Abogar por la ampliación del papel de las enfermeras en la atención a los adolescentes en el primer nivel de atención y en la salud escolar.
Entre las actividades del proyecto está la promoción de eventos y webinarios, publicación de investigaciones operativas y documentos técnicos, cursos de capacitación, intercambio de experiencias y oportunidades a través de la Comunidad de Práctica de Enfermería en la Región de las Américas, entre otras. Se espera que las enfermeras y los enfermeros puedan contribuir a aumentar el acceso y la cobertura de los servicios de salud para las/los adolescentes, y que sean integrales, integrados, equitativos, basados en derechos, receptivos a las cuestiones de género, culturalmente sensibles, centrados en las personas y basados en el enfoque de la atención primaria de la salud.