Sífilis: Información General, Etapas, Diagnóstico y Tratamiento

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por la bacteria Treponema pallidum. A menudo se le ha llamado “la gran imitadora” porque muchos de sus signos y síntomas no se distinguen fácilmente de otras enfermedades.

Es una infección bacteriana de transmisión sexual (ITS) que se puede prevenir y curar, sin embargo, si no se trata puede causar graves problemas de salud. La sífilis es una infección sistémica producida por el Treponema pallidum (T. pallidum) subsp. pallidum perteneciente a la familia Spirochaetaceae. Esta bacteria causa la infección al penetrar en la piel o en las membranas mucosas rotas, por lo general de los genitales. Esta enfermedad casi siempre se transmite por contacto sexual, aunque también se puede transmitir de otras formas.

Causas y Transmisión de la Sífilis

La sífilis es una infección causada por la espiroqueta Treponema pallidum subsp. Pallidum. Se transmite de una persona a otra a través del contacto directo con una úlcera sifilítica, conocida como chancro. Estas úlceras aparecen principalmente en los genitales externos, la vagina, el ano o el recto, y también pueden salir en los labios y en la boca. La transmisión de la bacteria ocurre durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales.

La sífilis es contagiosa durante sus etapas primaria y secundaria. En casos menos frecuentes, la sífilis se puede contagiar mediante un beso o el contacto de una llaga activa con los labios, la lengua, la boca, los senos o los genitales. El riesgo de transmisión es mayor cuando hay lesiones visibles o úlceras (chancros) en las áreas de contacto. La infección no confiere inmunidad contra la reinfección.

A pesar de los mitos, la sífilis no se propaga por el contacto con los inodoros, las manijas de las puertas, las piscinas, las bañeras normales o de hidromasaje, ni por compartir ropa o cubiertos.

Una madre infectada con sífilis puede transmitir la infección a su bebé durante el embarazo (sífilis congénita) o durante el parto. La transmisión prenatal puede ocurrir a través de la placenta, mientras que la transmisión perinatal puede ocurrir durante el paso del bebé a través del canal de parto.

Aunque es menos común, la sífilis puede transmitirse a través de la transfusión de sangre contaminada o el uso compartido de agujas y jeringas. La bacteria Treponema pallidum no puede sobrevivir durante un período prolongado fuera del cuerpo humano.

Etapas de la Sífilis

La sífilis se desarrolla en etapas, y los síntomas pueden variar en cada una de ellas, aunque es posible que se superpongan y no siempre aparezcan en el mismo orden. La evolución de la enfermedad puede acelerarse en pacientes con infección por VIH coexistente, en cuyo caso el compromiso ocular, la meningitis y otras complicaciones neurológicas son más frecuentes y graves.

Esquema de las etapas de progresión de la sífilis en el cuerpo humano

Sífilis Primaria

La sífilis primaria suele estar marcada por la aparición de una o varias úlceras, llamadas chancros. El tiempo que transcurre entre la infección y la aparición del primer síntoma puede variar de 10 a 90 días (con un promedio de 21 días).

  • Características del Chancro: Por lo general, es firme, redondo, pequeño, indoloro y aparece en el sitio por donde la sífilis entró al organismo. Puede ser una pápula eritematosa inicial que se convierte en una úlcera indolora con base firme. Cuando se fricciona, produce un líquido transparente con gran cantidad de espiroquetas. Los ganglios linfáticos circundantes pueden estar agrandados, ser duroelásticos e indoloros. El chancro también puede desarrollar un color amarillo o gris con el tiempo.
  • Localización: Los chancros pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo, siendo más frecuentes en el pene, ano y recto en hombres; vulva, cuello uterino y periné en mujeres; y en los labios o boca.
  • Duración: El chancro dura de 3 a 6 semanas y desaparece sin ser tratado. Sin embargo, si no se administra el tratamiento adecuado, la infección avanza a la fase secundaria.

Alrededor de la mitad de las mujeres infectadas y un tercio de los hombres infectados no saben que tienen chancro, ya que causa pocos síntomas y puede estar escondido en la vagina, el recto o en otras áreas. El chancro cura en 3 a 12 semanas, dejando a veces una pequeña cicatriz atrófica, pero los treponemas se diseminan por todo el organismo.

Fotografía de un chancro sifilítico en la región genital

Sífilis Secundaria

La sífilis secundaria o diseminada comienza entre 2 y 8 semanas después de la aparición del chancro inicial, que en ocasiones puede estar aún presente. Ocurre en el 25% de los infectados no tratados.

  • Erupciones cutáneas: Se caracteriza por erupciones en la piel y lesiones en las membranas mucosas. Esta fase suele comenzar con la aparición de una erupción en una o más áreas del cuerpo, que por lo general no produce picazón. Puede aparecer cuando el chancro se está curando o varias semanas después. La erupción característica puede tomar el aspecto de puntos rugosos, de color rojo o marrón rojizo, tanto en la palma de las manos como en la planta de los pies. Sin embargo, en otras partes del cuerpo también pueden aparecer erupciones de aspecto distinto, o que son similares a las causadas por otras enfermedades. Algunas veces, estas erupciones son tan leves que pasan desapercibidas.
  • Lesiones mucosas: Pueden presentarse lesiones blancas o grises en zonas cálidas y húmedas, como los labios vaginales y el ano, o en la boca. En áreas intertriginosas, las pápulas pueden agrandarse, coalescer y erosionarse formando placas indoloras y húmedas, altamente infecciosas, que se denominan condilomas planos. En cavidad oral, en lengua pueden aparecer zonas depapiladas, denominándose lengua en prado segado.
  • Otros síntomas: Fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos (adenopatías), dolor de garganta, caída del cabello en algunas áreas (alopecia apolillada), dolor de cabeza, pérdida de peso, dolores musculares y fatiga, indisposición general y falta de apetito.

Los signos y síntomas de la sífilis secundaria desaparecen aun si no son tratados, pero si no se administra tratamiento la infección progresará a la fase latente y posiblemente hasta la última fase de la enfermedad. La sífilis secundaria puede afectar muchos otros órganos como los ojos (uveítis), huesos (periostitis), articulaciones, meninges, riñones (glomerulitis), hígado (hepatitis) o bazo.

Imagen de una erupción cutánea característica de sífilis secundaria en las palmas de las manos

Período de Latencia

La fase latente (oculta) de la sífilis comienza con la desaparición de los síntomas de las fases primaria y secundaria. Sin tratamiento, la persona infectada seguirá teniendo sífilis aun cuando no presente signos o síntomas, ya que la infección permanece en el cuerpo. Esta fase latente puede durar años.

No hay signos ni síntomas visibles, pero los anticuerpos persisten y pueden detectarse con pruebas serológicas. Puede ser precoz (menos de 1 año después de la infección) o tardía (1 año o más después de la infección). En la sífilis latente precoz, es posible la transmisión sexual de la infección, mientras que se considera que no es posible en la tardía. La transmisión vertical (de madre a hijo) es posible en ambas.

Sífilis Terciaria (o Tardía)

En el 15% de las personas que no reciben tratamiento, la enfermedad puede avanzar hasta la fase terciaria, que puede aparecer de 10 a 20 años después de haberse adquirido la infección. Esta fase es muy grave y puede causar la muerte. La sífilis terciaria se desarrolla en personas que no han recibido tratamiento, y los síntomas dependen de cuáles órganos hayan sido afectados.

En esta fase avanzada, la sífilis puede afectar gravemente órganos internos como:

  • El cerebro y los nervios (neurosífilis): puede causar dificultad para coordinar los movimientos musculares, parálisis, entumecimiento, ceguera gradual y demencia. También puede manifestarse como fuertes dolores de cabeza, problemas musculares graves y problemas de salud mental.
  • Los ojos (sífilis ocular): puede causar dolor ocular, visión borrosa, sensibilidad a la luz y ceguera.
  • Los oídos (otosífilis): afecta la audición y el equilibrio.
  • El corazón y los vasos sanguíneos (sífilis cardiovascular): ocurre a los 15-30 años de la infección, afectando la aorta y pudiendo causar dilatación aneurismática e insuficiencia aórtica.
  • El hígado, los huesos y las articulaciones.

En la sífilis terciaria benigna (gomosa), que suele aparecer entre 3 y 10 años después de la infección, se pueden presentar gomas: tumores blandos, inflamatorios y destructivos que se localizan en áreas características de la piel, los huesos y órganos internos. Pueden ser únicos o múltiples, crecer y curar lentamente, dejando cicatrices.

Sífilis Congénita

La bacteria de la sífilis puede infectar al bebé durante el embarazo. Dependiendo de cuánto tiempo una mujer embarazada ha estado infectada, puede enfrentar un alto riesgo de tener un bebé que nazca muerto o de dar a luz un bebé que muere poco después de haber nacido.

Un bebé infectado puede que nazca sin los signos y síntomas de la enfermedad. Sin embargo, si no es sometido a tratamiento de inmediato, el bebé puede presentar serios problemas al cabo de unas cuantas semanas. Si estos bebés no reciben tratamiento, pueden sufrir de retraso en el desarrollo, convulsiones o morir.

Los bebés que nacen con sífilis pueden presentar:

  • Sarpullidos e inflamación en órganos.
  • Anemia, problemas óseos y articulares.
  • Afecciones neurológicas, como ceguera, sordera y meningitis.
  • Retrasos del desarrollo y convulsiones.

En ocasiones, algunos de estos síntomas solo se detectan más adelante en la vida. La infección del feto antes del cuarto mes de gestación es rara, por lo que no se suelen ver abortos tempranos. El tratamiento de la madre durante los primeros 4 meses de gestación consigue por lo general que el feto no nazca infectado. Dos tercios de los recién nacidos nacen asintomáticos, pero desarrollarán signos en las semanas siguientes. Durante los 2 primeros años (sífilis congénita temprana), la sintomatología suele ser osteocondral y mucocutánea, en especial la rinitis que suele ser el signo más temprano. Pasados los 2 años, en fase tardía, se desarrollan lesiones inflamatorias crónicas similares al goma y manifestaciones múltiples, como queratitis, sordera, artropatía recurrente en rodillas, protuberancia frontal, maxilares mal desarrollados, incisivos separados (dientes de Hutchinson) y otros.

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Factores de Riesgo y Epidemiología

La sífilis ocurre en todo el mundo, principalmente en áreas urbanas. La cantidad de casos está aumentando más rápidamente en los hombres homosexuales. La población de más alto riesgo son los adultos jóvenes con edades que van desde los 20 hasta los 35 años. La OMS calcula que, en 2022, 8,0 millones de adultos de entre 15 y 49 años contrajeron sífilis.

El aumento de los casos de sífilis en la última década se ha asociado a diferentes factores de riesgo, sobre todo en hombres que tienen relaciones con hombres (HSH), como son un mayor número de contactos (esporádicos o anónimos), contactos realizados por vía Internet o lugares de sexo (saunas, clubes), consumo de fármacos y sobre todo mantener relaciones sexuales desprotegidas. Dichos factores están interrelacionados entre ellos, sin que se pueda objetivar claramente si son la causa directa de la infección o un indicador de conducta de riesgo.

Un ejemplo de esa interrelación es el chemsex, un fenómeno social actual que mayoritariamente se da entre HSH, que se define como «uso intencionado de fármacos para tener relaciones sexuales por un período largo». Todos estos factores se han asociado a mayor número de contactos, sexo anal desprotegido y a adquisición de ITS.

Otro factor de riesgo descrito es ser VIH positivo, asociándose a mayor riesgo de padecer sífilis. Entre el 20 y el 50% de los HSH diagnosticados de sífilis están coinfectados con el VIH, y en los 5 años posteriores al diagnóstico de sífilis, el 10% adquiere el VIH. La sífilis aumenta aproximadamente por dos el riesgo de contraer la infección por el VIH u otras ITS.

En España, en 2016 se notificaron 3.357 nuevos casos de sífilis, con una tasa de 7,22 casos por 100.000 habitantes, afectando más a hombres que a mujeres, con una razón hombre:mujer de 9. En ese mismo año se notificaron 4 casos confirmados de sífilis congénita precoz, con una tasa de incidencia de 0,97 por 100.000 nacidos vivos.

Diagnóstico

Debido a que los síntomas de la sífilis no son habituales ni perceptibles, el diagnóstico se basa en la historia clínica y sexual de la persona, en la exploración física y en pruebas analíticas y, a veces, radiológicas. La bacteria Treponema pallidum que causa la sífilis se puede detectar directamente al microscopio en el laboratorio o, indirectamente, mediante un análisis de sangre.

Poco después de que una persona se infecta comienza a producir anticuerpos contra la sífilis que pueden ser detectados mediante una prueba de sangre segura, precisa y económica. El cuerpo presentará niveles bajos de anticuerpos en la sangre durante meses o incluso años después de que se haya completado el tratamiento de la enfermedad. Si las pruebas RPR, VDRL o TRUST tienen resultados positivos, se llevarán a cabo otros exámenes para confirmar el diagnóstico.

También hay pruebas rápidas que permiten diagnosticar la infección en cuestión de minutos, lo que facilita el inicio inmediato del tratamiento. La detección de la infección sin síntomas mediante pruebas analíticas en el laboratorio o pruebas rápidas, seguida del tratamiento adecuado de los pacientes que den positivo, evita complicaciones, futuras transmisiones y desenlaces adversos del embarazo, como la sífilis congénita.

Dado que la sífilis no tratada en una mujer embarazada puede infectar y posiblemente provocar la muerte de su bebé, toda mujer embarazada debe hacerse un análisis de sangre para detectar la sífilis. Las personas con un alto riesgo de contagiarse de sífilis también deben hacerse la prueba de detección.

Ilustración de las pruebas de laboratorio para detectar la sífilis

Tratamiento

La sífilis es fácil de curar en sus fases iniciales con los antibióticos correctos recetados por un proveedor de atención médica. La sífilis no puede curarse con remedios caseros ni con medicinas que se venden sin receta médica.

  • Sífilis primaria y secundaria: Si una persona ha tenido sífilis durante menos de un año, la enfermedad se curará con una sola inyección intramuscular de penicilina G benzatínica. La mayoría de las infecciones de sífilis se tratan con una sola dosis.
  • Sífilis latente y terciaria: Si ha tenido sífilis por más de un año, o en fases más avanzadas, necesitará dosis adicionales. La penicilina benzatínica también se emplea en las fases más avanzadas, administrando una inyección por semana durante tres semanas, incluso cuando no se conoce la etapa de la infección.
  • Alternativas: Existen otros antibióticos para tratar la sífilis en personas que son alérgicas a la penicilina, como la doxiciclina (un tipo de tetraciclina), ceftriaxona o azitromicina. Sin embargo, con azitromicina se han descrito fracasos terapéuticos y resistencias.
  • Embarazo: Para tratar la sífilis durante el embarazo, la penicilina es la opción de medicamento. La penicilina benzatínica es el único fármaco que previene el contagio de la enfermedad de la madre al bebé. No se puede utilizar tetraciclina en el tratamiento debido a que es peligrosa para el feto. Las personas alérgicas a la penicilina deben ser desensibilizadas y luego tratadas con este fármaco.

El tratamiento matará la bacteria que causa la sífilis y evitará futuras lesiones, pero no remediará las lesiones ya ocasionadas. Después del tratamiento, es esencial realizar pruebas de seguimiento para asegurarse de que la infección se haya curado por completo. Esto generalmente implica realizar pruebas de sangre a intervalos específicos (a los 3, 6, 12 y 24 meses) para verificar la respuesta al tratamiento y diagnosticar posibles reinfecciones.

Reacción de Jarisch-Herxheimer

Varias horas después de recibir el tratamiento para las etapas iniciales de la sífilis, las personas pueden experimentar la reacción de Jarisch-Herxheimer. Este proceso es causado por una reacción inmunitaria a los productos de degradación de la infección y no por una reacción alérgica al antibiótico. Los síntomas y signos de esta reacción incluyen escalofríos, fiebre, sensación de indisposición general (malestar), dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas y sarpullido. Estos síntomas normalmente desaparecen al cabo de 24 horas.

Prevención

La sífilis se puede prevenir. No existe una vacuna contra la sífilis. El método preventivo más eficaz contra la sífilis y otras ITS consiste en usar preservativos de forma sistemática y correcta durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Sin embargo, los preservativos solo funcionan si cubren las llagas de sífilis de una persona infectada, ya que las llagas a veces se producen en áreas que el condón no cubre.

La forma más segura de evitar el contacto con la bacteria de la sífilis es no tener relaciones sexuales (abstinencia). Si la persona tiene relaciones sexuales, tener relaciones más seguras significa estar en una relación a largo plazo en la que tú y tu pareja solo tengan relaciones íntimas entre ustedes y ninguno esté infectado.

Otras medidas de prevención incluyen:

  • Evitar el contacto sexual cuando el chancro está presente.
  • Usar condones hasta que dos exámenes de control hayan indicado que la infección se ha curado, con el fin de reducir la probabilidad de transmitir la infección.
  • Evitar las duchas vaginales.
  • Tener cuidado con la lactancia: la sífilis puede pasar de la madre al bebé durante la lactancia si existen llagas en una o en ambas mamas. Para evitar esto, se recomienda bombear o sacar la leche manualmente de la mama con llagas hasta que se cure la llaga.
  • Considerar la profilaxis post-exposición: un medicamento denominado doxiciclina puede ser una opción para prevenir una infección en personas con un riesgo más elevado. Tomar doxiciclina después de 3 días de la actividad sexual reduce el riesgo.
  • Las personas con mayor riesgo de infección deben hacerse una prueba al menos una vez al año.
  • Las embarazadas deben someterse a pruebas en la primera visita de atención prenatal y recibir tratamiento inmediato si dan positivo. La sífilis congénita solo puede prevenirse diagnosticando a la madre y tratándola con penicilina.

Complicaciones

Sin tratamiento, la sífilis puede derivar en daños en todo el cuerpo. Además, la sífilis aumenta el riesgo de infección por VIH y puede causar problemas durante el embarazo. Algunas complicaciones graves incluyen:

  • Infección por VIH: Las úlceras genitales (chancros) producidas por la sífilis hacen que sea más fácil contraer la infección por el VIH y transmitirla por vía sexual. El riesgo de contraer la infección por el VIH es 2 a 5 veces mayor cuando la persona expuesta al virus tiene sífilis.
  • Complicaciones cardiovasculares: Pueden incluir dilatación e hinchazón de la aorta y de otros vasos sanguíneos.
  • Gomas: En la etapa avanzada, pueden aparecer protuberancias (goma sifilítica) en la piel, los huesos, el hígado o cualquier otro órgano.
  • Neurosífilis, sífilis ocular y otosífilis: Estas manifestaciones pueden aparecer en cualquier etapa de la enfermedad y causar problemas neurológicos (fuertes dolores de cabeza, problemas musculares, demencia), oculares (dolor, visión borrosa, ceguera) y de oído (afectación de la audición y el equilibrio).
  • Complicaciones en el embarazo y el parto: Si una mujer está embarazada y tiene sífilis, podría transmitir el virus a su bebé antes de nacer, lo que puede causar aborto espontáneo, muerte fetal, partos prematuros o bajo peso al nacer.

Cuándo Consultar al Médico

Se recomienda contactar a un proveedor de atención médica o solicitar una prueba de detección en una clínica especializada en ITS si:

  • Tiene síntomas de sífilis (llagas, erupciones, fiebre, fatiga, etc.).
  • Ha tenido contacto íntimo con una persona que tenga sífilis o cualquier otra ITS.
  • Se ha involucrado en prácticas sexuales de alto riesgo, como tener múltiples parejas sexuales, parejas sexuales desconocidas o consumir drogas intravenosas.

Si usted es una persona sexualmente activa, practique las relaciones sexuales con precaución y utilice siempre condón. Todas las mujeres embarazadas deben recibir las pruebas de detección de sífilis.

Notificación a la Pareja

Todos los compañeros sexuales de la persona con sífilis también se deben tratar. La sífilis se puede propagar muy fácilmente en las fases primaria y secundaria. Si las pruebas confirman que tiene sífilis, sus parejas sexuales deben saberlo para realizarse la prueba y recibir tratamiento, si es necesario.

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