La jubilación anticipada es un tema que despierta mucho interés en Chile, especialmente entre aquellos que buscan disfrutar de sus años de retiro antes de la edad legal establecida. Este mecanismo permite a los trabajadores acceder a su pensión antes de cumplir con la edad mínima de jubilación, la cual es de 65 años para los hombres y 60 años para las mujeres. Para quienes están en edad cercana a la jubilación, el retiro antes de la edad legal puede resultar una alternativa atractiva.
Marco Regulatorio de la Jubilación Anticipada en Chile
La jubilación anticipada en Chile está regulada principalmente por el Decreto Ley N° 3.500 de 1980, que establece el actual sistema de pensiones basado en la capitalización individual. Este decreto regula tanto las condiciones como los requisitos necesarios para acceder a la jubilación anticipada, incluyendo las modalidades de cálculo de pensiones y las características de los fondos de pensiones.
Requisitos Clave para Acceder a la Jubilación Anticipada
Para optar por la jubilación anticipada, se deben cumplir ciertos requisitos específicos. Roberto Fuentes, gerente de estudios de la Asociación de AFP, indica que "el sistema de pensiones permite a los afiliados escoger el momento de pensionarse, antes o después de la edad legal de pensión, para lo cual solo debe cumplir los requisitos legales."
Los requisitos principales son:
- Monto de la pensión: Los fondos acumulados deben permitir financiar una pensión igual o superior al 70% del promedio de las remuneraciones de los últimos 10 años.
- Pensión mínima: La pensión que se obtenga no puede ser inferior al 80% de la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS), que a la fecha de la información proporcionada era de $233 mil. Se considera este requisito como el más exigente para el acceso al beneficio anticipado.
- Simulación y cálculo: Antes de optar por la jubilación anticipada, el trabajador debe someterse a un proceso de simulación de pensión, donde se calcula si los fondos acumulados son suficientes para garantizar los requisitos mencionados.
Panorama Estadístico y Tendencias
Las estadísticas de la Superintendencia de Pensiones revelan que, al 31 de marzo de 2016, un total de 747.005 personas recibieron pagos por pensión por vejez. De ese total, 237.311 optaron por la jubilación anticipada y recibieron un pago mensual promedio de 11,81 UF. El resto, que se retiró por edad, obtuvo un ingreso promedio de 7,24 UF.
Las estadísticas de las AFP también muestran diferencias por género en la edad de retiro anticipado:
- Las mujeres lo hacen a los 53,6 años, adelantando en 6,4 años la jubilación.
- Los hombres lo hacen a los 55,9 años, 9,1 años antes.

Ventajas de la Jubilación Anticipada
Optar por la jubilación anticipada puede ofrecer beneficios significativos:
- Flexibilidad: Permite al trabajador retirarse antes de la edad legal, lo que puede ser beneficioso para quienes ya no desean o no pueden continuar trabajando.
- Acceso a fondos: Ofrece la posibilidad de comenzar a recibir la pensión y disponer de los fondos acumulados para proyectos personales, disfrute o necesidades urgentes.
Consecuencias y Desafíos de la Jubilación Anticipada
A pesar de sus ventajas, la jubilación anticipada conlleva importantes desafíos y consecuencias que deben ser cuidadosamente evaluados:
- Posible reducción del monto de la pensión: Uno de los mayores desafíos es la reducción de los ahorros acumulados. Roberto Fuentes añade que "los trabajadores deben considerar que al adelantar la edad de pensión, abandonando el trabajo, dejan de cotizar, con lo cual restan años de aportes y de rentabilidad a su ahorro."
- Mayor período de dependencia de la pensión: "Además, se alarga por más años el período en que deberá vivir de una pensión. Estos dos hechos reducen el monto de pensión anticipada respecto de la que habría logrado al pensionarse a la edad legal de pensión," explica Fuentes.
- Riesgo de insuficiencia de fondos: Existe el riesgo de que los fondos acumulados no sean suficientes para cubrir todos los años de vida post-jubilación, lo que podría implicar dificultades financieras en el futuro.
Un ejemplo claro del impacto de esta decisión se puede encontrar en los simuladores provistos por las propias AFP en sus páginas web. Si una persona de 34 años, casada, con un ingreso imponible promedio de $1.000.000 en los últimos 10 años, jubilara a los 65 años, podría recibir una pensión levemente superior a los $500 mil. Sin embargo, si desea alcanzar esta cifra jubilando anticipadamente a los 55 años, debería depositar cerca de $180 mil mensuales en un Ahorro Previsional Voluntario (APV).
Planificación Financiera Esencial
La jubilación anticipada demanda una planificación financiera sólida y detallada para asegurar que los ahorros sean suficientes a largo plazo. Expertos señalan que la jubilación anticipada obliga a planificar el retiro, lo que generalmente está asociado con mayores ahorros.
Es fundamental:
- Evaluar ingresos y gastos futuros: Realizar un análisis detallado de sus necesidades y metas a largo plazo.
- Potenciar ahorros: Estos ahorros pueden realizarse en una Cuenta de Ahorro Voluntario (también llamada Cuenta 2), en una cuenta de Ahorro Previsional Voluntario (APV) o mediante Depósitos Convenidos.
- Consultar a un asesor financiero: Trabajar con un asesor puede ayudar a construir una estrategia de retiro personalizada que maximice los ahorros y minimice los riesgos financieros. Es fundamental evaluar la expectativa de vida, responsabilidades familiares, inflación y costos de vida antes de tomar la decisión.
Modalidades de Pensión para la Jubilación Anticipada
En el sistema chileno, una vez que se cumplen los requisitos para la jubilación anticipada, el trabajador puede optar por distintas modalidades de pensión:
- Renta vitalicia inmediata: Consiste en contratar una renta vitalicia con una compañía de seguros. La aseguradora se compromete a pagar una pensión mensual de por vida al afiliado.
- Retiro programado: En esta modalidad, el afiliado sigue administrando sus fondos a través de la AFP, que le pagará una pensión mensual hasta que los fondos se agoten.
- Renta temporal con renta vitalicia diferida: Es una combinación de las dos modalidades anteriores, donde se recibe una renta temporal y luego se activa una renta vitalicia.
Proceso de Solicitud
Para pensionarse, la afiliada o el afiliado debe presentar en la administradora de fondos de pensiones (AFP) su cédula nacional de identidad y realizar la solicitud de pensión, junto a la declaración de beneficiarios. La AFP deberá calcular el saldo efectivo de la cuenta de capitalización individual y emitir el certificado de saldo dentro de los 10 días hábiles siguientes.
El Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión (SCOMP) es una herramienta crucial en este proceso. Reúne y entrega la información de afiliados y beneficiarios a las AFP y Compañías de Seguros para ofrecerles alternativas de pensión, permitiendo al usuario aceptar o rechazar las ofertas.
Si trabaja con contrato, debe comunicarle al empleador la voluntad de iniciar la jubilación. Se recomienda verificar que el pago de sus cotizaciones y seguro de cesantía estén al día por parte del empleador, para que la AFP efectúe las gestiones necesarias para la cobranza y recaudación de los fondos que se deban.
Otras Vías de Pensión y Consideraciones Generales
Es importante recordar que todas las personas tienen derecho a acceder a una pensión por vejez, un monto de dinero que se entrega a quienes jubilan y depende de los ahorros personales en la AFP. Además, no es obligatorio pensionarse al cumplir la edad legal.
Existen otras vías de acceso anticipado a la pensión para casos específicos:
- Pensión de vejez anticipada por trabajo pesado: Los trabajadores y trabajadoras pueden solicitar una jubilación por invalidez derivada de trabajo pesado, que es un beneficio mensual y de por vida.
- Pensión Garantizada Universal (PGU): Las personas que no poseen fondos suficientes en ningún sistema de previsión y se encuentran en el 80% más vulnerable, según el Registro Social de Hogares (RSH), podrán acceder a la PGU que entrega el Estado, siempre que cuenten con una estimación de pensión autofinanciada menor a la pensión superior ($1 millón, aprox.). La PGU se reajusta en febrero de cada año, según el IPC.