La situación de los jubilados, particularmente en Argentina, se ha convertido en un tema de preocupación creciente, marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la dificultad para cubrir las necesidades básicas. Este fenómeno no es exclusivo de Argentina, ya que los sistemas de pensiones a nivel global enfrentan desafíos significativos.

Crisis de los Jubilados en Argentina
La experiencia de Gabriela Navarra, una periodista jubilada de 66 años, es un reflejo de la difícil realidad que enfrentan los adultos mayores en Argentina. Ella participó en una "marcha de los jubilados" frente al Congreso, buscando mejores remuneraciones, pero terminó con heridas de bala de goma, lo que la llevó a desistir de futuras participaciones en las protestas, aunque apoya la causa.
Impacto de las Políticas Económicas
Gabriela, quien se jubiló hace seis años y es una de los más de 7 millones de argentinos que cobran una jubilación o pensión según la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), ha visto su situación empeorar con la llegada de Javier Milei al poder en diciembre de 2023. Aunque su haber jubilatorio está por encima del mínimo, tuvo que seguir trabajando como freelancer para mantener sus gastos habituales.
- Reducción de ingresos: Perdió la mitad de sus empleos debido a la reducción de fuentes de trabajo.
- Aumento de costos: Su seguro médico privado aumentó más del 100% en un mes, tras la liberación de precios por parte del gobierno.
- Pérdida de bienes: Tuvo que vender su auto para poder pagar su seguro médico, una situación impensable antes de las nuevas políticas.

A pesar de que su jubilación recibió aumentos por inflación (que en 2024 alcanzó casi el 120%), Gabriela asegura que siempre fueron menores a lo que experimentaba al hacer las compras. Esto la obligó a cambiar sus hábitos de consumo, dejando de lado productos de su preferencia y limitando sus salidas a comer.
Pobreza y Acceso a Servicios Básicos
La mayoría de los jubilados argentinos se encuentran "arañando la línea de pobreza", según Gabriela, con dos tercios de ellos cobrando el haber mínimo, que en febrero alcanzó los $343.000 (menos de US$300), apenas por encima de la canasta básica de $334.500 que define el umbral de pobreza.
Aumento de la Pobreza en Adultos Mayores
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec), la pobreza entre los mayores de 65 años casi se duplicó en el primer semestre del gobierno de Milei, pasando del 17,6% al 29,7%. Esto se debe a varios factores:
- Congelamiento de bonos: El gobierno mantuvo fijo un bono para quienes perciben los haberes más bajos desde marzo de 2024, a pesar de que el costo de vida se duplicó.
- Aumento de tarifas: Las tarifas de servicios públicos como agua, gas y electricidad aumentaron considerablemente debido a la eliminación de subsidios.
- Costo de medicamentos: Los medicamentos, un gasto crucial para los adultos mayores, experimentaron un incremento promedio del 240% en 2024, según el Centro de Profesionales Farmacéuticos (Ceprofar). El Pami también redujo el acceso a medicamentos gratuitos.

El presidente Milei, sin embargo, ha señalado que los jubilados son "el segmento etario que menos pobres tiene" en Argentina, comparado con la población de 15 a 29 años (60,7% de pobreza) y de 30 a 64 años (48,6%). El grupo más afectado por la pobreza es el de los menores de 14 años, donde siete de cada 10 niños no tienen sus necesidades básicas satisfechas (66,1%).
El Sistema Previsional y las Moratorias
El gobierno libertario sostiene que el sistema previsional, el mayor gasto del Estado, es "insostenible" en su formato actual. Expertos coinciden en que las "moratorias" aprobadas en las últimas dos décadas permitieron que millones de personas, en su mayoría amas de casa, accedieran a una jubilación sin haber completado los 30 años de aportes requeridos.
Fin de las Moratorias Previsionales
Según el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), más del 60% de los jubilados actuales no realizaron los aportes correspondientes, lo que contribuyó al déficit fiscal. En consecuencia, el gobierno anunció que no prorrogará la última moratoria previsional que vence el 21 de marzo de 2025, la cual permitía regularizar la situación mediante un plan de pagos en cuotas.

Esta decisión ha generado críticas, ya que, para Gabriela, el gobierno "recrimina haber jubilado a mujeres que durante toda su vida cuidaron, alimentaron y se preocuparon por sus maridos e hijos, una tarea que, se ha demostrado, es la contribución más importante al Producto Interno Bruto del país".
Impacto de la No Prórroga
El fin de las moratorias previsionales es una de las principales razones de las protestas. El primer trimestre de 2025, el número de nuevos jubilados cayó un 43% respecto al mismo período de 2024, y un 55% respecto a 2023. Solo 52.192 personas lograron acceder al régimen jubilatorio en los primeros tres meses de 2025. Esto se atribuye directamente al veto presidencial a la ley que disponía la extensión de la moratoria por dos años.
Esta política ha cerrado la puerta a cientos de miles de personas que, a pesar de una vida de trabajo, se encuentran con requisitos imposibles de cumplir en un país con alta informalidad laboral. Según el Indec, el 43% de la población ocupada (más de 9 millones de trabajadores) se encuentra en la informalidad, sin derechos básicos como salud y aportes jubilatorios. Este panorama se agrava con el hecho de que más de un tercio de los asalariados no están registrados y casi dos de cada tres cuentapropistas operan fuera del sistema.
Sesgo de Género y Clase
La política de exclusión presenta un marcado sesgo de género y clase. Las mujeres, con un 44,5% de informalidad, han dependido históricamente de las moratorias para reconocer su trabajo, tanto en el mercado informal como en las tareas de cuidado. Sectores como el servicio doméstico (casi 80% de informalidad) y la construcción (73,8%) son particularmente afectados, condenando a estas personas a la miseria o a la dependencia de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que apenas representa el 80% de una jubilación mínima y no genera derecho a pensión para el cónyuge.
Las Protestas de los Miércoles
Las "marchas de los jubilados" frente al Congreso no son un fenómeno nuevo; se originaron en la década de 1990 lideradas por Norma Plá, en reclamo de aumentos jubilatorios durante el gobierno de Carlos Menem. Estas manifestaciones resurgieron con fuerza con la llegada de Milei, quien implementó un drástico recorte del gasto público para eliminar el déficit fiscal.
Recorte del Gasto Público y Jubilaciones
Un especialista de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) señaló que "el principal aporte a esta reducción fueron las jubilaciones". En septiembre, el presidente vetó una ley que elevaba el haber mínimo jubilatorio y establecía una nueva fórmula de cálculo, argumentando que ponía en riesgo su objetivo de "déficit cero".
Aumento de la Violencia en las Protestas
Con el aumento de la masividad de las marchas, también creció la violencia, con la policía utilizando métodos represivos para evitar el corte de calles, conforme al "protocolo antipiquetes" del gobierno. En febrero, un incidente entre la policía y un jubilado llevó a simpatizantes del club Chacarita a unirse a la siguiente manifestación para "proteger a los jubilados". Esta iniciativa ganó popularidad y el 12 de marzo, hinchas de los principales clubes de fútbol del país se sumaron a la protesta.

Gabriela participó en la movilización del 12 de marzo, pensando que sería una marcha especial debido a la presencia de los hinchas. Lejos de sentir temor, disfrutó viendo a "hinchas de clubes que habitualmente se enfrentan estaban todos juntos y abrazados". Sin embargo, el desenlace fue violento, con decenas de heridos, incluyendo a la propia Gabriela, quien recibió cuatro impactos de balas de goma en las piernas. Ella relata que la policía disparaba desde motocicletas mientras caminaba por la vereda.

"El uso de la violencia que vi fue completamente desproporcionado", afirmó Gabriela, refiriéndose al uso de gas lacrimógeno, carros de agua, bastones y balas de goma. Algunos manifestantes respondieron lanzando piedras y otros objetos, y un patrullero y varios contenedores de basura fueron incendiados. La víctima más grave fue el fotógrafo Pablo Grillo, quien sufrió una fractura de cráneo por el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno.

Después de lo vivido, Gabriela no volverá a participar en las "marchas de los miércoles" por el momento, una decisión que muchos otros jubilados podrían tomar por seguridad. Sin embargo, no le molesta que los hinchas de fútbol y otros grupos asuman un rol protagónico en las marchas, quitando el foco mediático a los jubilados y sus demandas. Considera que "cuantas más personas puedan salir a reclamar mejor, y cuantos más sectores sean convocados y puedan ocupar el espacio público, mejor", citando una analogía con el poema atribuido a Bertolt Brecht.
Montos de las Jubilaciones y Pensiones
A pesar de los esfuerzos, los montos de las jubilaciones apenas garantizan una subsistencia precarizada. En abril de 2026, el haber mínimo jubilatorio se fijó en $380.286,25, cifra que solo llega a $450.286,25 si el Ejecutivo mantiene el bono de refuerzo discrecional. Este ajuste del 2,9%, correspondiente a la inflación de febrero, llega con rezago, mientras rubros básicos como vivienda, servicios públicos y alimentos aumentan a un ritmo mayor.
Quienes son condenados a la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor) perciben apenas $304.243,19, una cifra aún más precaria.
Desfinanciamiento del PAMI
Otro aspecto del ajuste es el desfinanciamiento del PAMI, la obra social que atiende la salud de la tercera edad, lo que agrava aún más la situación de los jubilados.
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El Debate sobre la Sostenibilidad del Sistema
La "motosierra" del gobierno de Milei ha afectado de manera significativa a las jubilaciones, empeorando la situación, según Curcio. No solo el sistema argentino necesita ser reformado; "los sistemas de pensiones en todo el mundo están en crisis".
Comparación Regional
Aunque la situación en Argentina es precaria, es difícil hacer una comparación efectiva con otros países sin ponderar los valores por el nivel de precios. Curcio estima que "Argentina hoy debe ser el país más caro en dólares de la región y entre los más caros del mundo". La situación objetivamente peor se encuentra en Venezuela, donde la jubilación mínima no alcanza los dos dólares, lo cual es insuficiente incluso "para ir a comprar pan", según Alberto Martínez, profesor de Economía en la Universidad Simón Bolívar de Caracas.
Una comparación exhaustiva de los sistemas de pensiones debe considerar muchos parámetros. La consultora Mercer evalúa medio centenar de variables para su Índice Global de Pensiones, y la CEPAL centra su evaluación en la cobertura, la suficiencia de las prestaciones y la sostenibilidad financiera.
Entre 2000 y 2022, la cobertura de los sistemas de pensiones en 17 países de América Latina se incrementó del 52,4% al 75,5% para personas de 65 años y más, gracias al crecimiento de la cobertura no contributiva. En Venezuela, las pensiones mínimas se complementan con bonos, aunque son considerados "concesiones" por Maduro.
Martínez lamenta que hasta que no se retome el crecimiento económico, no se podrá abordar el problema del sistema de jubilación ni muchos otros. También hay preocupación por el envejecimiento de la población, un desafío creciente en los países desarrollados. La CEPAL subraya que las reformas de pensiones deben considerar la cobertura, la suficiencia de las prestaciones y la sostenibilidad financiera.
Reforma Previsional en Chile: Un Contraste
En contraste con la situación argentina, en Chile se está llevando a cabo una reforma previsional que busca un sistema más equitativo y solidario, según el presidente de la Comisión de Usuarios, Rafael Pizarro.
Elementos Clave de la Reforma Chilena
La reforma en Chile propone:
- Aumento de la PGU: La Pensión Garantizada Universal (PGU) aumentará a $250.000 para pensionados de 82 años o más.
- Cotización adicional del empleador: A partir de agosto de 2025, los empleadores pagarán un 1% adicional, que se incrementará gradualmente hasta el 7%.
- Ampliación del Seguro de Lagunas Previsionales: Este seguro cubrirá las cotizaciones en períodos de cesantía, triplicando el número de beneficiarios de 395 mil a más de 1,4 millones al año. Las cotizaciones serán financiadas por el Fondo de Cesantía Solidario.
- Compensación a mujeres: Un beneficio dirigido a mujeres para corregir las brechas de género debido a su mayor expectativa de vida.
- Licitación de afiliados: Se licitará el 10% de los afiliados cada dos años a la AFP que ofrezca la menor comisión, fomentando la competencia.
- Fondos generacionales: El sistema de multifondos será reemplazado por fondos generacionales, que ajustarán su perfil de inversión según la edad del afiliado para reducir riesgos.
- Comisiones variables: Las comisiones estarán vinculadas al rendimiento del fondo, disminuyendo un 15% si hay pérdidas y aumentando hasta un 15% con ganancias, alineando los incentivos con el bienestar de los afiliados.
- Centralización de cobranza: El Instituto de Previsión Social (IPS) realizará la recaudación a través de un proveedor especializado.
- Incentivo a la cotización: Se simplifican los mecanismos de cotización para independientes y se promueve la formalidad al vincular los beneficios a la cotización.
El estudio chileno también evidencia un consenso sobre las bajas pensiones como problema central, lo que genera desconfianza en las AFP y una percepción de baja legitimidad del sistema. Se propone una revisión de las tablas de esperanza de vida y la necesidad de desarrollar estrategias de comunicación para informar a la ciudadanía y evitar la desconfianza hacia las instituciones previsionales.
La situación de la juventud hoy es el espejo del desastre previsional de mañana. Con un 58,4% de los jóvenes de hasta 29 años trabajando en la informalidad, el modelo actual está sembrando una bomba de tiempo social. La lucha por la prórroga de las jubilaciones, el fin de la precariedad laboral y contra la reforma laboral es una sola. Por ello, las protestas de los jubilados en Argentina cobran cada vez más apoyo popular, convirtiéndose en un emblema de resistencia contra las políticas actuales.