Cuando hablamos de vulnerabilidad, nos referimos a un término proveniente del latín ‘vulnerando’, que alude a la cualidad de una persona para ser herida. Esta característica ha acompañado al ser humano desde sus orígenes, siendo una cualidad útil para protegerse frente al peligro. En el ámbito de la psicología, el término posee diversos significados y se utiliza para describir un estado particular.
La vulnerabilidad emocional se define como aquel estado por el que puede llegar a pasar cualquier persona cuando se siente expuesta ante una serie de situaciones que le causan malestar, y que podrían ser difíciles de superar. En el contexto de una emergencia, la vulnerabilidad psicológica se acentúa significativamente, afectando la estabilidad emocional de individuos y colectivos. Es importante señalar que la vulnerabilidad emocional no es inherentemente negativa; como otras cualidades, no es todo negativo ni todo positivo.

La Psicología de Emergencias y Desastres: Un Marco de Intervención
La psicología de emergencias y desastres es una rama de la psicología que abarca el estudio del comportamiento y el modo de reacción de los individuos, grupos o colectivos humanos en las diferentes fases de una situación de emergencias o desastres (Acevedo y Martínez, 2007). Esta especialidad se dirige al análisis de las actitudes de personas y equipos antes, durante o después de un desastre o emergencia, utilizando técnicas de participación psicosocial con el propósito de prevenir, optimizar la alerta y minimizar las respuestas disfuncionales, con el objetivo de posibilitar la rehabilitación y recomposición.
El psicólogo de emergencias cumple un papel fundamental en situaciones excepcionales como terremotos, accidentes de aviones o atentados. Este profesional debe estar preparado psicológica y emocionalmente para afrontar todo tipo de contingencias, lo que requiere, más allá de la preparación técnica y mental, una gran vocación. No todos los profesionales de la psicología están preparados para actuar bajo tanta presión y en situaciones de particular vulnerabilidad, ya que se tratará con personas que están pasando por episodios traumáticos en estados de ansiedad, ataques de pánico o desconsolación.
Funciones y Objetivos del Psicólogo de Emergencias
La meta del psicólogo de emergencias es regular las crisis emocionales y psicológicas tanto a nivel individual como grupal, lo cual implica una excelencia en la administración de tiempos y recursos. Las principales funciones de este profesional son prevenir, planear, intervenir y rehabilitar, tratando de conseguir los siguientes objetivos después de un evento traumático:
- Reducir el efecto psicológico a corto plazo.
- Facilitar una gestión adecuada en situaciones potencialmente generadoras de estrés por su elevado contenido emocional.
- Reducir la posibilidad de aparición de un trastorno psicopatológico en las personas que fueron testigos directos o indirectos de sucesos traumáticos e imprevisibles, incluyendo familiares, amigos o allegados.
- Informar y orientar sobre recursos específicos de ayuda.
- Promover la entrada poblacional en peligro a la red asistencial sanitaria.
Sobre el psicólogo de emergencias y desastres recae la función de dar a conocer a las personas implicadas en un desastre sus estados vulnerables y examinar el impacto psicoemocional de la emergencia. Todo ello con el objetivo de crear un ambiente de protección y asistencia, promover un clima de confianza y regular las reacciones psicológicas negativas que se presenten en los afectados. En ocasiones, el profesional de emergencia también debe intervenir con otros compañeros o miembros de los equipos de ayuda que, ante situaciones de máxima emergencia, puedan sufrir crisis debido a la situación.
Capacidades del Psicólogo de Emergencias
Para abordar la vulnerabilidad en emergencias, el psicólogo de emergencias debe poseer aptitudes y capacidades específicas, incluyendo:
- Equilibrio emocional y capacidad de autocontrol.
- Resistencia al cansancio de tipo psicológico y físico.
- Capacidades sociales como la empatía, la comprensión y la escucha.
- Flexibilidad, disposición para trabajar en grupo y colaborar con otros profesionales.
- Tolerancia a la frustración.
- Capacidad de toma de decisiones en situaciones de alta presión y estrés.
- Disciplina y responsabilidad.
Manifestaciones de la Vulnerabilidad Psicológica en Emergencias
Casi todas las personas afectadas por una situación de emergencia presentan alguna forma de sufrimiento psíquico, cuya gravedad suele disminuir con el tiempo. Los eventos altamente estresantes, como desastres naturales, accidentes o situaciones de violencia, pueden generar un impacto negativo en el bienestar general y la salud mental. En el contexto de crisis provocadas por una emergencia o desastre natural, las personas pueden verse desbordadas por la sensación de vulnerabilidad e incertidumbre.
Impactos Inmediatos y a Largo Plazo
La mayoría de las personas afectadas por situaciones de emergencia sufren sentimientos de ansiedad, tristeza, desesperanza, insomnio, cansancio, irritabilidad, ira y dolores somáticos. Este sufrimiento psicológico suele mejorar con el tiempo, pero algunas personas desarrollan una afección de salud mental más grave. Otros síntomas agudos incluyen:
- Reacciones de estrés agudo: sueños angustiantes, episodios disociativos, dificultad para evitar pensamientos o sentimientos que provocan recuerdos del suceso.
- Duelo: sentimiento de desgracia con intensidad y duración mantenida en el tiempo, especialmente tras la pérdida de seres queridos, el hogar o el sustento.
- Aislamiento y apatía: un mayor aislamiento o incremento de la apatía, que puede derivar en una profunda depresión.
Se estima que el 22 % de las personas que han vivido una guerra u otro conflicto en los últimos diez años sufren depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, trastorno bipolar o esquizofrenia. En las zonas de conflicto, la depresión aumenta con la edad y es más común en las mujeres. Los niños, por ejemplo, tienden a reflejar las reacciones de sus padres, mostrando comportamientos regresivos y un aumento de la dependencia. Las personas con afecciones graves de salud mental son especialmente vulnerables durante una emergencia y necesitan acceso a atención clínica y prestaciones básicas.
Factores que Influyen en la Vulnerabilidad
Las emergencias pueden empeorar las afecciones de salud mental y los problemas sociales preexistentes, como la pobreza y la discriminación. También pueden generar nuevos problemas, como:
- Problemas sociales: separación de familias, inseguridad, pérdida de medios de subsistencia, descomposición del entramado social, disminución de la confianza y recursos, hacinamiento y falta de privacidad en el contexto de la respuesta humanitaria.
- Problemas de salud mental: uso nocivo de sustancias, depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático, además de agravar afecciones preexistentes como la esquizofrenia.
- Problemas para acceder a servicios de salud mental: daños en instalaciones, falta de personal, interrupciones en las cadenas de suministro de medicamentos y aumentos repentinos de la demanda que saturan las infraestructuras.

Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) en Situaciones de Emergencia
Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) son una técnica diseñada para asistir a personas que han sido afectadas por crisis o eventos traumáticos. Su propósito es ayudar a disminuir el estrés inicial provocado por un evento traumático, ofreciendo un espacio de soporte y guía a la persona afectada. Para su implementación, se utilizan diferentes procedimientos enfocados en brindar un apoyo emocional, conductual y práctico a quienes lo necesitan.
Características Principales de los PAP
Este tipo de primeros auxilios implica una serie de pasos y procedimientos que siguen principios fundamentales de actuación, alineados con las etapas definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como parte de los protocolos de acción. Estos protocolos señalan que, bajo cualquier intervención de primeros auxilios psicológicos, se encuentran cuatro acciones fundamentales:
- Preparar: Obtener información y asegurar un ambiente seguro.
- Escuchar: Permitir que la persona exprese sus emociones sin presionar.
- Observar: Identificar signos de malestar y necesidades.
- Conectar: Vincular a la persona con recursos y redes de apoyo.
Los PAP pueden ser empleados por cualquier individuo que cuente con formación y entrenamiento en esta técnica y se pueden desarrollar en cualquier lugar donde se garantice la seguridad de hacerlo, comúnmente en lugares comunitarios, hospitales, escuelas o refugios, idealmente en un espacio que permita cierta privacidad.
PAP en Situaciones de Violencia
Los primeros auxilios psicológicos son aplicados en diversas situaciones y circunstancias, incluida la violencia en sus múltiples formas. Cuando un individuo atraviesa una crisis producto de un evento violento, es común que experimente sentimientos de miedo, impotencia, desorientación o incluso una parálisis temporal en su capacidad de respuesta. Si bien en crisis por desastres naturales las personas se sienten desbordadas por la vulnerabilidad, cuando la crisis surge de un hecho violento, como portonazos, asaltos y robos, el impacto emocional puede ser aún más profundo, afectando tanto a la persona que lo vive como a quienes intervienen. Es importante entender que vivir una experiencia violenta no significa necesariamente desarrollar secuelas permanentes o impedir el retorno a la rutina.
Situaciones y Delitos Violentos
Las situaciones y delitos violentos representan eventos que vulneran la seguridad y el bienestar de las personas, generando un impacto significativo en su estabilidad emocional y física.
- Situaciones violentas: Ocurren en contextos de agresión que transgreden límites personales y afectan la seguridad y confianza, manifestándose de distintas maneras y escenarios, y rompiendo la sensación de protección.
- Delitos violentos: Están tipificados por la ley y son sucesos abruptos que generan miedo e indefensión, afectando el bienestar general.
En muchos casos, las víctimas se encuentran en un estado de vulnerabilidad física y emocional, sintiendo que sus recursos habituales no son suficientes para afrontar la experiencia vivida. Cuando el delito es violento, el PAP tiene como objetivo ofrecer apoyo inmediato a la víctima en una fase inicial, orientada a reducir el impacto emocional inmediato y proporcionar información sobre los pasos a seguir. Es importante destacar que los PAP no están diseñados para ofrecer una terapia profunda, sino para brindar ayuda en una fase de crisis inmediata.

Atención Integral a Víctimas de Delitos Violentos
En casos de delitos violentos, el apoyo psicológico debe ser integral y, en muchos casos, debe involucrar a profesionales especializados en trauma. Las víctimas pueden necesitar una orientación adicional para procesar la experiencia traumática, con un seguimiento que podría requerir intervenciones psicológicas más duraderas y profundas, y un abordaje psicosocial y jurídico. Existen instituciones y unidades dedicadas a brindar apoyo a las víctimas de delitos violentos.
Los delitos violentos pueden generar impactos inmediatos y secuelas físicas, sociales y psicológicas, que varían según la naturaleza del delito. Estas secuelas pueden estar influenciadas por diversos factores, tales como la historia previa de la víctima, los modos de afrontamiento frente al estrés y el apoyo recibido en su entorno familiar y social. En el caso de delitos de violencia intrafamiliar, de género y maltrato infantil, se caracterizan por un vínculo relacional entre la víctima y el agresor, lo cual los distingue de otro tipo de delito.
Consideraciones Importantes al Brindar Apoyo
Es crucial validar las emociones de las personas sin descalificarlas ni apresurarlas. Algunas prácticas que deben evitarse incluyen:
- Presionar para hablar: Forzar al individuo a hablar de inmediato puede ser perjudicial; es fundamental respetar sus ritmos para procesar lo ocurrido.
- Hacer promesas falsas o dar información errónea: No se deben ofrecer falsas expectativas ni brindar información incorrecta, ya que esto puede generar más incertidumbre.
- Intervenir de manera apresurada: La intención de ayudar puede llevar a intervenir sin considerar lo que realmente necesita esa persona; es vital observar y respetar los límites de la víctima.
- Desatender la importancia del apoyo: Es esencial proporcionar información adecuada para que el individuo pueda acceder a los recursos y la ayuda necesaria.
Los primeros auxilios psicológicos son fundamentales para brindar un apoyo efectivo e inmediato a las víctimas de delitos violentos, ayudando a reducir el impacto emocional inicial y proporcionando un camino hacia su recuperación.
Estrategias Individuales para la Vulnerabilidad Emocional
Para trabajar la propia vulnerabilidad emocional, se pueden implementar diversas estrategias:
- Comenzar con un exhaustivo trabajo de introspección para detectar inseguridades y situaciones que las provocan, e identificar fortalezas y aptitudes.
- Entrenar el control de los propios pensamientos, practicando ejercicios de relajación, meditación o mindfulness, desarrollando una rutina que permita mantenerse enfocado en los propios pensamientos.
- Analizar de forma detallada y calmada las situaciones que generan vulnerabilidad emocional, con el fin de imaginar qué hay de realista en el temor y, a partir de ahí, construir un escenario más realista donde se tenga control.
- Ser más tolerantes con los propios miedos, límites, debilidades y acciones.

Medidas Recomendadas y Respuesta Global ante la Vulnerabilidad en Emergencias
Las emergencias alteran significativamente los servicios de salud mental y reducen la disponibilidad de atención de calidad. Las directrices internacionales de apoyo psicosocial y para la salud mental recomiendan diversas medidas para prepararse y responder eficazmente ante las emergencias:
- Incluir el apoyo psicosocial y para la salud mental en los planes de preparación ante emergencias para todos los sectores.
- Establecer un grupo de trabajo técnico intersectorial sobre apoyo psicosocial y para la salud mental para coordinar actividades.
- Fortalecer la autoayuda y el apoyo social en la comunidad, asegurando la participación de los grupos vulnerables.
- Orientar a los trabajadores de primera línea en primeros auxilios psicológicos para brindar apoyo emocional y práctico.
- Divulgar mensajes clave e información de servicio para fomentar un afrontamiento positivo y la búsqueda de ayuda.
- Ofrecer atención clínica de salud mental para afecciones prioritarias en establecimientos de salud general, utilizando personal capacitado y supervisado.
- Proporcionar intervenciones psicológicas basadas en la evidencia para el malestar psicológico prolongado.
- Proteger y promover los derechos de las personas con afecciones graves de salud mental.
- Establecer redes de derivación entre especialistas en salud mental, proveedores de atención médica general y otros servicios relevantes.
La salud mental es crucial para la recuperación social y económica después de las emergencias. A pesar de la adversidad, las emergencias ofrecen también oportunidades para construir mejores sistemas de salud mental, aprovechando el aumento de la ayuda y la atención para desarrollar servicios duraderos.
La Respuesta de la OMS y el Compromiso Global
La Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja en todo el mundo para garantizar que la preparación y la respuesta frente a las emergencias de salud mental sean coordinadas y eficaces, y que se fortalezcan los servicios de salud mental a largo plazo. La OMS es líder en la prestación de asesoramiento técnico sobre salud mental en situaciones de emergencia, y apoya a países como Afganistán, Chad, el territorio palestino ocupado y Yemen.
En 2024, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó una resolución para fortalecer la salud mental y el apoyo psicosocial en todas las etapas de las emergencias, instando a los Estados Miembros a aplicar el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030 de la OMS y a realizar inversiones a largo plazo en servicios comunitarios y coordinación intersectorial. La OMS copreside el Grupo de Trabajo del Comité Permanente entre Organismos sobre Salud Mental y Apoyo Psicosocial, colaborando con diversos asociados para elaborar herramientas y recursos, como el Conjunto de Servicios Mínimos para Apoyo Psicosocial y para la Salud Mental, y fomentando las capacidades para la gestión del riesgo de desastres.
Versión Completa. Resiliencia: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Boris Cyrulnik
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