Los pueblos indígenas son grupos sociales y culturales distintos que comparten vínculos ancestrales colectivos con la tierra y los recursos naturales donde viven, ocupan o desde los cuales han sido desplazados. Su tierra y los recursos naturales de los que dependen están inextricablemente vinculados a su identidad, cultura y medios de subsistencia, así como a su bienestar físico y espiritual. A menudo buscan ser representados por sus líderes y organizaciones tradicionales, que son distintas o están separadas de aquellas de la sociedad o cultura dominante.
Definición y Características de los Pueblos Indígenas
La característica más importante que define a los pueblos indígenas es que se identifican a sí mismos como pueblos indígenas. Comparten un vínculo ancestral con quienes habitaron el país o región antes de su colonización o de que otros pueblos adquirieran una posición dominante. Tienen una fuerte vinculación con territorios concretos y con los recursos naturales del entorno, y poseen sistemas sociales, económicos o políticos diferenciados, que están decididos a mantener y reproducir. Además, suelen tener una lengua, una cultura y unas creencias propias, y están marginados política y socialmente.
El término “pueblos indígenas” se utiliza en documentos internacionales como la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. La palabra “pueblos” tiene una gran importancia jurídica al afirmar el derecho a la autodeterminación. Desde 2022, la ONU escribe el término “Indigenous Peoples” con mayúscula inicial, atendiendo a peticiones de representantes indígenas, para reconocer su condición de pueblos en el derecho internacional y su derecho a la autodeterminación. Es crucial usar el término “pueblos indígenas” con precaución, ya que otros términos como “comunidades”, “grupos” y “minorías” pueden ser utilizados deliberadamente por las autoridades estatales para negar o socavar el derecho a la autodeterminación.
Denominaciones genéricas preferidas en algunas regiones o contextos incluyen Aborígenes, Primeras Naciones, indígenas estadounidenses o adivasis.
Demografía y Situación Global

Se estima que hay 476 millones de personas indígenas en todo el mundo, extendiéndose por más de 90 países y hablando más de 4000 de los 7000 idiomas que existen en el mundo. Aunque constituyen solo el 6 % de la población mundial, representan alrededor del 19 % de las personas extremadamente pobres. Su esperanza de vida es hasta 20 años inferior a la de las personas no indígenas a nivel mundial. Este legado de desigualdad y exclusión ha aumentado la vulnerabilidad de las comunidades indígenas frente a los impactos del cambio climático y los peligros naturales, incluidos brotes de enfermedades como la COVID-19.
Pueblos Indígenas en América Latina
En América Latina, la población indígena alcanzaba cerca de 58 millones de personas en 2018, lo que representa aproximadamente el 10% de la población regional. Los pueblos indígenas están sobrerrepresentados en los segmentos más pobres de la población, y en la mayoría de los países, más de la mitad de la población indígena es pobre. El seguimiento estadístico de la población indígena se basa principalmente en la autoidentificación como persona indígena debido a la divergencia en el concepto mismo de población indígena.
Vulnerabilidades y Desafíos
Los pueblos indígenas viven las mismas duras realidades en todo el mundo: sus derechos humanos son violados habitualmente por las autoridades estatales, y sufren elevados niveles de marginación y discriminación. A menudo carecen de reconocimiento formal de sus tierras, territorios y recursos naturales, suelen ser los últimos en recibir inversiones públicas en servicios básicos e infraestructura y enfrentan múltiples obstáculos para participar plenamente en la economía formal, obtener acceso a la justicia y ser parte de los procesos políticos y la toma de decisiones.
Impacto de la COVID-19 y Brechas de Desarrollo

La evolución de la pandemia de la COVID-19 y sus repercusiones socioeconómicas incidieron de forma particularmente intensa en los pueblos indígenas. Las brechas de desarrollo en las comunidades indígenas han provocado un acceso limitado al agua potable y a los servicios médicos, lo que establece un mayor riesgo para este grupo poblacional a impactos negativos causados por la COVID-19. La marginación también implica que los pueblos indígenas corren más peligro durante emergencias de salud pública. La falta de consulta adecuada por parte de los Estados al desarrollar los planes de respuesta ante la COVID-19 agravó los efectos, ya que la información sobre salud pública no se facilitaba en lenguas indígenas y las políticas no se ajustaban a sus necesidades específicas.
La pandemia también subrayó y agravó las disparidades educativas, ya que el menor acceso de los niños y las niñas indígenas a ordenadores e internet los marginó de las oportunidades educativas durante el cierre de escuelas. Esto incrementó la “brecha digital” entre el alumnado indígena y no indígena, debido a la falta de acceso a dispositivos, conexión a internet o a los frecuentes cortes de suministro eléctrico. Estos efectos podrían haberse evitado si los gobiernos hubieran tenido en cuenta las necesidades del alumnado indígena en sus planes de respuesta a la COVID-19, lo cual, en la mayoría de los países, no ocurrió.
Derechos Territoriales y Expoliación
Gran parte de las tierras ocupadas por los pueblos indígenas están bajo propiedad comunal y, sin embargo, muchos Gobiernos reconocen que solo una fracción de ellas pertenece formal o legalmente a los pueblos indígenas. Incluso cuando los territorios y tierras indígenas son reconocidos, la protección de las fronteras o el uso y la explotación de los recursos naturales suelen ser insuficientes. Los derechos de propiedad sobre las tierras de los pueblos indígenas también se violan ampliamente, a pesar de que el derecho internacional establece que los Estados no pueden reubicarlos sin su consentimiento libre, previo e informado ni sin ofrecerles una indemnización adecuada.
Las tierras en las que viven los pueblos indígenas -que albergan el 35 por ciento de los bosques intactos del mundo y son ricas en recursos naturales- con frecuencia son objeto de apropiación, venta, arrendamiento o simplemente son expoliadas y contaminadas por gobiernos y empresas privadas. Muchos pueblos indígenas han sido desarraigados de sus tierras a causa de políticas discriminatorias o de conflictos armados, privándolos de recursos y tradiciones fundamentales para su identidad, bienestar y supervivencia, lo que los obliga a huir de sus hogares o sufrir más marginación, pobreza, enfermedades, violencia e incluso a extinguirse como pueblo.
La tenencia insegura de la tierra es un factor que produce conflictos, degradación ambiental y escaso desarrollo económico y social, poniendo en peligro la supervivencia cultural y los sistemas vitales de conocimientos.
Salud, Educación y Justicia
La discriminación afecta la vida diaria de los pueblos indígenas, al restringir sus derechos a la educación, la atención sanitaria y la vivienda. Presentan índices más altos de mortalidad materna, embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual, y tienen más probabilidades de sufrir violencia. Por ejemplo, en Panamá y Rusia, las mujeres indígenas tienen aproximadamente seis veces más probabilidades de morir al dar a luz que las mujeres de la población no indígena. Los pueblos indígenas también tienen más probabilidades de contraer enfermedades como malaria, tuberculosis y VIH.
Sigue existiendo una brecha educativa a escala mundial entre los niños y niñas indígenas y sus pares. Los sistemas educativos a menudo no responden a sus necesidades particulares, y uno de los obstáculos es la falta de docentes que hablen su idioma. Ya antes de la pandemia de COVID-19, tenían menor acceso a la educación debido a su prolongada y sistemática discriminación.
Autodeterminación y Resistencia
Aunque algunos pueblos indígenas se autogobiernan, a muchos se les niega el derecho a elegir libremente su gobierno o su sistema político, a pesar de haberse gobernado libremente durante miles de años antes de la llegada de los colonizadores. Estos derechos se engloban bajo el término general de autodeterminación, un principio vinculante de derecho internacional que hace referencia al derecho de los pueblos a determinar libremente su condición política y a buscar su desarrollo económico, social y cultural, y que está integrado en instrumentos jurídicos como la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Casos Históricos de Asimilación Forzada
Durante los siglos XIX y XX, Canadá arrebató a las familias indígenas sus hijos e hijas y los llevó a internados financiados por las autoridades federales con la intención de asimilarlos a la sociedad canadiense dominante. En esos “internados indios”, no se les permitía hablar su idioma ni expresar su herencia y su identidad cultural. Se calcula que 150.000 niños y niñas de las llamadas Primeras Naciones sufrieron abusos en esas escuelas. En Australia, también obligaron a asimilarse a la cultura blanca a los niños y niñas indígenas, quienes fueron internados en instituciones donde sufrieron abusos y abandono.
Pueblos Indígenas y Cambio Climático

A pesar de que su contribución a las emisiones de carbono mundiales es mínima, los pueblos indígenas están entre los primeros que se enfrentan a las consecuencias directas del cambio climático. Su estrecha relación con el medioambiente natural hace que el cambio climático suponga un extraordinario peligro para su forma de vida, amenazando los hábitats y ecosistemas de los que dependen para obtener comida, agua, medicamentos y medios de vida, así como su identidad.
Mientras que los pueblos indígenas poseen, ocupan o usan una cuarta parte de la superficie del mundo, salvaguardan el 80 % de la biodiversidad restante, y estudios recientes revelan que las tierras forestales sujetas a la gestión colectiva de las comunidades locales y de los pueblos indígenas contienen al menos una cuarta parte de todo el carbono superficial de los bosques tropicales y subtropicales. Además, tienen conocimientos y experiencias ancestrales esenciales sobre cómo adaptarse, mitigar y reducir los riesgos climáticos y de desastres.
Los pueblos indígenas también se ven desproporcionadamente afectados por las prospecciones y la extracción de combustibles fósiles, ya que debido a su marginación política les resulta más difícil oponerse a ellas. Las empresas que explotan estos recursos con frecuencia vulneran los derechos de estas comunidades a la información, a la participación pública y al consentimiento libre, previo e informado. Por ejemplo, en India, las comunidades adivasis afectadas por la minería de carbón rara vez son consultadas adecuadamente antes de que sus tierras sean adquiridas, sus ecosistemas diezmados y sus medios de vida puestos en peligro.
Los pueblos indígenas desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático. Su profundo conocimiento del mundo natural hace que, en los lugares donde controlan la tierra, prosperen los bosques y la biodiversidad. Es crucial apoyar a los pueblos indígenas y preservar este conocimiento como una herramienta fundamental para proteger el medioambiente y abordar el cambio climático.
El "Colonialismo Verde" y Créditos de Carbono
¿Qué es el colonialismo? Definición Características Tipos Causas Consecuencias Ejemplos Historia
Dirigentes indígenas, pueblos pescadores, comunidades afrodescendientes, campesinos y activistas ambientales están trabajando incansablemente para aumentar la presión sobre los gobiernos y las empresas del Norte global para que asuman su responsabilidad por la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Sin embargo, los países del Norte global en su mayor parte han renunciado a intentar restaurar la biodiversidad en su territorio y, en su lugar, promueven modelos militarizados de conservación en fortalezas en países del Sur global. A menudo seleccionan territorios de pueblos indígenas, quienes son expulsados para incorporar sus tierras a parques nacionales, una práctica documentada en Tanzania, Uganda, Kenia, Nepal y Camboya.
Este fenómeno, denominado “colonialismo verde”, explica cómo las grandes ONG del Norte global dedicadas a la conservación del medioambiente están funcionando, con la financiación de sus gobiernos, de una manera que refuerza el poder colonial sobre los pueblos indígenas. Los créditos de carbono ofrecen un incentivo financiero a los gobiernos para expulsar a las comunidades de sus tierras, presentándose falsamente como una forma de salvar la biodiversidad y cumplir con la obligación de los países del Norte global de reducir las emisiones de carbono. En la práctica, se está descubriendo el carácter fraudulento de proyectos enteros de créditos de carbono y su escasa o nula contribución a la recuperación forestal.
Activismo y Defensa de Derechos
Defensores y Defensoras Ambientales

Los defensores y defensoras ambientales están en primera línea en la lucha por la justicia climática, especialmente en las Américas, la región más letal del mundo para quienes defienden la tierra, el territorio y el medioambiente. En 2022, según Global Witness, 177 personas fueron asesinadas por defender el medioambiente -una cada dos días-, y casi el 88% de ellas en las Américas. Colombia fue el país más peligroso con 60 asesinatos, y Brasil, México y Honduras también estuvieron entre los cinco primeros. El 34% de los asesinatos perpetrados durante el año fueron de indígenas.
Amnistía Internacional ha documentado reiteradamente cómo las personas defensoras de los derechos ambientales en las Américas son intimidadas, atacadas, hostigadas o asesinadas, especialmente cuando se enfrentan con sus reivindicaciones a poderosos intereses económicos y políticos, que a menudo actúan con impunidad. Invariablemente, la mayoría de estos delitos no se investigan adecuadamente y casi nunca se hace justicia.
Casos Emblemáticos de Defensa
Berta Cáceres (Honduras)
Berta Cáceres, defensora de los derechos humanos hondureña, pasó decenios haciendo campaña por el medioambiente y los derechos de los pueblos indígenas. Esta labor es especialmente arriesgada en Honduras. Desde 2013, Berta encabezó junto con el COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras) una campaña contra la construcción de la represa hidroeléctrica de Agua Zarca en la comunidad de Río Blanco, que hubiera interferido en el curso del río Gualcarque, un lugar sagrado para la comunidad indígena lenca y una valiosa fuente de alimentos y agua potable. Su valeroso activismo le granjeó poderosos enemigos y sufrió hostigamiento e incluso amenazas de muerte. Tras una larga lucha para conseguir justicia, en junio de 2022, David Castillo, ex directivo de la empresa constructora de la represa hidroeléctrica, fue condenado a 22 años de cárcel por organizar el asesinato de Berta. Otras siete personas ya habían sido condenadas a penas de prisión en 2019. Los familiares de Berta y COPINH siguen exigiendo que todos los responsables rindan cuentas.
Máxima Acuña Atalaya (Perú)
Entre los años 2011 y 2014, Máxima Acuña Atalaya denunció diversos actos de acoso, agresiones e intentos de desalojo por parte de agentes de la Policía Nacional de Perú, el uso indebido del sistema de justicia a través de un infundado proceso penal por usurpación en contra de la defensora de derechos humanos y por la estigmatización en su contra con el fin de desacreditar y deslegitimar su trabajo.
Marcos Legales y Acciones para la Protección
¿Qué es el colonialismo? Definición Características Tipos Causas Consecuencias Ejemplos Historia
En los últimos 30 años, los derechos de los pueblos indígenas han recibido cada vez más reconocimiento a través de la adopción de instrumentos internacionales como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) en 2007, la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en 2016, el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe (Acuerdo de Escazú) en 2021 y el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales de 1991. La Declaración de Durban reconoce los derechos humanos básicos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas. El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial afirma claramente que la discriminación contra los pueblos indígenas es discriminación racial.
Mejorar la seguridad de la tenencia de la tierra, fortalecer el buen gobierno, promover las inversiones públicas en servicios de buena calidad y culturalmente adecuados, y apoyar los sistemas indígenas de resiliencia y los medios de subsistencia son medidas cruciales para reducir los aspectos multidimensionales de la pobreza y contribuir, al mismo tiempo, al desarrollo sostenible y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El Banco Mundial trabaja con los pueblos indígenas y los Gobiernos para asegurar que los programas de desarrollo globales reflejen las voces y aspiraciones de dichas comunidades.
Las políticas para reducir la desigualdad social que enfrenta la población indígena deben considerar, de manera transversal, sus propias formas de entender el bienestar desde sus cosmovisiones. En este contexto que incluye tanto población indígena como violaciones a los derechos de estas comunidades, podemos observar que los pueblos indígenas no escapan de la tendencia mundial que apunta hacia la criminalización por parte de los Estados y de particulares en contra de quienes defienden los derechos humanos.
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