La psicopatía es una perturbación de la salud mental que ha fascinado y aterrorizado a la sociedad por igual. A menudo, la percepción popular se centra en los grandes criminales, pero la realidad de la psicopatía es mucho más compleja y se manifiesta de diversas maneras en la vida cotidiana. Este artículo abordará la cuestión de la psicopatía, su definición, las diferencias entre sus tipos y cómo su comportamiento persiste a lo largo del tiempo, así como una curiosa representación en la cultura popular.
La Persistencia del Comportamiento Psicopático con la Edad
Una vieja suposición sostenía que los psicópatas son más tranquilos y cambian de temperamento a medida que envejecen. Para examinar esta hipótesis, unos investigadores dirigidos por Donna Andersen, fundadora de la organización sin ánimo de lucro Lovefraud Education and Recovery, y Martin Sellbom, profesor del Departamento de Psicología de University of Otago, encuestaron a más de 1,200 parejas, familiares y amigos de psicópatas mayores de 50 años para saber si su comportamiento había mejorado. A quienes conocían a los individuos antes y después de los 50 años se les preguntó si se había producido algún cambio en la manipulación, el engaño y otros comportamientos antisociales de la persona.

El resultado fue contundente: el 93% de los encuestados dijeron que la persona se comportaba "igual o peor" a medida que envejecía. Andersen comentó que la idea de que los psicópatas se dulcifican al llegar a los 40 años se basa en el estudio de datos criminales, no en las experiencias de las víctimas. Es posible que el comportamiento antisocial de los adultos mayores no sea suficiente para que los arresten, pero ellos siguen infligiendo dolor emocional y físico a sus víctimas. "En el campo de la salud mental se ha mezclado esto con el comportamiento antisocial", afirmó Andersen, quien empezó a estudiar este concepto porque se casó con un timador que la estafó. Cuando Andersen lo conoció, él tenía 55 años, y la creencia popular decía que "se agotan a los 40 años".
Aunque a menudo la atención se centra en el estudio de los transgresores, los investigadores querían saber qué impacto tenían estos psicópatas mayores en sus familias, amigos y seres queridos. "Esta investigación les da voz a las víctimas de la psicopatía y proporciona una estimación general del grado en que afecta a las víctimas. La mayoría de las veces nos centramos en los individuos con esos rasgos y en sus perspectivas sesgadas", dice Sellbom.
Definición y Características de la Psicopatía
El trastorno de personalidad antisocial es una perturbación de la salud mental en el que las personas muestran poco respeto por los demás. Las personas que padecen este trastorno, como los psicópatas y los sociópatas, siguen patrones crónicos de manipulación, explotación y daño a los demás. Cuando alguien piensa en un psicópata, se imagina principalmente a alguien distanciado del afecto. Si una persona no tiene la habilidad de sentir empatía y compasión, la maldad y la crueldad en personas de estas características pueden ser realmente extremos, puesto que nada los frena, nada queda en su conciencia, nada los atormenta.
Un psicópata es aquella persona que tiene una imperiosa necesidad de ejercer control y dominio con la ambición de sentirse poderoso. En este personaje, todo va a girar entorno a esta cuestión, la del poder, sin importar qué o a quién deba llevarse por delante para lograr su objetivo. De esta forma, el psicópata tiene una forma peculiar y particular de pensar, emocionarse y actuar. Su pensamiento gira de forma egocéntrica entorno a aquello que más desea. Actúa en función de la mejor estrategia para lograr su objetivo sin registro alguno de lo moral, y vive de forma intensa emociones como la ira, la hostilidad, el desprecio o la envidia.
Según los expertos, la psicopatía es un trastorno grave, una configuración particular de la personalidad, cuyo origen se sitúa en el desarrollo evolutivo del ser humano. En lo interpersonal, son encantadores y seductores, ostentan una acuciante problemática de narcisismo, lo cual suponen los ingredientes perfectos para ejercer la manipulación. En cuanto a lo afectivo, no sienten culpa, son insensibles, faltos de empatía y crueles, y no asumen responsabilidad alguna con sus semejantes. Tienen una particular forma de vivir en la sociedad, son impulsivos, carecen de autocontrol y tampoco tienen metas realistas. Su conducta se describe como antisocial a lo largo de todo el ciclo vital y muestran mucha irresponsabilidad en el desempeño de sus roles sociales.

La Contribución de Robert Hare
Robert Hare es un conocido psicólogo canadiense, doctorado en psicología experimental en la Universidad de Western Ontario y profesor de Universidad en Canadá, que ha dedicado más de treinta años a su carrera y estudios acerca de la psicopatía. Sus investigaciones han sido fundamentales para comprender la naturaleza de este trastorno.
Tipos de Psicópatas: Una Clasificación Crucial
En la psicopatía también existen diferencias que permiten hacer una clasificación. Poder clasificar y distinguir al psicópata según su manera de desarrollarse y delinquir, dota a la población de información y brinda la oportunidad de poder protegerse de ellos. A continuación, se describe la clasificación que hace Vicente Garrido, quien, en base a una larga trayectoria profesional como criminólogo y psicólogo, ha podido investigar suficiente sobre este asunto. Garrido explica que los psicópatas son criminales; algunos son criminales de carrera, a otros los caracteriza el crimen explosivo o el crimen tardío, y otros están integrados. Entre los psicópatas integrados establece diferencias:
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Psicópatas Ocultos
Son criminales ocultos, los que no son reconocidos como tales puesto que ostentan puestos de poder a través de la política o las empresas. La inmensa mayoría de los psicópatas son psicópatas integrados. Son aquellos que, pese a ostentar rasgos de la psicopatía, no han llegado a ser reconocidos como criminales o se les descubre tarde. Los ocultos tienen familia y amigos con los que establecen la relación esperable sin ser genuino nada de esto. Mientras tanto y de forma oculta, ejercen violencia. Cuando se les pilla, sorprenden a quienes les rodean por descubrir esa doble vida que llevaban. También pueden ostentar cargos de valor reconocido en lo social, la política o el mundo de las empresas. Vicente Garrido también distingue entre los psicópatas ocultos a líderes políticos y los líderes de grupos sectarios.
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Psicópatas Integrados, no Delincuentes
En este grupo están los funcionales, que no son más que aquellos que no ocupan cargos de poder en la sociedad ni han cometido delitos, pese a tener rasgos de psicopatía en su personalidad. Es una cuestión a tener en cuenta puesto que no son inofensivos.
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Psicópatas Exitosos
Este es un grupo acerca del cual todavía se está investigando. Se dice de ellos que son aquellos que logran alcanzar el éxito en lo social sin causar daño. En lo académico el debate es candente, hay quienes afirman que estos poseen “rasgos adaptativos” de la psicopatía. Vicente Garrido expresa su opinión particular y comparte la cuestión de que sí logran alcanzar éxito en la sociedad, pero discrepa en cuanto al efecto dañino que causan. Él cree que siempre lo causan, y además entiende el éxito social como una idea asociada al efecto del bien común.
LOS 4 TIPOS DE PSICÓPATAS | Tipos de PSICOPATÍA
El Psicópata en la Cultura Popular: El Caso de Cruella de Vil
La cultura popular a menudo explora la figura del villano con rasgos psicopáticos. Un ejemplo paradigmático es Cruella de Vil, uno de los grandes personajes de Disney. Desde que nació en la novela de 1956 Los 101 dálmatas, de Dodie Smith, esta glamurosa londinense ha aparecido en diferentes formatos. La hemos visto como una psicópata a la que mantener bien lejos, como una anciana sin pelo y como madre de un niño de 14 años.
Evolución de Cruella a Través de las Adaptaciones
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Cruella en la Novela (1956)
En la novela, Dodie Smith estableció que la villana era una heredera londinense mimada y con mucho glamour que conocía a Anita de la escuela. Cruella es la última que queda de una próspera familia, aunque carga con las deudas acumuladas por sus antepasados. Está casada con un peletero -algo que obvian todas sus versiones-, aunque no está enamorada de él. Este hombre es retratado como alguien dócil y callado que intenta cumplir con todos los deseos de Cruella. Al igual que en la película, se interesa por los cachorros de Anita para hacer abrigos de pieles.
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La Animación de Disney (1961)
Aunque Cruella nació en las páginas de Dodie Smith, todos la conocemos por haber aparecido en la película de Disney 101 dálmatas, estrenada en 1961. Sus guantes rojos, pipa entre los dedos y mirada maliciosa son rasgos que todos tenemos guardados en la memoria junto a su inmenso abrigo de pieles. Fue diseñada en base a dos actrices: su personalidad y movimientos se sacaron de Tallulah Bankhead, y su figura larga y lánguida vino de Mary Wickes. Tanto aquí como en la secuela, 101 dálmatas 2, es una mujer rica y ruda cuyo principal objetivo es llevarse a los dálmatas de los Radcliffe para hacerse un abrigo de pieles. En la segunda parte, intenta rehabilitarse, pero sus verdaderos deseos vuelven a relucir.
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Cruella en "Calle Dálmatas 101": La Versión Anciana
En la serie Calle Dálmatas 101 encontramos a una Cruella anciana, ya que los acontecimientos transcurren 61 años después de la película de animación original. Supuestamente ronda los 90 años y es tan mayor que ha perdido parte de su pelo, así como la movilidad. Fiel a su estilo vanidoso, intenta esconder cualquier signo que delate su edad verdadera. Aquí vemos como Hunter de Vil, su sobrino nieto, roba a los cachorros de Doug y Delilah bajo las órdenes de su malvada tía, que vive en Suiza.

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Versiones de Acción Real
La primera versión de acción real de Cruella tuvo lugar en 1996, en 101 dálmatas: ¡Más vivos que nunca!, de la mano de Glenn Close, y después en su secuela, 102 dálmatas, en el 2000. La villana aparece como una magnate de la moda, dueña de House of De Vil, una gran marca de alta costura especializada en peletería. Una de las cosas que nos regala esta versión es saber por qué insiste tanto en la piel de los cachorros: es más suave que la de un perro adulto. En la segunda parte, parece haberse curado de su obsesión por las pieles tras su estancia en prisión, pero no tarda mucho en volver a ser la que era. En la serie Érase una vez, Cruella está interpretada por Victoria Smurfit, basándose en la novela y en la animación de 1961. En la saga cinematográfica Los Descendientes, Wendy Raquel Robinson le da vida, mostrando un lado maternal tras tener a Carlos, un niño al que quiere y cuida como cualquier otra madre, inculcándole su odio hacia los perros.
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La Más Reciente Adaptación: "Cruella" (2021)
La última versión es la interpretada por Emma Stone, donde Estella, la joven Cruella, irrumpirá en cada acto al que la Baronesa (Emma Thompson), una leyenda de la alta costura, asiste para llamar su atención, ataviada con trajes espectaculares y grandes efectos visuales. Esta película explora una época inexplorada de la villana, mostrando a una versión más joven y totalmente punk, permitiéndonos conocer mejor a la gran villana de La Casa de Mickey Mouse.
Reconociendo y Protegiéndose del Psicópata
A pesar de lo que se sabe de los psicópatas, no siempre es fácil captarlos. Algunos, los más conocidos, son evidentes, aquellos que por recurrir a la violencia extrema se convierten en criminales reconocidos. Otros, sin embargo, tienen la destreza suficiente como para dominar la imagen que dan de sí mismos. Logran contener y canalizar sus impulsos hostiles mostrando una imagen que media como instrumento y estrategia para alcanzar control y poder. Estos psicópatas cuidan su imagen y son seductores. Forman parte del vecindario, del equipo de trabajo o del partido político, ellos serán quienes ocupen el puesto de líder, coordinador, director, etc. Siempre en aquel lugar en el que puedan sentirse poderosos, ejerciendo control y dominio.
En palabras de Robert Hare, “Los psicópatas nacen… no son solo los fríos asesinos de las películas”. Se sabe que son seres preparados para ejercer el mal, pero también son incapaces de formar parte del lazo social y familiar, incapaces de ejercer los valores de la solidaridad y la responsabilidad compartida en beneficio del bienestar general de la sociedad. Aquellos valores que logran fingir, sentir y defender siempre tienen un objetivo complementario: mantenerse en el poder, ostentar cargos de control.
Ahí es donde uno debe agudizar los sentidos y prestar plena atención para discernir si el fin último es un beneficio para la sociedad o realmente lo es para él mismo, si obtiene algo a cambio, o si eso que hace o defiende lo sostiene en un lugar elevado concreto, lo empodera. Como ejemplo, en este caso podemos pensar en algunos líderes políticos o grandes empresarios. Lo más importante es tener claro que cualquier psicópata necesita de otro vulnerable para realmente ejercer el mal. Sin alguien vulnerable, sin una víctima que caiga en sus redes, el psicópata no tiene la oportunidad de desplegar su crueldad.
Cuando en una sociedad quedan olvidados los valores de la solidaridad y la responsabilidad, la deriva es la de la sociedad individualista. En medio de una sociedad individualista, el psicópata encuentra un escenario mejorado sobre el que actuar su gran papel poniendo en un peligro apremiante a todo ser humano. Conocer el lado oscuro del ser humano es importante; pensar e indagar sobre esta versión del ser humano hace presente la importancia de conocer y explorar ese lado oscuro. La maldad es algo que está presente en todo sujeto, no obstante, se sabe que las normas de la moral regulan sus actos.
Psicopatía vs. Narcisismo y Maquiavelismo
La psicopatía tiene muchos conceptos con los que se la relaciona e incluso se la confunde. La personalidad narcisista o la maquiavélica son dos de ellas. El narcisista se cree sus propias mentiras, a diferencia del psicópata que es consciente de su falsedad y sus engaños. Además, el narcisista tiene una necesidad imperante de ser adulado mediante la obediencia y la deferencia de los otros, algo que no es tan relevante para el psicópata.
La personalidad maquiavélica se caracteriza y diferencia de las previas en que hace del engaño un arte mucho más depurado. Las emociones que experimentan de forma más intensa son la ira y el desprecio. Están emocionalmente desvinculados de cualquier ser humano que les rodee, no están interconectados con otros. Son expertos manipuladores y mentirosos.