La Reminiscencia en la Vejez: Por Qué los Ancianos Recuerdan Historias Antiguas

“Cuando yo vivía en Segovia...”, “Cuando yo estuve en América...”, “Cuando trabajaba en la Renfe...” Así comienzan muchas personas mayores a narrar trozos de su historia, entre nostalgia e ilusión por encontrar alguien que les escuche. Este fenómeno, conocido como reminiscencia, es una actividad inherente a la vida de las personas de edad, útil e incluso necesaria para su equilibrio psicológico y afectivo.

Ya decía Aristóteles en la Retórica que “los ancianos viven más de la memoria que de la esperanza, porque el tiempo que les queda por vivir es muy corto en comparación con su largo pasado... Esta es la causa de su locuacidad”. Sin embargo, no siempre este retorno al pasado, frecuente en las personas mayores, es bien entendido. Una sana consideración de la reminiscencia nos lleva a comprender su función y a utilizarla bien en la relación de ayuda con la persona mayor.

La Reminiscencia: Más Allá de un Simple Recuerdo

La reminiscencia, o esta tendencia a recordar la vida pasada, puede considerarse una actividad corriente de la vida de las personas de edad, vital para su bienestar. Vivida en clave positiva, traer a colación los recuerdos, sin connotación patológica, constituye incluso una oportunidad de crecimiento. El proceso de envejecimiento produce diferentes crisis -de identidad, de autonomía, de pertenencia- y el acto de recordar el pasado ayuda a afrontarlas.

El libro de la propia vida se está terminando de escribir y las últimas páginas constituyen una oportunidad de levantar acta de la propia vida poniendo orden, subrayando lo que fue realmente significativo, queriéndose a sí mismo y comunicando el mensaje contenido en la lectura de la propia experiencia. Detrás de lo que se recuerda, con frecuencia suele haber un hilo conductor que permite sentirse vivo y en continuidad con el pasado: “No soy un desecho o un mero dependiente de los cuidados de los demás, soy el que fui, vivo y estoy en relación con otras personas”.

Persona mayor sonriendo mientras cuenta una historia a un joven

Beneficios Terapéuticos y Psicológicos de Recordar el Pasado

Esta activación del pasado emocional, aunque es buena para todas las personas, tiene especiales beneficios para los ancianos por diferentes razones, como la de estimular la capacidad cognitiva. La reminiscencia se reconoce como una técnica terapéutica capaz de ayudar a las personas mayores, especialmente en los momentos difíciles, permitiendo que vuelvan a ser dueños de sus recuerdos y que puedan compartirlos. Esto mejora su calidad de vida y les ayuda a reencontrar el significado de la misma cuando ya se encuentre perdido.

Dar a las personas esa posibilidad de revivir y de compartir dichos recuerdos con otros, es una maravillosa oportunidad de que los ancianos se sientan valorados y escuchados. Muchos terapeutas han comprendido bien la importancia del recuerdo y lo estimulan directamente, invitando en sus sesiones individuales o de grupo a recordar viejos cantos, viejas anécdotas, historias que circulaban en los tiempos jóvenes y lugares particularmente relevantes. El mensaje es claro: el pasado es importante. Su evocación constituye una consideración respetuosa y en él se puede encontrar sentido.

¿Por Qué los Ancianos Recuerdan Mejor las Historias Antiguas?

Muchas veces las personas mayores, incluso cuando ya tienen problemas severos de memoria, suelen tener aún la capacidad de rememorar historias pasadas, una y otra vez, relacionadas con momentos importantes de su pasado. Al hacernos mayores, la pérdida de memoria parece ser un signo clave del envejecimiento natural.

  • Declive de la inteligencia fluida: En esta etapa vital, decae la inteligencia fluida -asociada a procesos como resolver problemas-, lugar del cerebro donde se encuentra la memoria a corto plazo o la memoria de trabajo. Esta memoria nos ayuda a resolver problemas cotidianos, además de hacer que recordemos lo que acabamos de leer o comprender lo que nos dicen para actuar en consecuencia. Con la edad, disminuye la memoria de trabajo, haciendo que decaiga nuestra capacidad para hacer tareas mentales.
  • Preservación de la memoria a largo plazo: A las personas mayores les resulta difícil recordar sucesos recientes, por lo que es posible que les preocupe tomar más tiempo que antes para aprender cosas nuevas. Es más fácil que repitan anécdotas que han sucedido hace muchos años, ya que estas memorias están más consolidadas y son parte de su identidad.
  • Procesamiento de información más lento: Entre los cambios cognitivos que sufrimos con la edad, la capacidad de procesamiento de la información se vuelve más lenta, formando parte del envejecimiento saludable. De esta forma, nos volvemos más lentos para reaccionar ante imprevistos y ejecutar tareas que requieren un mayor nivel de complejidad.
Gráfico mostrando la diferencia entre memoria a corto y largo plazo

Factores que Influyen en la Memoria y la Repetición

La repetición de historias no siempre es un signo de alarma, y puede estar influenciada por diversos factores, tanto emocionales como cognitivos:

Impacto Emocional

Es bien sabido que al envejecer perdemos ciertas capacidades y autonomía, pero también es verdad que cuando atravesamos problemas emocionales, nuestras capacidades cognitivas y atencionales pueden verse afectadas ante el malestar emocional. Sufrir problemas emocionales y estar sometido a un estrés constante puede ser un motivo de por qué los ancianos repiten las cosas más veces de lo normal. Tanto la ansiedad como el estrés son emociones naturales que, en ocasiones, nos ayudan a resolver problemas, pero en exceso afectan la memoria.

Déficit de Atención

Ser conscientes de que nuestra atención falla más de lo habitual forma también parte del envejecimiento natural. La atención es fundamental en prácticamente todas las áreas de nuestro día a día, así como en el aprendizaje y en el funcionamiento normal de la memoria. Tener dificultades para mantener la concentración puede ser uno de los motivos de por qué los ancianos repiten las cosas. A su vez, una falta de atención a indicaciones que no deberían suponer un problema podría ser una señal de alerta de una afección cognitiva, por lo que se recomienda acudir a un profesional.

Dificultades de Comunicación y Necesidad de Validación

La comunicación es clave para todo el mundo: nos ayuda a tener una buena autoestima, nos enriquece como personas y reforzamos los vínculos con los demás. Para los cuidadores, la comunicación es esencial para comprender mejor sus necesidades y deseos, además de brindarle apoyo emocional y social. Si una persona mayor tiene dificultades para comunicarse -por pérdida de audición, problemas de visión, dificultades cognitivas o trastornos del habla- es posible que necesiten más tiempo para procesar la información, lo que puede llevar a la repetición.

Además, todo ser humano anhela ser validado y valorado por los demás, sobre todo por sus seres queridos. La afectividad y el cariño que recibimos es un aspecto muy importante durante toda la vida, pero especialmente en la vejez. Cuando un anciano repite una historia, puede estar buscando esa validación y la sensación de ser escuchado y reconocido.

Cuándo la Repetición Podría Ser un Signo de Alarma

Aunque repetir las cosas más de lo habitual sea uno de los síntomas más comunes en los principios de demencia, no siempre es así. A todos nos gusta recrear anécdotas en nuestras conversaciones, sin importar la cantidad de veces que la hayamos contado. Las repeticiones no tienen por qué suponer un signo de alarma, pero en algunos casos específicos sí pueden ser una señal que esconde un problema cognitivo mayor.

Memoria, olvido y envejecimiento: ¿qué es normal y qué no?

Es importante distinguir cuándo un olvido está relacionado con la edad y cuándo se trata de un problema grave de memoria. Entre las afecciones cognitivas que pueden causar repetición y problemas de memoria se encuentran:

  • Enfermedad de Alzheimer: Es el tipo más común de demencia y afecta directamente a la memoria a corto plazo, olvidando información recién aprendida o recibida, además de los eventos que acaba de vivir.
  • Demencia Vascular: Es la segunda causa más común de demencia. Puede manifestarse de forma gradual o progresar tras cada pequeño accidente cerebrovascular, afectando la capacidad cognitiva.
  • Demencia con Cuerpos de Lewy: Este trastorno puede generar alteraciones en el pensamiento, el movimiento, la conducta y el estado anímico.
  • Demencia asociada a la enfermedad de Parkinson: Aunque no todas las personas que padecen párkinson pueden terminar sufriendo demencia, hay cierto desarrollo asociado. Se manifiesta a través de alteraciones de movimiento y, más tarde, cambios en el estado anímico y cognitivo del paciente.
  • Trastornos frontotemporales: Aparecen a edades más tempranas que las demencias mencionadas y afectan principalmente la personalidad, el comportamiento y el lenguaje.

Estrategias para Apoyar y Comunicarse con Personas Mayores

Que los ancianos repitan mucho las cosas no siempre es algo fácil de manejar. La escasez de tiempo de los profesionales de la salud, agentes sociales o cuidadores informales no será nunca una razón suficiente para abandonar al mayor a una soledad afectiva que le llevaría a seguir vivo sin sentirlo, a morir antes de morir.

Fomentar el Recuerdo

Pide a los ancianos con los que quieras trabajar la reminiscencia que compartan sus historias de su vida. Si eres un familiar cercano, podrás también ayudarles a recordar detalles importantes sobre dichas anécdotas, lo que facilitará que las recuerden mejor. Recopila fotos antiguas y recuerdos del anciano en cuestión con otras personas y familiares. Algunos adultos mayores pueden tener dificultades para recordar cosas específicas o para comunicarse, por lo que lo importante es saber que siempre existen actividades con las que trabajar la reminiscencia y que lo fundamental es poder adaptar la actividad y ser sensibles a las necesidades individuales de cada persona.

Comunicación Efectiva

Para tener una comunicación más efectiva con las personas mayores, debemos crear un ambiente tranquilo, animarlos a hablar por turnos y mostrar que los escuchamos de forma activa. Debemos tener en cuenta sus problemas de salud y, en cualquier caso, hablar despacio, vocalizar y establecer contacto visual. La paciencia y el respeto son fundamentales, y es posible que necesiten más tiempo para procesar la información.

Estimulación Cognitiva y Apoyo

Si padecen pérdidas de memoria, además del tratamiento prescrito por el médico, es necesario garantizar la seguridad de la persona afectada y prestarle el máximo apoyo. Seguir una rutina diaria contribuye a mantener más centrado al anciano, así como propiciar que su hogar tenga un ambiente agradable y animarle a que realice ejercicios de estimulación cognitiva. Evitar elementos distractores, ruidos o interferencias, concentrando la atención en un único estímulo es una técnica que podría reducir la repetición. Don infantilizarlos o perder la paciencia si se da el caso de que los ancianos repitan mucho las cosas. Darles tiempo, no contradecir sus respuestas o reacciones, comunicarse a través de gestos o miradas cariñosos y no infantilizarles son técnicas que pueden ayudar.

Existen diversas soluciones procuradas por los servicios de teleasistencia que pueden ayudarnos a ejercitar día a día nuestro cerebro. A través de herramientas de estimulación y rehabilitación de las capacidades cognitivas, se pueden entrenar áreas cerebrales específicas. Los profesionales, además de mandar tratamientos específicos en función de la afección, pueden aplicar diversas terapias para manejar la repetición. Por otra parte, está la terapia de orientación a la realidad, que permite reorientar a la persona en el tiempo, el espacio y respecto a su propia persona.

Cuándo Consultar a un Profesional

Es posible que tras la repetición se esconda un problema más grave, por lo que debemos ser pacientes y mostrar empatía y comprensión. Cuando una persona mayor tiene problemas para realizar sus tareas diarias o se muestra confundida y desorientada, es el momento de consultar con los expertos.

Vivir el Envejecimiento de Forma Saludable

Perder memoria no implica de forma directa el sufrir una afección neurológica, sino que forma parte del envejecimiento natural y de la vida misma. En muchas ocasiones, las alteraciones cognitivas vienen a causa de preocupaciones y situaciones de estrés, ansiedad o por efectos secundarios de medicamentos. Adoptar hábitos saludables también ayuda a evitar preguntarnos por qué los ancianos repiten las cosas y a fomentar un envejecimiento activo y pleno, donde la riqueza de sus historias pasadas sea una fuente de conexión y significado.

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