Pobreza y Vulnerabilidad en Corea del Sur: El Desafío de la Edad Avanzada

Corea del Sur, reconocida por su meteórico ascenso económico y su destacada presencia en las nuevas tecnologías, afronta una realidad socioeconómica compleja, especialmente para su población de mayor edad. A pesar de haber pasado de ser uno de los países más pobres del mundo a una economía plenamente desarrollada en pocas décadas, con un PIB per cápita que supera los 31.000 dólares, este "milagro económico del este asiático" esconde sombras significativas, sobre todo en lo referente a la pobreza y la vulnerabilidad de sus adultos mayores.

Foto temática de una persona mayor en un entorno urbano de Corea del Sur

Un Retrato de la Vulnerabilidad Laboral en la Tercera Edad

La situación de los trabajadores surcoreanos próximos a cumplir los 60 años es una preocupación creciente. Casos como el de G. Young Soo, quien tras 36 años de leal servicio en una compañía de seguros ve oscurecidas sus perspectivas profesionales y financieras a medida que se acerca a su sexagésimo cumpleaños, son un reflejo de esta realidad. Young Soo, un pseudónimo para proteger su identidad, es uno de los 34 empleados entrevistados por Human Rights Watch (HRW) para su informe, que advierte sobre las graves consecuencias de las leyes y políticas laborales coreanas para la población de mayor edad.

Otro ejemplo similar es el de Young Sook, de 59 años, quien lleva casi cuatro décadas trabajando como enfermera. La perspectiva de la jubilación obligatoria a los 60 años le causa "auténtica desazón", confesando a HRW: "No me imagino fuera de esta organización".

HRW Advierte: "Castigados por Envejecer"

El informe de 72 páginas de HRW, titulado "Castigados por envejecer", es contundente. La investigadora Bridget Sleap señala que "las leyes y políticas de Corea del Sur para proteger a los trabajadores mayores de la discriminación por edad en realidad tienen el efecto contrario". Estas políticas, según HRW, "niegan a los trabajadores mayores la oportunidad de seguir trabajando en sus empleos principales, les pagan menos y los obligan a aceptar trabajos precarios y con salarios más bajos, todo simplemente por su edad". El organismo insta al Gobierno a "dejar de castigar a los trabajadores solo por envejecer".

Datos Alarmantes: Corea del Sur a la Cabeza en Pobreza de Mayores

El informe de HRW no solo documenta casos individuales, sino que también presenta cifras que subrayan la magnitud del problema. Según los datos manejados, en 2023, la tasa de pobreza relativa entre las personas de 65 o más años era del 38%, el peor resultado de los países que conforman la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Esta tasa de pobreza es la más alta en la población anciana y jubilada de los 38 países miembros de la OCDE, siendo la principal consecuencia la escasa seguridad económica que perciben las personas mayores.

Otro informe citado por HRW revela que el salario mensual promedio de los trabajadores de 60 o más años en 2024 era un 29% inferior al de sus colegas más jóvenes. Este porcentaje se agrava considerando que el 69% de las personas mayores de 60 años que trabajaban en 2023 lo hacían en empleos precarios.

Gráfico de barras comparando la tasa de pobreza de adultos mayores en países de la OCDE, con Corea del Sur destacada

Políticas Laborales Cuestionadas: Tres Pilares del Problema

Para HRW, existen tres leyes o políticas laborales basadas en la edad que son clave en la situación de vulnerabilidad de los mayores en Corea del Sur:

La Jubilación Obligatoria a los 60 Años

La legislación surcoreana fija la edad de jubilación obligatoria a partir de los 60 años, permitiendo a las empresas forzar la retirada de los trabajadores al alcanzarla. Esta medida está muy extendida tanto en el sector público como entre las empresas privadas, especialmente en organizaciones con más de 300 empleados. Según el Ministerio de Trabajo de Corea del Sur, el 95% de las compañías con este perfil se acogen a esta posibilidad, fijando la jubilación forzosa a los 60 años. En el país ya se ha abierto el debate sobre la necesidad de replantearse e incrementar esta edad.

El Sistema de "Salario Máximo"

Esta norma permite a los empleadores "reducir los salarios de los trabajadores durante los tres o cinco años previos a su jubilación obligatoria", lo que, según HRW, "causa daños financieros y psicológicos" y se basa en "un estereotipo discriminatorio". La idea inicial de este sistema era reducir el coste de contratar a personal mayor en un sistema salarial basado en la antigüedad, favoreciendo a la vez el empleo juvenil y la productividad. Sin embargo, en la práctica se traduce en casos como el de Young Soo, a quien se le redujo el salario un 20% a los 56 años y un 10% anualmente después.

A pesar de ser opcional para las empresas, el Gobierno ha alentado su adopción. En 2022, el 51% de las empresas privadas con más de 300 empleados y el 21% de las de menos de 300 ya lo habían implementado.

Programas de Reinserción y Seguridad Social Insuficientes

La tercera crítica de HRW se centra en las políticas de reinserción laboral y los "insuficientes" programas de seguridad social. Quienes se jubilan a los 60 años tienen derecho solo a una prestación por desempleo de hasta 270 días. El resultado es que, en muchas ocasiones, los adultos mayores se ven obligados a aceptar empleos precarios y mal remunerados, una situación que, según HRW, se agrava con los "programas de reinserción laboral" actuales.

El Envejecimiento Poblacional y sus Consecuencias Socioeconómicas

La situación de la población mayor se ve intensificada por el rápido envejecimiento demográfico. La población jubilada, que actualmente representa el 20,3% del total (unos 10,5 millones de personas), se estima que crecerá al 30% para 2036 y al 40% para 2050. Este fenómeno, combinado con las políticas laborales existentes, impacta profundamente en la calidad de vida de los surcoreanos mayores.

Corea del Sur: el país donde el éxito es cuestión de vida o muerte | Historias Vivas | Documental HD

En 2023, el 39,8% de las personas mayores de 65 años vivían con menos de la mitad del ingreso medio. Entre las personas de 65 a 79 años, el 57,6% afirmó querer seguir trabajando, y de estos, el 51,3% declaró necesitar ayuda para cubrir los gastos básicos de subsistencia. Alarmantemente, dos de cada tres personas mayores están insatisfechas con su nivel de vida y sus resultados sociales y económicos. La gran pregunta es qué harán estos jubilados cuando se vean obligados a dejar la empresa en la que han trabajado durante años, lustros o décadas, sin una red de seguridad social robusta o programas de reinserción efectivos.

tags: #pobreza #y #vulnerabilidad #corea #del #sur