Muchas personas suelen tener dificultades para conseguir pareja, y algunas otras eligen o se quedan solteras por toda su vida. La percepción social de la soltería ha estado tradicionalmente marcada por estereotipos de miseria y soledad, especialmente en las etapas tardías de la vida. Sin embargo, investigaciones recientes y testimonios personales desafían estas nociones, revelando una complejidad mucho mayor en la experiencia de las personas solteras de larga duración.
Los científicos sociales están comenzando a comprender cómo son realmente las vidas de un grupo creciente de la población que permanece soltera de por vida, descubriendo que las advertencias sobre la infelicidad pueden estar equivocadas. En promedio, solo en un sentido las personas solteras de forma permanente enfrentan más dificultades que los demás.
Rasgos de Personalidad y Satisfacción Vital en Solteros
Un estudio de la Universidad de Bremen, junto a un equipo internacional de universidades de Zúrich, Berlín y Toronto, reveló cómo era la personalidad de las personas solteras de larga duración y si se sentían satisfechas con la vida. Esta investigación, publicada en el diario científico 'Psychological Science', examinó a más de 77.000 europeos, proporcionando el primer análisis transcultural de los rasgos de personalidad y la satisfacción vital entre los solteros en comparación con quienes han estado en pareja.

Hallazgos del Estudio de la Universidad de Bremen y Equipo Internacional
Los investigadores compararon los atributos de personalidad de personas solteras e individuos con pareja en clasificaciones de satisfacción de vida. Los resultados revelaron que los solteros eran menos extravertidos, menos concienzudos y menos abiertos a las experiencias que las personas casadas o en pareja. El estudio mostró que las personas que nunca han tenido una relación seria y duradera solían ser menos extrovertidas, menos abiertas y menos satisfechas con su vida, en comparación con quienes estaban solteras pero tenían experiencia previa de convivencia o matrimonio.
Sobre la personalidad de quienes se quedan solteros toda la vida, Julia Stern, una de las autoras del estudio, indicó: "Hay diferencias entre las personas que se quedan solteras toda su vida y las personas que consiguen pareja. Tenemos que tener mucho cuidado con estas personas; si tienen gente que los cuide y se preocupe por ellos con frecuencia, esto podría ayudar." Los cinco rasgos de personalidad evaluados fueron la apertura a la experiencia, la responsabilidad, la extroversión, la amabilidad y el neuroticismo.
Variaciones Culturales, de Género y Edad
Además, los investigadores identificaron variaciones significativas según la cultura, el género y la edad. En sociedades con altas tasas de matrimonio, la soltería estuvo asociada con niveles aún más bajos de satisfacción vital. Por otro lado, las mujeres solteras tuvieron mejores puntajes de satisfacción con la vida que los hombres solteros. Los adultos mayores indicaron que eran más felices con su soltería que los adultos de mediana edad. Estos resultados podrían ayudar a comprender cómo han evolucionado las relaciones y el desafío futuro radica en crear comunidades que promuevan el bienestar en cualquier estado civil, aceptando que existen diversas formas de llevar una vida plena.

La Soledad Reinterpretada: Distinción entre Solitude y Loneliness
La idea de que las personas solteras terminarán sintiéndose desesperadamente solitarias es una advertencia común. Sin embargo, estudios recientes y la investigación de la psicóloga social Dra. Bella DePaulo han profundizado en la verdadera experiencia de la soledad en la vida adulta.
Soltería y Conexiones Sociales
Contrario a la creencia popular, mantenerse soltero puede asociarse con menos soledad en la vejez. Elyakim Kislev, en su libro "Soltería Feliz", encontró que a la edad de 65 años, las personas solteras de por vida eran ligeramente más solitarias que las que se casaron. No obstante, durante el curso de sus vidas adultas, la soledad de las personas solteras de por vida aumenta mucho menos. Para los 70 años, las personas que se casaron tienden a ser las más solitarias, una tendencia que continúa en edades más avanzadas, mientras que las personas solteras de por vida son menos solitarias.
La Dra. DePaulo explica que la investigación muestra que, cuando las personas se casan, suelen volverse más insulares, llamando menos a sus amigos y pasando menos tiempo con sus padres. En cambio, las personas solteras suelen mantenerse conectadas con sus amigos, familiares y otras personas importantes en sus vidas. Este es uno de los motivos por los que las personas solteras tienden a ser más felices con el tiempo, ya que saben cómo vivir solteras: establecen sus propios hogares, nutren sus relaciones y tienen la libertad de ser ellas mismas.

El Concepto de "Solteros de Corazón"
La Dra. DePaulo acuña el término "solteros de corazón" para aquellas personas que prosperan y se sienten felices gracias a su soltería, no a pesar de ella. Estos individuos disfrutan de su libertad y aprovechan su tiempo a solas para reflexionar, relajarse, ser creativos o desarrollar su espiritualidad. No temen estar solos, lo que las protege en gran medida de sentirse solitarias, valorando la soledad como algo positivo.
En inglés, la distinción entre solitude y loneliness es clave. Loneliness se refiere a la soledad no deseada, mientras que solitude se refiere al tiempo a solas elegido, que puede ser muy enriquecedor. Muchas personas, especialmente las solteras, valoran ese tiempo para dedicarse a lo que más les gusta sin sentirse juzgadas. Curiosamente, algunas personas que están en relaciones románticas también se identifican como "solteros de corazón", prefiriendo relaciones menos convencionales, quizás viviendo en casas separadas o manteniendo espacios independientes. De esta manera, disfrutan de los beneficios de una relación sin renunciar a su identidad como "solteros de corazón".

La Realidad Económica de la Soltería de Larga Duración
A pesar de los beneficios personales y sociales que la soltería puede ofrecer, existe una clara desventaja económica que enfrentan quienes permanecen solteros, especialmente en las etapas tardías de la vida.
Desventajas Financieras y Discriminación
Las personas permanentemente solteras tienen un riesgo mucho mayor de inseguridad financiera. Un estudio del 2014 reveló que, mientras el 4.5% de las personas casadas de 65 años y mayores estaban por debajo de la línea de pobreza federal en Estados Unidos, este número era casi cinco veces mayor para sus contrapartes que nunca se casaron, alcanzando alrededor del 22%. Esto se debe a que los solteros suelen tener solo un ingreso y, si viven solos, carecen de las ventajas de la economía a escala.
Además, la discriminación hacia las personas solteras está institucionalizada en muchas leyes que benefician y protegen solo a las personas legalmente casadas o con hijos. Como resultado de estas políticas y otras prácticas del mercado, las personas solteras de por vida sufren enormes penalidades acumulativas en el curso de sus vidas. Esta desventaja económica es particularmente pronunciada en el caso de las mujeres solteras de larga duración. Un estudio sobre biografía marital y pobreza entre personas de 63 años en adelante encontró que, mientras el 13.6% de los hombres solteros vitalicios tenían ingresos por debajo del nivel de pobreza, para las mujeres solteras vitalicias, el número era casi el doble: 25.3%. En contraste, para los hombres y mujeres casados de manera continua, el índice de pobreza era de solo 3.4%.

La Percepción Social y la Falta de Ayudas
La sociedad, y a menudo las instituciones, no están estructuradas para la vida en soltería. Hay una percepción extendida de que el mundo está "hecho para dos", lo que se refleja en ofertas como "2x1", viajes de luna de miel, descuentos para niños en hoteles y las estructuras de precios de alquileres y casas, así como las condiciones de préstamos bancarios. Los solteros de larga duración, especialmente a partir de los 35 años, pueden sentirse olvidados, luchando con todos los gastos básicos (internet, luz, agua, alquiler, transporte, alimentación, gimnasio, préstamos) con un solo sueldo.
Esta situación se agrava por la falta de ayudas económicas estatales o autonómicas para solteros, en contraste con las familias con hijos. Mientras que las personas casadas o con pareja suman dos ingresos y pueden acceder a beneficios por tener más miembros en el hogar, un soltero, aunque perciba un salario superior a la "pobreza extrema", a menudo no califica para ayudas. Esto crea una disparidad donde, a pesar de que los solteros pagan despedidas de soltero/a, bodas, bautizos y regalos de nacimiento, rara vez reciben apoyo en sus propios hitos o necesidades.
Demografía y Evolución de la Soltería
El número de personas que permanecen solteras de por vida ha sido tradicionalmente pequeño, pero las proyecciones indican un cambio significativo en las próximas décadas.
Aumento Proyectado de la Población Soltera
En 2016, solo un poco más del 5% de los adultos en Estados Unidos mayores de 65 años habían estado solteros todas sus vidas. Sin embargo, se prevé que este número aumente. Un estudio de 2007 predijo que para 2060, el 11% de los adultos mayores de 65 años serán solteros de por vida. Investigaciones más recientes sugieren que el porcentaje general podría ser aún más alto; un informe de Pew de 2014 estimó que para cuando los adultos jóvenes de hoy lleguen a los 50 años, alrededor del 25% habrán sido solteros todas sus vidas, aunque algunos podrían casarse después de esa edad, probablemente en números pequeños. Este aumento en la población soltera de larga duración implica que el desafío futuro radica en crear comunidades que promuevan el bienestar en cualquier estado civil.

Perspectivas de Género en la Vejez
Las mujeres mayores que han estado solteras toda su vida suelen gozar de buena salud física y mental, lo que refleja su tendencia a buscar o crear relaciones significativas y "familias por elección". El profesor Paul Dolan, experto en investigación de la felicidad, concluye que las mujeres sin pareja ni hijos tienen una vida más plena que aquellas con ellos, ya que los parámetros de felicidad tradicionales vinculados al matrimonio y la maternidad están obsoletos. De hecho, afirma que el subgrupo de población más saludable y feliz es el de las mujeres que nunca se han casado o tenido hijos, e incluso sugiere que las mujeres en pareja viven menos años que sus amigas solteras. En el caso de los hombres, la conclusión es opuesta: aquellos con pareja viven más años, ya que el matrimonio los ayuda a llevar una vida más tranquila y prestar más atención a su salud.
Para los hombres permanentemente solteros, la situación es más compleja, ya que les puede ir peor que a los hombres casados o que lo estuvieron. Sin embargo, se asume que esta situación mejorará con el tiempo, a medida que más personas permanezcan solteras, lo que les permitirá dominar las tareas de la vida diaria y reducirá el estigma asociado a la soltería.
El Rol de los Expertos y Testimonios Personales
La Experiencia de la Dra. Bella DePaulo
La Dra. Bella DePaulo, psicóloga social de la Universidad de Harvard y autora del libro "Solteros por Naturaleza", es un ejemplo de soltería de larga duración. A sus 71 años, DePaulo ha sido soltera toda su vida y ha dedicado su trabajo a estudiar la experiencia de las personas solteras. Inicialmente, a sus veintitantos, pensaba que su felicidad en la soltería cambiaría, pero se dio cuenta de que "la soltería era lo suyo". Este reconocimiento le permitió invertir plenamente en su vida: comprar una casa, perseguir sus intereses y vivir de manera plena.

DePaulo afirma que muchas ideas sobre la vida soltera están alejadas de la realidad que ella ha observado como investigadora. Ella sostiene que, aunque las parejas reciben mucha atención y protagonismo, la narrativa está cambiando a medida que más personas en todo el mundo deciden permanecer solteras. Su consejo para aquellos solteros que sienten la presión social para casarse, especialmente en sociedades como las de América Latina, es sentir orgullo. Orgullo por mantener sus estándares si desean una pareja pero no se conforman con cualquiera, o orgullo por ser fieles a sí mismos si disfrutan de la soltería.
La Visión de Paul Dolan
El profesor Paul Dolan, experto en ciencias del comportamiento de la London School of Economics, ha llegado a la conclusión de que las mujeres sin pareja e hijos tienen una vida más plena. Según Dolan, los parámetros de felicidad tradicionales vinculados al matrimonio y la maternidad están obsoletos y ya no se correlacionan con las nociones actuales de felicidad. Además, indica que el subgrupo de población más saludable y feliz es el de las mujeres que nunca se han casado o tenido hijos.
El Relato de una Soltera de Larga Duración
El testimonio de una periodista de 39 años que se define como soltera de larga duración ilustra los desafíos cotidianos. Su experiencia resalta cómo la falta de una pareja implica asumir en solitario la totalidad de los gastos del hogar (alquiler, servicios, transporte, alimentos, ocio), lo que obliga a un esfuerzo económico significativamente mayor para ahorrar o mantener un nivel de vida deseado. A menudo, a cierta edad, los solteros pueden sentirse en desventaja al comparar su situación financiera con la de amigos con hipotecas, hijos y varios ingresos, mientras ellos, a pesar de cobrar salarios que ya no son "extrema pobreza", no califican para ayudas estatales destinadas a familias.
Este relato pone de manifiesto cómo la estructura social y económica favorece a las parejas y las familias. La vida del soltero, en un "mundo hecho para dos", implica afrontar precios diseñados para hogares con múltiples ingresos y una constante inversión en la celebración de la vida de los demás, a menudo sin reciprocidad. Esta realidad puede generar frustración o indignación, especialmente al percibir que el no haber encontrado pareja se traduce en una desventaja económica significativa y una constante lucha por la seguridad financiera.