La experiencia acumulada a lo largo de los años es un tesoro que a menudo se infravalora en la sociedad. Dos mujeres, Anna Freixas, autora de un libro que aborda esta temática, y Manuela Carmena, quien prologa la obra, comparten la visión de que la vejez es una etapa valiosa, repleta de sabiduría y vivencias.
Anna Freixas, en su libro, se dedica a romper con los clichés establecidos sobre la edad avanzada. Su objetivo principal es reivindicar la palabra "vieja", un término que, si bien a menudo se utiliza de forma despectiva, ella reclama para darle una luz positiva. Freixas se opone a apelativos como "viejoven" o "joviejo", y especialmente a diminutivos como "abuelita" o "ancianita", buscando dignificar un periodo de la vida que, según ella, suele ser temido y poco visibilizado. Defiende con orgullo las canas, las arrugas y la aceptación de un cuerpo que cambia, rebelándose contra la presión social de aparentar juventud eterna y abogando por la honestidad ante la realidad del paso del tiempo.

Manuela Carmena, por su parte, agradece a Freixas un texto que cuestiona el rol de la mujer en la sociedad, independientemente de su edad. Aunque confiesa que el término "vieja" tampoco es de su agrado personal, Carmena añade una nota emotiva a la obra. Relata cómo la muerte del marido de Freixas interrumpió la escritura del prólogo, reflexionando sobre cómo la vejez, una etapa que puede ser dichosa, inevitablemente se encuentra con el dolor. Sin embargo, subraya que este dolor es inherente a la vida y no puede ser eludido.
La Compleja Naturaleza del Orgullo
El orgullo es una emoción compleja con múltiples facetas. Generalmente se define como una sensación de bienestar y satisfacción derivada de logros personales, cualidades, posesiones o relaciones. Esta definición se alinea con la noción social de "estar orgulloso de uno mismo". No obstante, el orgullo también puede tener connotaciones negativas, como en la expresión "eres demasiado orgulloso".
Según los psicólogos Tracy y Robins (2007), el orgullo se divide en dos categorías:
- Orgullo auténtico: Surge de la responsabilidad por los propios éxitos y del reconocimiento de los esfuerzos y habilidades que llevaron a ellos. Se experimenta al aprobar un examen difícil, superar un miedo, completar una jornada laboral exitosa o levantarse tras un episodio depresivo. Este tipo de orgullo fomenta la motivación para futuros objetivos, el compromiso y los comportamientos de ayuda hacia los demás, impulsando a inspirar a otros.
- Orgullo hubrístico: Se asocia más con la arrogancia, el egoísmo y una percepción inflada de uno mismo. Puede derivar en comportamientos negativos como la dominancia y la hostilidad, y está vinculado a una visión exagerada de la propia importancia. Se manifiesta cuando se busca estar por encima de los demás, siendo el mejor en comparación con el resto.
El orgullo auténtico contribuye a una mejor autoestima y sensación de logro. Morris Rosenberg (1965) define el orgullo como una emoción que refuerza el sentido de valía personal, ayuda a mantener una buena autoimagen y regula la autoestima. Rosenberg argumenta que el orgullo puede ser una respuesta a la evaluación positiva de uno mismo, lo que a su vez fortalece la autoestima y motiva comportamientos orientados al logro.
Por otro lado, el orgullo hubrístico, una forma extrema de orgullo, puede generar conflictos, aislamiento social y una percepción negativa por parte de los demás. A pesar de su naturaleza negativa, el orgullo hubrístico puede aparecer como un mecanismo de compensación en situaciones de inseguridad sobre las propias habilidades o valor personal. Al proyectar una fachada de seguridad y superioridad, se busca protegerse de sentimientos de fracaso y vulnerabilidad.

Desarrollando un Orgullo Auténtico
Desarrollar un orgullo auténtico y evitar el orgullo hubrístico es un proceso que requiere:
- Autoevaluación honesta: Ser capaces de evaluar nuestros logros de manera sincera, reconociendo tanto fortalezas como áreas de mejora.
- Introspección y desarrollo personal: La autorreflexión, a través de herramientas como llevar un diario o practicar la meditación, ayuda a comprender mejor las motivaciones y comportamientos.
- Feedback constructivo: Buscar y aceptar retroalimentación de personas de confianza proporciona una perspectiva externa valiosa.
- Humildad y gratitud: Reconocer las propias limitaciones y valorar las contribuciones de los demás, así como apreciar las cosas positivas de la vida.
- Admiración saludable: Observar modelos a seguir positivos que sirvan de guía.
- Empatía y habilidades interpersonales: Comprender y valorar las perspectivas de los demás contrarresta la tendencia a la arrogancia.
En ocasiones, construir un orgullo auténtico requiere un esfuerzo considerable, autoconocimiento y disciplina. El orgullo es una emoción multifacética que puede ser tanto positiva como negativa. Mientras que el orgullo auténtico, basado en logros genuinos, mejora la autoestima y motiva el crecimiento, el orgullo hubrístico, ligado a la arrogancia, puede generar conflictos y aislamiento.
La Vejez como una Etapa de Diversidad y Dignidad
Desde 1991, la ONU celebra el 1 de octubre como Día Internacional de las Personas Mayores. En este contexto, se observa la visibilización lograda por los movimientos de diversidades sexuales a través del día del orgullo de su pertenencia sexual, lo que inspira a enfocar la atención en los derechos, necesidades y deseos de los adultos mayores para mejorar su inclusión social, calidad de vida y dignidad.
El envejecimiento poblacional es un fenómeno notable. Contrariamente a los prejuicios instalados, la mayoría de las personas mayores logran superar adversidades de salud, avasallamiento de derechos, y privaciones económicas y sociales, manteniendo su autonomía y participando activamente en la sociedad. Este logro evidencia su flexibilidad y capacidad de adaptación creativa a los cambios, reinventándose a lo largo de la vida. Alcanzan así la meta propuesta por la ONU para el Decenio del Envejecimiento Saludable (2021-2030): envejecer saludablemente, permitiendo que cada persona viva la vida que desea y valora.

Promover que el 1 de octubre las personas mayores se muestren activas y acompañadas por otras generaciones, manifestando el orgullo de llegar a la vejez, es la mejor forma de combatir el "edadismo", la discriminación por motivos de edad. Es necesario revisar y sacar a la luz el conjunto de creencias, normas y valores que sustentan esta discriminación, mostrando a los jóvenes un modelo saludable para llegar a la vejez. El mayor orgullo reside en llegar como personas autónomas que luchan activamente por sus derechos dentro de un marco social.
El Orgullo y la Neurociencia
Una investigación coordinada por José Sánchez-García, publicada en Brain structure and function (mayo de 2021), analizó la dinámica neuronal del orgullo y la vergüenza. De manera similar a la vergüenza, el orgullo se desarrolla en dos etapas temporales. Inicialmente, se origina en el precúneo (lóbulo parietal superior) a los 300 milisegundos (ms). Posteriormente, las áreas frontales mediales y el cingulado anterior, vinculadas al significado social, intervienen alrededor de los 600-900 ms.
Es crucial distinguir entre el orgullo como emoción social y como emoción de logro. El orgullo social se subdivide en orgullo auténtico y arrogante. El orgullo de logro se asemeja más al orgullo auténtico y se relaciona directamente con actividades y resultados de éxito, siendo útil en el estudio de emociones en contextos académicos. Estudios con universitarios han demostrado el efecto positivo del orgullo sobre la motivación y las estrategias de aprendizaje.
Expresiones y Efectos del Orgullo
El orgullo tiene:
- Expresión no verbal: Una leve sonrisa, postura expandida y cabeza ligeramente inclinada hacia atrás.
- Indicador de logro: Reconocimiento del buen desempeño, comportamiento o éxito.
- Autodiálogo y atribuciones: Genera confianza en las propias capacidades.
- Sentimiento de simetría e igualdad: Promueve la conexión con otros.
- Seguridad: Aumenta la confianza en la capacidad para realizar tareas.
- Motivación: Impulsa a la acción y al logro.
- Bienestar: Genera alegría, felicidad, satisfacción y plenitud.
- Comunicación del logro: Permite compartir éxitos.
- Altruismo: Fomenta el reconocimiento propio sin caer en el egoísmo.
Culturalmente, el orgullo es una emoción que a menudo se intenta anular, asociándola con la soberbia. Sin embargo, su manejo inadecuado puede llevar a un sentimiento extremo de soberbia. Las personas orgullosas pueden tener dificultades para ofrecer disculpas, mantener una autoimagen falsa e hinchada, y la necesidad de tener la última palabra en las discusiones. A menudo recurren a rememorar éxitos pasados para mantener su autoimagen grandiosa.
La importancia del conocimiento y la experiencia de las personas mayores
El derecho a la vida, la seguridad y a vivir libres de violencia de género se ven amenazados por ideologías que promueven el odio hacia las mujeres. Combatir estas ideologías exige actuar firmemente en múltiples frentes: regulando discursos de odio en línea, protegiendo a las víctimas, persiguiendo a los agresores y, fundamentalmente, desmontando las raíces culturales que legitiman la violencia de género a través de la educación en derechos humanos y la educación sexual integral. Educar en igualdad es clave para prevenir la violencia machista, tanto dentro como fuera de las pantallas, ya que el odio, aunque se aprenda y alimente, también puede desactivarse.