El cuidado de los nietos por parte de los abuelos es una realidad compleja y multifacética en la sociedad actual. Este fenómeno, que combina aspectos emocionales, sociales y económicos, ha sido objeto de diversos estudios para comprender su impacto en el bienestar de las personas mayores.

Dinámicas de cuidado y bienestar
El reporte N°31 “Dinámicas de cuidado de nietos en población mayor: Ser abuelos hoy” del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, ha analizado la realidad nacional de las personas mayores que son abuelos, respecto de este rol y los principales factores que pueden convertir esta responsabilidad en una experiencia negativa o positiva.
Según el informe, más del 50% de los abuelos en Chile no cuidan a sus nietos o lo hace de forma esporádica. Un 28% lo hace de manera intensiva (todos o casi todos los días), mientras que sólo el 14% realiza apoyo en el cuidado de forma intermedia (de una vez a la semana a una vez al mes).
Factores que influyen en la percepción del cuidado
De manera subjetiva, se genera un estado de mayor bienestar cuando los abuelos perciben una relación de calidad con al menos un nieto, combinado con una frecuencia de contacto intermedia o alta con ellos. Además, las actividades realizadas en conjunto, especialmente aquellas ligadas a sentir que son un aporte a su entorno y la comunidad, logran aumentar esta sensación positiva en las personas mayores.
Por otro lado, la experiencia puede tornarse negativa cuando existe una obligación de cuidar, ya sea de forma explícita o mediada, por falta de recursos para el cuidado, el cansancio físico y la percepción de sus pares, generando así efectos en la salud física y mental de los abuelos.
Los abuelos dedican de media unas seis horas al día a cuidar de sus nietos
Satisfacción vital y frecuencia de cuidado
Datos de la Encuesta de Calidad de Vida UC del año 2022 indican que un 80% de las personas mayores que cuidan con una intensidad intermedia se declara satisfecha o muy satisfecha con su vida. Esta satisfacción disminuye a 73% para quienes ejercen labores de cuidado con frecuencia de mayor intensidad, y a 72% en quienes mantienen una frecuencia baja o nula de cuidados.
Beneficios y desafíos del rol de abuelo
La Doctora en Sociología, académica del Instituto de Sociología UC y directora del Centro UC Estudios de Vejez y Envejecimiento, María Soledad Herrera, afirma que "mantenerse en contacto con los nietos tiene muchos beneficios, en términos de no sentirse solos, de aprender tecnología, de mantenerse conectados, acompañados, apoyados". Además, "el hecho de sentir que se está dando algo, que se está aportando en algo, que se está dejando un legado a las nuevas generaciones, también es algo que psicológicamente es positivo", siempre y cuando exista un sentimiento de reciprocidad.

Razones para el cuidado intensivo
El informe explica que parte de las razones para que los abuelos cuiden y críen a sus nietos, en especial a aquellos infantes y en edades preescolares, se relaciona con la disponibilidad de recursos y opciones de cuidado formal que puedan compatibilizar los horarios laborales de los padres.
Programas de apoyo y consideraciones
Es crucial reconocer el importante aporte que realizan y apoyar la autonomía y el bienestar de aquellas personas mayores que, ejerciendo su rol de abuelos, se encuentran intensamente al cuidado de nietos, de manera que puedan disfrutar de forma equilibrada y gratificante esta labor, sin comprometer su propia salud mental y bienestar.
Características de posibles apoyos
Es importante destacar que cualquier programa de apoyo no debe ser imponible ni constituir una renta. La postulación a dichos programas podría realizarla el equipo médico del centro de atención primaria de salud de la persona con discapacidad. El estipendio se extendería mientras se cumplan los requisitos y exista disponibilidad económica en las leyes de presupuestos del sector público de los años respectivos, lo cual sería verificado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Un criterio clave sería la clasificación socioeconómica del causante, conforme al Registro Social de Hogares.