El hombre indonesio que afirmaba tener 146 años y pedía morir

Un hombre indonesio, que afirmaba ser la persona más anciana del mundo, falleció esta semana a la edad de 146 años, según informaron miembros de su familia. Sodimejo, conocido localmente como Mbah Gotho, nació en diciembre de 1870, según un documento de identidad emitido por el gobierno, cuya veracidad fue verificada por autoridades locales en el poblado de Sragen, en la región central de Java.

Ilustración de un anciano indonesio con aspecto venerable.

Los medios indonesios citaron sus documentos de identidad para afirmar que Sodimejo era la persona más anciana del mundo. Sin embargo, su edad no pudo ser verificada de forma independiente por fuentes externas como el Libro Guinness de los récords.

El nieto de Sodimejo, Suryanto, explicó que su abuelo fue hospitalizado la semana pasada debido a su delicado estado de salud. "El problema era que no quería nada de comer ni beber", detalló Suryanto, quien, al igual que su abuelo, utiliza un solo nombre. Posteriormente, Sodimejo insistió en ser trasladado de regreso a su hogar, donde falleció unos días después.

Una vida de longevidad y resignación

Sodimejo, quien cumplió 146 años, había declarado estar listo para morir desde hacía décadas. A lo largo de su extensa vida, sobrevivió a sus hermanos, a sus cuatro esposas y a todos sus hijos. En su casa en el municipio indonesio de Sragen, sus nietos y bisnietos cuidaban de él, mientras que su tumba, construida en 1992, esperaba su inevitable destino.

El Libro Guinness de los récords no ha confirmado la veracidad de su edad, y su longevidad es notablemente superior a la de otros centenarios. De haberse validado, se habría convertido en el hombre más longevo del mundo con fecha de nacimiento acreditada el 31 de diciembre de 1870.

Fotografía de la tumba de Mbah Gotho, construida en 1992.

Sodimejo fue enterrado el lunes en el cementerio local. El Libro Guinness de los Récords registra a la francesa Jeanne Calment como la persona más anciana confirmada, quien murió en 1997 a los 122 años. La longevidad de Sodimejo, apodado "Mbah Ghoto" (Abuelo Ghoto), solo podía ser verificada a través de sus propios documentos, aunque fuentes oficiales aseguraron la validez de sus papeles.

Al parecer, Mbah Ghoto, un fumador empedernido hasta sus últimos momentos, fue trasladado al hospital el 12 de abril por problemas de salud desconocidos. Sin embargo, a los seis días, expresó su deseo de regresar a casa. Allí permaneció dos semanas más antes de su fallecimiento. "Desde que regresó del hospital, sólo comió cucharadas de avena y bebió muy poco", relató su nieto Suyanto a la BBC. "Sólo duró un par de días, y desde ese momento hasta su muerte, se negó a comer y beber".

En una entrevista concedida el año anterior, Mbah Gotho reveló que la clave de su longevidad residía en la paciencia y expresó que había vivido una vida larga porque contaba con personas que lo amaban y lo cuidaban.

Un testigo de la historia de Indonesia

Sodimejo, quien sobrevivió a cuatro esposas, diez hermanos y a todos sus hijos, era conocido en su pueblo de Sragen, en el Centro de Java, por relatar sus vivencias durante las guerras contra Japón y los colonizadores holandeses. En entrevistas previas, admitió haber comenzado a prepararse para su muerte en 1992, año en que construyó su propia lápida. "Lo que quiero es morir", afirmó entonces.

Fue enterrado el lunes por la mañana en un lote del cementerio local que había adquirido años atrás. "Él no pidió mucho. Antes de morir, sólo quería que nosotros, su familia, lo dejáramos ir", comentó su nieto.

Antes de Sodimejo, otras personas han alegado haber superado el récord de longevidad de Jeanne Calment. El 30 de abril de 2017, este indonesio, quien juraba haber nacido el 31 de diciembre de 1870, falleció en Java Central, Indonesia, en el mismo lugar donde nació. Su deseo de morir se cumplió a los 146 años.

Infografía comparando la edad de Mbah Gotho con la de Jeanne Calment y otras personas longevas.

Cuando Mbah Gotho nació, Alexander Graham Bell aún estaba a seis años de patentar el teléfono, Henry Ford era un niño de siete años y los aviones eran poco más que una fantasía. Durante el siglo y medio siguiente, Mbah Gotho (cuyo nombre real era Suparman Sidomejo) fue testigo de la colonización holandesa, la ocupación japonesa y el inicio de dos milenios. Nació al año siguiente de la inauguración del canal de Suez, cuando aún existían las Indias Orientales Holandesas. Vivió el despertar nacional, la Segunda Guerra Mundial, la era Sukarno (1945-65), el régimen de Suharto (1967-98) y la nueva etapa democrática de su país.

Mandó a construir su lápida en 1992. Cada vez que se encontraba con algún periodista, expresaba: "Lo que quiero es morir". Finalmente, su deceso ocurrió el 30 de abril de 2017.

Era imposible verificar la edad de Mbah Gotho, ya que Indonesia no documentaba los nacimientos cuando él nació. Su identificación gubernamental indicaba que nació el 31 de diciembre de 1870. Si bien la identificación se expidió sin acta de nacimiento, las autoridades locales confirmaron su legitimidad. "Basándonos en las entrevistas que le hemos hecho y en el análisis de sus documentos, creemos que son verdaderos", declaró en su momento Wahyu Lwiyanto, un funcionario local.

El camino a ser el humano más longevo

Si los documentos son fidedignos, Gotho habría sido el humano que vivió más tiempo en la historia, superando el récord de la francesa Jeanne Calment, quien falleció en 1997 a los 122 años. El caso del supercentenario indonesio no ha sido confirmado por el comité de expertos del libro Guinness.

Desde la muerte de la francesa Lucile Randon a los 118 años el 17 de enero de 2023, el título a la persona viva más anciana del mundo corresponde a la española María Branyas Morera, con 116 años.

A lo largo de su casi siglo y medio de vida, Mbah Gotho perdió a muchos seres queridos, incluyendo cuatro esposas, 10 hermanos y a todos sus hijos. Aseguraba que la cualidad más importante que cultivaba a diario era la paciencia. Convertido en una especie de héroe nacional de Indonesia, incluso en sus últimos días escuchaba la radio. Sin embargo, su mirada vidriosa y perdida delataba que había perdido la vista, haciendo que la televisión fuera cosa del pasado para él.

El nieto de Gotho afirmó que su abuelo no era exigente con las comidas. Su único deseo, cumplido en 1992, era que le compraran una lápida. "Antes era agricultor, pescaba en el río", relató Gotho a la BBC en una de sus últimas apariciones públicas. "Ahora no tengo la fuerza de antes, incluso me cuesta caminar", confesó. También necesitaba ayuda constante para comer y bañarse.

El 30 de abril de 2017, a los 146 años, su vida llegó a su fin. Mbah Ghoto, el anciano que presumía ser el hombre "más viejo del mundo", falleció en el pueblo de Java, Indonesia, a la increíble edad de 146 años. Aunque su avanzada edad nunca fue oficialmente reconocida, en su pueblo fue tratado como un verdadero héroe y leyenda local, habiendo sido testigo de innumerables acontecimientos históricos en su localidad.

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Los restos mortales de Mbah Gotho fueron depositados en una tumba junto a la de una de sus hijas, nacida de su cuarto matrimonio y quien murió a los 60 años. Su nieto Suryanto aseguró que los suministros para las exequias, como la madera para cubrir el ataúd, fueron adquiridos hace unos 18 años.

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