Introducción: El Envejecimiento y la Participación en Chile
Chile experimenta un proceso acelerado de envejecimiento demográfico, proyectándose que para 2050, cerca del 32% de la población, o casi 7 millones de ciudadanos, serán personas mayores. Actualmente, un 17,5% de la población nacional corresponde a personas mayores de 60 años, y el 14% a personas de 65 años. El crecimiento más significativo se evidencia en el segmento de personas con 80 años y más. Los datos más recientes del CENSO 2017 muestran que un 11,4% de la población chilena es mayor de 65 años, 4,8 puntos más que hace 25 años. En la Región Metropolitana, se proyecta que para 2035, las personas de 65 años o más representarán el 19% de la población del Gran Santiago (1.285.624), en comparación con el 11% (796.318) en 2017.
El país enfrenta el desafío de fomentar la participación de las personas mayores en el diseño de políticas, así como en los ámbitos productivo y social. En la Región Metropolitana y otras regiones, las personas mayores integran el sector de ciudadanos con mayores niveles de organización social, destacándose por su dinamismo en la formalización o recuperación de su vigencia jurídica, especialmente después de la pandemia de COVID-19.
Diversas publicaciones y estudios, posteriores al Plan de Acción Internacional de Madrid, han resaltado el creciente proceso de participación social de las personas mayores en Chile. En este contexto, la socióloga Beatriz Fernández Lorca enfatiza que "la participación de los mayores en la toma de decisiones de distintos ámbitos sociales y políticos es un proceso imprescindible, tanto por su experiencia vital como por la necesidad de una representación adecuada en términos cuantitativos" (Fernández Lorca, 2012).

El Empoderamiento y el Nuevo Paradigma de Derechos Humanos
Tanto en la década de 2010-2019 como en la actual (2020-2029), el nuevo paradigma del enfoque de derechos humanos se ha consolidado como la base de la gestión pública que impacta a todos los grupos sociales. Por lo tanto, el reconocimiento del derecho a la participación incidente de la ciudadanía en la gestión pública se ha convertido en un indicador clave de desarrollo y modernización de las sociedades.
El concepto de empoderamiento, entendido como la acción de generar poder y la capacidad de transformar el entorno, se alinea con la doctrina internacional de derechos humanos como la participación ciudadana activa, plena e incidente. El empoderamiento va más allá de simplemente habilitar o comprender las barreras relacionadas con la discriminación; se trata de un sentido de pertenencia que emana del compromiso y la convicción, y de una sensibilidad social que facilita el trabajo colaborativo por un objetivo común.
Beneficios de la Participación Social
Diversos estudios han demostrado que las personas mayores que participan en grupos sociales gozan de una mejor calidad de vida en comparación con aquellas que están socialmente aisladas. Conocido el efecto de la soledad y el aislamiento social sobre la salud física y mental, la población de personas mayores constituye un segmento altamente vulnerable. Así, la participación social en personas mayores, definida como el compromiso o participación en actividades sociales practicadas en la comunidad, puede determinar una buena calidad de vida o bienestar.
Estudios en el área muestran que un nivel bajo de participación social se presenta en ambos géneros y es un predictor de mortalidad, discapacidad y deterioro motor y funcional acelerado. En contraste, altos niveles de participación social se relacionan con bajos niveles de discapacidad y pueden ser un marcador de salud en mayores de 60 años, protegiendo contra el declive cognitivo o la demencia.
Marcos Normativos Internacionales para la Participación
Al diseñar programas territoriales y locales que afectan a las personas mayores, es fundamental valorar la vigencia histórica de los contenidos, acuerdos y orientaciones internacionales del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, adoptado en 2002. Este plan marcó un antes y un después en la atención a la vejez.
El Plan de Acción de Madrid reafirma el compromiso de promover la democracia, reforzar el Estado de derecho y favorecer la igualdad, así como proteger los derechos humanos y libertades fundamentales. Reconoce que las personas, a medida que envejecen, deben disfrutar de una vida plena, con salud, seguridad y participación activa en la vida económica, social, cultural y política de sus sociedades. Su objetivo principal es "garantizar que en todas partes la población pueda envejecer con seguridad y dignidad y que las personas de edad puedan continuar participando en sus respectivas sociedades como ciudadanos con plenos derechos". La participación, según el Plan, consiste en garantizar y favorecer la incidencia de las personas mayores en la toma de decisiones de las instituciones del Estado, incluyendo el acceso en igualdad de condiciones a las funciones públicas.
En 2017, Chile ratificó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, la cual en su artículo 8° establece el derecho a una participación activa, productiva, plena y efectiva de las personas mayores. Los objetivos del programa se basan en esta Convención, cuyo propósito principal es "promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad" (OEA, 2015).
A casi diez años de la celebración de la Convención, es importante destacar su contribución al reconocimiento de la participación ciudadana como derecho protegido. Los Estados parte deben adoptar medidas para que la persona mayor tenga la oportunidad de participar activa y productivamente en la comunidad, y pueda desarrollar sus capacidades y potencialidades, para lo cual:
- Crearán y fortalecerán mecanismos de participación e inclusión social de la persona mayor en un ambiente de igualdad que permita erradicar los prejuicios y estereotipos que obstaculicen el pleno disfrute de estos derechos.
- Promoverán la participación de la persona mayor en actividades intergeneracionales para fortalecer la solidaridad y el apoyo mutuo como elementos claves del desarrollo social.
- Garantizarán a la persona mayor una participación plena y efectiva en su derecho a voto y adoptarán las medidas pertinentes.
- La persona mayor tiene derecho a reunirse pacíficamente y a formar libremente sus propias agrupaciones o asociaciones.
Iniciativas para la Participación Territorial: El Caso de "Mayores por la Región"
En este marco favorable de presencia y dinamismo de las organizaciones de personas mayores, la organización no gubernamental Centro de Capacitación y Desarrollo, en conjunto con el Gobierno Regional Metropolitano, propuso llevar a cabo el programa Difusión Empoderamiento de las Personas Mayores en la RM, reconocido comunicacionalmente como Mayores por la Región.
Un programa de empoderamiento es una fuente de aprendizajes y desafíos diarios para la gestión y la agenda pública. La acción organizada conscientemente, como ejercicio de derechos, resignifica el liderazgo de las personas mayores, cuyo quehacer adquiere un nivel de protagonismo insustituible para la gestión pública. En esta nueva dimensión de la participación política organizada, se descubren nuevas valoraciones de la acción colaborativa con las instituciones públicas en el espacio territorial.
Logros y Articulación del Programa
Gracias a las experiencias adquiridas en las diez Jornadas de integración territorial, en las que participaron alrededor de 4.000 personas mayores provenientes de 49 comunas de la Región, se han afianzado lazos de compromiso y solidaridad al compartir buenas prácticas de empoderamiento e incidencia en cada comuna. En el caso del programa Mayores por la Región, se han establecido acuerdos y compromisos asociativos en materia de derechos con las principales autoridades locales, como alcaldes, alcaldesas y concejales, para formular normativas locales de protección de derechos bajo la modalidad de ordenanzas municipales de protección de los derechos humanos de las personas mayores.
Además de las ordenanzas municipales de protección de derechos establecidas en ocho comunas, se pone de relieve la existencia de:
- Consejos ciudadanos comunales de personas mayores dirigentes.
- Funcionamiento de mesas comunales intersectoriales de personas mayores.
- Presencia de comisiones de concejales en los gobiernos locales dedicadas exclusivamente a tratar temáticas relacionadas con las personas mayores y el envejecimiento comunal.
- Elaboración de políticas y programas comunales que buscan mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
La vinculación y la integración territoriales también han permitido fortalecer la labor de la Mesa Regional de Personas Mayores mediante la creación de mesas territoriales de trabajo permanente, situadas en cada una de las zonas donde se han llevado a cabo las jornadas de integración. El programa incluye la creación de 11 mesas territoriales de participación incidente, que se articulan de manera directa con la Mesa Regional de Personas Mayores. La Mesa Regional de Personas Mayores materializará los compromisos adquiridos por sus integrantes, organizaciones de la sociedad civil, autoridades, entidades públicas/privadas y Academia. Será una instancia de discusión y diálogo permanente, entre sus integrantes, organizaciones de la sociedad civil, autoridades, entidades públicas/privadas y Academia, en la que se desarrollará un trabajo inclusivo de participación activa, que promoverá la visibilización, sensibilización, formulación de propuestas y colaboración en pro de las personas mayores de la Región Metropolitana.
¡Empoderar para incidir sí es posible!

La Participación Social en Contextos Rurales: Un Estudio de Caso
La atención de la vejez en Chile se define como un problema social, sobre el cual se articulan acciones intersectoriales definidas en la Política Integral de Envejecimiento Activo 2012-2025. Este documento propone un envejecimiento positivo, es decir, personas mayores "saludables, integradas y felices". La integración de ambas conceptualizaciones busca validar no solo indicadores de salud sino también aspectos sociales, psicológicos y económicos en contextos comunitarios, atendiendo a aspectos culturales y de género.
A pesar de que estudios comparativos entre las afectaciones de salud entre el medio urbano y rural son escasos, algunos muestran un mejor estado funcional-cognitivo en zonas urbanas, lo que se presupone como resultado de un diferencial acceso a recursos sanitarios. Sin embargo, existe un vacío en la literatura respecto a la participación social de las personas mayores en zonas rurales o alejadas de las urbes y en los factores que explican su efecto sobre la población envejecida, pero socialmente activa.
Metodología del Estudio en el Sur de Chile
Para abordar esta brecha, se realizó un estudio cualitativo, interpretativo y crítico en el segundo trimestre de 2017, centrado en los procesos sociales y la comprensión del fenómeno de participación social a partir de la interpretación del sentido de las experiencias percibidas. El estudio se llevó a cabo en tres localidades rurales del sur de Chile, seleccionadas según características sociodemográficas y viabilidad de la investigación:
- Pucatrihue: Localidad costera-lacustre en la Región de Los Lagos, a 70 km de Osorno, con cerca de 500 habitantes dedicados principalmente a la pesca artesanal y la recolección de mariscos. Su nombre en mapudungun significa "lugar en sitio escarpado".
- Forrahue: Ubicada a 23 km de Osorno, con una alta concentración mapuche-huilliche. Su nombre significa "montaña de osamentas" y su historia está marcada por la violencia, incluyendo la "matanza de Forrahue" en 1887 y 1912, lo que ha forjado una fuerte identidad en su población.
- Neltume: En la zona precordillerana de la Región de Los Ríos, con 3.500 habitantes. Su economía se basa mayoritariamente en el turismo (lagos, bosques, saltos de agua en verano; nieve y montañas en invierno). También cuenta con hechos importantes en la historia reciente, siendo foco de resistencia armada a la dictadura cívico-militar.

Participaron 18 personas (3 hombres y 15 mujeres) de tres organizaciones sociales de personas mayores de 60 años, contactadas por informantes clave. Se realizaron tres grupos de discusión para analizar la intersubjetividad y el sentido atribuido a la asociatividad, y entrevistas en profundidad para explorar impresiones individuales acerca de la vida comunitaria. Las conversaciones fueron grabadas y transcritas para su posterior análisis de contenido.
Hallazgos Clave
Las tres organizaciones sociales en las zonas de estudio tienen como propósito el apoyo mutuo entre sus integrantes, quienes asisten voluntariamente a reuniones de frecuencia regular. Sus acciones se orientan a la organización de actividades de ocio y recreación, con un calendario que funciona de manera permanente y estructurada durante unos 10 meses al año. Las y los integrantes coinciden en suspender actividades durante enero y febrero debido a las características climáticas, que configuran las vacaciones como prioritarias, y la oportunidad de generar ingresos "extras" en actividades turísticas locales, así como la visita de familiares no residentes.
En términos legales, estas organizaciones se rigen por la Ley N.º 19418 y se gestionan administrativamente con apoyo de las oficinas comunales de organizaciones sociales. Adicionalmente, gestionan financiamiento a través de otros proyectos gubernamentales para mejoras de infraestructura y encuentros recreativos. Los orígenes de estas organizaciones varían: una al alero de la iglesia católica, otra de una comunidad indígena y la tercera de un dispositivo de salud de atención primaria.
El estudio muestra el rol positivo de la asociatividad y participación social para la mantención de estados de salud y la mitigación de condiciones de vida que determinan vulnerabilidad, como la pobreza, el aislamiento y el deterioro producto de la edad. Esto evidencia la necesidad de integrar la participación social como una estrategia sanitaria, desde el reconocimiento de formas naturales de convivencia y no estructuradas desde agentes sanitarios. Se presenta evidencia sobre el valor del sentido de pertenencia territorial en la edad avanzada y de la actividad con significado compartido y cotidiano.
Las condiciones de vida en contextos rurales en el sur de Chile están marcadas por condiciones climáticas adversas que, a pesar de la costumbre, las personas mayores identifican como un obstaculizador. Sin embargo, las reuniones semanales matizan el comportamiento social propio de la doble condición de aislamiento: ruralidad y vejez. Como lo expresó una participante: "ahora que estoy más vieja me gusta salir de la casa... antes no se podía pues... es bueno estar con vecinas y apoyarnos, nos ayudamos con la platita y a veces con la leña o cuando viaja, le encargamos... a veces nomás tomamos mate... conversamos, nos reímos harto" (E.4). La impresión compartida sobre el sentido de la reunión semanal gira más sobre un componente lúdico y recreativo por sobre la función afectiva y de apoyo. Indistintamente de estos matices, la organización constituye una oportunidad de unión, cohesión, contención y apoyo mutuo.

Programa "Más Adultos Mayores Autovalentes" (Más AMA)
Paralelamente a las organizaciones sociales, en Chile existe el Programa Más Adultos Mayores Autovalentes (Más AMA), que ha transformado la organización social en una unidad de relevancia para la atención en salud. El propósito de este programa es prolongar la autovalencia y mejorar la calidad de vida de las personas mayores, mediante acciones de promoción de la salud, autocuidado y envejecimiento activo.
Características y Funcionamiento
El Programa Más AMA se implementa en 248 comunas del país a través de duplas profesionales (kinesiólogo y terapeuta ocupacional u otro profesional de salud capacitado), con un enfoque territorial y comunitario. Cuenta con una coordinación específica con el Programa Vínculos, establecida mediante la Resolución Exenta N°677 del 5 de septiembre de 2022, que busca:
- Articular estrategias territoriales de forma coordinada.
- Fortalecer la red local de programas dirigidos a personas mayores.
- Potenciar acciones preventivas en salud y facilitar el acceso de personas usuarias del Programa Vínculos al Programa Más AMA.
Componentes del Programa
- Talleres grupales de estimulación funcional, cognitiva y autocuidado.
- Formación de líderes comunitarios y articulación con servicios locales.
- Capacitación a equipos de salud y atención primaria.
Criterios de Elegibilidad y Acceso
Los participantes deben ser personas de 60 años o más, beneficiarias de FONASA, inscritas en centros de salud de atención primaria, con EMPAM vigente y con resultados de autovalencia sin riesgo, con riesgo o en riesgo de dependencia. Para personas de 60 a 64 años, se requiere examen preventivo o control de salud al día.
El acceso al programa puede ser mediante:
- Derivación desde el equipo de salud.
- Participación voluntaria desde organizaciones sociales.
- Derivación desde servicios locales.
- Solicitud directa de la persona mayor o actores comunitarios.
Es necesario firmar un compromiso informado y cumplir con los criterios de selección, ya que el programa tiene cupos limitados.
Beneficios para los Participantes
Los beneficios para quienes participan en el programa incluyen:
- Talleres de estimulación física, cognitiva y autocuidado.
- Formación y acompañamiento a líderes comunitarios.
- Participación en acciones de envejecimiento activo.
- Acompañamiento profesional personalizado.
La ejecución local está a cargo de las duplas profesionales del Programa Más AMA, en coordinación con el Programa Vínculos del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, y bajo la supervisión del Ministerio de Salud a través de los Centros de Salud de Atención Primaria.
Participación Política de Personas Mayores: Desafíos y Realidades
El envejecimiento de la población chilena conlleva importantes implicaciones para la participación política. El 27% del padrón electoral total de las elecciones de octubre de 2024 corresponde a personas sobre los 60 años. Sin embargo, solo un 22,1% de los candidatos a alcalde y un 18,8% de los postulantes a concejal pertenecen a este segmento etario.
Análisis del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo
El reporte más reciente del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, titulado "Población Mayor: Fuerza votante", analiza la participación de personas mayores en los procesos eleccionarios en Chile, tanto en relación con cómo ejercen su derecho a voto como en su presencia en candidaturas y cargos de representación política. El estudio revela que, considerando la diversidad territorial y etaria de Chile, las personas entre los 60 y 74 años son las que presentan los niveles más altos de participación.
Un ejemplo claro se observó en las elecciones municipales de 2021, donde la mayor proporción de votantes se concentró en los grupos etarios de 60 a 74 años, con un pico en el grupo de 65 a 69 años. En la primera vuelta, el 56,4% de las personas de este rango ejerció su derecho a voto, mientras que en la segunda vuelta la cifra aumentó a 64,1%.

Brecha en la Representación Política
A pesar de esta alta participación como votantes, las estadísticas muestran que las personas mayores no mantienen esta presencia en los espacios de debate formal y las candidaturas. Para las próximas elecciones de octubre de 2024:
- Para el cargo de alcaldes, solo un 17% de los candidatos tiene entre 60 y 69 años, mientras que el 4,8% corresponde a personas mayores de 70 años, y esta cifra se reduce a un 0,3% en el tramo de 80 años o más.
- Para candidatos a concejal, un 14,3% tiene entre 60 y 69 años, y el 4,3% se encuentra en el grupo entre 70 y 79 años.
- En cuanto a Gobernaciones Regionales, el 14,9% de los candidatos corresponden a 60+, y tan solo un 2% tiene entre 70 y 79 años.
En términos de tasas, esto implica que, por cada 100.000 habitantes pertenecientes al segmento de personas mayores, solo hay 90,2 candidatos, mientras que en el segmento de 18 a 59 años esta cifra se incrementa a 123,7 candidaturas.
Christian Abello, gerente general de Compañía de Seguros Confuturo, comenta que "una vez más somos testigos de la importancia de mirar a este segmento de la población, el cual, dado el cambio demográfico que experimenta el país, crecerá de manera importante los próximos años. Por ello, se vuelve fundamental el compromiso de las municipalidades y los gobiernos locales, con las personas mayores, implementando programas o impulsando políticas públicas que reconozcan sus necesidades y contribuyan a mejorar su bienestar y calidad de vida".
En la misma línea, Macarena Rojas, directora de gestión del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, explica que "es esencial visibilizar el envejecimiento a nivel comunal. Actualmente, de las 346 comunas registradas en Chile, el 23,1% -lo que corresponde a unas 80 comunas- tiene una población mayor que representa al menos el 25% de su comunidad total."
La importancia de la participación de los adultos mayores en la política
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