Las visitas domiciliarias son un método utilizado por diversas entidades para obtener información adicional sobre individuos en contextos específicos, abarcando desde procesos de selección de personal hasta intervenciones de salud y trabajo social. Estas visitas se realizan en el domicilio del individuo o familia y buscan verificar información, evaluar entornos y detectar posibles riesgos o necesidades.

Visitas Domiciliarias en Procesos de Selección de Personal
En el ámbito de la selección de personal, las visitas domiciliarias son un método que algunas empresas emplean para obtener información adicional sobre un candidato a un empleo. Su principal objetivo es conocer si la personalidad del empleado es compatible con la cultura de la compañía, lo que busca aumentar las probabilidades de que el empleado permanezca más tiempo en su cargo, genere valor y contribuya al éxito del proceso de selección.
Propósito de las Visitas Domiciliarias en el Ámbito Laboral
Las visitas domiciliarias laborales persiguen varios objetivos clave:
- Verificar la información proporcionada por el candidato: Permite confirmar que los datos presentados en el currículum vitae o en la entrevista son verídicos. El representante de la empresa puede indagar sobre el historial del candidato y verificar la coincidencia de los datos.
- Evaluar el entorno familiar y social: Ayuda a la empresa a evaluar el entorno familiar y social del candidato, lo cual puede ser útil para determinar su adecuación al puesto. Por ejemplo, en puestos que implican trabajar con niños, se busca asegurar un entorno seguro y estable.
- Detectar posibles riesgos o problemas: Puede ayudar a detectar factores que podrían afectar el desempeño del candidato en el trabajo.
- Obtener información adicional: Proporciona detalles sobre los pasatiempos, actividades, personalidad y estilo de vida del candidato que no se obtendrían en una entrevista.
Es importante tener en cuenta que las visitas domiciliarias deben llevarse a cabo de manera ética y respetuosa, y que deben respetar la privacidad y los derechos del candidato. Además, deben ser apropiadas para el tipo de trabajo y no deben utilizarse para discriminar a los candidatos por motivos ilegales o inapropiados.
Cargos en los que se Recomienda la Visita Domiciliaria
La aplicación de una visita domiciliaria puede variar según la empresa y el tipo de trabajo. Generalmente, se recomienda para cargos que requieren un alto nivel de confianza y responsabilidad, tales como:
- Puestos que implican el cuidado de personas vulnerables (ej., trabajadores de la salud, asistentes de cuidado).
- Puestos donde se manejan recursos financieros (ej., contadores, tesoreros).
- Puestos de seguridad pública (ej., policías, bomberos).
- Puestos que exigen un alto nivel de confidencialidad (ej., abogados, asistentes ejecutivos).
- Puestos que requieren acceso a información confidencial (ej., personal de seguridad informática).
Es crucial que su uso sea justificado y respete los derechos y la privacidad del candidato, y que la empresa tenga una política clara y coherente al respecto.

Quién Realiza la Visita y Qué Se Evalúa
Todas las visitas domiciliarias deben ser desarrolladas por un profesional, generalmente un psicólogo o un trabajador social. Se evalúan diversos aspectos, incluyendo:
- Las competencias frente al cargo, basándose en el historial académico y las experiencias laborales.
- Las aspiraciones, proyectos y planes a futuro que podrían afectar su adaptación al cargo (ej., planes de emigrar a corto plazo).
- Las características de su personalidad que podrían favorecer o afectar su trabajo (ej., orden personal para un rol logístico).
- El bienestar, el orden y la salud de sus dinámicas familiares, así como las aspiraciones de la familia ante el cargo.
- Los riesgos extralaborales.
Recomendaciones para el Candidato
Para un candidato que va a recibir una visita domiciliaria, se aconseja:
- Estar a tiempo y, preferiblemente, con todas las personas que vivan en su hogar.
- Tener a la mano toda la información solicitada, como actas de grado y certificados laborales, para agilizar el proceso.
- Ser honesto en todas las respuestas, ya que la mentira puede cancelar el proceso.
- Ser concreto y puntual en las respuestas, pero siendo suficientemente expresivo.
Aspectos Éticos y Legales en Visitas Domiciliarias Laborales
Es fundamental que las visitas domiciliarias se realicen de manera ética y respetuosa, sin violar la privacidad del candidato o su familia. Es imprescindible obtener el consentimiento del candidato antes de la visita y respetar sus derechos y dignidad. Los psicólogos que realizan estas visitas deben regirse por el Código Deontológico y Bioético de la psicología, basado en la Ley 1090 de 2006, que establece principios como la beneficencia y no maleficencia, evitando causar daño, discriminación o trato injusto. Además, el profesional debe mantener el derecho a la intimidad física y emocional del candidato, su dignidad y buen nombre. Es importante que las empresas estén familiarizadas con las leyes y regulaciones locales, ya que en algunos países las visitas domiciliarias pueden estar sujetas a restricciones legales o ser consideradas invasivas o discriminatorias.
INDICACIONES VISITA DOMICILIARIA Y ESTUDIOS DE CONFIABILIDAD CONFIA
Modalidades de Visitas Domiciliarias Laborales
Debido a la situación sanitaria, la salud de los aspirantes, sus familias y de los visitadores domiciliarios debe ser siempre la prioridad. Esto ha llevado a la implementación de alternativas como:
- Videollamadas programadas: Se agenda previamente una videollamada entre el visitador y el candidato junto a su familia.
- Recorrido virtual: Durante la entrevista virtual, el candidato realiza un recorrido por su hogar, mostrando los espacios de interés para el visitador, mientras el profesional observa su comunicación no verbal.
La Visita Domiciliaria en el Ámbito de la Salud y el Trabajo Social
La visita domiciliaria es una de las técnicas más importantes y enriquecedoras en el trabajo social y en la medicina familiar, con una historia que se remonta a la antigüedad. Nació junto a la cama del enfermo y desde su origen tuvo una connotación biopsicosocial.
Historia de las Visitas Domiciliarias
Esta práctica data desde muy antiguo, como lo demuestran relatos históricos. Por ejemplo, en papiros egipcios de más de 2500 años se describe cómo los médicos visitaban el domicilio del enfermo, analizaban la situación y negociaban el cuidado con la familia. En Chile, un grupo de mujeres de clase media, ejerciendo roles de profesoras, enfermeras o visitadoras sociales en la década de 1930, fueron pioneras en realizar visitas domiciliarias. Pudieron reconocer la miseria en que vivían las familias pobres, especialmente en poblaciones periféricas y conventillos. Rápidamente, la literatura demostró que esta actividad beneficiaba positivamente a la familia, haciéndola partícipe del cuidado del paciente. Los elementos centrales de la visita eran los aspectos educativo, higiénico y epidemiológico. Las enfermeras organizaron esta actividad desde la perspectiva profesional, y las asistentes sociales, conocidas al principio como "visitadoras de la miseria", se encargaron de aplicar políticas para mejorar las condiciones de vida de los más pobres. Su condición de "género femenino" las habilitaba para educar en roles de cuidado, dando origen a una larga tradición que perdura hasta hoy.
Definiciones Clave
Es importante precisar algunos términos, ya que no es lo mismo hablar de visita integral, de rescate, epidemiológica, con atención domiciliaria o asistencia domiciliaria, pues son conceptos distintos:
- Atención en domicilio: Es la atención entregada por profesionales del equipo de salud a un integrante de la familia en su propio hogar, con el fin de brindar apoyo, diagnóstico, tratamiento, recuperación y rehabilitación. Está centrada en el proceso de enfermedad e incluye el cuidado paliativo y la atención a postrados, realizada según una evaluación previa y un plan de atención negociado con la familia.
- Visita epidemiológica: Actividad programada destinada principalmente a hacer una investigación epidemiológica del caso índice de una enfermedad bajo vigilancia, un evento emergente o un evento de riesgo para la población. Se puede realizar en el domicilio, pero no es indispensable, y tiene registros distintos.
- Visita domiciliaria integral: Se define como la actividad realizada por uno o más integrantes del equipo de salud en el domicilio de una familia. Su objetivo es establecer una integración con uno o más miembros y su entorno para conocer su medio ambiente y darles apoyo para enfrentar problemas bio-psicosanitarios, en el marco de una relación asistencial continua e integral. Tiene un componente centrado en las acciones de fomento, protección, recuperación y/o rehabilitación de la salud.
Importancia de la Visita Domiciliaria en Medicina Familiar y Trabajo Social
En medicina familiar, la visita domiciliaria es fundamental para construir una narrativa sobre la salud de las familias a lo largo de los años, estableciendo continuidad en la atención. La medicina de familia utiliza una semiología ampliada, el arte de recoger síntomas o signos no solo biológicos, sino también de cualquier aspecto que permita al médico establecer un modelo explicativo. Los síntomas y signos del acontecer de la vida cotidiana son pistas sobre el problema que se enfrenta. La semiología ampliada permite ver al individuo y su contexto, incluyendo su entorno, relaciones y circunstancias. La visita domiciliaria integral es uno de los escenarios más ricos para aplicar esta semiología ampliada.
En trabajo social, la visita domiciliaria permite al profesional acudir al hogar o entorno familiar del usuario para obtener información directa sobre su situación, observar sus dinámicas relacionales, identificar necesidades y aplicar intervenciones

Ventajas de la Visita Domiciliaria en Trabajo Social
Esta técnica ofrece varias ventajas frente a las entrevistas en un espacio institucional:
- Observación del contexto real: El profesional puede apreciar de primera mano las condiciones de vivienda, nivel socioeconómico, higiene y factores de riesgo. Por ejemplo, en una visita se puede observar hacinamiento, falta de servicios básicos y violencia intrafamiliar.
- Ambiente natural: Las personas suelen sentirse más cómodas y abiertas al expresarse en su propio ambiente familiar, lo que facilita establecer un
rapport de confianza. - Participación familiar: La visita permite involucrar a todos los miembros de la familia, obteniendo una visión más integral de sus dinámicas. Por ejemplo, los hijos pueden animarse a expresar sus inquietudes.
- Intervención directa: Se pueden realizar intervenciones psicosociales, técnicas de resolución de conflictos o consejerías al momento, acordes a las necesidades puntuales observadas. Por ejemplo, aplicar técnicas de comunicación asertiva en una discusión de pareja.
- Seguimiento: Las visitas periódicas permiten dar un seguimiento longitudinal a la evolución de los casos, ver avances, retrocesos y ajustar estrategias. Por ejemplo, controlar la evolución del caso de una madre soltera y sus hijos mes a mes.
Consideraciones sobre la Invasividad y el Vínculo Previo
Siempre se debe recordar que la visita domiciliaria es una de las actividades más invasivas que pueden realizar los profesionales de la salud o del trabajo social. Por lo tanto, es una actividad de riesgo y no se puede hacer sin una preparación previa. Para todos los seres humanos, el hogar es un espacio privado que deben proteger. Quienes realizan las visitas deben comprender que la relación asimétrica que se da en este ámbito, especialmente en los sectores más desposeídos, no les da derecho a invadir los domicilios sin cumplir ciertos requisitos. El más importante es que se haya establecido un vínculo previamente. Una visita epidemiológica o de rescate puede ser efectuada por cualquier persona, pero en el caso de la visita domiciliaria integral, que busca evaluar al ser humano en su contexto, es imprescindible que exista un vínculo previo al menos con uno de los integrantes del equipo. Esto permite que la actividad se enmarque en la narrativa de la familia y otorgue continuidad a la atención. Por lo tanto, esta actividad debe ser planificada y autorizada mediante una negociación previa.
Objetivos de la Visita Familiar
Desde el punto de vista del sistema y en función de las necesidades de los usuarios, los objetivos de la visita familiar son:
- Conocer el hogar, el entorno y la situación familiar.
- Detectar necesidades, recursos y redes.
- Evaluar a la familia como unidad de cuidado.
- Mejorar la definición de los problemas de salud y diferenciar los diagnósticos de las personas.
Esto permite visualizar a las personas no como una patología, sino como seres humanos que tienen un problema de salud. Cuando se abordan problemas de salud en la visita domiciliaria, la relación debe ser obligatoriamente mutua entre el usuario o caso índice, la familia y el equipo de salud; incluso debiera incluir vecinos y amigos. Para lograr esto es indispensable mejorar la comunicación entre los integrantes del equipo de salud y las familias.
Etapas de la Visita Domiciliaria
Las etapas de la visita domiciliaria son: programación, planificación, ejecución, evaluación y registro.
1. Programación
A nivel institucional, se deben definir los grupos y el número de visitas. Desde el proceso de salud y enfermedad, se debe elegir estratégicamente el momento más adecuado para efectuar esta actividad, de modo de mantener y reforzar la relación de continuidad de la forma más eficiente posible. Es importante recordar que se trata de una actividad invasiva y, además, costosa, ya que el rendimiento es de uno por hora y a veces se realiza en duplas o tripletas.
2. Planificación
Se debe tener muy claro el motivo de la visita y tomarse el tiempo necesario para recolectar todos los antecedentes. Por lo general, la población está identificada, de modo que se debe organizar esa información, fijar los objetivos y diseñar una pauta de observación. Se debe obtener el consentimiento de la familia, tomar todas las medidas de confidencialidad y precisar día, fecha y hora. En la segunda fase se negocian los objetivos: a la familia le interesan ciertos aspectos y al equipo le interesa el aspecto socio-sanitario, de modo que se debe negociar y lograr los puntos comunes. Así se logrará que la visita al domicilio sea verdaderamente integral; que la familia tenga muy claro el beneficio que va a obtener con la visita y que no queden con la sensación de que expusieron su intimidad para nada.
3. Ejecución
La visita es una entrevista, por lo tanto, tiene las mismas fases que todas las entrevistas. Se utiliza como herramienta la semiología ampliada para observar dos tipos de elementos: estructurales y relacionales. En este sentido, el caso índice es un ser humano con una dimensión bio-psicosocial y espiritual, inmerso en una familia que, a su vez, está dentro del hogar. Por lo tanto, hay una estructura que es el hogar, que se relaciona con otras unidades del barrio, y es en ese contexto donde está ocurriendo este proceso de salud y enfermedad.
La visita domiciliaria comienza cuando el equipo camina hacia el hogar, momento en el que puede observar las características del sector: el estado del tráfico, la disposición de las basuras y otros servicios básicos, cómo se viste la gente, cómo y cuánto habla, cómo utiliza el espacio público, el grado de seguridad, el nivel de contaminación. De esta manera se conocerá el marco de protección, cuidado, socialización y satisfacción de necesidades en el que se desenvuelve esta familia en su proceso de salud o enfermedad.
Una vez dentro del hogar, el equipo debe observar, nuevamente, los elementos estructurales y relacionales. Entre los segundos, un elemento clave es quién abre la puerta, quién espera y recibe al equipo de salud, quién lo saluda y cuál es la actitud de todos los miembros de la familia. Esta primera parte de la visita es una fase social y es muy importante, porque en ella se va creando el clima de confianza y el acercamiento necesario para entrar en temas de mayor profundidad.
En lo estructural, la casa habla por sí sola de la vida de la familia, más allá de las diferencias socioeconómicas: hay casas prolijas, desordenadas, luminosas, lúgubres; hay casas que están en el pasado, todos los objetos son del pasado y eso se debe relacionar con la etapa del ciclo vital que está viviendo esa familia; hay casas con ambiente futurista, pero que no dicen nada: casas de clase media alta donde todo combina con todo, los colores, los objetos, pero no se ve la esencia de las personas; hay casas con historias, casas sin rostro, casas alegres, tristes, etc. Lo importante es que todas dicen algo sobre la vida de la familia que las habita. A medida que se avanza en esta fase social, se pueden ir respondiendo diversas interrogantes: ¿Están satisfechas las necesidades básicas? ¿Se acepta al equipo de salud? ¿Cómo está la búsqueda de sentido de este hogar, la autoestima, la competencia? ¿En esta casa hay apertura a nuevas experiencias? ¿Cómo se está construyendo la resiliencia en esta familia? Costaría mucho preguntar a una familia de nivel socio económico bajo cómo es su resiliencia, habría que explicarles el concepto y después traducirlo, por lo tanto, hay que deducir su estado a través de la conversación, el diálogo y la observación del entorno. La invitación es a que se haga uso de las herramientas y conocimientos que brinda la salud familiar.
Siguiendo en la misma línea, se debe analizar el color, el olor, el sentido estético, las fotos, los adornos, los cuadros, el uso del espacio; se debe tomar contacto con la vida íntima de la familia, ver dónde acostumbran sentarse: no es lo mismo hacerlo en el patio, en el living o en la cocina; ver qué pasa con las puertas cerradas, qué dicen esos lugares prohibidos que suelen tener las familias; es útil hacer la visita alrededor de la hora de una comida, para ver la mesa y fijarse en los puestos, lo que habla de la jerarquía familiar, ver quién se sienta a la cabecera, si comen con el televisor encendido, cómo se da el proceso de comunicación, si comen todos juntos, cómo son los ritos y rutinas. Por otra parte, el dormitorio es el lugar donde se descansa, sufre y sueña y es importante fijarse en los objetos personales que están en esa habitación; en las casas muy pobres puede que este espacio no exista o sea compartido. La observación del dormitorio permite comprender cómo se dan las relaciones al interior de las familias, entendiendo que lo que se va observar y a diagnosticar es un estilo de vida, entendido como un patrón cognitivo, afectivo-emocional y conductual permanente y consistente en el tiempo.
En lo relacional, es fundamental observar la dinámica familiar: descubrir quién está escuchando detrás de la puerta, quién habla, quién calla, quién autoriza, quién manda. Esto es importante en caso de sospecha de abuso sexual. Hay que ver quién colabora, quién está ausente y dónde está ese ausente, quién es el cómico y quién es el que rompe el clima de tensión; esa persona será un aliado muy importante a la hora de realizar una intervención. Ésta es la oportunidad para fortalecer los factores protectores y para esto hay que recurrir al refuerzo positivo, felicitando a los integrantes de la familia por haber incorporado mejoras.
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