A medida que envejecemos, el cuidado de nuestros dientes y encías adquiere una importancia crucial para prevenir problemas bucales como el dolor de muela, las caries y la pérdida de piezas dentales. Una boca saludable no solo facilita una alimentación adecuada y el disfrute de la comida, sino que también es fundamental, especialmente si se padecen enfermedades como diabetes o afecciones cardíacas, o si se toman medicamentos que pueden impactar la salud bucal. La población adulta mayor está en constante crecimiento, y con ello, la necesidad de abordar los desafíos específicos de la salud oral en esta etapa de la vida.

Hábitos de Higiene Oral Diaria Esenciales
El cepillado de dientes y el uso de hilo dental son prácticas diarias indispensables para remover la placa dental, una capa pegajosa de bacterias. La acumulación de placa puede conducir a la aparición de caries y enfermedades de las encías. La constancia en estos hábitos es clave.
Cepillado y Uso de Hilo Dental
- Cepíllese los dientes con una pasta dental que contenga fluoruro (flúor) dos veces al día: por la mañana al levantarse y antes de acostarse.
- Use hilo dental entre los dientes todos los días. Si encuentra dificultad, consulte a su dentista sobre el uso de cepillos interdentales especiales o palillos diseñados para esta tarea.
Cuidado de Prótesis, Puentes e Implantes
Si utiliza dentadura postiza, un puente o implantes dentales, es fundamental mantenerlos limpios. Su dentista le indicará la manera correcta de hacerlo. Para prótesis, existen cepillos especiales y pastillas efervescentes que ayudan a su limpieza eficaz, evitando la retención de placa bacteriana.

Visitas Regulares al Dentista y Chequeos Preventivos
No existe una regla fija sobre la frecuencia de las visitas al dentista, ya que varía para cada persona. Sin embargo, es esencial acudir con regularidad para un chequeo y una limpieza dental profesional. Durante su próxima visita, pregúntele a su dentista con qué frecuencia debe programar sus citas. La evaluación del riesgo individual, que incluye hábitos de dieta, higiene oral y patologías sistémicas, determina la frecuencia de los controles odontológicos, que pueden ser cada 3, 6 o 12 meses.
Los exámenes dentales periódicos también aseguran la detección y el tratamiento temprano de la enfermedad de las encías, un trastorno potencialmente grave que afecta a personas de todas las edades, especialmente a partir de los 40 años. Sus primeras etapas son reversibles, lo que subraya la importancia de la detección precoz.
Problemas Bucales Comunes en Adultos Mayores
A pesar de un cuidado doméstico adecuado y revisiones dentales periódicas, durante la tercera edad pueden surgir alteraciones en la salud bucal. El uso de prótesis dentales, la medicación y trastornos generales de la salud son comunes en esta etapa.
Caries y Deterioro Radicular
Las caries y el deterioro de las superficies radiculares de los dientes son más comunes en las personas mayores. Es por ello que cepillarse con pasta dental con flúor y usar hilo dental diariamente es fundamental.
Sensibilidad Dental
La sensibilidad puede agravarse con la edad. Las encías tienden a retraerse, exponiendo zonas del diente que no están protegidas por el esmalte. Estas áreas son particularmente propensas al dolor ante alimentos o bebidas frías o calientes, e incluso al aire frío, bebidas y alimentos ácidos o dulces en casos severos. Si experimenta sensibilidad, pruebe una pasta dental para dientes sensibles. Si el problema persiste, consulte a su dentista, ya que podría indicar un trastorno más serio, como una caries o un diente dañado o fracturado.
Sequedad Bucal (Xerostomía)
Tener la “boca seca” significa que no se produce suficiente saliva para mantener la boca húmeda. Este es un trastorno común en las personas mayores y puede ser un efecto secundario de algunos medicamentos, problemas de salud (como diabetes o VIH), o tratamientos como quimioterapia o radioterapia. La sequedad bucal puede dificultar la alimentación, la deglución y el habla, y también puede causar caries dentales o infecciones. Si la padece, consulte con su médico o dentista para explorar opciones de tratamiento y recuperar la humedad en la boca.
Consejos para aliviar la Xerostomia en adultos mayores: Combate la sequedad bucal de forma efectiva
Cáncer Bucal
El riesgo de desarrollar cáncer de boca aumenta con la edad. Es crucial estar atento a cualquier cambio en la boca y realizar un examen si nota alguno de los siguientes síntomas durante más de dos semanas:
- Un área en la boca, labios o garganta que le molesta o le duele.
- Un bulto o una zona gruesa en la boca, labios o garganta.
- Una mancha blanca o roja en la boca.
- Dificultad para masticar, tragar o mover la mandíbula o la lengua.
- Entumecimiento (pérdida de sensación) en la lengua o la boca.
- Hinchazón en la mandíbula.
Factores de Riesgo y Hábitos Saludables
La boca es una puerta de entrada y existe una íntima relación a nivel sistémico entre la salud bucal y la salud general. Los cambios biológicos, psicológicos y sociales que trae la edad se reflejan en la boca.
Dieta y Alimentación
Llevar una dieta saludable y reducir el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar ayuda a prevenir las caries y beneficia la salud en general. Se recomienda evitar el consumo excesivo de carbohidratos y productos como las bebidas gasificadas, que por su acidez favorecen la desmineralización y el desarrollo de caries. La boca y los dientes son indicadores de la salud general de un paciente.
Tabaco y Alcohol
No fumar ni consumir otros productos que contengan tabaco es esencial, ya que fumar cigarrillos y mascar o inhalar tabaco eleva el riesgo de desarrollar cáncer de boca y aumenta el riesgo de enfermedad de las encías. Si fuma, considere un plan para dejarlo. El consumo de alcohol también debe ser moderado: no más de un trago al día para mujeres y no más de dos para hombres.
Enfermedades Sistémicas
Trastornos de salud preexistentes, como la diabetes, afecciones cardíacas o cáncer, pueden afectar la salud bucal. La enfermedad periodontal, por ejemplo, está asociada a factores de riesgo como el tabaco y la diabetes, e incluso se están estudiando otras relaciones con el Síndrome Metabólico. Es fundamental comunicar a su dentista cualquier problema de salud para que pueda comprender su situación general y adaptar el cuidado dental a sus necesidades especiales.
Recomendaciones Específicas para el Cuidado Oral
Teniendo en cuenta que los tejidos bucales en el adulto mayor, como las mucosas, son más sensibles debido al adelgazamiento propio de la edad, al consumo de medicamentos o a secuelas de enfermedades periodontales, no se recomienda el uso de cepillos medios ni duros. Lo más adecuado es optar por un cepillo suave o ultrasuave.
Consideraciones sobre la Cobertura Dental
Es importante tener en cuenta que en muchos sistemas de salud, la mayor parte del cuidado dental no está cubierto por seguros generales. Tal vez sea conveniente considerar la adquisición de un seguro dental privado o buscar recursos que ofrezcan cuidado dental a bajo costo.
