El cambio climático ha dejado de ser un tema lejano para convertirse en una realidad ineludible, y su impacto se manifiesta en diversas formas a lo largo de Chile. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que las políticas públicas no están suficientemente preparadas para enfrentar esta amenaza. Es por eso que los investigadores del Centro de Estudios Públicos (CEP) Sylvia Eyzaguirre y César Gamarra publicaron el estudio Índice de Riesgo al Cambio Climático (IRCC), el cual advierte que Chile enfrenta una exposición particularmente alta a los impactos del cambio climático, con efectos directos sobre el bienestar, la salud y las oportunidades de desarrollo de su población.
Impacto del Cambio Climático y Desigualdades Sociales
El aumento sostenido de los incendios forestales, las sequías prolongadas, las olas de calor y la mayor frecuencia de aluviones no solo constituyen amenazas ambientales, sino que también profundizan desigualdades sociales preexistentes. Estos fenómenos afectan de manera desproporcionada a los hogares más vulnerables, quienes suelen residir en zonas de mayor riesgo y cuentan con menores capacidades de adaptación y recuperación tras los desastres.
“Lo que nosotros observamos es que el riesgo al cambio climático es una variable que no se está considerando en los subsidios sociales”, destaca Eyzaguirre. La investigadora senior del CEP añade que Chile, conocido por su alta exposición a desastres ambientales, presenta un conjunto de desafíos que requieren atención inmediata. “Estamos viendo lo que está pasando con los incendios, que es terrible, y ese riesgo muchas veces no se incorpora en la planificación territorial”, lamenta Eyzaguirre.

El Índice de Riesgo al Cambio Climático (IRCC)
Pese a esta realidad, Chile no dispone actualmente de un índice oficial de riesgo al cambio climático que permita complementar los instrumentos utilizados en el diseño de políticas sociales y territoriales. Para subsanar esta brecha, el estudio del CEP propuso la creación de un Índice de Riesgo al Cambio Climático (IRCC), construido a partir de datos georreferenciados del Atlas de Riesgo Climático (ARClim) del Ministerio del Medio Ambiente.
Metodología y Dimensiones del IRCC
Los autores desarrollaron dos prototipos de índice, ambos a nivel comunal, que consideran cuatro dimensiones clave:
- Seguridad hídrica
- Inundaciones
- Incendios forestales
- Olas de calor
Mientras uno de los prototipos mide el riesgo histórico acumulado, el otro evalúa el cambio proyectado del riesgo hacia el futuro, permitiendo observar tanto la situación actual como la evolución esperada bajo escenarios de aumento de temperatura.
Distribución Geográfica del Riesgo Climático en Chile
Uno de los principales hallazgos del estudio es que el riesgo climático no se distribuye de manera homogénea en el territorio. El índice histórico muestra que el norte del país y el valle central concentran los niveles más altos de riesgo. En el norte predominan los efectos asociados a la escasez hídrica y las altas temperaturas, mientras que en la zona sur se intensifican los riesgos vinculados a incendios forestales y olas de calor. El valle central, en tanto, enfrenta una combinación particularmente crítica de sequías, temperaturas extremas e incendios.
Por su parte, el índice de cambio proyecta un aumento del riesgo climático en todas las comunas del país, producto del alza generalizada de las temperaturas, siendo la zona central la que experimentaría el incremento más agresivo, precisamente donde se concentra la mayor parte de la población nacional.

Comunas con "Doble Carga": Pobreza y Alto Riesgo Climático
El cruce del IRCC con el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) permitió identificar un grupo de 58 comunas que enfrentan una “doble carga”: altos niveles de pobreza multidimensional y un alto riesgo climático simultáneamente. Estas comunas, ubicadas mayoritariamente entre las regiones de Atacama y O’Higgins, concentran cerca de 4,15 millones de habitantes, equivalentes a un quinto de la población nacional. Se caracterizan por ser principalmente urbanas, registrar una mayor proporción de población extranjera y presentar ingresos autónomos del hogar significativamente más bajos que el promedio nacional.
Según destaca Eyzaguirre, entre las comunas que caen bajo esa doble carga figuran:
- Calama
- Mejillones
- Caldera
- Chañaral
- La Higuera
- Colina
- Lampa
- La Granja
- Independencia
- La Pintana
- San Bernardo
- Puente Alto
“Son comunas que tienen un porcentaje alto de personas vulnerables, por una parte, y por otra concentran altos riesgos climáticos, como altas temperaturas y sequía. Lo que hace este índice es combinar la exposición o la amenaza a los cambios climáticos con sus capacidades para reaccionar a estas condiciones de alto riesgo”, describe la investigadora. Además, añade que, según los hallazgos, las comunas más vulnerables tienen menos condiciones o capacidades adaptativas para poder mitigar los efectos que implica el cambio climático.
Correlación entre Riesgo Climático y Pobreza Multidimensional
El estudio también revela que la correlación estadística entre el riesgo climático y la pobreza multidimensional es baja. Este hecho obliga a ser cautelosos frente a la incorporación directa de indicadores de riesgo climático dentro del IPM. Sin embargo, lejos de restarle relevancia, esta baja correlación demuestra que el IRCC agrega valor informativo, ya que permite identificar vulnerabilidades que no quedan reflejadas en las mediciones tradicionales de pobreza. En ese sentido, el riesgo climático aparece como un factor transversal que afecta tanto a poblaciones de bajos recursos como a grupos que no califican como tales según los criterios de la encuesta CASEN, pero que igualmente enfrentan amenazas significativas para su bienestar futuro.
Análisis de Riesgos Climáticos Específicos en la Región Metropolitana
Sumando capa tras capa de información, se va revelando el riesgo climático y la exposición a fenómenos climáticos de las 52 comunas de Santiago. Por ejemplo, una de las comunas que presenta mayor riesgo considerando solo el índice de amenaza y exposición de la población es La Reina, mientras que Lo Barnechea y Colina aparecen entre las comunas con mayor superficie de su territorio expuesta a incendios.
Remociones en Masa y Olas de Calor
Entre 1990 y 2017, la Región Metropolitana registra 116 eventos asociados a remoción en masa por causas climáticas (31 de ellos en 2012), muchos con características de desastre como el registrado en 1993 en las quebradas de Macul y Ramón, donde murieron 26 personas y se generaron cerca de US$5 millones en daños. En función de la distribución del peligro de remoción en masa, se establece que cuatro comunas presentan un alto porcentaje de superficie amenazada por la ocurrencia de este fenómeno:
- La Reina (48% de su superficie comunal)
- Peñalolén (40%)
- Ñuñoa (29%)
- La Florida (24%)
En cuanto a las olas de calor, cada vez más frecuentes durante los veranos en Santiago, el informe indica que “entre 2010 y 2017 la frecuencia de olas de calor aumentó hasta 5 (media) por temporada, comparado con el período 1981-2010 con 2 olas de calor. El año 2017 se registraron 6 eventos de ola de calor, con temperaturas de 37,4ºC”.

La Cisterna: Una Comuna Altamente Amenazada
Al evaluar la exposición de la ciudad y cada comuna frente al conjunto de estos riesgos climáticos, el informe señala que “entre las áreas altamente amenazadas destacan las comunas de Lo Espejo, La Cisterna y Buin, con más de un 70% de superficie en los dos rangos superiores de amenaza”.
De forma similar, el estudio también estableció un índice de vulnerabilidad climática tanto humana como física (infraestructura) en base a las mismas amenazas ya señaladas, y considerando variables como la pobreza multidimensional, los grupos etarios vulnerables, la materialidad de las viviendas y la sensibilidad a la sequía. Es en base a estos parámetros que se define finalmente un índice de riesgo climático para la región y sus comunas. Si se considera la superficie comunal con índices elevados de riesgo, la lista es similar. Las comunas de La Pintana, Lo Espejo, Cerro Navia, San Ramón y La Cisterna poseen más de un 80% de su superficie bajo riesgo alto o muy alto.
Proyecciones de Impacto por Fenómenos Climáticos Extremos
En cuanto a las implicancias del cambio climático para el riesgo frente a las amenazas priorizadas, el estudio también hace una breve proyección respecto de qué se podría esperar. Respecto de la remoción en masa, indica que “se espera una mayor precipitación líquida en zonas elevadas (isoterma 0 alta) en sectores cordilleranos y precordilleranos”.
Un incremento de estos fenómenos impactaría en distintos sectores productivos, infraestructura y servicios esenciales de la Región Metropolitana. Las inundaciones, por ejemplo, afectan principalmente a la infraestructura. Algo similar ocurriría con las remociones en masa, que si bien son más localizadas, pueden afectar los servicios de provisión de agua potable y, al cortar vías o rutas, pueden afectar los sistemas de transporte, el movimiento de bienes y la provisión de servicios de emergencia. La sequía, además de los impactos obvios, podría afectar directamente a sectores específicos, como la industria vitivinícola, representativa de la región y de las regiones aledañas. En base a un estudio previo de 2018, el informe indica que “se esperan reducciones más drásticas en la duración de la capa de nieve por aumento de temperatura bajo los 3.500 msnm. En el escenario optimista se espera una duración similar al período de referencia, con una disminución de una semana.
Conclusiones y Recomendaciones
Entre las conclusiones del informe, los autores enfatizan la necesidad de que Chile cuente con un índice oficial de riesgo al cambio climático, elaborado por el Ministerio del Medio Ambiente y supervisado por un consejo de expertos que valide su metodología. Este indicador debiera actualizarse anualmente, considerando que los datos ambientales se renuevan con alta frecuencia, y revisarse metodológicamente para incorporar avances tecnológicos y científicos.