El Rol Crucial de la Enfermería en la Atención a Niños Vulnerables

El compromiso social de la enfermería se extiende más allá del ámbito clínico, manifestándose profundamente en acciones cotidianas que transforman vidas, especialmente las de aquellos colectivos que más lo necesitan: los niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Estas profesionales no solo aplican cuidados médicos, sino que desempeñan un rol clave como agentes de cambio social. Acompañan a familias en riesgo de exclusión, detectan situaciones problemáticas desde una mirada humana y cercana, y contribuyen a reducir las desigualdades en salud. El trabajo enfermero en contextos vulnerables es una muestra clara de compromiso con la equidad y la justicia social.

Ya sea en centros de salud, escuelas, hogares o espacios comunitarios, las enfermeras actúan como un puente entre el sistema sanitario y las realidades más invisibilizadas. En el caso de los niños y niñas, el impacto de estos cuidados va más allá de lo clínico: mejora su autoestima, su confianza en el sistema y su acceso a una vida digna.

Definiendo la Vulnerabilidad en la Infancia

La vulnerabilidad se refiere a la mayor probabilidad de que un sujeto sufra una lesión o daño, ya sea físico o moral. Este concepto puede aplicarse tanto de forma individual como colectiva, afectando a poblaciones o sectores poblacionales específicos. La enfermería, al centrarse en la provisión de cuidados y recursos, así como en la promoción de la salud, tiene un gran poder para empoderar a estas personas, ofreciéndoles herramientas para ejercer un mayor control sobre su salud y mejorarla.

Entre los grupos vulnerables se encuentran las personas pobres, aquellas sujetas a discriminación, intolerancia, subordinación y estigma, así como los políticamente marginados y privados de derechos sociales. Es, por tanto, crucial una formación especializada en estos cuidados para las enfermeras.

El Rol de la Enfermería en el Cuidado Pediátrico: Importancia y Desafíos

El cuidado pediátrico es esencial en el sistema de atención en salud, ya que los niños son vulnerables y requieren un enfoque especializado que tenga en cuenta su desarrollo físico, emocional y psicológico. Los profesionales en enfermería desempeñan un papel crucial en este ámbito, siendo quienes pasan más tiempo con los pacientes pediátricos. Su labor va más allá de la administración de medicamentos y la ejecución de procedimientos; implica un profundo compromiso emocional y una comprensión única de las necesidades de los pacientes pediátricos y sus familias.

Coordinación del Cuidado y Retos Específicos

Las enfermeras trabajan en estrecha colaboración con otros profesionales de la salud para garantizar una atención integral y continua. Sin embargo, el cuidado pediátrico presenta desafíos únicos que requieren habilidades y enfoques específicos. Algunos de los retos a los que se enfrentan los profesionales en enfermería son:

  • Comunicación con los niños: Los niños a menudo tienen dificultades para expresar sus síntomas y preocupaciones.
  • Colaboración con las familias: Las familias están emocionalmente involucradas en el cuidado de sus hijos, lo que requiere una comunicación efectiva y apoyo emocional.
  • Manejo del estrés: El cuidado pediátrico puede ser emocionalmente agotador, haciendo esencial desarrollar estrategias para manejar el estrés y prevenir el agotamiento.

Estrategias para Superar los Retos

Afrontar estos desafíos requiere un enfoque integral y habilidades especiales. Es fundamental mostrar siempre empatía, siendo comprensivos y dispuestos a escuchar a los niños y sus familias. Asimismo, el auto-cuidado es esencial para que las enfermeras se mantengan física y emocionalmente fuertes y puedan desempeñar de manera eficiente su labor.

Una parte fundamental del papel de la enfermería en el cuidado pediátrico es la comunicación con las familias, brindando apoyo emocional y reconociendo el estrés que experimentan, ofreciendo recursos para ayudarles a sobrellevarlo. En resumen, el papel de los profesionales en enfermería en el cuidado pediátrico es vital para garantizar el bienestar de los niños y sus familias, adaptándose a sus necesidades únicas y ofreciendo un enfoque de cuidado integral.

Enfermería y Derechos de la Infancia

Carta de Derechos de las Enfermeras y Enfermeros

Para la profesión de enfermería, ejercer el cuidado de la mano de los derechos de la infancia es una temática que exige capacitación y especialización en materia legislativa, bioética y en el cuidar. Esta temática responde a una reforma integral a nivel de país, en especial en los ámbitos locales y familiares, que busca ejercer plenamente los derechos establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño. La Política Nacional de Niñez y Adolescencia busca identificar los nudos críticos en respeto e inclusión, autonomía progresiva, participación y relación del Estado con la infancia para generar propuestas que permitan elaborar un nuevo marco político, normativo, institucional y programático, considerando cambios en las prácticas institucionales a fin de promover el trabajo en red.

Situaciones Críticas en la Infancia y el Rol de la Enfermería

En el contexto de salud y derecho, se destacan algunas situaciones y cifras críticas:

  • Derecho a la identidad y a la familia: Las familias en riesgo psicosocial expresan alta vulnerabilidad y efectos negativos en la expresión de este derecho.
  • Protección contra el abuso y la discriminación: Los factores de riesgo incluyen la pobreza y el género; ser niña aumenta la posibilidad de sufrir abuso sexual, mientras que en los niños se suscita el maltrato físico. Los hijos de padres desempleados tienen 2.8 veces más probabilidades de ser víctimas de abuso físico; los infantes de hogares monoparentales (que cohabitan con padrastros), tienen 4.0 mayor probabilidad de ser violentados físicamente.
  • Niños, Niñas y Adolescentes con Necesidades Especiales de Atención en Salud (NANEAS): La población NANEAS ha aumentado en las últimas décadas, observándose que entre los escolares, un 6 % a 7 % presentan problemas de aprendizaje o síndrome de hiperactividad.
  • Salud mental: En Chile, la prevalencia de trastornos mentales en la infancia es de 27.8 %. En una evaluación realizada entre estudiantes, alrededor de una tercera parte refirió síntomas depresivos, y entre un 20 % a 22 % consideró seriamente la posibilidad de intentar suicidarse en los últimos 12 meses.

Leyes como la eliminación de la distinción entre niña/niño según su sexo al nacer, las que regulan el desarrollo infantil, la obligatoriedad y gratuidad de la educación media, la Ley de Régimen de Garantías en Salud (GES), la creación de los Tribunales de Familia, la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente y las Normas contra la violencia intrafamiliar y protección a las víctimas han contribuido al derecho a una vida sana y segura. Sin embargo, los derechos de la infancia son un tema complejo que involucra diversas formas de expresión y una multiplicidad de escenarios sociopolíticos, económicos y del cuidado de la salud donde el personal de enfermería en la atención de salud comunitaria debe evaluar día a día sus garantías y abordarlas desde las políticas públicas.

Investigación y Práctica de Enfermería en Contextos de Vulnerabilidad

Una investigación con teoría fundamentada, que utiliza un método abductivo, se llevó a cabo para explorar el rol de la enfermería. Se realizaron entrevistas en profundidad a 12 profesionales de la enfermería con experiencia mínima de cinco años en el Programa de salud infantil de los Centros de Salud Familiar (CESFAM) de la Región de La Araucanía. La recolección y análisis de los datos se hizo simultáneamente, identificando las categorías fundamentales y la categoría central.

Dimensiones Significativas y Subcategorías

Durante el análisis de los datos cualitativos, las dimensiones significativas se agruparon en dos categorías principales: "negativa socialización con la construcción de identidad de género" y "brecha entre derechos de la infancia y el rol del enfermero(a)". Los resultados se agruparon en cuatro subcategorías:

  1. Desarticulación de la identidad de género teórica y clínica en enfermeros: En esta categoría y subcategoría, se muestra un diálogo en materia de derecho con déficit de herramientas para fortalecer la identidad del niño y la familia. La pauta biopsicosocial evalúa la violencia y la situación materna genera un flujograma de manejo, pero en la práctica se aplica la pauta biopsicosocial y se corta el proceso, trabajando de manera mecánica, sin contacto directo con los niños, solo marcando los riesgos (ej.: padres cesantes, niños con malformaciones congénitas).
  2. Desensibilización en el cuidado, expresado en modelos de conducta biomédica: La potencia en el cuidar está dada por la posibilidad de conocer un estudio de familia, diagnosticar y diseñar un plan de intervenciones de acuerdo con el riesgo analizado por el equipo de cabecera de cada CESFAM y consensuado con la familia.
  3. Práctica de cuidado con tensiones y expresión de estrategias de reacción/acción en vulneración de los derechos de la infancia: Enfermería asume un rol relevante en la determinación de la negligencia del cuidar, advirtiendo que en las familias no se brinda el cuidado necesario para garantizar la protección de los infantes. El personal de enfermería actúa como ente de referencia frente a estas situaciones, de ellos preceden dispositivos institucionales de protección de las conductas negligentes. Sin embargo, no se desprenden discursos claros del objetivo de la enfermería en estas situaciones, quizás relacionado con el orientar a la familia en aspectos armónicos, afectivos, incentivando el autocontrol emotivo del cuidado infantil, con el fin último de rehabilitar haciendo énfasis en la transformación de la familia.
  4. Normalización de derechos y atención en niños especiales: cuidado inclusivo en etapa primaria: Del cuidar inclusivo se identifica que los entrevistados se encuentran en una etapa primaria de visualización del fenómeno, es decir, con mirada asistencialista. Las pautas del programa no muestran cómo trabajar, se necesita conocimiento especializado, y la alimentación tampoco se encuentra incorporada. Han aumentado los problemas de salud mental en niños y adolescentes, siendo importante contar con herramientas, ya que es un problema que no se ha abordado.

En el enfoque de género, enfermería dialoga sobre el derecho a la identidad y la familia desde el cuidado, con contenidos limitados y no socializados entre el colectivo, lo que en la praxis se traduce como desarticulación de la identidad de género, teórica y práctica, hecho que coexiste con el déficit de herramientas respecto de cómo fortalecer el derecho. Otros estudios recomiendan no estigmatizar la actuación del personal de enfermería en el maltrato infantil, siendo preferible enfocarse en el contexto estructural para lograr resultados en toda la población, y no solo a nivel individual.

El Cuidado Inclusivo y el Empoderamiento de la Enfermería

Un aspecto relevante en los derechos infantiles es el trabajo con conocimiento mutuo (niños-instituciones), la creación de confianza, negociación de roles y expectativas para que se sientan seguros y motivados. Se cree que escuchar verdaderamente a los niños y actuar junto a ellos es el camino a seguir. Para la enfermería, es un área destacada que exige formación académica para poder brindar la capacitación requerida a fin de realizar acciones que promuevan la salud y el cuidado familiar.

Acerca de la desensibilización, el cuidado expresado en modelos de conducta biomédica se aprecia en el desarrollo de programas normativos como el Modelo de Salud Familiar y el programa ChCC, a través de los cuales se desarrollan intervenciones familiares dirigidas a familias con disparidades en salud. No obstante, los comentarios de los entrevistados denotan la falta de vinculación del programa ChCC con los problemas emergentes, lo que debilita las prácticas de cuidado acorde a las necesidades, dejando en evidencia un exceso burocrático de documentación sumado a un exceso de material informativo educativo biomédico.

En el contexto de la atención de enfermería se aprecian diversos tipos de poder en diferentes dominios: control sobre el contenido de la práctica, control sobre el contexto de la práctica y control sobre la competencia. El empoderamiento es el elemento clave sobre su práctica, y la capacidad de actuar de acuerdo con el conocimiento y el juicio personal, es a menudo sinónimo de autonomía. Enfermería se sitúa específicamente en el nivel de atención primaria para ejecutar acciones de protección, reconociendo el déficit de las capacitaciones sobre la vulneración de derechos en la infancia. Asimismo, admiten la responsabilidad profesional en la ejecución de la denuncia frente a situaciones de faltas, negligencia y vulneración.

Maltrato Infantil: Tipos y Detección por la Enfermería

Esquema de los diferentes tipos de maltrato infantil

El maltrato infantil es un tema complejo que la enfermería debe abordar con conocimiento y sensibilidad, ya que se encuentra en una posición privilegiada para su detección y prevención.

Tipos de Maltrato

Maltrato físico

Es cualquier acción no accidental por parte de los padres o personas que tienen niños a su cuidado que les provoca daño físico o enfermedades. A menudo, el término genérico de maltrato se considera erróneamente sinónimo exclusivo de maltrato de tipo físico. Sin embargo, este es solo uno de los tipos, y no siempre el más grave, especialmente si se valoran las consecuencias derivadas del maltrato emocional y sexual.

El Síndrome de Münchhausen "Por Poderes"

Consiste en la descripción de hechos falsos o en la provocación de síntomas de enfermedades por parte de los padres o tutores en un niño para generar un proceso de diagnóstico y atención médica continuados. Los hijos sirven de intermediarios de los problemas de los padres, de aquí el nombre "por poderes". Este síndrome puede empezar con la fabricación de signos y síntomas leves y esporádicos y puede conducir a un cuadro gravísimo, incluso a la muerte del niño, sobre todo cuando se configura como una situación crónica y persistente y se utilizan sustancias o productos químicos. El peligro se incrementa por la posibilidad frecuente de ser sometidos a innombrables pruebas y exámenes médicos complementarios e invasivos, para llegar a un falso diagnóstico de una enfermedad inexistente.

Maltrato por negligencia y abandono

Son aquellas situaciones en las que las necesidades básicas del niño (físicas, sociales y psicológicas) no son atendidas, de manera temporal o permanente, por los grupos donde viven. El abandono es la forma más grave por su continuidad y por ser la más habitual, pero también conviene incluir los casos en que no se tiene cuidado de las atenciones sanitarias, de la alimentación y/o del abrigo correctos o cuando se priva al niño de una atención protectora y/o educativa. También lo es la explotación laboral, que puede ir desde el trabajo físico en edades escolares hasta el uso de niños como reclamo para pedir caridad. La negligencia y el abandono no acostumbran a recibir atención hasta una situación indeseable mensurable o un accidente.

Maltrato psicológico o emocional

Es aquella situación crónica en la cual los adultos responsables del niño, con actuaciones o privaciones, le provocan sentimientos negativos sobre la propia autoestima y le limitan las iniciativas. En este campo se encuentran el menosprecio continuado, el rechazo verbal y el insulto, la intimidación y la discriminación. En general, todos los tipos de maltrato infantil tienen siempre componentes de maltrato o abandono emocional.

La Familia como Agente Primario y la Disfunción Familiar

Todo niño pertenece a una familia, bajo este término se designan diversas situaciones que pueden variar tanto en su estructura como por sus miembros. Los rasgos esenciales de un buen clima familiar tendrán un potencial positivo. Para que exista una familia se necesita al menos un adulto que acepte la responsabilidad de hacerse cargo por lo menos de un niño de forma continuada, durante su minoría de edad.

Salud Familiar y Familias Vulnerables

La familia es un agente social primario, por lo que su buen o mal funcionamiento es un factor dinámico que influye en la conservación de la salud o aparición de la enfermedad. Cuando la familia enferma, es decir, se hace ineficaz y no puede ejercer sus funciones, se utiliza el término "Disfuncional". El término "vulnerable" añade al concepto de familia el que puede ser herida o dañada física o moralmente. Las familias con alto riesgo, como las recidivantes, las poblaciones de alto riesgo, las que sufren desempleo y la prematuridad, representan un riesgo de desprotección infantil relativo tres veces mayor. Centralizar las notificaciones mejoraría la fiabilidad de las cifras de incidencia y prevención.

Acciones de Enfermería para Familias Vulnerables

La enfermería encuentra dentro del "Proceso de Atención de Enfermería" una función privilegiada por su contacto estrecho y continuo con el niño y la familia. En todo el proceso se utilizan los Registros de Enfermería, cuyas anotaciones son muy válidas para refrescar la memoria cuando es necesario testificar en informes para los juzgados, un trabajo de gran responsabilidad que cambia la actitud de la enfermera de participativa a plenamente activa y responsable. Los dossieres de enfermería tienen información confidencial y están sometidos a secreto profesional. Las familias con problemas necesitan desesperadamente un profesional que les dé confianza, respeto, seguridad, flexibilidad y humanidad.

Es importante fomentar la autoestima materna, valorar los recursos familiares y materiales utilizando el Plan de Cuidados del Recién Nacido y Familia, aprovechar las posibilidades de la vivienda y fomentar la higiene (ropa, utensilios, etc.). En casos específicos, se utilizan procedimientos como las metabolopatías como "llave" para entrar en el domicilio, dirigir a la madre hacia el control puerperal y el planning familiar, así como a los servicios sociales, y enseñar a la familia a utilizar el recurso sanitario.

La interdisciplinariedad es clave para abordar la desprotección en la infancia, involucrando a Centros de Salud (Trabajadores Sociales, Pediatras, Enfermería de Pediatría), Hospitales (Trabajadores Sociales, Enfermería Neonatológica), Servicios Sociales del Ayuntamiento (Trabajadores Sociales, Psicólogos, Educadores), y organizaciones como Cáritas y colegios con proyectos interculturales.

Prevención y Educación en Salud

Enfermera realizando actividades educativas con niños en una escuela

La prevención primaria es fundamental. En ella, el profesional de enfermería crea un entorno seguro, confidencial y afectivo, estableciendo una relación de confianza que favorece a los niños a expresarse. Es crucial potenciar el control del embarazo, la educación maternal, las metabolopatías, las vacunaciones y el Programa del Niño Sano. Es necesario realizar campañas de prevención y detección de la desprotección infantil, en las que el personal de enfermería se comprometa mediante su aportación a la educación para la salud desde edades tempranas, pues el derecho a procrear lleva implícito el derecho-deber de cuidar, proteger, educar y alimentar.

Otras dificultades al abordar un caso de vulneración de derechos incluyen el temor a las consecuencias legales, la falta de capacitación o conocimientos para el manejo de la violencia, el miedo a equivocarse, la escasa experiencia, la falta de protocolos o informes, el miedo a la reacción del agresor o la familia, el miedo a empeorar la situación, la falta de protección de los trabajadores o la falta de una red de soporte adecuada.

Formación Especializada y Contextos Particulares

El cuidado de enfermería es una ciencia en continua evolución que exige una formación especializada. La necesidad de formación y profundización en el estudio de los cuidados a personas en situaciones de vulnerabilidad es evidente. El Máster en Investigación y Cuidados de Enfermería en Poblaciones Vulnerables, coordinado por Pilar Serrano Gallardo, directora de la revista Metas de Enfermería, busca desarrollar un perfil de investigación aplicada y proporcionar la formación adecuada para acceder a estudios de Doctorado.

Esta formación permite desarrollar competencias para el desempeño profesional en el área de la intervención sociosanitaria en vulnerabilidad, muy necesarias para abordar las problemáticas de salud en el contexto de un mundo globalizado. La disciplina enfermera está comprometida con el desarrollo de una mayor competencia en la identificación de situaciones de desigualdad e inequidad para su abordaje y contribución hacia la transformación social.

Enfermería en Entornos Específicos de Vulnerabilidad

  • Niños con situaciones especiales y atendidos por el sistema de protección: Más allá de la Atención Primaria y Hospitalaria, la enfermería tiene un papel muy importante en la atención de estos niños.
  • Salud del niño gitano: Existen ciertas dificultades en temas como la alimentación, donde es crucial centrarse en esa problemática, así como reforzar la vacunación y la salud bucodental. La enfermera escolar es una figura muy importante en esta promoción de la salud.
  • Niños en prisión: En prisiones con módulos familiares, las enfermeras tienen un papel fundamental en el cuidado de los niños hasta los tres años, quienes conviven con sus madres. Es una labor vocacional y compleja, ya que el niño no es un preso, y requiere una atención adaptada a sus necesidades dentro del entorno penitenciario.

Iniciativas Internacionales y Colaboración

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), con el apoyo financiero de Global Affairs Canada (GAC), implementa el proyecto “Mejorando la salud de mujeres y las adolescentes en situaciones de vulnerabilidad” (2021-2024) en Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Honduras y Perú. En este ámbito, la Unidad de Recursos Humanos para la Salud desarrolla actividades en el marco del proyecto “El Rol de las enfermeras y los enfermeros en la mejora de la salud de las/los adolescentes en situación de vulnerabilidad”.

El objetivo general es desarrollar competencias y potenciar las capacidades de las enfermeras y los enfermeros en el trabajo con adolescentes, especialmente los que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Las fases del proyecto incluyen identificar la formación de los estudiantes de enfermería y las políticas gubernamentales, evaluar el liderazgo de enfermería y desarrollar las competencias en salud de los adolescentes, y abogar por la ampliación del papel de las enfermeras en la atención a los adolescentes en el primer nivel de atención y en la salud escolar. Se espera que las enfermeras y los enfermeros puedan contribuir a aumentar el acceso y la cobertura de los servicios de salud para las/los adolescentes, garantizando que sean integrales, integrados, equitativos, basados en derechos, receptivos a las cuestiones de género, culturalmente sensibles, centrados en las personas y basados en el enfoque de la atención primaria de la salud.

tags: #ninos #vulnerables #enfermera