La Sabiduría de las Mujeres Ancianas: Intuición, Experiencia y Legado

Las mujeres ancianas confían en su instinto en lo que respecta a personas y principios. Esta confianza aumenta a medida que una se vuelve más vieja y más sabia, es decir, a partir del aprendizaje de la vida. Una dolorosa lección tomada a pecho deja una huella profunda. La mujer madura se reirá con tristeza ante el agudísimo comentario de Isabel Allende, quien en su novela La ciudad de las bestias, pone en boca de una abuela: «La experiencia era aquello que aprendiste justo después de necesitarla».

Ilustración de una mujer mayor sonriendo con sabiduría

La Experiencia como Fuente de Sabiduría

Al revisar todo lo aprendido, muchas mujeres se dan cuenta de que apenas contaban con pistas que les sugirieran que estaban viviendo situaciones potencialmente peligrosas, o bien que fueron impulsivas e irresponsables. Incluso hay quien reconoce que mostró indiferencia frente a un sentimiento incómodo, o hizo caso omiso de la punzada del miedo, y que en lugar de mostrarse maleducada, alocada, esnob, interesada, egoísta o ignorante, eligió convertirse en una víctima. Según Jean Shinoda Bolen, «Una mala experiencia proporciona una buena dosis de sabiduría a la mujer que se convierte en anciana: esto es una nueva forma de discriminar a la mujer que no se ha vuelto más sabia gracias a la experiencia».

Confianza en el Instinto y Protección

A medida que maduramos, poseer el suficiente instinto para saber en quién confiar y de quién no fiarse resulta especialmente importante. Existen estafadores que buscan su presa entre las mujeres ancianas, intentando venderles gangas con correspondencia engañosa y llamadas dulzonas. La falta de sinceridad de la expresión “confíe en mí” es común, pero, por suerte, confiar en nuestros instintos mejora con la práctica.

La mujer que presta atención a la anciana que lleva en su interior puede mostrarse educadamente grosera y decir: «No, gracias», para, acto seguido, colgar al interlocutor sin escuchar una palabra más. Puede cambiar de médico o abogado, o bien buscar una segunda opinión cuando “presiente” que es necesaria otra consulta. No contrata a nadie, ni lo mantiene en su puesto de trabajo, cuando percibe una cierta incomodidad, o advierte que se trata de un carácter negativo. Hace caso de la sensación que la embarga cuando siente que corre peligro si se queda donde está, o bien reconoce que algo pasa cuando manipulan sus sentimientos. Jean Shinoda Bolen afirma: «Una mujer sabia se conoce a sí misma, y la experiencia le ha enseñado a prestar atención a esta clase de mensajes que provienen de ella. Conoce la diferencia entre tropezarse con una señal de advertencia y ser por naturaleza cautelosa».

La Intuición Femenina: Gnosis y Logos

La intuición de la mujer ha sido muy calumniada. Es una forma de sabiduría que tiene que ver con los seres vivos, las plantas, los animales, las personas, la enfermedad, el nacimiento y la muerte. También está relacionada con el hecho de mostrarse receptiva a la energía y a otros dominios invisibles. Una mujer normal y corriente que asiste a una persona moribunda echa mano de la sabiduría de la anciana, pues sabe de un modo instintivo o intuitivo lo que tiene que hacer.

Esto guarda cierto paralelismo con un gran número de madres primerizas que son sabias en un sentido materno, algo tan común que pasa inadvertido, hasta que una madre joven se niega a seguir el consejo de una autoridad en la materia porque una vocecita interior le dice que eso, en concreto, no le conviene a su hijo.

Logos y Gnosis: Dos Caminos al Conocimiento

Para profundizar en el tema del conocimiento, nos vendría bien aprender un poco de griego, ya que los griegos poseen dos palabras para denominarlo: logos y gnosis.

  • El logos es lo que aprendemos a través de la educación y la investigación científica. Es racional, objetivo, lógico, y expresable en palabras o números.
  • La gnosis, en cambio, es lo que aprendemos gracias a los sentimientos intuitivos y las experiencias místicas o espirituales. Es subjetiva, no racional, no verbal, dotada de matices, expresable a través de la poesía, las imágenes, las metáforas y la música, y a menudo no es demostrable por naturaleza.

Cada experiencia sagrada es subjetiva: el sentido de unicidad con el universo, o bien con la divinidad, la adoración espiritual, un momento intemporal inspirado por la belleza, la captación del momento espiritual y la gracia son gnosis. Indescriptibles, aunque profundamente transformadoras, son las experiencias anímicas.

Diagrama comparativo de Logos y Gnosis

Las Abuelas: Pilares de Sabiduría y Cuidado

En primer lugar, tiene mérito sobrevivir a tantos avatares y llegar a ser abuela. Hay abuelas bastante jóvenes, claro, y otras de más edad, aunque generalmente se asocia en nuestra cultura ser abuela con ser mayor. Hay abuelas que han pasado a ser también bisabuelas o tatarabuelas y son muy longevas. El primer término que se asocia con la palabra abuela es sabiduría, no en el sentido académico, sino sabiduría de vida: curtidas, pero al mismo tiempo suaves cuando la situación lo requiere.

Las abuelas siguen siendo madres in eternum. ¿Qué sería de sus hijas si no cuidaran a los nietos, los llevaran a la escuela o se quedaran con ellos en casa para que ellas puedan acudir al trabajo? Llegan incluso al extremo de dejarse la piel en esta función, llevando a cabo su deseo de cuidar a seres frágiles y aún dependientes. Son madres que, cuando han tenido hijas, se hallan instaladas en el hilo que conecta las generaciones de mujeres que las anteceden, como simbólicamente representan las matrioskas, las muñecas rusas que una contiene a la otra sucesivamente.

La Cadena Generacional Femenina

Esa cadena generacional es una correa de transmisión de valores, saberes, códigos de conducta, tabúes, vivencias de todo tipo, un sustrato del que se nutren de forma consciente e inconsciente las mujeres en la construcción de su identidad y en su percepción subjetiva del mundo que las rodea. Son transportadoras del saber femenino, visible e invisible, dado que cuando se instaló la estructura de la sociedad patriarcal, quedaron ciertos mensajes reprimidos.

Las nietas pueden tener abuelas en línea materna o paterna. Generalmente, las abuelas por línea materna son las constructoras de un puente de tres generaciones. Ese puente lo inician ellas, pasa por sus hijas y finaliza en sus nietas. Las cadenas generacionales en línea materna se van formando uniendo puentes de tres generaciones.

Fotografía de varias generaciones de mujeres interactuando

Testimonios Personales de Conexión

Las abuelas juegan un papel importante en la vida. Muchas personas se han beneficiado de la compañía de sus abuelas, tanto maternas como paternas, a diferentes niveles. Ellas son cómplices, confidentes, protectoras frente a las adversidades de la vida, de las relaciones, frente a los típicos desacuerdos con los padres en la adolescencia y en algunos avatares existenciales posteriores a los que nos somete la vida, siempre siendo una tabla de salvación.

Recuerdos de la niñez con las abuelas son comunes: vivir con ellas, la confección de ropa por una abuela modista, escuchar programas de radio juntas, las comidas semanales llenas de risas y conversaciones, los vestidos hechos con cariño. La valoración y el orgullo transmitido por ellas son invaluables. De la otra abuela, de un estilo distinto, se recuerdan sus besos sonoros mientras se mecía en la mecedora, supliendo los afectos menos expresivos de la madre, los platos gigantes de palomitas dulces y cómo, al quedarse unos días en su casa, desplazaba a su marido a otra habitación para que la nieta se sintiera más acompañada durmiendo a su lado en una casa enorme, especialmente siendo un poco miedosa.

La importancia de los abuelos en la familia y en la sociedad

La Hipótesis Abuela y su Impacto en la Sociedad

La antropóloga Kristen Hawkes definió la “hipótesis abuela”, según la cual, las abuelas han contribuido enormemente a la supervivencia de la especie humana. Habitualmente, ellas han estado al lado de sus hijas para ayudarlas en la crianza de sus descendientes. En épocas primitivas, eran las abuelas posmenopáusicas las que dedicaban la mayor parte de su tiempo a recolectar alimento y a compartirlo con sus nietos e hijos. En nuestra sociedad, muchas abuelas se ven obligadas a criar a sus nietos y nietas e incluso a ayudar económicamente a la familia, lo que podría considerarse la modernización de lo que hacían las abuelas primitivas.

Un valioso consejo de una bisabuela, la abuelita Camila, a su nieta Camila Jr. es: «Ella tiene que encontrar su propio camino. Afloja la cuerda, confía en ella y limítate a ser su modelo a seguir. Todo lo demás son menudencias sin importancia.»

Consejo Global de Ancianas Indígenas

En 2004, 13 abuelas indígenas, procedentes de las cuatro direcciones de la tierra, se reunieron en Nueva York para formar una alianza global. Son mujeres ancianas de diversas regiones del mundo: la selva amazónica, el círculo polar ártico, los grandes bosques del noroeste de América, las grandes llanuras de América del Norte, las tierras altas de Centroamérica, las Black Hills de Dakota del Sur, las montañas de Oaxaca del desierto del suroeste americano, las montañas del Tíbet, de Nepal y de la selva tropical de África Central. Ellas aportan sus modos ancestrales de oración y sanación. Ante el futuro incierto que vivimos, decidieron unirse para nutrir, educar y enseñar a los niños. Desean proteger la tierra y salvaguardar la herencia colectiva de las medicinas tradicionales.

La abuela Margarita, una de las ancianas que pertenece al consejo, afirma: «Después de los 65 años somos oro molido para la humanidad». La abuela Margarita es heredera de la tradición maya y curandera con conocimientos ancestrales. A sus 76 años, nos habla del despertar femenino en hombres y mujeres; de cómo las mujeres durante miles de años han sido consideradas iguales a los hombres y en esa época nunca se envenenó la tierra.

Foto de grupo de abuelas indígenas en una reunión

El Banco de la Amistad: Un Modelo de Cuidado Comunitario

En el año 2006, un joven psiquiatra de Zimbabue, incapaz de tratar a todas las personas que necesitaban ayuda psiquiátrica y que estaban cometiendo suicidio, decidió crear un proyecto llamado el Banco de la Amistad. Este proyecto consiste en que mujeres mayores, en su mayoría abuelas de origen humilde, verdaderas expertas y sabias, conversan con jóvenes. No son psicólogas ni terapeutas, solo abuelas que han recibido una formación muy básica en terapia conversacional. En Zimbabue, utilizan la palabra “Kunfungisisa” para identificar a aquellas personas con problemas de depresión y ansiedad, que traducido a nuestro idioma significa “pensar demasiado”.

Las abuelas escuchan, empatizan, o simplemente “están a su lado” en sesiones de conversación en un banco y apoyadas por la tecnología de los móviles. El proyecto se ha expandido a países como Zanzíbar, Malaui y Nueva York, y las abuelas están reduciendo las deficiencias de la salud pública en cada comunidad mientras el porcentaje de suicidios ha disminuido. Actualmente, existen 600 millones de personas en el mundo con más de 65 años, y en el año 2050 seremos 1,5 billones, un potencial de sabiduría, un oro molido para la humanidad.

La importancia de los abuelos en la familia y en la sociedad

La Reivindicación de la "Bruja" y la Sanación de la Herida Ancestral

Las mujeres del presente, hijas del patriarcado, llevamos en la espalda la sombra de los tiempos en que las mujeres fueron perseguidas y quemadas en las hogueras por ser, simplemente, sanadoras, conocedoras de los secretos, sabias. Y esta sombra la han llevado y nos la han dado como herencia nuestras abuelas y las madres de estas, hasta llegar al momento clave de esta historia, la Edad Medieval. No es que nuestras abuelas y madres quisieran entregarnos este “regalo”, sino que hasta hace muy poco tiempo este tema era tabú y, por tanto, ellas tampoco habían tenido la oportunidad de sanar su femenino ancestral.

Es importante ser conscientes de que cuando hablamos de la caza de brujas, estamos hablando de que persiguieron, acusaron, torturaron y quemaron a nuestras tatarabuelas. ¿Cómo no íbamos a llevar este hecho grabado en nuestro inconsciente? ¿Cómo no nos iba a dar miedo la oscuridad, la muerte? Es la herencia del patriarcado y una de las heridas femeninas más graves. La sociedad en la que vivimos aún relaciona la palabra “bruja” con el mal, con ser lo peor de lo peor; está grabado y bien grabado en el inconsciente colectivo de todos.

Redefiniendo el Término "Bruja"

Uno de los pasos para empezar a sanar esta herida es cambiar el aura negativa de la palabra “bruja”. Bruja es la mujer sabia, conocedora de su poder y de su singularidad, que trabaja con los ciclos de la naturaleza y que, mediante su intuición, es capaz de prever ciertos aspectos de la vida. Así que, la próxima vez que alguien te llame así con intención de ofenderte, puedes defenderte (y perpetuar así el sistema de creencias patriarcales) o, como eres una mujer sabia, y lo sabes, puedes mirarle a los ojos, sonreír y afirmar: «Sí, lo soy. Gracias por darte cuenta.»

El miedo a la muerte y a la oscuridad no son más que efectos colaterales de la Inquisición, de la abolición de las mujeres sabias. Estas no dejaron documentos escritos con sus recetas, pócimas, secretos, etc., ya que en esa época la alfabetización era única y exclusivamente materia de curas, escribas, el personal de los conventos. Por tanto, conocemos a nuestras abuelitas del Medievo por los escritos de sus acusadores. Los preceptos de la Iglesia fueron los que se impusieron y llegaron hasta nuestros tiempos, por lo que los conceptos de “oscuridad” y “muerte” llevan consigo la ideología cristiana más la memoria ancestral inconsciente respecto al terror que vivieron esas mujeres y sus familias.

Pero este hecho no tiene por qué seguir siendo así. Las mujeres del presente, los úteros de la Madre Tierra, tenemos el poder en nuestras manos para ir sanando estas memorias e ir conociendo las verdades y ventajas de la oscuridad: un ejemplo es la necesidad de descanso, de hacer “cueva” durante nuestra luna (menstruación), para salir renovadas y empezar el ciclo como nuevas. Hecho que nunca se nos ha explicado. ¿Será que el rechazo por la menstruación tiene algo que ver con el rechazo a la oscuridad?

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