Estreñimiento en Adultos Mayores: Causas y Soluciones

La constipación es un problema increíblemente común que afecta a un significativo porcentaje de la población, resultando en millones de visitas al médico por año. El estreñimiento es una de las molestias más frecuentes y tiene especial incidencia en las personas mayores, así como en mujeres y aquellos con sobrepeso u obesidad.

Esquema del sistema digestivo mostrando el intestino grueso

Se define el estreñimiento como la dificultad o la escasa frecuencia en relación con las deposiciones, a menudo acompañada por un esfuerzo excesivo durante la defecación o la sensación de evacuación incompleta. Esto puede traducirse en tener menos de tres evacuaciones por semana, heces duras, secas o grumosas, y experimentar dolor o dificultad al evacuar.

Es importante destacar que los patrones de defecación varían de una persona a otra; lo normal puede oscilar entre una a tres evacuaciones al día hasta dos a tres por semana. Un número reducido de deposiciones no siempre indica un problema, a menos que haya cambios sustanciales en el patrón habitual.

La constipación puede tener un grave efecto negativo en la calidad de vida de una persona, así como en su salud física y mental. Si el estreñimiento dura más de tres meses, se considera estreñimiento crónico.

Causas del Estreñimiento

El estreñimiento ocurre, en general, cuando las heces se desplazan muy lentamente por el intestino grueso (colon), lo que provoca una absorción excesiva de agua y hace que la materia fecal sea más difícil de evacuar. Las causas son múltiples y, en muchos casos, puede haber más de una a la vez. Para muchas personas, la causa de su constipación crónica es desconocida, lo que se denomina constipación idiopática crónica.

Factores Dietéticos y de Estilo de Vida

  • Deshidratación: Una ingesta insuficiente de líquidos es una causa muy frecuente de estreñimiento, ya que el cuerpo intenta conservar el agua absorbiéndola de las heces, haciéndolas más duras.
  • Dieta baja en fibra: La falta de fibra en la alimentación, especialmente la que se encuentra en frutas, verduras y cereales, reduce el volumen y la consistencia de las heces, dificultando su tránsito.
  • Sedentarismo: La falta de actividad física regular se ha vinculado con un mayor riesgo de estreñimiento, ya que el movimiento ayuda a estimular el tránsito intestinal.
  • Ignorar la necesidad de evacuar: Posponer la defecación cuando se siente la urgencia puede empeorar el problema.
  • Alimentos procesados: El consumo excesivo de alimentos bajos en fibra como helados, quesos, carnes rojas y comidas rápidas puede contribuir al estreñimiento.

Uso de Medicamentos

Algunos medicamentos y, en ocasiones, incluso ciertas vitaminas, pueden causar estreñimiento como efecto secundario. Entre ellos se incluyen:

  • Opioides (analgésicos fuertes).
  • Sales de hierro.
  • Fármacos con efectos anticolinérgicos, como muchos antihistamínicos y antidepresivos tricíclicos.
  • Hidróxido de aluminio (un antiácido común).
  • Subsalicilato de bismuto.
  • Determinados medicamentos que disminuyen la presión arterial (antihipertensores).
  • Muchos sedantes.

Problemas Funcionales y Obstrucciones

  • Defecación desordenada (disquecia): Se produce cuando los intestinos no generan la fuerza suficiente para propulsar las heces o cuando hay dificultad para relajar los músculos del suelo pélvico y el esfínter anal externo durante la defecación.
  • Obstrucciones en el colon o el recto: Daños o alteraciones en los tejidos del colon o del recto, como tumores cancerosos o adherencias postquirúrgicas, pueden bloquear el paso de las heces.
  • Síndrome del Intestino Irritable (SII): Las personas con SII pueden experimentar estreñimiento predominante, a menudo acompañado de dolor abdominal y distensión.
  • Abuso de laxantes: El uso excesivo y crónico de laxantes, supositorios o enemas puede inhibir las contracciones naturales del intestino, creando un círculo vicioso que empeora el estreñimiento.

Afecciones Médicas Subyacentes

Muchas enfermedades pueden afectar el funcionamiento de los músculos, nervios u hormonas implicados en la eliminación de las heces, incluyendo:

  • Hipotiroidismo (disminución de la actividad de la glándula tiroides).
  • Hipercalcemia (concentraciones altas de calcio en la sangre).
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Neuropatía diabética que afecta los nervios del tubo digestivo.
  • Lesiones de la médula espinal o el cráneo.
  • Intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca en algunas personas.
  • Enfermedades graves que requieren reposo prolongado en cama o disminución de la ingesta de alimentos.

Complicaciones del Estreñimiento Crónico

El estreñimiento crónico, si no se aborda adecuadamente, puede derivar en complicaciones significativas que afectan la calidad de vida y la salud general. Las complicaciones más comunes son:

  • Hemorroides: El esfuerzo excesivo durante la defecación aumenta la presión sobre las venas que rodean el ano, causando su inflamación.
  • Fisura anal: El paso de heces duras puede provocar una rotura en la piel del ano, lo que causa dolor y, en ocasiones, sangrado.
  • Prolapso rectal: En casos menos frecuentes, el esfuerzo puede causar la protrusión del recto a través del ano.
  • Enfermedad diverticular: La presión constante de heces duras y pequeñas puede dañar las paredes del intestino grueso, dando lugar a la formación de pequeños sacos (divertículos) que pueden inflamarse (diverticulitis), sangrar o, rara vez, romperse.
  • Retención fecal: Es un endurecimiento de las heces en el recto y la parte inferior del intestino grueso que bloquea completamente el paso de otras heces. Puede causar retortijones, dolor y esfuerzos inútiles. A veces, heces líquidas o mucosidad pueden rezumar alrededor de la obstrucción, dando una falsa apariencia de diarrea.
Ilustración de las posibles complicaciones del estreñimiento, como hemorroides o fisuras.

Evaluación y Diagnóstico del Estreñimiento

No todos los episodios de estreñimiento requieren una valoración médica inmediata. Sin embargo, ciertos síntomas y características, conocidos como signos de alarma, deben motivar una consulta rápida.

Cuándo Consultar a un Médico

Debe buscar atención médica de inmediato si experimenta estreñimiento junto con cualquiera de los siguientes signos de alarma:

  • Abdomen hinchado o distendido.
  • Vómitos.
  • Sangre en las heces.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Estreñimiento grave de nueva aparición o que empeora en personas mayores.

Si el estreñimiento persiste o no mejora con cambios en la dieta y estilo de vida, o si tiene alguna duda, es recomendable consultar a un médico para un diagnóstico adecuado.

Proceso de Evaluación Médica

Durante la consulta, el médico realizará una anamnesis (historial clínico) y una exploración física para determinar la causa del estreñimiento.

Historial Clínico

El médico preguntará sobre:

  • Frecuencia y consistencia de las deposiciones, así como la necesidad de forzar o utilizar maniobras durante la defecación.
  • Sensación de evacuación incompleta o insatisfacción después de defecar.
  • Frecuencia y duración del uso de laxantes o enemas.
  • Dieta y nivel de actividad física, y cualquier cambio reciente en estos factores.
  • Uso de medicamentos con receta y de venta libre, especialmente aquellos conocidos por causar estreñimiento.
  • Síntomas de trastornos metabólicos (como hipotiroidismo y diabetes) o neurológicos (como una lesión de la médula espinal).

Exploración Física

La exploración física puede incluir:

  • Evaluación de signos de enfermedades sistémicas, como pérdida de peso o fiebre.
  • Examen abdominal para detectar distensión o masas.
  • Examen rectal para buscar fisuras, hemorroides, sangre o masas (incluida la retención fecal), y evaluar el tono muscular anal.

Pruebas Complementarias

La necesidad de pruebas adicionales depende del historial y la exploración física. Si la causa es clara (por ejemplo, por medicamentos o reposo en cama), el tratamiento sintomático suele ser suficiente. Sin embargo, en otros casos, se pueden indicar:

  • Radiografía abdominal o tomografía computarizada (TC) en caso de sospecha de obstrucción intestinal.
  • Colonoscopia para descartar cáncer, especialmente en casos donde la causa no está clara o los síntomas persisten.
  • Análisis de sangre para detectar hipotiroidismo o niveles altos de calcio (hipercalcemia).
  • Manometría anorrectal si la dificultad principal es la defecación.
  • Estudios de tiempo de tránsito intestinal utilizando marcadores radiopacos o una cápsula de motilidad inalámbrica si la defecación poco frecuente es el síntoma principal.

Estrategias y Soluciones para Aliviar el Estreñimiento

El tratamiento del estreñimiento depende de su causa, severidad y duración. En muchos casos, modificaciones en la dieta y el estilo de vida son suficientes para mejorar y prevenir este problema.

Dieta y Estilo de Vida

La mejor manera de prevenir y tratar el estreñimiento consiste en una combinación de actividad física, una dieta rica en fibra y un consumo suficiente de líquidos. También es crucial establecer hábitos de evacuación regulares.

1. Hidratación Adecuada

La deshidratación puede causar estreñimiento. Es fundamental beber suficiente agua y mantenerse hidratado. Se recomienda ingerir de 8 a 10 tazas (2 a 2.5 litros) de líquidos, especialmente agua, todos los días. Para algunas personas, el agua carbonatada puede ser más eficaz que el agua corriente para aliviar el estreñimiento, ayudando a rehidratar y mejorar el movimiento intestinal. Sin embargo, bebidas azucaradas o carbonatadas como las sodas no son recomendables, ya que pueden tener efectos perjudiciales para la salud y, en algunos casos, empeorar la constipación, especialmente en personas con síndrome de intestino irritable.

2. Aumento de la Ingesta de Fibra Dietética

Los médicos suelen recomendar aumentar la ingesta de fibra dietética para tratar la constipación. La fibra incrementa el volumen y la consistencia de las heces, facilitando su eliminación y acelerando su paso por el sistema digestivo. La ingesta total de fibra recomendada por día es de aproximadamente 25 gramos (g) para las mujeres y 38 g para los hombres.

Existen dos tipos principales de fibra dietética:

  • Fibras no solubles: Presentes en el salvado de trigo, verduras y granos enteros, añaden volumen a las heces y ayudan a que pasen más rápida y fácilmente a través del sistema digestivo.
  • Fibras solubles: Presentes en el salvado de avena, cebada, nueces, semillas, frijoles, lentejas, guisantes, y algunas frutas y verduras. Absorben agua y forman una pasta con textura de gel, que suaviza las heces y mejora su consistencia. Las fibras solubles no fermentables, como el psyllium, son la mejor opción para tratar la constipación, siendo más efectivas que el salvado de trigo insoluble.

Para prevenir y tratar el estreñimiento, se aconseja consumir una mezcla de fibras solubles e insolubles. Es importante añadir fibra a la dieta lentamente para evitar distensión abdominal y gases.

Alimentos Ricos en Fibra
  • Frutas: 3 piezas al día, incluyendo bayas, uvas, melocotones, albaricoques, ciruelas, uvas pasas, ruibarbo y ciruelas pasas. No se deben pelar las frutas con cáscaras comestibles, ya que contienen mucha fibra. Las ciruelas pasas, en particular, contienen sorbitol, un alcohol azucarado con efecto laxante, y pueden ser muy efectivas.
  • Verduras: Espárragos, brócoli, maíz, calabaza, patatas (con cáscara), ensaladas con lechuga, espinaca y repollo. Se recomienda de 2 a 5 raciones al día.
  • Cereales integrales: 4 a 6 raciones de cereales de desayuno, pan, pasta o arroz integral, o enriquecidos con salvado de trigo.
  • Legumbres: Fríjol blanco común, judías, garbanzos, semillas de soya y lentejas, son excelentes fuentes de fibra.
  • Frutos secos y semillas: Maní, nueces, almendras, y semillas de lino trituradas.
Infografía mostrando alimentos ricos en fibra: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales.
Alimentos a Evitar

Para quienes sufren de estreñimiento, es recomendable evitar alimentos bajos en fibra como helados, quesos, carnes procesadas y comidas rápidas (panes blancos, pasteles, rosquillas, salchichas, hamburguesas, papitas fritas).

Si se sospecha intolerancia a los lácteos, se puede consultar a un médico para considerar la eliminación temporal de estos productos de la dieta, asegurándose de aumentar la ingesta de otros alimentos ricos en calcio.

3. Actividad Física Regular

Un estilo de vida sedentario está asociado a un mayor riesgo de estreñimiento. Realizar ejercicio regularmente puede ayudar a mejorar los síntomas de la constipación al estimular los movimientos intestinales. Se recomienda intentar hacer un poco de ejercicio suave, como caminar a paso ligero, nadar, montar en bicicleta o correr, al menos 3 o 4 veces por semana. Aunque no todos los estudios coinciden en que el ejercicio trate directamente la constipación, sí puede reducir algunos síntomas y mejorar la calidad de vida.

Estimula la DIGESTIÓN y ALIVIA la INFLAMACIÓN del vientre

4. Establecer Hábitos Intestinales Saludables

Es importante escuchar al cuerpo y no postergar la evacuación cuando se siente la necesidad. Entrenar los intestinos para que sean más regulares puede ser beneficioso, por ejemplo, intentando ir al baño a la misma hora todos los días, preferiblemente de 15 a 45 minutos después del desayuno o la cena, ya que la ingesta de alimentos estimula el tránsito en el colon.

La posición en el sanitario también puede marcar una gran diferencia. Una posición correcta (por ejemplo, con las rodillas ligeramente elevadas por encima de las caderas) puede mejorar el ángulo del recto, ayudando a los músculos a trabajar de manera eficiente y sin pujar excesivamente.

Remedios Naturales Específicos

Café

Para algunas personas, el consumo de café puede aumentar las ganas de ir al baño, ya que estimula los músculos del sistema digestivo. Este efecto es más pronunciado con café con cafeína y puede ser similar al que provoca una comida. El café también contiene pequeñas cantidades de fibras solubles que contribuyen a un equilibrio saludable de la flora intestinal. Sin embargo, en personas con síndrome de intestino irritable, las cualidades estimulantes de la cafeína pueden ser más fuertes y empeorar los síntomas digestivos, por lo que podrían considerar eliminarla de su dieta.

Probióticos y Prebióticos

Los probióticos son bacterias beneficiosas vivas (como Bifidobacteria y Lactobacillus) que se encuentran naturalmente en el intestino. Un desequilibrio de bacterias intestinales puede contribuir a la constipación crónica. Consumir alimentos probióticos (yogur, col fermentada, kimchi) o suplementos probióticos durante al menos 2 a 4 semanas puede ayudar a mejorar este equilibrio, aumentando la frecuencia y consistencia de las heces.

Los prebióticos son fibras de carbohidratos indigeribles (como oligosacáridos e inulina) que alimentan a las bacterias buenas en el intestino, aumentando los probióticos y mejorando la salud digestiva. Alimentos prebióticos incluyen achicoria, alcachofas de Jerusalén, ajo, cebollas, bananas, puerros y garbanzos. También se puede incorporar almidón resistente, presente en plátanos verdes y patatas enfriadas después de cocerlas.

Glucomanano

El glucomanano es un tipo de fibra soluble derivada de la raíz de la planta konjac. Algunas investigaciones sugieren que es eficaz contra la constipación, ya que, además de mejorar las evacuaciones intestinales, actúa como un prebiótico, equilibrando la flora intestinal. Se puede obtener a través de suplementos o al consumir alimentos como fideos shirataki.

Citrato de Magnesio

Este es un laxante osmótico de venta libre que ayuda a aliviar la constipación. Tomar cantidades moderadas de suplementos de magnesio puede ser útil. En dosis más altas, los médicos lo utilizan para la preparación intestinal antes de procedimientos médicos.

Senna

El senna es un laxante herbario popular y eficaz que contiene compuestos vegetales (glucósidos) que estimulan los nervios del intestino, acelerando las evacuaciones. Se considera seguro para adultos si se toma durante un corto período. Sin embargo, es esencial consultar a un médico si los síntomas persisten y no se recomienda para mujeres embarazadas, lactantes o personas con ciertas afecciones, como enfermedad inflamatoria intestinal.

Masajes Abdominales

Una estrategia menos conocida pero efectiva son los masajes abdominales específicos, como el masaje de colon ascendente-descendente. Realizarse estos masajes diariamente puede estimular los movimientos peristálticos y ayudar a la evacuación.

Diario de Evacuaciones y Alimentación

Mantener un diario detallado de las evacuaciones y la alimentación puede ser una herramienta útil para identificar patrones y adaptar la dieta o las rutinas de actividad física, optimizando así la salud digestiva y previniendo el estreñimiento.

Opciones Farmacológicas (Laxantes)

Cuando los cambios en la dieta y el estilo de vida no son suficientes, los laxantes pueden ser una solución eficaz para aliviar la constipación. Sin embargo, es fundamental hablar con un médico o farmacéutico para elegir el tipo más apropiado y usarlo bajo supervisión, ya que el uso regular sin indicación médica no es recomendable.

Los principales tipos de laxantes incluyen:

  • Agentes de carga: Laxantes a base de fibra (como el psyllium, Metamucil o Citrucel) que aumentan el contenido de agua y el volumen de las heces.
  • Ablandadores de heces: Contienen aceites para suavizar las heces y facilitar su paso.
  • Laxantes estimulantes: Estimulan los nervios del intestino para aumentar las evacuaciones (ej. senna).
  • Laxantes osmóticos: Ablandan las heces atrayendo agua de los tejidos circundantes hacia el sistema digestivo (ej. citrato de magnesio).

Los médicos son cautelosos con el uso de laxantes, supositorios y enemas, ya que pueden causar diarrea, deshidratación, cólicos o dependencia. No deben usarse en caso de dolor abdominal repentino de causa desconocida, trastornos inflamatorios del intestino, obstrucción intestinal, sangrado gastrointestinal o retención fecal. Las mujeres embarazadas o lactantes y los niños menores de 6 años no deben tomar laxantes sin indicación médica.

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