Los casos de envenenamiento de ancianos, a menudo perpetrados por personas cercanas o cuidadores, revelan una faceta oscura de la violencia y el abuso. Estos crímenes, motivados por diversas razones como la codicia o el resentimiento, presentan patrones inquietantes en su ejecución y a menudo se descubren solo después de exhaustivas investigaciones forenses.
Envenenamiento con metales pesados en Madrid
El caso de Isabel, la anciana envenenada con cadmio y manganeso
Isabel, una anciana de 85 años, fue supuestamente envenenada por su sobrina y el actor Luis Lorenzo. Según los primeros resultados de la autopsia, Isabel tenía cadmio 200 veces superior a lo normal y una acumulación de manganeso 20 veces por encima de lo habitual en un cuerpo humano. Los informes forenses avalan la hipótesis de la Guardia Civil y de la familia de la anciana, quienes insisten en que el fallecimiento se produjo por una intoxicación aguda de metales pesados.
El informe médico apunta la posibilidad de que estos dos metales pesados y muy tóxicos en alta concentración pudieron ser administrados a la anciana por vía oral, es decir, "mediante la ingesta de productos que contengan cadmio y manganeso en altas dosis". Esos dos metales pesados están presentes en tintes, pilas y fungicidas, y también de forma ambiental en zonas industrializadas.
Investigación y detenciones
La Guardia Civil detuvo a Luis Lorenzo y su pareja, Arancha, acusados de un delito de homicidio para quedarse presuntamente con la herencia de la anciana, quien modificó su testamento meses antes de su muerte en favor de su sobrina. Tras declarar ante el juzgado, quedaron en libertad provisional y el magistrado les impuso la obligación de comparecer cada semana en el juzgado.
Los dos implicados han negado los hechos, indicando que se están contando "un montón de falsedades" y asegurando que cuidaban de la anciana. Contrataron a una mujer para su atención un mes antes de que la octogenaria falleciese en Madrid. El actor ha manifestado: "Confiamos plenamente en el trabajo que está haciendo la justicia y pido respeto a todos los medios por un derecho constitucional, que es la presunción de inocencia. Estoy absolutamente convencido de que esto va a quedar aclarado. Lo único que deseo es que sea lo antes posible."
Hallazgos forenses y móviles
La mujer falleció en junio de 2021 en el domicilio del matrimonio en Rivas Vaciamadrid de supuesta muerte natural por demencia y fue enterrada en su tierra natal, Asturias. Sin embargo, el hermano de la víctima dudó de esta versión y pidió una autopsia, que fue concedida por el juez. Los forenses encontraron en el cuerpo de la mujer la presencia de dos metales pesados en dosis elevadísimas que habían provocado la muerte. Isabel, según la autopsia, murió envenenada y la etiología de su fallecimiento es "violenta/homicida".
Los agentes del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil descubrieron que durante su estancia en la casa de los detenidos, la fallecida se gastó una gran cantidad de dinero y había firmado un nuevo testamento, en el que dejaba toda su herencia a la esposa del actor.
El juez, que ha bloqueado la herencia hasta que concluyan las pesquisas, ordenó el registro de la casa de los detenidos para localizar los supuestos materiales utilizados para el envenenamiento, además de pruebas del presunto homicidio. En el registro de la casa, los agentes hallaron casi 100.000 euros en efectivo. Además, la investigación patrimonial apunta a que la pareja tenía unos 50.000 euros en su cuenta bancaria.
En cuanto al posible móvil económico, el abogado del actor defiende la existencia de un testamento de mayo de 2021 que excluía a los familiares directos de la pareja y la hacía a ella heredera universal. Según la versión de los acusados, la tía de Arancha P. quería venir a vivir a Madrid y se instaló con la pareja en Rivas para ser atendida por especialistas tras ser diagnosticada con demencia. De hecho, acreditarán las visitas a distintos centros médicos. La Guardia Civil, sin embargo, no tiene constancia de dicho diagnóstico y sospecha que fue una maniobra para que el médico certificara una muerte natural.
La Fiscalía no pidió prisión la semana pasada para la pareja, entre otros motivos, porque la investigación patrimonial no está concluida y porque hay que acreditar que los metales pesados presentes en el cuerpo de la víctima la envenenaron y llegaron a su cuerpo suministrados por un tercero.
El crimen del Veneno, España 2010 🇪🇦 (Documental y debate)
Otros casos relevantes de envenenamiento de ancianos
Envenenamiento con desatascador en La Rioja
En la Audiencia Provincial, a puerta cerrada, se seleccionaron los nueve miembros del jurado y los dos suplentes que tendrán que deliberar sobre la culpabilidad o no del acusado de envenenar con líquido desatascador a un hombre de 82 años al que cuidaba. Según el fiscal, el acusado hizo ingerir al anciano un producto desatascador después de suministrarle el medicamento Noctamid en cantidad suficiente para provocarle somnolencia y que no pudiera defenderse. Tras ingerir el desatascador, el acusado llamó al servicio de emergencias SOS Rioja. El anciano fue trasladado al Hospital San Pedro, donde ingresó a las 02:32 horas del 5 de agosto.
Envenenamiento con hongos tóxicos en Australia
Erin Patterson fue declarada culpable del asesinato de sus suegros, Don y Gail Patterson (ambos de 70 años), y de la hermana de Gail, Heather Wilkinson (66 años), en julio de 2023. También fue declarada culpable de intentar asesinar al pastor local Ian Wilkinson, marido de Heather, quien logró recuperarse tras semanas de tratamiento en el hospital. Erin Patterson envenenó intencionadamente a sus familiares con hongos tóxicos que ocultó en un almuerzo de solomillo.
A los pocos minutos de que Erin Patterson entrara en un pequeño hospital de la zona rural del estado de Victoria, en Australia, el doctor Chris Webster se dio cuenta de que era una asesina a sangre fría. El doctor Webster había atendido frenéticamente a dos de las cuatro personas a las que, según un jurado, Erin había envenenado intencionadamente. Cuando Heather e Ian acudieron al hospital de Leongatha con síntomas intensos similares a los de una gastroenteritis, el doctor Webster y su equipo pensaron que se trataba de un caso de intoxicación masiva por comida.
Las sospechas del doctor recayeron sobre la carne, por lo que tomó algunas muestras de sangre y las envió para ser analizadas. Pronto recibió una llamada del médico que atendía a Don y Gail en el hospital de Dandenong, quien le informó que no era la carne, sino las setas, y que sus pacientes estaban al borde de una caída irreversible hacia la muerte. Webster inmediatamente cambió de estrategia y comenzó un tratamiento para intentar salvar sus hígados fallidos.
Erin Patterson regresó al hospital por voluntad propia, y el doctor Webster intentó convencerla de que trajera a sus hijos, quienes, según ella, habían comido sobras. Los exámenes médicos realizados a Erin y a sus hijos no mostraban signos de intoxicación por hongos venenosos y, tras pasar 24 horas en el hospital por precaución, fueron dados de alta. El doctor Webster fue uno de los testigos clave de la acusación, y la noticia del veredicto del jurado fue un "alivio" para él, quien siente que "se hizo justicia".
Envenenamiento con pesticida en Argentina
Una abuela de 64 años, Nora Rivadeneira, fue detenida por la Justicia tucumana como sospechosa de haber envenenado con pesticida a su marido, José Herrera (64 años), y a tres de sus nietos: Daniel y Nancy Vildoza (13 y 9 años), y Carlos Ledesma (un año). La mujer preparó el guiso que almorzaron las víctimas, y en el cual se encontró parathión, un poderoso pesticida cuyo uso está prohibido en el país.
Otra nieta, María Vildoza, de 12 años, estuvo internada varios días pero se salvó, ya que comió solo una cucharada del guiso y le encontró mal gusto. El hecho ocurrió en Villa Quinteros, una pequeña localidad al sur de San Miguel de Tucumán. Al comienzo de la investigación se barajó la posibilidad de un envenenamiento accidental. La detención fue ordenada por el juez de Instrucción Mario Velázquez, a pedido de la fiscal de Instrucción Mónica García de Targa. La abuela está sospechada de haber cometido un "cuádruple homicidio agravado por el vínculo".
Las pericias químicas realizadas a las vísceras de las víctimas determinaron que el veneno causante de las muertes era parathión, en una concentración tal que tornaba imposible la hipótesis de un envenenamiento accidental. El toxicólogo Alfredo Córdoba señaló que se encontró una cantidad importante del pesticida en el guiso y en el estómago de las víctimas. Antonia Herrera, hija de Nora y madre de dos de los chicos envenenados, no cree en la culpabilidad de su madre e intentó impedir su detención, asegurando que su madre fue "sobreprotectora de mis chicos y siempre nos daba una mano cuando nos faltaban alimentos; estoy segura de que lo que se puso en la comida vino de afuera".
Envenenamiento con benzodiacepinas y metadona en Almería
El titular del Juzgado de Instrucción 6 de Almería decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, de una mujer por cinco presuntos delitos de robo con abuso de confianza en concurso con cuatro delitos de lesiones y otro de homicidio. La investigación se ha ampliado con una sexta denuncia en la que la hija de un hombre, quien ya tenía paralizado el lado izquierdo de su cuerpo, relata que fue a visitarlo y lo encontró en compañía de una auxiliar de dependencia "a la que no conocía". Al acceder a la vivienda, lo encontró en el suelo, "inmovilizado, enrollado en unas mantas y sujeto por cajas y electrodomésticos". La víctima precisó de 23 días de hospitalización y dio positivo en benzodiazepinas en la prueba de tóxicos.
A lo largo de los años, se habría producido una escalada en las acciones de la detenida, ya que empezó a incluir el uso de drogas en sus hurtos. Con el paso del tiempo, la detenida habría comenzado a actuar en solitario perfeccionando su modus operandi. Cuando los agentes trataban de identificar y localizar a la mujer que se hacía pasar por auxiliar de dependencia, tuvieron conocimiento de la muerte de la última víctima a causa de la ingesta masiva de benzodiacepinas y metadona.
Envenenamiento con arsénico en Brasil
Una mujer, Deise Moura dos Anjos, que estaba en prisión desde hacía un mes acusada de haber envenenado a tres familiares de su marido en vísperas de Navidad, fue hallada muerta en su celda en una penitenciaría de Brasil, donde al parecer se ahorcó. Deise Moura dos Anjos, que estaba recluida en solitario en una celda de la Penitenciaría Regional Femenina de Guaíba, murió "por asfixia mecánica auto provocada", según el certificado de óbito de la Policía Penal.
La mujer fue encontrada "sin señales vitales" durante el recuento matinal de presos. La Policía Civil investigará las circunstancias de la muerte, pese a la hipótesis inicial de suicidio. La sospechosa de envenenamiento fue detenida el pasado 5 de enero y recluida en una prisión en la ciudad de Torres, pero el 6 de febrero fue transferida a la penitenciaría de Guaíba y destinada a una celda aislada por temor a que fuera atacada por otras presas.
Dos Anjos es acusada de haber colocado arsénico en una torta de frutas cristalizadas que ofreció a siete miembros de la familia de su marido, tres de los cuales murieron envenenados. Otras cuatro personas que probaron la torta, entre ellas un niño de 10 años y una mujer que estuvo hospitalizada cerca de un mes, sobrevivieron. Según los responsables de la investigación, la intención de la acusada era envenenar a su suegra. La Policía también investigaba su posible responsabilidad en la muerte de su suegro, Paulo Luiz dos Anjos, que falleció en septiembre del año pasado supuestamente por una infección intestinal, pero tras haber ingerido un plato ofrecido por su nuera.
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