A medida que las personas envejecen, la sociedad en general suele asumir algunas suposiciones que no podrían ser menos acertadas. La vejez es una etapa de la vida que todos esperamos alcanzar, pero está rodeada de mitos y realidades que pueden distorsionar nuestra percepción de esta fase vital.
Según la Organización Mundial de la Salud, se espera que el número de personas mayores de 60 años se duplique para 2050, llegando a los 2 mil millones. Este crecimiento exponencial hace que sea más importante que nunca desacreditar los mitos y entender las realidades de envejecer.

La Vejez en la Sociedad: Estereotipos Comunes
El proceso de envejecer y las personas mayores han estado rodeados de creencias y estereotipos relacionados, entre otras cosas, con la idea de que todos los adultos mayores son enfermos, que pierden su autonomía, que sufren de deterioro intelectual, que tienen mal carácter, que se infantilizan, que pierden su sexualidad, que sufren de aislamiento social, que son lentos, que todos envejecen igual, que deben vivir en hogares de ancianos, que sufren de depresión constante y que son improductivos.
Estos son algunos de los estereotipos más comunes que la sociedad tiene sobre las personas mayores:
- Incapacidad para aprender cosas nuevas: Muchos creen que los adultos mayores no pueden aprender nuevas habilidades o tecnologías. Sin embargo, el cerebro humano tiene una increíble capacidad para aprender a cualquier edad.
- Falta de contribución a la sociedad: Algunos piensan que los adultos mayores no contribuyen a la sociedad. Sin embargo, muchos adultos mayores aportan una gran cantidad de experiencia y conocimientos a sus comunidades.
- Dependencia: Se cree que los adultos mayores son dependientes y necesitan ayuda para realizar tareas diarias. Aunque algunas personas mayores pueden necesitar asistencia, muchas mantienen su independencia durante toda la vejez.
- Enfermedad y fragilidad: Muchos asocian la vejez con la enfermedad y la fragilidad. Aunque el riesgo de ciertas condiciones de salud puede aumentar con la edad, muchas personas mayores viven vidas activas y saludables.
- Soledad: Existe la idea de que la vejez conlleva soledad y aislamiento.
Desmintiendo los Mitos más Extendidos
La Vejez no es Sinónimo de Enfermedad
Mito 1: Muchas personas asocian la vejez con la enfermedad.
Realidad 1: Esto es un mito. Aunque es cierto que el riesgo de ciertas condiciones de salud aumenta con la edad, muchas personas mayores viven vidas activas y saludables bien entrados sus años dorados. La vejez no es una enfermedad, sino una etapa natural de la vida. Mantener un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta balanceada y ejercicio regular, puede ayudar a prevenir o manejar muchas condiciones de salud asociadas con el envejecimiento.
Si bien es cierto que la genética desempeña un cierto papel en el cuerpo y la salud de cada persona, la salud y el bienestar están en gran medida en manos de cada individuo. En ese sentido, es bueno recalcar que la enfermedad no es sinónimo de vejez; la mayoría de las personas mayores (75,9 %) son autónomas y capaces de aprender.
Autonomía e Independencia en la Tercera Edad
Mito 4: Muchos temen que envejecer signifique perder su independencia.
Realidad 4: Aunque algunas personas mayores pueden necesitar asistencia con ciertas actividades, muchas mantienen su independencia durante toda la vejez. La clave está en mantenerse físicamente activo y buscar ayuda cuando sea necesario. La jubilación no significa que las personas mayores solo quieran sentarse todo el día. Mientras que a una cierta edad y dependiendo de los problemas de salud, algunas personas mayores pueden necesitar descansar más a lo largo del día, muchas personas en edad de jubilación disfrutan de una vida activa.
Capacidad Intelectual y Aprendizaje Continuo
Mito 3: Muchos creen que los adultos mayores no pueden aprender cosas nuevas o adquirir nuevas habilidades.
Realidad 3: Este es otro mito. El cerebro tiene una increíble capacidad de adaptación y aprendizaje, independientemente de la edad. Aunque el aprendizaje puede llevar más tiempo en la vejez, los adultos mayores son absolutamente capaces de aprender y dominar nuevas habilidades. Las personas mayores que continúan desafiando sus cerebros, ejercitan sus cuerpos y alimentan a su alma son perfectamente competentes en sus últimos años.
Uno de los mitos más presentes en la sociedad es que es normal que las personas olviden cosas o pierdan la memoria con el envejecimiento. Sin embargo, la demencia es una enfermedad en sí misma, que efectivamente es más frecuente en el envejecimiento, pero no es una parte de envejecer. Es decir, uno puede envejecer y conservar la memoria y la cognición de forma funcional.
Los fallos de memoria son la queja subjetiva más frecuente entre las personas mayores, lo que provoca un mayor temor al posible padecimiento de la demencia y la percepción de deterioro y envejecimiento que no se evidencia mediante pruebas diagnósticas.

Emociones y Carácter: Más Allá de los Prejuicios
Mito 6: Muchos asocian la vejez con la tristeza y la depresión.
Realidad 6: Aunque algunos adultos mayores pueden experimentar tristeza o depresión, muchos encuentran alegría y satisfacción en la vejez. La clave está en buscar ayuda cuando sea necesario y mantener una actitud positiva. La depresión es una enfermedad real y muy difícil de diagnosticar, no un sentimiento que se puede usar como una declaración general. No hay evidencia que muestre que las personas mayores sean mal humoradas; las personas que generalmente siempre están "de mal humor" en sus años más jóvenes pueden continuar de esa manera. Las personas que eligen ser felices, generalmente continúan con esa mentalidad en sus años dorados.
El mal humor puede aparecer a cualquier edad; en personas mayores se puede deber a causas específicas. Estudios nacionales dicen que el 60 % de los mayores se siente satisfecho con su vida.
Vida Social y Aislamiento
Mito 2: Otro mito común es que la vejez conlleva inevitablemente soledad y aislamiento.
Realidad 2: Aunque algunas personas mayores pueden experimentar soledad, muchas disfrutan de relaciones sociales activas y significativas. La clave está en mantenerse socialmente activo y buscar oportunidades para conectarse con otros. Los entornos afectuosos de las comunidades de retiro y las instalaciones de vivienda asistida tienen la intención de hacer que sus residentes se sientan como en casa y ofrecer un vasto calendario social de actividades para que las personas mayores interactúen con sus vecinos.
Está muy extendida la idea de que las personas mayores no tienen relaciones sociales, que están aisladas y por tanto deprimidas. Sin embargo, las personas mayores, en general, mantienen buenas relaciones y apoyos sociales, con una red social menos extensa (dado que fallecen muchas de sus amistades, e incluso la pareja) que en la juventud, pero más gratificante y más leal, principalmente con sus familias y sus hijos.
Sexualidad y Relaciones Íntimas
Mito 9: Existe el mito de que los adultos mayores no pueden mantener una vida sexual activa.
Realidad 9: Este es un mito. Muchos adultos mayores mantienen una vida sexual activa y satisfactoria. La clave está en la comunicación abierta con la pareja y la búsqueda de ayuda médica cuando sea necesario. El mito de que sobre los 60 años, las personas mayores se vuelven asexuales es falso. Este mito tiene que ver con varios factores, como sesgos religiosos donde tradicionalmente se pensaba que las relaciones sexuales tenían un fin reproductivo. Sin embargo, hoy en día está cada vez más aceptado que las relaciones sexuales no son solo para la reproducción, sino que tienen que ver con el placer y la capacidad de sentirse realizados en pareja, entre otras razones. En el fondo, después de los 60 años la libido no necesariamente disminuye.
Las relaciones sexuales se mantienen a lo largo de la vida, no se pierde en ningún momento el interés sexual (a no ser que venga influido por distintos factores como enfermedades incapacitantes, fármacos que influyan en el deseo sexual, viudedad).
Contribución Social y Productividad
Mito 7: Algunos creen que los adultos mayores no contribuyen a la sociedad.
Realidad 7: Este es un mito. Los adultos mayores aportan una gran cantidad de conocimientos, habilidades y experiencias a nuestras comunidades. Muchos siguen trabajando, haciendo voluntariado, cuidando a sus familias y participando activamente en la sociedad.
Mito 8: Muchos piensan que la vejez es una etapa de la vida sin propósito.
Realidad 8: Este es otro mito. Muchos adultos mayores encuentran un gran sentido y propósito en la vejez, ya sea a través del trabajo, el voluntariado, las aficiones, la familia o las amistades.
Está muy arraigada la creencia de que las personas mayores de 65 años no deben seguir trabajando, considerando que sus capacidades físicas y/o mentales están más limitadas. Sin embargo, muchas personas realizan pasatiempos o manualidades en su último año de vida que en realidad llevan a una segunda carrera y/o ingresos.
Adaptación y Habilidades Tecnológicas
Mito 10: Muchos creen que los adultos mayores no pueden manejar la tecnología.
Realidad 10: Este es otro mito. Aunque algunos adultos mayores pueden tener dificultades para aprender a usar nuevas tecnologías, muchos son capaces de manejar la tecnología con éxito. La clave está en la paciencia y la práctica.
Otros Mitos y Realidades
- Individualidad: Cada individuo, joven y mayor, tiene sus propios pensamientos y sentimientos sobre la sociedad. Es una declaración general injusta asumir que todas las personas mayores (o menores) de 60 años tienen las mismas creencias.
- Cambio: Algunas personas disfrutan de la novedad y la emoción del cambio, mientras que otras pueden estar más preocupadas por el cambio. Sin embargo, este no es un problema relacionado con la edad.
- Viajes y actividades: Hay muchas personas mayores que han esperado toda su vida por la oportunidad de jubilarse para poder viajar por el mundo y ver cosas nuevas.
- Sueño: Las personas no necesitan dormir tantas horas como antes. Es cierto que con la edad el ciclo del sueño se va haciendo cada vez más corto, y efectivamente pueden disminuir la cantidad de horas que una persona duerme. En general, eso suele ser entre seis a siete horas.
- Deporte: Es peligroso practicar algún deporte después de los 60 años. Va a depender del tipo de deporte. Por ejemplo, el fútbol, la típica "pichanga" de domingo puede ser muy exigente si es que hay sobrepeso o artrosis en las rodillas o caderas. La recomendación es mantenerse activo físicamente, y si es sedentario, tratar de incorporar la actividad física de forma gradual.
- Incontinencia: Es normal que los adultos mayores presenten episodios de incontinencia. Falso. La incontinencia de orina es un problema bastante frecuente en las personas mayores, pero no es parte normal del envejecimiento. Hay muchos factores que influyen en eso: en el caso de las mujeres los embarazos y partos vaginales aumentan el riesgo, y en los hombres, los problemas de próstata. Si una persona presenta incontinencia, no es atribuible solo a la edad, sino que algo puede estar pasando que requiere control y seguimiento. Existen alternativas terapéuticas que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida, no es necesario ocupar pañales.
Mitos y realidades sobre el envejecimiento - Despierta América
La Influencia de los Mitos en el Envejecimiento
Los mitos sobre el proceso de envejecimiento pueden tener una influencia significativa en la percepción pública y en las decisiones individuales relacionadas con el cuidado y la salud de los adultos mayores. Para María José Galvez, psicóloga clínica de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, “las personas mayores son muy diferentes entre sí y existen muchas maneras de envejecer, influenciadas por factores personales, sociales y culturales. Por tanto, es razonable pensar que estereotipos tan afianzados como la dependencia, el aislamiento social o la mala memoria pueden afectar muy negativamente a la propia vivencia del envejecimiento”. Es crucial desmitificar conceptos erróneos para promover una comprensión más precisa y empática del envejecimiento y sus implicaciones en la calidad de vida.
Envejecer con Dignidad: Más Allá de los Estereotipos
La imagen que muchas veces se tiene del envejecimiento está cargada de estereotipos: fragilidad, dependencia, soledad. A esto se suman frases como “es normal que esté deprimido, ya está viejo” o “ya no tiene mucho por hacer”. Pero esta mirada reduccionista y fatalista no solo es equivocada, también es dañina.
Envejecer con dignidad no se trata únicamente de llegar a cierta edad con salud física, sino de contar con el apoyo, el reconocimiento y el acompañamiento necesarios para vivir esa etapa con sentido, autonomía y bienestar emocional. Implica ser tratado como una persona completa, no solo como un “paciente” o un “adulto mayor con problemas”.
¿Es Inevitable el Deterioro Emocional con los Años?
No. Aunque es cierto que en la vejez se producen cambios importantes -en la salud, las redes de apoyo, el rol social, etc.- eso no significa que todas las personas mayores deban enfrentar tristeza, ansiedad o aislamiento como una regla.
De hecho, muchos síntomas emocionales son consecuencias de factores invisibilizados:
- Pérdida de vínculos significativos sin un espacio para elaborar el duelo.
- Soledad o desconexión social.
- Discriminación por edad (edadismo).
- Cambios bruscos de rutina al jubilarse.
- Falta de acceso a servicios de salud mental apropiados.
Lo que se ha normalizado como “parte del envejecimiento” muchas veces es el resultado de condiciones externas no atendidas.

Salud Mental en la Vejez: Un Enfoque Integral
La Importancia de una Evaluación Integral
En Espacio Reconto, se cree que el primer paso para un cuidado digno es ver a la persona completa. Por eso, se realizan evaluaciones que van más allá del síntoma evidente. Esto incluye:
- Historia personal y contexto familiar.
- Redes de apoyo actuales.
- Situación emocional y experiencias previas.
- Condiciones sociales y ambientales.
Este enfoque permite identificar problemáticas que muchas veces han sido minimizadas o confundidas con “cosas de la edad”. La salud mental en personas mayores no se puede tratar con una receta genérica. Requiere comprender el entorno y las historias de vida que han acompañado a esa persona.
Innovación al Servicio del Cuidado Emocional
Una de las barreras más comunes para acceder a atención en salud mental es la falta de disponibilidad o el desconocimiento sobre los servicios existentes. Por eso, en Espacio Reconto están desarrollando un proyecto de innovación tecnológica que busca acercar la atención psicológica a personas mayores y sus familias. Este sistema permitirá:
- Coordinar citas de forma más sencilla.
- Realizar seguimiento remoto de tratamientos.
- Fortalecer el vínculo entre profesionales, personas mayores y cuidadores.
La tecnología puede y debe ser una herramienta para humanizar el cuidado, no reemplazarlo.
Factores que Marcan la Diferencia en el Bienestar Emocional
Un entorno que escuche, que respete, que valore. Muchas veces, los mayores no necesitan una solución mágica, sino sentirse vistos y comprendidos. Algunas acciones que impactan directamente en su bienestar mental son:
- Ofrecer espacios para conversar sin prisa ni juicio.
- Validar sus emociones, incluso si parecen repetitivas o difíciles.
- No minimizar síntomas emocionales (“es normal que esté triste” no ayuda).
- Incluirlos en decisiones sobre su tratamiento o cuidado.
- Apoyar también a cuidadores/as que muchas veces están sobrepasados.
Recordemos: el sufrimiento emocional no desaparece con la edad. Pero sí puede aliviarse si se reconoce y se atiende adecuadamente.
Salud Mental sin Edad: Una Urgencia Olvidada
Uno de los grandes desafíos en salud pública es dejar de ver la salud mental en personas mayores como un tema secundario. No basta con tratar enfermedades físicas. El bienestar emocional es parte inseparable de la calidad de vida.
Sin embargo, aún persisten muchos vacíos:
- Baja cobertura en atención psicológica geriátrica.
- Escasez de profesionales especializados en psicogerontología.
- Poca visibilidad del impacto emocional del envejecimiento.
Esto genera que muchas personas lleguen a etapas avanzadas de la vida sintiéndose desatendidas, confundidas o incluso invisibilizadas. Por eso, cambiar esta realidad comienza por hablar de ella, sin miedo, sin tabúes y con una mirada más humana.
Construyendo una Nueva Narrativa del Envejecimiento
Envejecer con dignidad no es solo tarea de instituciones. También nos interpela como sociedad. ¿Cómo hablamos del envejecimiento en nuestras casas, trabajos o medios de comunicación? ¿Qué lugar le damos a las personas mayores en nuestra comunidad?
Algunas acciones concretas que todos podemos impulsar:
- Evitar expresiones que infantilicen o estigmaticen.
- Incluir a personas mayores en decisiones familiares, sociales y comunitarias.
- Fomentar espacios intergeneracionales.
- Asegurar que existan alternativas de participación más allá de los cuidados.
La salud mental, el sentido de pertenencia y la autonomía también se construyen en lo cotidiano. No se trata de negar las dificultades que pueden aparecer en la vejez, sino de reconocer la diversidad de experiencias que existen. No todas las personas envejecen igual, y no todas enfrentan los mismos desafíos.
En lugar de mirar el envejecimiento como una pérdida, podemos comenzar a verlo como una etapa de transformación. Una etapa donde se puede crecer emocionalmente, reconstruir vínculos, resignificar el pasado y encontrar nuevas formas de estar en el mundo. Pero para eso, necesitamos entornos que acompañen, escuchen y cuiden desde el respeto. Envejecer con salud mental es posible. La salud mental no es un lujo. Es un derecho.